Crítica de literatura contemporánea.

Monday, July 21, 2003

Vertedero de cretinadas

Apareció publicado en la "prestigiada" revista Día Siete, 115 (año 3, sin fecha), ejemplar gratuito que el periódico Frontera aventó de chéiser nomeacuerdo qué domingo, un artículo de Luis Humberto Crosthwaite, con el ribete de Bicicletas. El escritor tijuanense, autor, entre otros libros, de Idos de la mente, víctima de la obviedad y de la dictadura del kitsch, empieza su microtexto así: "Yo estaba en mi cama" (dispuesto a levantarme hasta que se me hinchara el ombligo. Siete y cacho de la baraña del día 11 de septiembre, hora de Tiyei). "Mi compadre Róber (cincho que se refiere al poeta –chinguetas- Roberto Castillo, alias el Lupus; quien, por cierto, en el elamoroso guaguaguá, confecciona metáforas perronas, como éstas: "la arritmia te desclocha el corazón", "el deseo te da rasquera en el alma", "cumplidora sirenita menstrual de mis pasiones"...) "me habló por teléfono" (en caló se dice me aventó un foneto o me echó un cable) "para decirme que encendiera la televisión" (en caliche se dice tubo, telera, teta de vidrio o caja de pendejadas). "Pregunté qué onda" (son sinónimos de esta expresión: qué pedo, qué pex, qué pedro, qué transa, qué birote, qué rancho, qué jais, qué pifas, qué bisnes, qué bisnieto, qué viznaga...) "y me dijo: 'Veras' (veracruz). "Okey, veré" (guacharé, licaré, tiraré lámpara, aventaré oclayo, zorrearé, clacharé...). "Encendí la tele y ahí estaban las torres" (los edificios, no las gemelas Torres), "desmoronándose" (haciéndose cuacha) "como si fueran terroncitos de azúcar" (¡azúcar!, gritó Celia Cruz). "Mi esposa" (mi guaifa, mi acople, mi ruca, mi jaina, la liona, la mein o, cursimente, como canta Fey: mi media naranja) "se levantó" (se refiere a la ñorsa Teresa Vicencio Álvarez, efectiva del CECUT, a quien Luis Humberto, más que a su talento, según borregazos de tertulios y estetas, le debe el ruido de sus novelas), "se bañó" (se chaguerió, se dejó caer la guara, se pegó un chanatazo...), "se vistió" (se garreó, se trameó...), "dijo: 'Qué feo' " (qué federal, qué federico, qué federuco, qué feis, culeis, qué gachupas...), "y se fue a trabajar" (camellar, tabanear, ponerle...). "Yo, en cambio" (me quedé tirando barranca, rolando la mona, pues, ¿cuál preocupación que no sean las mengambreas existenciales que uno se carga en la chompeta?), "durante varias horas" (un chinguero, un guato, un madral, un putero...) "no pude separarme de esas imágenes" (¿cuáles?).
Aprovechando sus meditaciones, el cuentista, y anclado al recuerdo de imágenes que sólo él sabe cuales son, dispara su fusca semántica y descarga estas palabras: "En las semanas siguientes" (¡cómo se tardó el bato!) "fue el tema de conversación" (¿qué cosa?) "en las cantinas y los billares de Tijuana" (por supuesto que no habla de los bulos del Bajío –verbigracia la Capirucha bar, el Mónaco, el Burro, la Potranca-, ni de los tugurios donde, peladamente, se conecta toda clase de arreglos, desde perico, crico, chiva y cacayacas). "A todos" (¿quiénes son esos todos?) "nos caía de madre la actitud" (¿cómo fue la susodicha actitud?) "del presidente" (preciso, en caliche) "gringo" (gabardo, gabo, gabardina, birote...), "había unanimidad en eso" (¿en qué?); pero nos cayó más de madre ser los primeros en sentir el resentimiento de los gabachos" (nel, los primeros en sentir el resentimiento de este pleonasmo sentimental fueron los mismos güeros; Croswaithe y su cuadrilla de literatos fueron los segundos o, con quebrada, los triquis, los cuadros, o los diegos, vaya usté a saber).
