Crítica de literatura contemporánea.

Monday, November 24, 2003

VERTEDERO DE CRETINADAS


INÉS MARTÍNEZ DE CASTRO, POETA SONORENSE

Entre todo el batidero de papeles que guardo, buscando unos garabatos que traía extraviados, encontré un deteriorado librito de poesía que años atrás una camarada seudofeminista me regaló cuando estuve en Hermosillo. Es un folleto intitulado Habitación sin muros; su autora, la poeta sonorense Inés Martínez de Castro; y publicado en 1983 por el Grupo Acequia (Editorial Inéditos), en Hermosillo, Sonora. Los poemas de Inés Martínez adquieren sobriedad porque en su frase no hay ampulación verbal o adorno; desprovistos de la adjetivación; la mayoría de ellos alcanzan validez estética; las imágenes son sugerentes y tienen justeza; en su temática revela finamente la actitud de disconformidad que expresa la mujer al experimentar los sinsabores de la vida en todas sus variantes (amor mezquino, frialdad, mojigatería, sumisión, odio, medianía e impotencia).
Reproduzco un pequeño texto donde confluye el tema del amor sin llegar a compartir lirismo con la cursilería ramplona; expone el conflicto deseo-rechazo que viven las almas insatisfechas; describe imágenes con un lenguaje breve y agudo; destaca el sentimiento que se yuxtapone con los estados de la conciencia. Los versos son mesurados y en su estilo hay claridez y sencillez.



INTENTO

Mi amor
de aristas afiladas
intenta cortar tus silencios
con limpieza
sin derramar
una sola gota
que he de beberme
cuando observo
tus manos
pájaros suspensos
mientras duermes
tus silencios
se continúan
se alargan
y mi navaja
no alcanza a llegar
más allá
a pesar de los deseos
que agudizan la hoja
te alejas
y yo me quedo
con el filo
cercenando
las entrañas *






ROBERT J. CONLEY

De la edición 5 de la revista PROP (Editorial El Charquito, Tijuana, 1990), rescato el poema que continúa; un texto del poeta y novelista cheroki Robert J. Conley (Cushing, Oklahoma, 1940); y autor de varios libros de poesía y más de 30 novelas, sólo por mencionar una, la primera que publicó: Back to Malachi (1986). Sus obras han sido traducidas a varios idiomas como el francés, italiano, griego, alemán y, obviamente, al cheroki. No hay ninguna obra suya traducida al español (¡ni soñar!, como están las mafias literarias en México, difícil). No obstante que Conley es un escritor serio con una produccion literaria kilométrica, el señor no anda metido en tertulitas ni se nalguea con poses de divo ni pendejadas de ésas, como tantos babosos y babosas de aquí; qué chalinitas, vestiditos de la Frida, morralitos y demás suatadas; ya que, en el supuesto imaginario, si usted se topará con Conley en alguna calle de la ciudad, él pasaría como una persona comun (calafiero, carpintero, mecánico, etc.) y no como los pinches existencialistas cultoralones, morraleros y socialones que de volada se detectan por falsos, esnobistas y mamones.
El poema que presentamos fue traducido del inglés a la versión mexicañola por el poeta tijuanense Juan Martínez.

Autorretrato: Microcosmos, o La canción del mestizo

Self-portrait: Microcosm, or Song of the mixed-blood


Arraigadas en mí / In me the cherokee
Las guerras cherokis contra Yoneg (cara pálida) / Wars against Yoneg (white)
Detento grados académicos / I have college degrees
Las más importantes tarjetas de crédito / all major credit cards
Mis deudas mensuales las pago a tiempo / Pay my bills on time each month
En la pared tengo una foto / On my wall is a photograph
del Gran espíritu / Of the Great Spirit

La carne que consumo / Because the meat eat
Se despacha envuelta en celofán / Comes wrapped in cellophane
No comprendo / I do not understand
Las causas primeras de la vida / The first facts of life
Jamás he bebido sangre / I have never drunk blood
Y soy un cazador / And I hunt
Con el selector de canales / With the channel selector
Frente al televisor / In front of my tv
Cuando voy al mercado / When I got to the supermarket
Y compró algo de carne / And buy some eat
Ya cortada y empaquetada / Pre-cut an wrapped
Cómo me disculpo / How do I apologize
Ante el espíritu del animal / To the spirit of the animal
Cuya carne como / Whose meat I eat
Y ¿dónde debo engendrar mis ardores? / And Where shall I build my fires?

Mis poemas son mis ardores / My poems are my fires
Oh, que todos los Dioses me perdonen / Oh, Gods forgive me all
Por mis fracasos / The things I've failed
Y por lo que no hice / have done
Perdonen la carne que consumí sin plegaria /Forgive the meat I've used without a prayer
Sin disculparme, perdónenme / Without apology forgive
Por las demás plegarias que no consideré / The others prayers I haven't
Las que no dije cuando debí orar / Said those times I should
Pero oh, Dioses / But oh, ye Gods
Tanto grandes y pequeños / Both great and small
Desconozco mis antepasados / I do not know the ancient forms
Mis poemas son mis ardores / My poems are my fires
Y mis oraciones * / And my prayers *




UN TANKA DE ALEJANDRO DUQUE AMUSCO

Los ángeles no se ven
porque están ebrios
de transparencia *




POEMA DE LORENA CIENFUEGOS

En el mes de noviembre, el Proyecto Editorial Panochín sacó a flote la edición 8 de sus Cuadernos. Los criterios de selección y valoración que determinan la publicación de los materiales continúan en el mismo inclín. En esta ocasión se presenta el folletín de otra caballera, Lorena Cienfuegos (Chilangolandia, 1981), titulado Las complicidades del humo (octubre de 2003).
Sin mediar autorización alguna del padrotín Gilberto Licona, y violando las disposiciones que establece la Ley federal de derechos de autor, en razón de que no solicité la venia correspondiente para la reproducción parcial de sus libelos. Omisión que tipifica mi conducta en la categoría delincuencial de infractor de derechos autorales. Cosa que ni siquiera me importa y me tiene sin cuidado. Todo sea por la poesía.
Del texto en comento, ofrezco a los lectores de El Charquito el poema que, a mi juicio, considero la pieza literaria mejor construida; no por su monotonía temática de lamentación, chantaje emocional ni pasiones agresivas; tampoco por el empleo de giros rebuscados, el uso de la analogía y otros recursos; sino por la técnica que da forma a la unidad del verso libre.
Recomendación: Esta que robé a Enrique González Martínez: Busca en todas las cosas un alma y un sentido oculto; no te ciñas a la apariencia vana.

Si no vuelves te anticipo una masacre,
una matanza indiscriminada de ballenas,
un causal desbordamiento del Pacífico,
bombardeos quirúrgicos
con la precisión de todas las ecuaciones,
llamadas anónimas,
ataques de epilepsia,
atentados a las dos de la tarde
interminables desfiles de globalifóbicos
exigiendo la muerte del capitalismo.

Te garantizo un odio tan grande
como el que separa a israelitas y palestinos. . .

Te lo advierto:
si no vuelves, me corto,
uno a uno,
los dedos hasta desangrarme.






¿QUIÉN CREEN QUE ES MEIN LIEBLINGS DICHTER?

Éktor Henrique Martínez


23 preguntas a los chamanes con cara de vidrio


1.- ¿Podría alguno de ustedes llegar a ser poeta aun cuando no se encuentre armado con una fundamentación teórica del acto de poetizar?

2.- ¿Cuál creen ustedes que sea la concepción de la gente normal tocante a la misión o compromiso que debe asumir un poeta, no solamente en campo del arte sino también ante la sociedad?

3.- Y ¿qué dicen los poetas ante la cuestión ya expuesta?

4.- ¿Consideran ustedes que el sufrimiento puede quedar redimido a través de la poesía?

5.- Y los que son poetas, sí, a ellos -hey, pssss..., a ti también te hablo-; ¿es verdad que hay entre ustedes mucha gente que aprovecha la ocasión para fingirse poeta?

6.- Me gustaría que alguno de ustedes emitiera su punto de vista respecto de la Asociación Mexicana de Poetas y Vagos Afines. ¿Creen que la vida literaria y la actividad del sujeto que trabaja con las palabras, para poder sobrevivir, debe
congregarse en capillas tertuleras? Si su respuesta es negativa, entonces dígame ¿cómo podrían los escritores, y en especial los poetas, funcionar apartados de esos munditos, es decir lejos de las cofradías estéticas que fungen como centros pervertidos de la poesía?

7.- ¿Para ustedes la poesía es un fin o un pretexto? Si usted es poeta, ¿dígame porqué razón escribe lo que escribe y le llama poesía? Y una vez que responda lo anterior, ¿me podría contestar el siguiente planteamiento? ¿Considera que lo que escribe es realmente un producto literario que entra en los cánones exigidos por la preceptiva poética?

8.- ¿Hasta qué punto la poesía -puede o debe- colindar con la realidad?

9.- ¿Cuál es la opinión de ustedes con respecto a la idea de que un poeta, en el buen sentido de serlo, es un individuo que se desdobla en una segunda persona? Para ser tajante en mi pregunta diré: ¿es posible que cualquiera que lo intente podría llegar a ser un poeta, o la calidad de poeta se haya únicamente reservada para determinados sujetos?

