Crítica de literatura contemporánea.

Monday, October 20, 2003

El pochoñol es el idioma que rifa
Por Héctor Henrique Martínez.

La pretendida actitud de muchos melolengos como intentona vana de preservar la unidad lingüística del idioma español, resulta, hoy en día, absurda y anacrónica (y peor es si tal unidad la concibe la Real Academia Española como un cordón umbilical atado a Madrid; porque fuera de la antigua metrópoli, asevera Nikito Nipongo, todo es Carabanchel). Los inefables puristas de la lengua española se desmelan en el esfuerzo estéril de defender un idioma adulterado que pertenece cada vez más al patrimonio verbal de los estadunidenses. Sin embargo, son los apolillados académicos y los obcecados seguidores del purismo idiomático quienes, principalmente, rayanos en el malinchismo, hablan un espanglés confeccionado por mercaderes y publicistas. Para referirse al público o auditorio dicen audiencia (del inglés audience); prevalece apartamento (apartament) por departamento; casual por descuidado; signar (de signature) por firmar; extender (de extend) por dar, otorgar o hacer; flamingo por flamenco; comunidad (de community) por pueblo o sociedad; contexto (de context) por ambiente; enfatizar (de emphasize) por resaltar; goma (de gum) por hule o caucho y así sucesivamente. Y como los intereses del Tío Sam son los que predominan, pues el pochoñol es el idioma que ahora rifa, dado que el español es ya en última instancia una lengua servil del inglés, una pobre carroña medieval escasa de vocablos modernos. (¿De dónde vienen los neologismos de la informática y la cibernética si no es del idioma patronal?).
Con esos pujos quieren defender la castilla estos mamertos; con terminajos anticuados, en desuso y extinguidos por obra del espanglés y el caló.
"Hoy el español -dice Nikito Nipongo- es una lengua anémica que parece tender al aniquilosamiento. A parte de no fundar nuevas dicciones, como el inglés sí lo hace, se resigna a que le impongan palabras y aún despropósitos derivados de aquel idioma." El destacado lingüista asevera, con fundamento, que "el inglés, como en remoto ayer el español, es un idioma imperial, poderoso y cabrón que se roba voces y formas vocabulares de todos los idiomas. En cambio, el español se contenta conque le metan los imperialistas y los malinchistas exclusivamente pitos idiomáticos ingleses."
Y ¿qué decir del cenáculo inútil, conservador y estéril que güevonea en la esquina de Felipe IV y Moreto, en los Madriles, y de su engendro lexicográfico, además de sus mamarrachas academias subordinadas y cómplices de las Indias Occidentales? Parafraseando al excelso filólogo y lingüista ya citado, los 549 cráneos que integran la apolillada RAE son unos talegones incapaces de hacer un diccionario decente, y con tal desprestigio abochornan a la cultura hispanoamericana con un mamotreto imbécil plagado de antiguallas de nula importancia. Me basta con fusilarme los adjetivos que don Raúl Prieto, alter ego de Nikito Nipongo, dispara en contra del diccionario de la RAE, pues éste, dice, "aparte de incompleto, es ultrarreaccionario, clerical, monárquico, aristocratizante, tabernario, localista, populachero, mentiroso, anticientífico, sucio, erróneo, confuso y enemigo del progreso." En síntesis, "un pobre espantajo" que no sobrepasa 95 mil entradas. Sostiene don Raúl que "un buen lexicón español debe contener siquiera medio millón de definiciones -el de la Academia trae menos de cien mil, muchas correspondientes a palabras que ya ni en España circulan-. "
El maestro Prieto, autor del texto Nueva Madre Academia (1977), y de otros más en materia lexicográfica, refutando sandeces vertidas por Menéndez Pidal, a propósito del estado que guarda la lengua castilla, señala lo siguiente: "Lo cierto es que el español, en España y América (no se diga en Filipinas), más que disgregarse, se está muriendo. O transformándose en espanglés." Y agrega que "mientras nuestro idioma deviene en espanglés, el idioma de los Estados Unidos no tiende a descastarse en forma recíproca y volverse englishspanish. Ciertamente, como lengua viva, el inglés gringo saquea a todas las demás lenguas vivas, se apodera de muchos de sus términos y, por si fuera poco, es a la vez fecundo generador de dicciones nuevas."
Entonces, ¿qué se puede esperar de la RAE y de sus hijastras hispanoamericanas si van a remolque de tortuga con el idioma?

No comments:

Followers