El méiker de Carmela y el rey..., en su nota de opinión, prosigue actualizando sus recuerdos y lamentándose, esencialmente, de la tardanza de los mortales fronterizos al cruzar pal otro saite (cosa que ya dijo con antelación, y poéticamente, su compa el Lobo Castillo Udiarte en El perro labioso: "...hacer cola en la línea / pa ir pal otro lado de compras / se vuelve un martirio de dos horas / o una eternidad de claxon / y agandalles por ganar un espacio."). Es común que uno pegué de gritos por motivo de la demora al querer cruzar pa Los; por la puta megalomanía, prepotencia, soberbia y paranoia de los entenados de Yorch W. Bush, pero, ¡Eureka!, el escritor norteño descubre que pedaleando taikas se alivia una madre el pedo del cruce: "Después llegaron las bicicletas para brindarnos un poco de alivio" (¡qué felicidad!)
Como ciertamente asevera Martín Romero, Crosthwaite, en vez de taconear para hacerse notar, debería echarle enjundia a su ramillete semántico y desbocarse a escribir hasta con las vísceras (si es posible con la guasaina bien parada, casi a punto chisguetear los mecates sobre el papel), y no caciquear el caló. Si no fuera porque en su artículo de marras usa nueve expresiones carabancholeras, más una repetición (caer de madres, gabachos, mala onda, migra, mamones, a la brava, estar cabrón, chamba y baica), y, además, en el supuesto de que se suprima el nombre de su autor, la perrada –que conoce de estos menesteres- pensará que se trata de un churro gacetillero eructado por Óscar Genel.
Al reconocido novelista (solamente en la elite cultural; pero ya es algo, -espetarán los lisonjeros gratuitos), no le caería nada mal tirar un rol por los rumbos de los arrabales tijuanenses; aprendería bien el caliche, por ejemplo, podría visitar a los jomles del puente de la Buena Vista y aventarse con ellos unos chatos de zoyate adulterado; darse unos flamazos de tlacote o margayate con los trashers de la Santa Rosa; pajueliarse unas rayas de güiri con los jomis de la Jardín; meterse una madre de carga con los tecatos del Grupo México o fletarse unas ruedas de éxtasis, cotorreando con los chalinillos de Playas. Las cátedras de toda esa pelusa le ayudarían bastante para que se reivindique con el "prolekult". Y así, como contrapartida, el escribano introduciría a toda esa perrada en su mundo "vallejiano"; para que su consigna que reza: "chingue su madre el que no lea a Vallejo", no infecte la dignidad de cholos ignorantes. Asimismo, reducir a caricia la fea cachetada que don Jorge Munguía Espitia, sedicente "crítico literario" que, semana tras semana, amontona confituras en la revista Proceso, donde deja caer esta cascada de babas, producto de su ignorancia, queriéndonos hacer creer que una perra embarazada es capaz de parir lechones: "Las novelas y cuentos de Luis Humberto Crosthwaite recuperan las maneras de vivir, comer, beber, cantar" (vivo de tres animales..., ta-ra-rá), "amar y morir" (amar y mamar, que el mundo se va acabar; calaqueando como los caguamos, es decir, arriba de guayabo, o cuitiar bien pasado, por picarse la venada con una erre, hasta el culo de chiva pura, traída de Badiraguato, Sinaloa) "de los de abajo" (¿no serán "los dos de abajo"?; y dicho sea de paso, Alberto Rojas, El Caballo, produjo una peli con este rubro). Y la chercha aduladora de míster Munguía no para ahí; el "minimalista" chilango, desconocedor -tergiversador- de la realidad fronteriza, y casi a punto de quemar incienso de violetas africanas, se hincha de pasión efímera (que, por cierto, le es ajena), deja caimán esta otra tomadura de pelo: "La gran fidelidad lograda es producto no únicamente de la imaginación y el oficio, sino de la actitud del escritor que lo ha llevado a estar en permanente contacto con obreros" (¡sí, señor; los trescientos sesentaicinco días del año lo vemos en las afueras de las maquiladoras de la Mesa de Otay, agarrando cura con los explotados proletarios), "emigrantes" (¡sí, todos los paisas y pollos, arremolinados desde el Cañón Zapata, en la Líber, hasta la Dairy Mart, en San Ysidro, saben quién es Luis Humberto!), "cholos" (ya casi no hay; los que quedan ya los acaparó Manuel Valenzuela, el cachorro de Jorge Bustamante, por que están en vía de extinción; iguanas que la vaquita y la totoaba), "cantores" (el único que lo conoce es el panzón Gume, porque los de la Plaza Santa Cecilia ni fu ni fa), "prostitutas" (deben ser las putillas incultas que desprestigian la literatura con sus diletantismos panocheros al abortar galimatías, porque las paraditas del Cagüilón ni en el mundo lo hacen) "y drogadictos de la frontera" (claro, empezando por los tinacos, mocochangos, tacheros, chemostriles, artanes, captagones, robotriles, reinos, morisquetos, jaiporrones, cocodrilos, peyoteros y un longo etcétera de locochones, sin contar a los saicos que ya se quedaron encaramados con tanta mierda). Al bato, nomás le faltó mencionar los pulmones y mayates (¡ah, y los padrotes!, olso).