10.- Si usted es poeta o escritor y está leyendo esto, ¿podría decirme hacia dónde apunta actualmente la escritura?

11.- ¿Será verdad que hoy el arte tiene una importancia social que suele ir más allá de la estética?

12.- ¿Consideran que la poesía requiere necesariamente de un lenguaje especial o se puede crear algo que se legitime como poesía usando recursos antipoéticos?

13.- ¿Qué posibilidades creadoras puede tener un artista en un país tan jodido como el nuestro para abrirse paso como profesional del quehacer literario o acto escritural?

14.- ¿Qué piensan de la posición de ciertos intelectuales, escritores y poetas que se mantienen en los márgenes de lo establecido, y que niegan o rechazan toda ayuda oficial?

15.- Y ustedes, ¿escriben para darse gusto, para extirpar sus angustias existenciales, por compromiso con la vida, o porqué lo hacen?

16.- ¿Podrían ustedes exponer sus puntos de vista acerca de la condición privilegiada de la poesía?

17.- ¿Consideran ustedes que es justo que al poeta también le asiste el derecho de labrarse un prestigio literario, aunque para ello se sirva de los usos mercantilizados e insensibles de la moda, la parafernalia (vedetismo) y la mediatización? Pongamos como ejemplo que un poeta promociona en anuncios comerciales, por tv o radio, la venta de bebidas alcohólicas, cigarros, refrescos, etc. de una empresa transnacional? En caso de que contesten de modo afirmativo, ahora respondan, ¿qué tan legitimada estaría tal intervención?

18.- ¿Piensan que la poesía que hoy escriben los estetas se encuentra a la altura del momento histórico y de las circunstancias en que vivimos?

19.- ¿Alguno de ustedes ha tenido una revelación poética durante sus sueños o pesadillas? (No responda inmediatamente, guarde su respuesta hasta el final).

20.- En lo particular, ¿alguno de ustedes se precia de ser un personaje de cultura?

21.- ¿Cómo ven a los literatos que escriben en los blogs?

22.- ¿Cuáles escritores piensan ustedes que son las figuras más emblemáticas de la literatura fronteriza del noroeste, es decir los que tienen una cierta distinción en el escalafón literario? Si decide responder, mencione cinco de ellos.

23.- ¿A qué poeta consideran ustedes como el niño, o la niña, de oro de las letras tijuanenses?






ES HORA DE SACAR A PASEAR AL YO, ES HORA DE HACER POESÍA

Éktor Henrique Martínez



HOMO LUDENS




Poesía
perdóname por haberte ayudado a comprender
que no estás hecha sólo de palabras
Roque Dalton


¿De qué le sirve al ingenio
el producir muchos partos,
si a la multitud se sigue
el malogro de abortarlos?
Sor Juana Inés de la Cruz




EL POETA Y SU MATRONA

(Plática, diálogo, conversación, espiche, conciliábulo, discusión, parlatorio, polémica,
garla, palique, murmuración, comentario, cotilleo, declaración, informe, exposición, alusión, enunciación, arenga, palabrería, verborrea, facundia, prédica, catilinaria, disertación,
charla, expresividad y todo aquello que se le acomode, excepto lo poético)


1) un cisne moribundo

A la poesía casi nadie la considera y pocos hay que abren las puertas de sus ojos
-¡Qué sucede? Ella toca: -toc, toc, toc -¡Nadie me responde!
Antes las puertas estaban abiertas -¡Qué pasa?
-¿Porqué la gente no repite ni canta mis versos y letrillas?
¿No tienen gracia ni sensibilidad? -Son incomprensibles y ofuscas -replica alguien del vulgo
“Oscurécese el discurso entre confusas tinieblas”
No obstante un poeta declama versos gongorianos:

“Aprended, flores, en mí / lo que va de ayer a hoy,
que ayer maravilla fui / y sombra mía aún no soy”

-Pero no es rima para lisonjear -¿No? ¿Qué es?
-Es un canto de protesta contra la vieja -¿Cuál vieja?
-La Matrona, la Dadora de poesía -También la conocen como la Madama
-Los nuevos poetas ya no le prodigan devoción
La culpan de que la poesía desaire al público y esté postrada en la malquerencia y la aversión
Obliga a los poetas a escribir versos cuando no lo quieren hacer
Y les prohibe hacerlo cuando ellos quieren escribir
Entre las plumas de los poetas anda imponiendo el yugo, la opresión y tiranía
Descolora, censura, achica, denigra y confisca sus creaciones
La Madama, poluta, tiznada, churretosa, maculada, arrugada y de carnes magras
Antes era honesta, benévola, llena de cualidades y belleza
Aseguran que su hermosura rebasaba la de Zenobia, reina persa
Dentadura perlada, piel blanca y tersa; ojos grandes y negros, ardores entrañables
Voz clara y armoniosa; fortalecida en el estudio, versada en varias lenguas
Altivez ufana y mirada erguida han agotados sus néctares
Lo que Dios da el Diablo lo arrebata
La villana anciana tiembla, titubea, no puede hablar, apenas se sostiene
Poeta sin destinatarios, “en vano tu canto suena”
Huérfano de lectores, con el corazón deshecho, se restriega los versos en su cara
¿A quién escogerá hoy para hechizar con sus quimeras?
Su savia poética no es la roja ambrosía que bebían los rapsodas
Sin gracia, inconsistente, artificial, sin pasión, fría, mal impostada
Es lobezno consentido que desde antaño disfruta las henchidas ubres del hedonismo
No hay el menor resquicio para la poesía porque el mundo es un cadáver sin alma
Cuando intentas componer un verso te gana el despecho, la fría voracidad y lo indecible
Sopla un viento con olor a azufre y heces fecales que arrastra a las almas que no tienen cuerpo
Al poeta, que ambiciona entrar con sus palabras por los oídos del prójimo
No le queda otra sumisión que el ocio o la locura; pues, si bien es cierto
Jamás ha sabido cómo funciona “la aparatosa Máquina del mundo”
Y sino levanta la vista hacia el horizonte, quedará cegado por su falsa suerte
La gente pide otra cosa, que no sea eso que el poeta “canta con ruda voz desentonada”
La vieja que acompaña al aludido -ayer una flor de la beldad- se ha vuelto carroña
“tiene un sepulcro en el pecho”
Lo han conminado a que la abandone, pero se aferra a su Matrona
Hace mucho tiempo que no admite exhortos ni pareceres; la anciana así lo dispuso
Cualquier síntoma de persuasión termina en un abismo sin fondo
Cuántas veces le repiten: -prepara sus exequias, cava la fosa donde será sepultada
-Deshazte de esa carroña, apártate -Si es necesario, decídete a ultimarla
-Mátala, como Teseo acabó con el Minotauro
-Púrgala de tu existencia -Átale una piedra y arrójala al río -vociferaban unos
No hay magia ni remedio que la rejuvenezca; le harías un gran favor
Pues sólo está “su mejoría en morir”; pero se niega a aceptar la realidad
Ella debe ser conciente que es preferible “morir que exponerse a los ultrajes de la vejez”
-Ábrele la boca y métele dos cápsulas de cianuro -exclaman otros
Por un momento el poeta considera las advertencias que ha escuchado
Y comete la osadía de dudar; cogitabundo, abre paréntesis y se pregunta
¿Acaso la redención que anhelo únicamente la obtendré si renuncio a las prebendas
privilegios y beneficios que otorga el canonicato de la Dadora?
Podría unirme con los herejes, heteróclitos y heterodoxos y organizar un movimiento de
Conspiración con apoyo de la gente bruta; y sublevarnos contra la anciana
Pero tal acción es riesgosa e implica violencia y derramamiento de sangre
El poeta se retracta y luego piensa: “lo que Dios no violenta ¿por qué yo he de violentarlo?”
Sin embargo, cada vez que se aleja del pingajo, a quien llaman Dadora de poesía
Vuelve a inquietarse y pregunta: ¿para qué sirve una vieja así?
Sólo para ahuyentar la inspiración con sus ronquidos y atemorizar con ojos llameantes
A expensas de nosotros cosecha reverencia y adeptos; adquiere, fama, prestigio, categoría y reputación y legitima el abuso, la corrupción, la iniquidad y todo su sistema podrido.
Ahora, perra flaca comiendo desperdicios en los muladares de la globalización
“tanta muerte en una vida”
Y su ahijado el poeta, suicida idiota que se ahorca con los hilos de sus babas
Enemigo de sí mismo que se bate a duelo con su sombra y pide becas para malsubsistir
“detente sombra de mi bien esquivo”
De repente desvaina su pluma y exige respeto para su matrona; recapacita y nuevamente
Despotrica su impotencia y frustración; cambia de postura y otra vez justifica a su Dadora
-Quisiera escribir -dice el poeta, “llevo la pluma trotando”
-No es buen momento para los poemas -musita la madrina
-No hagas caso a la vieja y lánzate a versificar -boquea un tercero que interviene
Entonces la vieja amenaza al poeta: Te estás apartando del cielo, maldito
-Si lo haces, cuando salga el sol se derretirán tus alas de cera
El vate la desafía y en el transcurso de un día, centenares de personas lo admiraron
-Y ¿qué ocurrió con sus alas? -¿Acaso se derritieron?
-No, mi querido escéptico -Él mismo las cercenó con el cuchillo de Otelo
-Supongo que te interesa saber qué sucedió con doña Fulana
Ella emprendió una campaña para dominar las jóvenes mentes de aspirantes a poetas
Y con trapaza, a esos ingenuos efebos les “ofrece tutela verde, palma victoriosa”
Y el bardo desertor, el recuerdo de ella “lo puso a las negras sombras del olvido”
-Perdió el miedo y deshizo el cautiverio
-Y, aunque camina por hollados senderos, “gustoso vive en su empleo” *



2) los gritos que da el poeta son abortos del tormento

Llenas tu boca de palabras, luego gritas y nadie escucha tu voz
Siempre fallas y no logras tu propósito, por más que lo intentes
Terminas cabizbajo y en silencio como un invitado llevado a la fuerza al club de los mudos
Si hasta el agua más sucia de los charcos murmura; ¿por qué tu ni siquiera hablas?
Enséñale a leer a la niña de tus ojos para que grite por ti
Busca el sonido que guardas en tu garganta, o ¿ tus labios tiemblan y sólo quieren besar?
¿Será el espíritu que no quiere hablar y te deja mudo, sin las voces trémulas?
Muérdete la lengua, probablemente ahí encuentres el remedio a tu silencio
Anhela un grito que golpee con alevosía; Dios te podría hacer el milagro si lo imploras *



2) sin pompa y sin afectación

Me sobran unos cuantos etcéteras
Gerundios desgastados
Más de cinco ritornelos
Paradojas bobas
Aborrezco las alegorías
Huyo de las necedades onomatopéyicas
Peino los prefijos
Voy siguiendo mis metáforas borrachas
De vez en cuando ofendo con ironías
Ignoro dónde se colocan los acentos
Convierto los fonemas en aullidos
Amo y odio la repetición
Imito la imperfección de un símil
Aquí yacen los tropos ahogados en la tinta
En la garganta amontono sílabas reverberas
Y qué ardiente es el furor de los puntos suspensivos
Una coma se suicida hastiada con la vieja ortografía
La retórica ha perdido su decencia
Mi lexema es un cadáver que intenta resucitar
La semántica, una mariposa sin alas
Usar la cuarteta ABBA me atolondra
Las palabras no son patrimonio de nadie, menos los epítetos soeces
Hoy me niego a lanzar dicterios; no quiero hilvanar versos
Soy el signo de interrogación más consentido de los escépticos
El otro signo, un orquestador de dudas al portador, prefiere hincarse a orar
Las palabras no soportan los flagelos de la pompa y la afectación
La inspiración es un desecho menstrual de musa cuarentona
El dinero, un recurso estético o símbolo poético cotizado en la bolsa de valores
Como piernas de mujer lasciva, dispuesta a fornicar, se entreabren los paréntesis
Las vocales se apretujan entre colores y fragancias
A negra, E blanca, I roja, O azul, U verde -Como enseñó el académico Rimbaud
¡Qué polífona luz vomita la inspiración!
¡Qué olores de jazmines, violetas y rosas huelen mis ojos!
Hoy las palabras no me obedecen; el diálogo parece un marido impotente, sordomudo
Veo desfilar verbos con colores y sabores: copulativos; transitivos; reflexivos...
Montados en caballos de papel galopan gerundios persiguiendo al soliloquio
Un apócope tiene cara de niño pervertido y una grafía enana me atosiga
Un adjetivo pintado de amarillo pretende imitar el brillo del Sol
Un sustantivo se lo impide y se carcajea porque la coma yace en coma en un hospital
Aparece una sinestesia ebria y se orina frente al triptongo
¡Apresúrate! -le dice el adverbio a la metáfora
Un adjetivo sucio quiere bailar y toma de la cintura al diptongo
Pero el hiato lo abofetea, propinándole duros golpes con el copetín de una eñe
La ironía también se embriaga hasta quedar inverosímil
El pronombre es un inestable que se come las uñas
Nacen las diéresis en forma de huevos rellenos de tinta
(Son los ojos de la u de un pedigüeño hundido en soliloquios)
El asterisco es una flor dilatada que no se marchita ni se deshoja

Hoy la lingüística está de fiesta
Y los libros, que nadie los lee
son camas vacías que los amantes abandonan al separase *



4) declinación y amaneramiento de los poetas

Señores poetas
Servidores de la imaginación
Dueños de fantasmas, de sueños, de mariposas nerviosas
Hoy quiero que conozcan el gorjeo de mi garganta, mi garabato mezquino
Mi torpeza coagulada en el cerebro, mi pendejez retórica
Poetas malos o buenos
Al cabo da lo mismo
A todos los invito ver qué sucede conmigo
(razón que asfixia sentimientos)
Cuando decido escribir y no puedo lograrlo
Busco a tientas mis palabras
Mi credo salvaje
irracional
sin sentido
Y odio lo que ustedes odian, poetas
como yo también lo odio
Los odio a ustedes, en los mismos términos que ustedes me odian a mí
Con una rabia sempiterna
que seca la boca
Odio a mi YO cuando no miente, cuando habla y sus palabras no tienen eco
Odio el testamento falso que
Confunde el alma con la conciencia
Que provoca locura en luna llena
Que escoge lo que hay escribir
Mi lógica no permite soñar ni definir emociones
Si yo estuviera cerca de ustedes
les pegaría tres tiros de sal en la frente
para que no sigan aullando
pero son necesarios
como los incróspidos que se duerme en desvelo *



5) cada llanto se parece a su dueño

Aprendí a llorar sin llorar
Sin darme cuenta quién lloraba
Me inventé un nombre
Que el olvido se llevó
Mi memoria dice que empezaba con mayúscula
Soy un símbolo de carne y hueso
Una relación social desajustada
Un don Nadie que aprendió a llorar sonriendo
Un mequetrefe que fabrica versos con nostalgias ajenas
Aprendí a llorar sin darme cuenta
Por alguna razón que ignoro hago de la angustia mi necesidad
La miseria material me sirve de inspiración
La cursilería es el lado oscuro de la bestialidad
Nada tengo qué ver con esa vieja mojigata
Que no acude a las citas cuando le declaro mi amor
Debo confesar que mis poetas de cabecera
Son albañiles, locos y pordioseros
En cambio
Pound, Verlaine
Eliot y Quevedo
Segundones que no logran excitarme
Prefiero a los bandidos superdotados de imaginación neurótica
¿Qué pueden decirle ellos a mis sentimientos?
A mi belleza estrangulada
A mi prepotencia fonética
A mis caprichos y casualidades
Nada que no se haya dicho
Aprendí a llorar sin derramar una lágrima
Huyendo de mí
Organizando mis errores
Gastando palabras que no dicen nada
La próxima vez que quiera llorar
Le diré al mundo que me preste sus ojos *




POETA DESALADO

Nosotros los poetas
No escogeremos el lugar para enterrar nuestros huesos
Cuando la carne sufra los estertores de la muerte
La pudrición es la única vía para retoñar
¿Para qué nacimos?
¿Para enajenarnos de fantasía?
¿Para alterar el sistema nervioso?
Desde que el semen respira por sí solo
Las palabras crecen y los árboles se multiplican
Igual que los pecados y las borracheras
Solamente el animal convertido en zapato
Deja de respirar y sentir
He estado más atento a la vida que a la muerte
Espero amanecer vivo mañana *




EXABRUPTO

Que la poesía sea flor
y el cerdo jamón
Escribo pamplinas para mejorar mi bestialidad
Para que la vida no sea un cepo de cuna y sepultura
Pero a veces el silencio me aturde
Cuando la vida se parece a una mujer fea
Cuando la risa se endurece
Cuando pienso que no quepo en el mundo
Escupo sobre la imaginación *



II

Me revienta esta pinche inspiración
El YO se inflama de nostalgia
Tiempo que se encierra en el modo pretérito
Hay un lento atardecer en mis ojos
¡Qué pendejo está mi sentimiento!
Ahora resulta que ya no soy lo que antes fui *

Éktor Henrique Martínez




Friday, November 21, 2003

Vertedero de cretinadas

Por éktor henrique martínez


"Todo lo que está en otros está en nosotros"
Gustavo Flaubert



LA RABIA DE VENUS (EPÍSTOLA CIBERNÉTICA)

Con la previa autorización de su progenitora, ofrezco a ustedes una expectorante misiva que a través de un emilio me envió una lectora del blog de El Charquito. Según manifiesta su autora, se trata de una historia cargada de truculencias donde se dan la mano la realidad vulgar -callejera- y el sentimiento exacerbado de una joven escolar que precozmente -a los 14 años- se entrega a los placeres de la carne con un policía municipal de Tiyei, quien le hace trizas su doncellez, y ella, feliz como una lombriz.
Agradezco a RB que me haya concedido permiso para endosarle a mis lectores su epístola cibernética.