La esponjosa mafufada que, en horas de pereza mental, fragua el pillo de Jorge Munguía Espitia no es más que una cretinada tendiente a embaucar mirones. Este mampirri, o ignora la realidad, o bien (mejor dicho mal), pretende cambiar cacahuates por lingotes, cuando afirma que la narrativa de Crosthwaite recupera las maneras de vivir, comer, beber, cantar, amar y morir de "los de abajo" y que su "actitud" lo ha llevado a estar en permanente contacto con obreros (¡jaja!) y emigrantes, campesinos, cholos, cantores, prostitutas y drogadictos (no sabe, el güey, que Luis Humberto es ajeno a toda relación con clica de nivel macuarro; a no ser que se refiera al "contacto permanente" que el escritor tijuanense tiene con su chacha, a la que obliga a llevar uniforme y cofia; igualamas como vestía doña Manuela, la angorita asesinada por los niños Carlos y Raúl Salinas, allá por la mitoña de los cincuenta).
Tocante al artículo que escribe el jósband de la chipocluda del CECUT (la Bola para la perrada) en la revista Día Siete, y sin desdeñar su contenido, del texto transcribo, de nueva cuenta, las siguientes expresiones que se leen así: "A todos nos caía de madre la actitud del presidente gringo" (sic); "pero nos cayó más de madre ser los primeros en sentir el resentimiento de los gabachos". Del texto se advierte un mal uso del caliche, y me dejo mamar la bichora si acaso, estoy equivocado, pero creo que estoy en lo correcto cuando digo que "caer de madre" no corresponde al buen parlar vulgar. Pregunté a varios vatillos, trineados en el birote del argot, que cómo se pronuncia la locución -doblemente- subrayada. ¿Es correcto pronunciar "me cae de madre"? ¿Estoy pronunciando mal cuando digo "me cae de a madre?" -Nel, ése, usted ta bien al decir "me cae de a madre". –Esa es la chida. -Ta mal decir "me cae de madre". Y el significado, jom, hasta el batillo más fresa lo sabe. No necesita checar tumbaburros, carnal.
Por si las flais, me dejo irineo con un compa que se ha dedicado, por añales, a pepenar lunfardos y cuando llego a su chante, en caliente, me saca un lexicón que consulto, topándome con estas palabrejas:
Caer de a madre. Cuando alguna persona, cosa o acción no es del agrado de uno. Cuando algo molesta, enfada, repugna o causa asco. Significa que no hay empatía, que no se soporta o tolera determinada situación o individuo. Son sinónimos caer en la punta de la reata, caer en la punta de la gáver, caer en la punta de la bichora, caer en la punta de la macana, caer en la punta de la ñorga, caer en la punta del chorizo, caer en la punta del pico, caer en la punta del pito. También indica juramento o protesta de decir verdad, ejemplo, ¡me cae de a madre que es la pura neta!
¿Y el lexicón calichero cómo define el vocablo madre? Así merengues:
Madre. Esta palabra puede utilizarse para mencionar cualquier cosa, omitiéndose el nombre de la misma, por ejemplo, el morro se le partió el queso a esa madre. Puede referirse a un instrumento de medición que estima en abstracto y de forma genérica cantidades y magnitud, ejemplo, ¡móchate con una madre de pisto! Puede indicar sentido de negación, inconformidad, rebeldía u oposición, ejemplo, ¡pura madre que te creo, bato! Denota gusto, agrado o conformidad ante algo bello o placentero, por ejemplo, ¡este cantón está a toda madre! Expresa carencia de valor o calidad, ejemplo, ¡este jale vale pa pura madre! Puede expresar hartazgo, fastidio o intolerancia, ejemplo, ¡ya estoy hasta la madre de mi ruca! Estado o condición de borrachera o intoxicación, ejemplo, te pusiste hasta la madre con el pisto. Puede referirse a una ofensa o expresión soez, remitiendo la invocación al ámbito genital, por ejemplo, ¡vete a chingar a tu madre!
Algunas acepciones ya se encuentran registradas en la vigésima segunda edición, 2001, del mamotreto de la Real Academia Española. Y continúo espulgando el diccionario calichero:
Ahogaperro. Pan bolillo, llamado también birote. Sinonimo: pancho.
Brincado. Persona que se interna de manera ilegal –sin documentos- a los Estados Unidos de América * Indocumentado. Son sinónimos: pollo, mojarra, paisa.
Caja de los pedos. Ano, trasero, glúteos y aveces el estómago. Sinónimos: cacharro, toliro, diofun, tepalcuanas, ñeras, nachas, nailon, pedorro, reboyín, asterisco, fusca parralera.
Chango descalabrado. Menstruación. Sinónimos: sangrona, jamaicona, rusa.
Diente. Cifra numérica de dinero que representa el valor de diez mil dólares o diez mil pesos, y a veces simplemente diez. Es analogía por deformación. Sinonimo: diego, daime.
Encanelado. Cigarro de mariguana mezclado con cocaína.
Felpar. Morir, expirar, acabar, consumir. Sinónimos: calaquear, cuitiar, chupar faros, pirar.
Gorupo. Interés monetario que debe cubrir el deudor por concepto de algún préstamo.
Hacer de chivo los tamales. Cometer infidelidad conyugal. Lo mismo que poner los cuernos.
Irse al baño. Abusar, aprovecharse de la confianza, hurtar o quedarse con algo de forma maliciosa. Son sinónimos: pegar un batazo, capuchinear, troquelar, tumbar, bañar, quemar.
Jiruto. Desnudo, sin ropa. Sinonimia: bichi, bichicori, encuerado.
Kikiriquí. Cigarro de mariguana. Es una variante de gallo, por ser onomatopeya del cacaraqueo del marido de la gallina. Sinónimos: queto, gallardo, flais, flavio, son, chubi, churro, lloga.
Licar. Mirar, observar. Sinónimos: guachar, zorrear, catotear, dar tinta, tirar la zorra, clachar.
Mocochango. Pegamento o resistol tóxico que se usa para drogarse. También el que lo inhala. Son sinónimos: chemo, chemostril, chocomil, chocomilero, activo.
Nalguearse. Presumir, ufanarse, creerse mucho. Son sinónimos: pararse la nalga, estrilar, pararse el taco, hacerla de pájaro nalgón, tirar aceite, madrearse, echarle mucha crema a los tacos.
Ñasco. Anciano, viejo, vetusto, anticuado. Sinónimos: vetarro, ruco, pasitas, momia.
Ojo de payaso. Recto u orificio anal. sinónimos: ojo de cochi, ojo de pollo, reboyín, asterisco, pisada de coyote, donde te remolinea el cuero, donde ronca el sapo.
Poner rata. Traicionar, tender una trampa, delatar o acusar para obtener dispensa sobre un acto ilícito al proporcionar la información. Son sinónimos: cuatro, balconear, poner el dedo, dedear.
Quinta. Mujer virgen, no por santa sino porque aún no tiene relaciones sexuales. Se usa más en diminutivo, quintita. En masculino equivale a virginidad, ejemplo: la jaina ya se mutiló con el quinto. Sinónimos: Chérry, nuevecita, tapada.
Retinto. Fuga, huida, marcha intempestiva. Forma la expresión pegar el retinto. Sinónimos: salir chicoteado, salir juido, salir por pierna, chisparse, abrirse, desafanarse.
Seis-seis. Homosexual activo y pasivo, a la vez. Es decir, el que penetra y luego es penetrado. Sinónimos: mayate, soplanucas, mayugas, mayéstic, mayarca, caquino.


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