HOLA, ÉKTOR:
Mi nombre es Rosaura Blancarte, y los que me conocen me dicen Chagua. Tengo veinte años de edad, suficientes como para conocer las buenas cosas. Me llamó la atención la página electrónica titulada El Charquito (¿a qué se debe el nombre?). Tus Cretinadas me han gustado de sobremanera, pero lo que más me ha gustado son tus frases que golpean fuerte y se hallan en los límites de la injuria. Tomé la decisión de escribirte por que me gusta la forma en que abordas los temas, y además porque considero que eres una persona sincera, mordaz, irónica, que habla sin tapujos. Espero que sigas escribiendo con esa entera libertad con la que te expresas (¿se tiene el deber o el derecho de decir todo lo que uno quiera?). Estoy intrigada por saber cómo tomarás esta carta que te envío. Creo que no te causará sorpresa o asombro lo que ahora te voy a narrar (guardo silencio y me preparo para ver cómo empezar). Bueno aquí va, y me abstendré de dosificar mi lenguaje, es más, me extralimitaré de vulgarona: Desde que era muy chamaca me detectaron fiebres uterinas, calores vaginales, decía mi abuela. Lo que en términos de la psicología clínica se diagnostica como ninfomanía, o sea que patológicamente soy una mujer sedienta de placer sexual. A partir de los trece años me di cuenta de tal "padecimiento", si es que se puede nombrar así. Estos fulgores que no desaparecen ni se extinguen una vez consumada la apetencia, me dominan y me arrastran al desenfreno erótico. Pero aquí viene lo triste del cuadro: debido a esta irrupción de instintos primarios la "mentalidad normal" me reduce a cautiverio y me obliga a permanecer siempre bajo custodia de guardianes por "razones" de seguridad y por el bien de mi integridad sexual, mi hermana mayor y mi madre son las que se encargan de estarme echando el ojo. Sé que esa justificación que arguyen es una pinche moralina barata, una imposición falsa para frenar la contención carnal de la megaputa que llevo dentro. Como histérica, soy el deseo del que mis padres carecen. A los miembros de mi familia, ignorantes y santurrones de oficio, no les interesa mi libre albedrío. La "gente bien nacida" me tacha de obscena, pervertida, viciosa del pene, buscadora de amantes ligeros. Para evitar el bochorno, el escándalo y el descrédito de mi familia, me prohiben salir sola a la calle. Mi casa es una correccional y entre cuatro paredes mi vagina voraginosa, disponible para cualquier hora y situación, se vuelve inoperante, infuncional. Me han expropiado mi cuerpo y ahora soy el objeto narcisista de mis padres. Cuando esta supergüila se mira en el espejo ve cómo su lozanía, redondeces y carnes voluptuosas se están acedando. Navegar por la internet me ha ayudado a sofocar un poco el tedio que me provoca el cautiverio. Mi jefe dice que no debo salir a la calle por que soy una lujuriosa, eso grita cuando se prende de rabia o se amarga por equis cuestión. Busco en el diccionario la palabra lujuria y encuentro que equivale a lubricidad, obscenidad, lascivia, liviandad, rijosidad, cachondería, procacidad, salacidad, libídine, carnalidad, sensualidad, concupiscencia, incontinencia, vicio, inmoralidad, erotomanía y puterío. ¿son estas mis atribulaciones? Me aconsejan que recurra mejor a la abstinencia, al pudor, al recato, a la pureza, a la vergüenza, al decoro, a la honestidad y a la moralidad. ¿Coger es un acto inmoral? ¡Idiotas! Me sacude y me estremece el deseo de estar haciendo el amor, ayuntar sin freno alguno. Y es que cada que veo un hombre mi deseo es llevármelo (o que él me lleve) a la cama a descorchar. ¿Será mala esta apetencia de sexo que me invade a cada momento? La actividad sexual es una expresión radical de mi mundo perceptivo. Freud escribió que toda la dignidad humana con la ciencia procede de un espermatozoide y de un óvulo. He fornicado con una cantidad de machos como no tienes una idea. Y no me da vergüenza decirlo. Por el contrario me enorgullece el hecho de ser una devorado de machines. Me considero una mujer fatal. Soy bonita y, sin presumirte puedo afirmar que mis carnes despiertan la lujuria y el arrebato lúbrico. No rechazo propuesta a rechinar el catre y no he conocido garañón que se niegue a participar en mi reyerta, pues no soy ninguna liendrera fodonga, estoy buenera, y lo digo sin modestia. (Pensarás que soy una vanidosa creída, pero no leace, lo que sostengo es la mera neta).
Acabo de terminar una terapia que duró seis meses, dizque para que se me apacigüe la calentura. Mis padres me llevaron con un psiquiatra para que me diera tratamiento, pero, ¡qué te cuento!, el primer día de sesiones me lo coché, en ese pinche sofacito donde los loqueros esos acuestan a sus pacientes. El doc era un ruco (es, porque todavía no se muere el cabrón) como de unos 47 años de edad, chaparro, gordo y nariz de fresa. Argentino el güey, porque hablaba con ese pinchi tonito cagón que caracteriza a los pelotudos (sudacas). Yo creo que el pendejo es un frustrado en cuestiones pasionales porque de volada noté que jamás en su perra vida había tenido trato con mujeres. Con quebrada hasta mayate sea. Te digo lo anterior porque cuando me le ofrecí (le hice un estriptís y mientras le arrojaba mi ropa interior en la cara) en chinga se me dejó ir como perro hambriento sobre los huesos. Ni una caricia, ni un fajecito antes de las embestidas. ¡Pobre idiota! En menos de quince días ya se había enamorado de mí, y se le quemaban las habas por casarse. Viejo ridículo, se quedó bien prendis, y hasta habló con mi mamá diciéndole que nadie como él me cuidaría si se arranaba conmigo. Por supuesto que le paré de volada los tacos. Pues qué creía. Además como profesionista no pelaba un chango a nalgadas, pues el muy babotas me estaba recetando para mi supuesto "mal" un medicamento exclusivamente para hombres (esto lo supe después por boca de otro doctor, a quien, desde luego, también me dejé caimán). Lo que me recetó eran unas cacayacas llamadas Androcut, unas chochas para controlarle a los batos la afición indiscriminada al sexo.
Te comentaba que desde los trece años padezco los ardores eróticos y desde ese tiempo, nomás se me presenta la oportunidad le entro al placer de los revolcones. La primera vez que tuve sexo fue con un batillo que camellaba de chota en la Delegación de San Antonio de Los Buenos. Era un policía sarra, macuarro, porque jamás lo vi que anduviera en patrulla. Era de esos chemas que piden dinero -cuota le dicen ellos- recorriendo casa por casa, y que cuando truena alguna bronca nunca se aparecen por los rumbos donde ocurrió el pedo. (Son como los bomberos, llegan tres horas después del incendio). Al batillo la raza lo conocía con el apodo del Jos. Nunca supe ni cómo se llamaba. Pienso que José. Este güey fue quien me tronó el ejote, el que me desquintó cuando yo estaba morrilla. El Jos ya estaba peludo y gandalla, tendría en ese entonces creo que unos veintidós o veintitrés abriles, yo andaba frisando los quince (faltaban como seis meses para cumplirlos). Imagínate, se chacalió conmigo. A mí, apenas se me empezaba a calentar la pepa, y aunque estaba chamaca aparentaba más edad de la que en realidad tenía. Estaba yo muy desarrollada y parecía una jaina de 19 años. Ya usaba chichero y algunos hombres hasta me tiraban los perros. Dos tres léperos me abordaban con piropos demasiados silvestres. Yo no me agüitaba, al contrario, me gustaba que me aventaran chingadera y media: "Mamacita, qué buena estás, te la mamo sin hacer gestos", cosas así por el estilo. Yo solamente me las curaba y, disimuladamente, les movía más las nalgas para alebrestarlos. El Jos siempre que me divisaba, luego luego se dejaba ir sobre mí. Tenía rato que me rondaba y cuando había la quebrada me tiraba el sablazo. Cuando se abrió de capa yo ni la jugué y en chinga le capié con el cacharro. Ahora reviro que el bato era un saturnino. Mis jefes siempre me andaban vigilando para que no hiciera chingaderas. Todos los día iban por mí a la secundaria. No me soltaban ni un momento, pero yo me las ingeniaba para escapármeles. Pues cuando había chance me salía más temprano de la escuela y me pelaba para hacer de las mías con quien se pusiera de pechito. Un día que regresaba de la escul me topé al Jos. Me preguntó, a manera de invitación, sino quería ir con él al cine. Como soy muy aventada y no le tengo miedo al chile duro, en caliente le dije que simón. Tampoco soy muy exigente en cuestión de monos. Un trolo o un pelagatos para mí son lo mismo. Así que el estatus del galán que me cargaba no importaba, y como el Jos era un bato piojo me llevó a un mono de mala muerte que estaba en una esquina de la Calle Quinta del mero Tango. Puras películas maniaconas pasaban allí y no dejaban entrar a menores de edad. Pero el Jos yo creo que estaba apalabrado con el ruco que recogía los boletos en la entrada y después de cotorreárselo, en un iris me hizo señas para que me colara. Antes de que nos acomodáramos para guachar la muvi, el Jos me preguntó que si no se me antojaba algún chuchuluco de la marquetita que estaba adentro del cine. Le contesté que simón, que me comprara unas palomitas y una root beer. Nos metimos a la sala para tripear el churro que estaban pasando y nos sentamos en una de las últimas filas. La película que proyectaban estaba bien jodida, traqueteada y con un madral de cortes. Recuerdo que se trataba de la muvi de Flash Gordon, versión porno. Pasaron unos veinte o treinta minutos y el Os, jugándola al seductor modocito, comenzó a hacerme preguntas muy inocentonas: que si yo alguna vez me había aventado un jale como el que las morras actorcillas del churro les hacían a unos güeyes (les estaban mamando el fierro). Sin ruborizarme, y quitada de la pena, le contesté que no (aunque ganas no me faltaban, pensé entre mí). Al ratillo, el bato empezó a trabajar la víbora (según él para que yo cayera rendida en sus brazos). Me dijo que yo le pasaba un resto, que estaba muy bonita y que era una morra bien de aquellas, la más efectiva de la colonia. (Yo pensaba: este pendejo cómo la cascabelea para pedirme las nalgas). Y que se me declara. "¿No te gustaría ser mi novia?" Haciéndome la interesante le dije que lo pensaría, y entonces que me abraza. Yo ni siquiera me saqué de onda, ya me esperaba un proceder así. Como no pique cabra, el batillo que se me arrima y comienza a darme unos besitos cerca de la oreja. Yo me dejé querer. Enseguida procedió a sobar mis piernas y mientras las frotaba suavemente me besaba en la boca. Yo le correspondí, pues ¿a quién que le den pan que llore? El jale que me estaba haciendo estaba chido. Con el faje que me estaba pegando se puso bien jarioso, mejor dicho nos pusimos bien jariosos. Ya bien entrados y con la hormona estilando nos abrimos del cine y a la salida el Jos paró un taxi que nos llevó a la colonia Morelos, cerca del cuartel de los guachos. Cuando nos apeamos el Jos dijo: "Aquí vive un compa, vamos a visitarlo. (Eso era puro paro, sus intenciones no eran otras más que tronarme el ejote). Tocó la puerta de un depa y un ruco nos recibió. No sé qué madres le comentó el Jos al don que en cuestión de minutos éste se fletó una camisa y se desafanó. El Jos y yo nos quedamos solos y reanudamos el agasajo marinero. Me besaba el cuello, me dada mordiditas leves en las orejas, me frotaba la espalda y luego sus manos recorrían mis nalgas; las apretujaba y las sobaba frenéticamente. Acto seguido metió la mano debajo de mis pantaletas y le advertí que yo era cherry. Cuando escuchó eso guaché que le brillaron los ojitos (como queriendo hablar y decir: "¡Ay, baboso, mira lo que te vas comer!"). Poco a poco me desvistió y ya encuerada me recostó en una cama, que por cierto rechinaba de a madre que su ruido parecía el pío-pío de un pollito. Ya bichita, el Jos se golosiaba y me besuqueaba la espalda y yo excitadísima, fascinada como novel manceba, disfrutaba sus manoseos y restregones. Estaba encantada de estar con él. Me gustaba como me trataba. Me puse jariosa, rogándole a Dios que el bato no detuviera su faena. Desquiciada con el jalesote que se estaba aventando el perro. Me abrió de piernas y colocó sus labios en mi papaya. Yo gemía de placer con el mameluco que me estaba pegando el bato. Nada más de recordar el momento en que se bajó al agua siento calofrío y se me enchina el pellejo. Yo no dejaba de bramar a causa del deleite y el placer que él me prodigaba. Los mugidos subieron de volumen, entonces el Jos me dijo: "Ya callate, no hagas tanto pancho. Vas a alborotar a los vecinos". Antes de que me penetrara hicimos el 69. Pasaron más de tres horas, y ni en cuenta del tiempo que duramos matando la rata. Después de que terminamos de cochar le caímos a la col, y el güey, nada pendejo, para no meterse en broncas y lo fueran a torcer, me dejó a dos cuadras del cantón, diciéndome que le cayera yo primero al chante. Cuando llegué a la cantona guaché que mi jefita me estaba esperando con una carota que parecía birote. Bufaba del coraje la ruca, estaba superemputadísima. Conocedora de los pedos en los que yo andaba, rápidamente se dio color que a su hija ya le habían rajado leña. Tal vez se dio tinta al ver mi manera de caminar, no podía cerrar las piernas al dar los pasos, el güey me dejó abierta. Mi jefa se la malició en chinga y se arrimó hacia mí y, ya de cerca, me estampó una cachetada guajolotera. Estilando de coraje, gritaba barbaridad y media, mientras yo estallaba en llanto. Después de unos putacazos más me cuestionó enciscada: "¿¡Dónde andabas, hija de la chingada!?" Creo que ganas no le faltaron de estrangularme. Descargó su ira propinándome putazo tras putazo, y hasta que se cansó dejó de surtirme jiricuazos. Esta sigue siendo una de las formas más idóneas que aún prevalecen en nuestra sociedad para expiar las culpas y pecados. Pasado el primer round me bajó los calzones, casi me los arrancaba de un jalón, y empieza a pasarme revista. Auscultó mi panocha y al darse cuenta que la traía más floreada que el hocico de un boxeador derrotado por nocaut, qué me deja caer otra tanda de madrazos. Tan cabrona estuvo la lluvia de camorrazos que no paró de trompearme hasta que no se le cansó el caballo. Para no hacer más largo el cuento, sólo te diré que a causa de la tremenda recia acabé soltándole todita la sopa. Guacarié la neta, confesándole que el bueno había sido el Jos. Y se armó un pedotote mundial. Al pobre cabrón se le arrancó bien machín. Mi jefa, que parecía que iba a reventar de lo enchilada que andaba, agarró el foneto y se comunicó con un tío que es licenciado (para serte sincera: un pinche coyote que no terminó ni la primaria y que se la pasa estafando gente afuera de la cárcel de la Ocho), y le suelta todo el borregazo con seña, pelo y detalle (y con las hipérboles de rigor). Mi jefe andaba en el Otro Saite, por eso mi tío el abogánster fue quien meneó todo el birote para que se enchorarán al Jos. No sé que le dijo el ruco a la jefa que al cabo de un rato ya estabamos en el ministerio público. Minutos después que nosotras arribamos al MP, apareció mi tío cargándose una jetota de poca madre. Su cara de cínico leguleyo tornose en un semblante arriscado. Se sentía el muy indignado (claro que nada más aparentaba). ¡Cómo si se lo hubieran cogido a él! Una gorda cacariza de pelos pintados y de estropajo que atendía en la recepción de la agencia ministerial nos pasó a un cubículo donde se encontraba un ojete con cara de perro fingiendo que trabajaba. Era un pinche traumado que lanzaba miradas perdonavidas, prepotente hasta no poder. Un pinche acomplejado que se la nalgueaba de muy machín, gato que se las daba de chaca. Me preguntó que cómo sucedió el merequetengue. Yo se la canté en los mismos términos que a mi jefa. Ya que escuchó el rollo que le aventé, entonces comenzó a teclear en una máquina la cagada que me tío y mi jefa aventaban sobre la calaca del Jos. Que fui mancillada, que me había violado y pendejadas así por el estilo...
Una vez que el mamón integró la denuncia me condujo a un cuarto mugriento que, según esto, era el flamante consultorio de la ginecóloga adscrita a la Procuraduría de (in)Justicia. A ella le tocaba revisarme el chocho, perito declaraba ser. Una vieja prieta metida en unas zapatillas de cabaretera, más anacrónicas que doña Mary Castaña y vestida con unas garras que provocaban pena ajena, parecía que las había comprado en la tienda de segunda el Montecito. En el instante que abrió la geta para disparar su alegatos, junto con las palabras salió de su hocico un tufo con hedor a coladera. De seguro la ruca tenía madreado el hígado o, la puerca, se atracaba de tacos de suaperro y los empujaba con un chesco, de seguro no tomaba ni siquiera medio vaso agua durante el día. Muy chinguetas ordenó que me quitara los calzones, luego me abrió de patas y revisó mi animalito. Con un instrumento parecido a un compás efectuaba cálculos alrededor de mi puchi y moviendo el artefacto en forma circular realizaba trazos imaginarios, emitiendo balbuceos incongruentes. Posteriormente concluyó con unos garabateos en una libreta. Vieja cochina, ni siquiera guantes usó al manosearme, y todavía firmó un documento con una pluma que dejó impregnada de olor a pescado. Habiendo finiquitado el asunto con la sedicente ginecóloga, me pasaron con una dizque psicóloga para que dictaminara mi estado emocional, como víctima (jajajá) de la supuesta violación que le enchaquetaron al pobre diablo del Jos. La tipa se cargaba una cara de arrabalera que no podía con ella, le salía lo puta hasta por los poros. A leguas se notaba que era una nalgasprontas (¿cuántos judiciales se la habrán parchado?, pensé). Más pendeja que la vieja anterior, me preguntaba mamadas que ni al caso venían. Yo le contestaba más agüevo que con ganas. Tres horas duramos en ese pinche embrollo burocrático.
Antes de que llegáramos al cantón el chisme ya era del dominio público, vox populi. En todo el barrio, gracias a la desenvoltura de los vecinos labieros, la farfolla se expandió como flamante primicia, y no cesó hasta pasados varios meses. El mismo día, mejor dicho unas horas después, que se armó el pedotote el Jos, al hacerse sabedor del asunto, se volvió ojo de hormiga. Tenía plantón de puercos afuera de su casa. Los juras lo andaban taloneando para enjaularlo por violín. Nunca más lo volví a guachar. Dicen que el bato se fue a Los y que jala en una gotera despachando gas. Que se arranó con una gabacha.
Yo siempre me acuerdo de él porque fue mi primer bato, el que me tumbó el sello *

Discúlpame. Mi carta se ha hecho demasiado larga.

PD: Sólo me quedan dos salidas: la vía del autoerotismo como medio de encontrar de nuevo mi cuerpo ultracargado o el suicidio. (Continuará).


MANIFIESTO


Yo por loco te tenía
Pero no tan declarado
Sor Juana


Traigo la inspiración congelada en los testículos
En los labios
Una funesta risa de espantapájaros
Mi garganta es una jaula fonética
Mi patria
Una página web
Soy aparte de carne
Un pronombre singular
Que canta como gallo ronco
Escribo en primera persona para no comprometerlos
Aquí estoy
Eyaculando mi locura en la vagina del mundo *



CUATRO TANKAS (FOGONAZOS DE INTUICIÓN)

I
El vientre fecundo
Que me parió
Es una bolsa
Estéril y arrugada *



II
Me gradué
De poeta
En la calle *

III
He trocado
El amor
De una mujer
Por la literatura *



IV
Al fin de cuentas
Qué cosa es la poesía
Sino un desecho del alma *



DICHTUR

ÉSTA NO ES UNA CARTA
Ésta no es una carta
Mas qué importa
Si pudiera ser
una explosión de alivio
Una queja, un desdén
Un trozo de uña sucia
Un tiempo malgastado
Un zapato de la Cenicienta
Un corazón de piedra
Una jauría famélica
Un mar embravecido
Ésta no es una carta
Será lo que ordene el corazón
Lo que digan mis ojos
Mis caprichos, mis sueños
Mis oraciones borrachas
Ésta no es una carta
Es un encargo que no he cumplido *

**
A la mujer que me ama
No puedo ofrecerle amor
Sólo gruñidos
Versos malos
Muy malos
Los últimos besos
Que dejé en sus labios
Han desaparecido
Yo no sé si a usted
Le agradan mis poemas
A mí, no
Me gusta contemplar
Cómo parpadean las estrellas
Ni diez hombres juntos
Pueden poner de pie a la poesía
Me sigue dando vergüenza
Decir que soy poeta
Mi casa está amueblada con palabras
Pero es muy triste no tener
Una musa con quien meterse en la cama *



**
Ayer me puse muy sentimental
Y casi lloré como una niña
La soledad siempre llega por las noches
La ciudad duerme
Estoy insomne
Mis huesos ya no se pasean por la ciudad
No pierdas tu locura
Tus hijos algún día la van a necesitar *

Éktor Henrique Martínez


HUMO

CADA vez que inhalo el humo de un cigarrillo camel lights recuerdo al americano. Asistíamos juntos al taller de poesía en el colegio estatal de Portland. Él estaba en su tierra. Yo era estudiante internacional. Al catar el humo se desató una adicción placentera que a durado muchos años. Fumábamos antes y después de la clase. Él era una persona amable. Un poco inseguro de sí y usaba motocicleta como medio de transporte a pesar de las constantes lluvias de la región.
-¿Juan, conoces a Wendy?
- Sé quien es, pero no he tenido el gusto de conocerla.
Wendy era la chica más bonita de la clase. Una rubia con cuerpo perfecto para un bikini. Ojos azules.
-La embaracé -dijo Jim.
Jim era un tipo alto y rubio. Como esos actores que protagonizan en las películas a los soldados alemanes de la Segunda Guerra Mundial.
-¿Es tuyo el bebé, Jim?
- Creo que sí.
-¿Qué van hacer?
-Ella quiere un aborto.
-¿En serio?
-¿Y tú, qué piensas? –pregunté, mientras inhalaba el humo de uno de los cigarros que Jim me regaló.
-No quiero que aborte.
La voz de Jim denotaba un dolor palpable que yo no sentía, pero sí entendía. El humo de nuestros cigarros se disipaba con la lluvia de Oregon.
Me di cuenta al comenzar el trimestre del curso que tomaba, que Jim empezó a frecuentar a Wendy. Jim fue rápido. La embarazó. Sus esfuerzos estaban amenazados. ¿Sería indiferencia de Wendy? ¿Acaso ella tenía miedo a un futuro de incertidumbre? Sentí el tormento de Jim y eso también a mí me consternaba. Traté de ser comprensivo y solidario con él. Aunque no estaba apto para este tipo de situaciones.
-Te invito a mi casa, Juan. Un asado con los mejores licores. ¿Qué tal?
-Estoy ocupado, Jim. Tengo que hacer algunas cosas en la casa de mi patrocinador.
Creo que Jim captó mi mentira. Sin embargo se portó bien.
-No hay problema. Tú dime cuando puedes, ¿okay?
-Está bien, Jim.
Esa fue la última vez que nos vimos. Al estudiar la situación más a fondo, comprendí que Jim necesitaba un amigo. Alguien con quien beber, comer y conversar. Una persona para compartir sus penas. Yo estaba demasiado preocupado con asuntos superficiales como fornicar con mi novia y conducir a altas velocidades el carro deportivo que me proporcionó mi patrocinador. Yo era un egoísta insensible con un corazón de piedra. Si tuviera una maquina del tiempo la usaría para viajar al pasado y aceptar la invitación de Jim. Comer y embriagarnos para burlarnos de la sombra del siniestro pesar que lo agobiaba, en caso de que llorara por el posible hecho de no conocer a su pequeño retoño; le daría ánimos: "Mantengamos la esperanza". Aún no es demasiado tarde, amigo. Salud, y que todo salga bien. Pensemos y esperemos lo mejor del futuro".

Juan José Martínez © 2002




CHARLES BUKOWSKI



¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?

Si a pesar de todo
no sale de ti como una explosión
no lo hagas
al menos que salga, sin reclamarlo,
de tu corazón, tu mente, tu boca
y tus vísceras
no lo hagas
si tienes que sentarte horas
mirando fijamente el monitor
o encorvado sobre
tu máquina de escribir
buscando palabras
no lo hagas
si es por dinero
o por fama
no lo hagas
si es porque deseas
mujeres en tu cama
no lo hagas
si tienes que sentarte
y editarlo una y otra vez
no lo hagas
si pretendes escribir como alguien
olvídalo

si tienes que esperar que salga como
un rugido
entonces espera pacientemente
si nunca sale de ti como un rugido
dedícate a otra cosa

si primero se lo lees a tu esposa
a tu novia o novio
a tus padres o a quién sea
no estás listo

no seas como tantos escritores
no seas como miles de personas
que se dicen escritores
no seas aburrido, fastidioso y engreído
que no te consuma el amor propio
las librerías del mundo
duermen en sus bostezos
por tipos como tú
no te incluyas allí
a no ser que salga de ti
como un cohete
a no ser que tu letargo
te arrastre a la locura
al suicidio o al asesinato
no lo hagas
a no ser que el sol que llevas dentro
te queme las entrañas
no lo hagas

cuando llegue el momento de verdad
y seas elegido
eso aparecerá por sí mismo
y así continuará
hasta que mueras o fenezca dentro de ti

no hay otro camino

nunca lo habido *

Charles Bukowski






SO YOU WANT TO BE A WRITER?

if it doesn't come bursting out of you
in spite of everything,
don't do it.
unless it comes unasked out of your
heart and your mind and your mouth
and your gut,
don't do it.
if you have to sit for hours
staring at your computer screen
or hunched over your
typewriter
searching for words,
don't do it.
if you're doing it for money or
fame,
don't do it.
if you're doing it because you want
women in your bed,
don't do it.
if you have to sit there and
rewrite it again and again,
don't do it.
if it's hard work just thinking about doing it,
don't do it.
if you're trying to write like somebody
else,
forget about it.

if you have to wait for it to roar out of
you,
then wait patiently.
if it never does roar out of you,
do something else.

if you first have to read it to your wife
or your girlfriend or your boyfriend
or your parents or to anybody at all,
you're not ready.

don't be like so many writers,
don't be like so many thousands of
people who call themselves writers,
don't be dull and boring and
pretentious, don't be consumed with self-
love.
the libraries of the world have
yawned themselves to
sleep
over your kind.
don't add to that.
don't do it.
unless it comes out of
your soul like a rocket,
unless being still would
drive you to madness or
suicide or murder,
don't do it.
unless the sun inside you is
burning your gut,
don't do it.
when it is truly time,
and if you have been chosen,
it will do it by
itself and it will keep on doing it
until you die or it dies in you.

there is no other way.

and there never was.

Charles Bukowski






Sunday, November 16, 2003


Vertedero de cretinadas

Por éktor henrique martínez

A mi superamiga Lucila Villa,
quien ha creado este monstruo
que llevo dentro.


Aforismo
Sin el contrapeso de la crítica la literatura no sirve de nada.

A mi puñadito de lectores

(declaración de principios)

Les doy las gracias por leer el blog del Charquito y enviar sus opiniones. Sus comentarios me han hecho rectificar algunos de mis errores, y se los agradezco. Pensaba que era un escritor sin lectores, pero ya me di cuenta que no es así. Con una resignación unamuniana había creído lo contrario, pero no; ustedes me han salvado. Y es que como arengaba mi admirado Max Aub, hombre de plenas convicciones: "Uno se resigna a ser lo que es: un escritor (auto)desterrado, sin público, sin editor, obligado a hacer mil cosas que no le gustan con tal de vivir". Y es que la muerte simbólica de un escritor no estriba en dejar de escribir sino en no ser publicado; por ello, y para evadirla, recurro al blog en esta teta de vidrio.
No sé hacia dónde me conduce la literatura, pero qué importa si escribimos ficción sobre la realidad, o ¿realidad sobre la ficción? La atmósfera de esta ciudad está saturada de creación pero la mayoría es mierda que tarda mucho tiempo en secarse y convertirse en polvo. Nuestra literatura muere por su propio egocentrismo; son los síntomas del papanatismo cultural que prevalece, estéril, impotente e incapaz ira más allá de los regionalismos municipales. Los artistas, refugiados en la inmunidad que otorga la ficción, quieren ser reconocidos sólo por su intervención individual y los intelectuales, aristócratas del estado venidos a menos, ven los problemas de la cultura y los fenómenos históricos desde una perspectiva puramente abstracta, desde un escepticismo elegante; fauna peripatética de metafísicos, mentirosos, felones y vanidosos. Dicen los estructuralistas que una forma de sanear esta pudrición es dejar desprovista la obra de la patente autoral, que el escritor se disuelva y desaparezca.
Yo escribo estas tropelías intrascendentes sin más intención que la de poner el hidrómetro en los tubérculos culturales (o sea medirle el agua a los camotes). Esta chamba no da ni para los frijoles, ¡ah!, pero cómo la disfruto. ¿Verdad que esto no significa perder el tiempo en cuestiones nimias? Dice mi abuelita que sí; que es un trabajo como el del Sísifo. Yo le contesto que peor sería mercantilizar el pensamiento o burocratizar los ideales. Me gusta expresarme sin ambages, nadar a contracorriente en esta aventura literaria; me repugnan las modas, los círculos literarios; pertenezco a lo subterráneo, a lo marginal, a la estética de la resistencia; y me niego a jugar a la mentira dogmatizada. No hay elección en lo que escribo y los límites de mi lenguaje -como apuntara Wittgenstein- son los límites de mi mundo. Decir lo que yo pienso me da la libertad de obtener un poder que permite orientar mi vida y guiarla hacia donde yo quiero. Lo que me angustia es que todas aquellas cosas bien logradas deben hacerse en los momentos de soledad; la escritura es una de ellas. Sé que inquieto, perturbo, molesto; porque casi siempre me siento como un duendecillo aguafiestas; no divorcio mis convicciones y preocupaciones sociales de la actividad letrera. Disfruto al despotricar jocosamente contra aquellos a quienes se les hace bola el engrudo y que deambulan por el camino de los desatinos. Pero no todo el monte es orégano, seguido caigo en periodos de aridez y cuando estoy sumido en ese letargo mental mi Yo se niega escribir; en cambio otras veces manifiesto una obsesión casi patológica por el acto escritural. De poeta no tengo más que la ambición de serlo. Desde mi trinchera pretendo contradecir la consigna seudocultural de que "todo va bien". La firmeza ética en la literatura ha quedado relegada gracias a un rufianismo estético que defiende la flor de su doncellez en nombre una pureza artística. Y no faltan intelectuales (bailarines, los llama Milan Kundera) y luminares de la literatura que piensen que el rigor de la escritura no permite distracciones y que sus libelos deben ser tan inocentes como el papel blanco. Mamertos pomposos, súcubos travestidos, hatajo de caraduras. Diremos que se engañan. Escribir con ojos de ingenuo revela el tamaño de la crisis moral por la que atravesamos. Es cierto que la validez de una obra no depende de los fenómenos histórico-sociales y que la relación entre la poesía y los factores materiales que condicionan el proceso socioeconómico no es determinista, el acto de crear es libre; sólo el voluntarismo mecanicista y el marxismo mal digerido consideran la literatura como un instrumento de cambio social dirigido por consignas externas. Sin embargo el arte de hoy, alejado del extremo pulimento de la forma y que se pasea, se nutre, se recrea en los arrabales de toda laya, tiene una importancia social que va más allá de la simple estética y del hermetismo deliberado que lo reducen a diversión egocéntrica o evasión virtual de la realidad. El arte y la literatura no pueden ser terrenos neutros, mantienen una vinculación orgánica con el momento histórico dentro del cual se han gestado y su especificidad proviene de la capacidad creadora y estilística propias de cada esteta. El arte puro, arte por el arte, preconiza indirectamente, y en ocasiones de modo impúdicamente descarado, la aceptación del status quo. Desde tiempo atrás, Teodoro W. Adorno, uno de los principales baluartes de la estética marxista, ya les había sentenciado a los europeos que escribir poesía después de Auschwitz es una barbarie. Posicionado en esa tesis el filósofo de la escuela de Frankfurt advertía a los estetas que la armonía clásica ha quedado ya destruida porque la belleza tiende a negar el sufrimiento y hace del arte un producto ilusorio. Y, aun, con alto grado de elaboración artística, no deja de ser otra cosa que un cumulo de imágenes, símbolos y fantasías tranquilizadoras que justifican y legitiman un mundo de relaciones fetichizadas que oprimen y humillan. Su disfraz es lo de menos: estética del simulacro y la opulencia; literatura de la desmemoria, del zapping. "El imperio hitleriano, y toda la ideología burguesa en general -sostenía Adorno-, nos ha dado la prueba de ello: cuantas más torturas se administraban en los sotanos, más cuidado se tenía de que el tejado estuviera apoyado en columnas clásicas."
Yo prefiero huir de esos cánones literarios del mismo modo que Drácula huía del ajo.
Y, a propósito, ustedes ¿qué tipo de registros literarios frecuentan?

PD: A los nuevos estertores líricos que han desfilado por estas páginas, quiero pedirles (u ofrecerles, según sea el caso) disculpas por la falta de benevolencia y tolerancia que se deben tener al recibir una obra novel, y que no tuve hacia ustedes. Pues ¿quién soy yo para decidir quién es o no poeta? Ah, y otra cosa, no se tomen en serio los adjetivos bárbaros y demás imprecaciones voluptuosas de mi parla, exportados del submundo lumpenesco; son simple y llanamente palabras que otorgan mayor relieve a la forma que al fondo mismo de mi escritura. De sus efectos sicológicos o maniqueístas yo no me hago responsable. O ¿acaso prefieren un pasaporte a la poesía visado por el Chavo del Ocho y quedar a merced de la irracionalidad o el ninguneo? Considero que la lisonja o la petulante indiferencia en nada los beneficia; y sí les haría daño que alguien acuda a sus mercedes, y con actitud blanda y anoréxica crítica, les llegue con un badulaque adornado con esta hipocresía: "Todos son unos genios, son maravillosos". Ustedes no merecen que les arrojen esas cascadas de babas, son un jaleo para solteronas tontas que se ponen bullarengues en las nalgas. Por tanto, no se agüiten, sus defectos son corregibles y la crítica sirve para sanear más pronto ese birote. Recuerden que lo que hoy es malo, mañana puede ser bueno. Lo único que quiero es incentivar sus apoteosis. Así que no se enojen conmigo, de nada sirve enfadarse. Yo cuando monto en cólera siento un terrible dolor en los güevos. En Las aventuras del valeroso soldado Schwesk, Jaroslav Hasek escribió que "las personas que se enfadan por las expresiones fuertes son cobardes, pues la vida real los sorprende y precisamente las personas debiles son las más perjudiciales para la cultura y el carácter."
Saludos a todos los viajeros del paisaje cibernético.

Aforismo
Toda lectura conduce siempre a dos resultados: o el pensamiento se aclara o se confunde.

¿Qué es la poesía?

Hace días un amigo -Juan Martínez- me preguntó ¿qué es la poesía?; y yo no supe qué contestar. Sólo me limité a balbucear: el yo, el lenguaje y el mundo (¡pendejo!).
La poesía aunque no diga nada puede expresar muchas cosas; es el lenguaje al servicio del Yo. Y, parafraseando a Mateo Ruecas, el personaje de la novela de Camilo José Cela, El asesinato del perdedor, con la poesía hago lo que me sale de los güevos. Pero, ¡trucha!, no hay que dejar que la razón elabore el poema, es requisito que la materia de la vida solita se pegue al verbo. El poema como asociación de ideas o pensamiento diluye no discursivamente a través de los enunciados que lo conforman, sino a través de la metáfora. Para escribir un poema no se necesita el conocimiento sino el inconocimiento. El yo poético trabaja sobre la estructura del inconciente, por eso la poesía no puede ser dominada por el sujeto (aunque hay casos, y que son muy pocos, donde la poesía es fraguada desde un nivel estrictamente reflexivo, pongamos por ejemplo el poema El Cuervo de Edgar A. Poe, a través del cual sostenía la hipótesis racional de la poesía). La poesía hoy está infartada, pero se niega a ser borrada por el tiempo, ya no es lo que era antes: clásica, romántica, modernista, vanguardista, contemporánea, postmoderna y tedioso etcétera de etiquetas. Se nutre de un cumulo indeterminado de corrientes y doctrinas. El poeta ya no intenta hacer cosas ni agotar las capacidades expresivas del lenguaje, porque como aseveró Heráclito: Todo está dicho.
Para que a nadie le queden dudas de qué es la poesía, compendio estas breves disertaciones. Empezaré citando un poema tanka de Carles de Riba que señala dónde podemos encontrarla:

"¿La poesía?
Ve a buscarla allí donde sabes
que está: como la Gracia
o el agua pura y dura
de una fuente emboscada."

O sea que la poesía es un asunto del lenguaje que se construye sobre los niveles descriptivo y sinestésico, con estilo y justeza emocional. Puede estar dotada de un lenguaje sensual, sugerente, plástico y rítmico, o bien, adecuarse a significaciones de procedencia oníricas, a mera acumulación de imágenes o metáforas indescifrables; puede estar estructurada a través del collage, pastiche, el discurso lineal, el esquematismo publicitario o ceñida a los viejos moldes de la métrica. Y no habiendo paradigmas dogmáticos que obedecer, y mercantilizado que está el sentimiento en el cínico pragmatismo, cualquier majadería esotérica o simple intoxicación de palabras puede llegar a ser empaquetada en la categoría de poesía.
Espigando un libro encontramos esto que apunta Alfonso Canales: "La poesía sólo se consigue a base de destruir las fórmulas magistrales, de adulterarlas con ingredientes que provoquen reacciones nuevas". Pero no toda destrucción implica renovación. He aquí la condición privilegiada de la poesía, según Alvaro Mutis: "La poesía no es sino el testimonio de un incesante fracaso". Mallarmé escribió que en la poesía debe haber misterio y Paul Valéry afirmaba que un poema nunca se termina, se abandona. Toda poesía es petición y reproche, le dijo una vez Celan a Heidegger.
Pero no se dejen embriagar por el hálito iluminador de la poesía. Porque, como lo sentenció Henri Michaux: "la mucha luz es como la oscuridad; no deja ver". Mejor sigan la consigna escéptica del loco Holderlin: ¿Wozu dichter in dürftiger zeit?; que en buen mexicañol quiere decir: ¿Para qué poetas en tiempos menesterosos? Y volviendo a Mutis, él sostiene que "nuestro modesto infierno en vida no da ya para ser materia de la más alta poesía."

Aforismo
A los gacetilleros también se les denomina críticos.

Consideraciones metapoéticas.

Este
Es un fingido
Diálogo
Conmigo mismo *


Cuando
Me disfrazo de poeta
Sale de mi boca
Un animal primario *


No puedo
Hacer nada
Contra mi destino
Siempre voy
Por el camino
Equivocado
Y casi nunca
Llego al lugar
Adonde voy *


La angustia
Y la soledad
Son mis
Cotidianidades *


Mi alegría
No traspasa
Las fronteras
De un cuaderno
En cambio
Mi sufrimiento
Va más allá
De mí mismo *


Antes
De ser poeta
Yo era
Un hombre feliz *


Soy tan cobarde
Que mejor prefiero
Suicidarme en abonos *


Ayer
Era yo
Un vicioso del culo
Hoy
Soy más asexuado
Que un ángel medieval *


...Y la serpiente
Le dijo a Eva
¡No seas pendeja
Cógete a Adán! *


Aspirante
A quince minutos de fama
Si te divorcias del stablishment
No sobrevivirás *



Mírate
A los güevos
Y dime
¿Para qué te sirven? *


Aforismo
El poeta es el único escritor que se desnuda ante sus lectores.


Sobre nuestra moral poética

En el número 6 de la revista Prop, el cual no salió al mercado, se incluyó el siguiente poema de la chuchis Vilma Flores:

No confundir, somos poetas que escribimos
desde la clandestinidad en que vivimos.
No somos, pues, cómodos e impunes anonimistas:
de cara estamos contra el enemigo
y cabalgamos muy cerca de él, en la misma pista.
Y al sistema y a los hombres
que atacamos desde nuestra poesía
con nuestra vida le damos la oportunidad de que se cobren,
día tras día *


Aforismo
El poeta siempre está en constante conflicto con su intuición.


La poesía de Amelia Rosselli

A continuación paso a transcribir algunos fragmentos de un poema de Amelia Roselli, esteta que sabe hilar finamente el verso y nos ofrece una lírica de exquisita sensibilidad, capaz de conmocionar al lector más pacato. Aquí va un soplo de su extraordinaria incisividad poética:

Yo he cambiado de residencia, ya no soy la flor
tímida colgada donde estaban los sauces y no quiero tus ternezas
que cruel combato porque yo ya no tengo ternura.
Si quieres rozar mi tumba con tus delicadas manos
pon una pesada piedra de hierro sobre la blanca lápida que me
cubre, y escribirás
el verso que cierra
eI intenso parangón
Si no existiera esta crueldad mía y de otros si no
existieran esas alargadas piernas, esos dorsos desnudos y gráciles
bajo la hierba. No lograrás tu objetivo, antes de
pasar por mis canales estrechos y duros *


Aforismo
A no ser que sufra de delirio poético, un hombre sin vicios ni perversiones difícilmente podrá alcanzar una autentica inspiración.

Brown sugar

Braunchúgar es uno de los motes que utilizan los arpones del Otro Saite para denominar a la heroína; en España la han bautizado con el apelativo carabanchero de caballo o caballazo. Aquí simplemente la llaman morena, carga o chiva. Droga de las etiquetadas clínicamente como duras, ya que es una loquera perrísima y quien se la fleta de volada se engrana, y difícilmente la desafana. Jimi Hendrix no lo creía y, ya bien prendido, le cantaba: "Neblina morada está en mi cerebro, esa beibi me engañó. Para quebrar se necesitan muchos güevos. Yo una vez la probé y, la neta, no me gustó la patada que agarré; me produjo un cambio de velocidad en mis facultades sicomotrices y bajo sus efectos me sentía como un pesado fardo; mi cuerpo se me figuraba un estorbo del espíritu. Empachecado con esa madre creía pendejamente que las puertas de la percepción, de las que hablaba el mariguano de Aldous Huxley, iban a abrirse; por el contrario, azotaron enfrente de mi cara. Lo que sí pude llegar a percibir fue algo parecido a aquella noción idealista que sostenía Platón al afirmar que el cuerpo era la cárcel del alma. Hay también una campechana de cocaína y heroína conocida como speed ball. Mis respetos. La morena ministrada por vía nasal, no en polvo como la heroína blanca sino en forma líquida, se conoce con el metafórico remoquete de caldo de zopilote.
Aunque no venga al caso, en un mundo lleno de porquería ¿son las drogas las únicas sustancias nocivas? Nadie puede responder con un sí. Cuanto más se persigue el consumo de las drogas prohibidas y se agravan las sanciones punitivas a los traficantes, más costosas son.
El siguiente poema esta dedicado a los batos que les encanta charrasquearse la venada. Lo escribí en 1985 y apareció publicado en la revista Prop, número 5.

chivatón/yonqui/tecato/jaipo/pinchota

Los poros revientan en sudor
En la frente hay tres relámpagos horizontales
El semblante arroja una claridad cadavérica
El espíritu parece despojado de su gloria
La pureza del alma deformada por la fiebre
Nube sucia trastornada con sangre
Una bayoneta de hechicera penetra la piel
Sólo él sabe que la luz se quiebra en las venas
Después que la oscuridad lo ha desgarrado
Aparece un clímax sin voluntad, distraído
Y la melancolía se funde en un roído milagro hecho envidia
Brazo atornillado con paliacate, liga o cuerda
Para injertar la cobarde inocencia del veneno
Elixir o suicidio apretado con los puños
Borroso naufragio de la muerte
Ella se sienta tranquilamente a esperar el próximo cliente
Franjas que ya no se distinguen
Todos los conductos han sido pinchados
Cuello, muslos, pies, debajo de la lengua, atrás de las orejas
Solo quedan como refugios los cuartos de la confusión clínica
No hay otra forma de retoñar y después volver a los mismos caminos
Y ¿cuándo no hay caballo que cabalgar?
Entonces atascadas náuseas girando en la desesperación
Tufo de mundo vaciado en la pestilencia
Descolorida carne perfumada en la basura
La muerte espera sentada, cruza una pierna y enciende un cigarro
Y Dios ni siquiera balbucea ni defiende a sus ángeles intoxicados
Deja que el Diablo les queme sus alas
Eléctrico resplandor de un vicio detestado
Fina locura de la vulgaridad
El arrepentimiento se ha desfigurado
Cuánta dicha perdida en los dolores
La madre ve a su hijo y se le desgarra el corazón
Ni las plegarias a la virgen le funcionan
Y cualquier reproche al hijo descarriado
No es más que una dialéctica pasada de modo
Nadie llama a la muerte, pero ella espera
Solamente Dios es capaz de dominar la congoja
Rebuscada lejanía del sueño suplantado por el insomnio
Con espantosa felicidad que cesa y revive
Huesos tropezando con el dolor
Ojos y pómulos saltados
La sonrisa está lesionada
El labio inferir cuelga y escurre una baba
Rectitud salvaje oxidada en el delirio
Vendrá otra vez la fantasía
A darle de patadas a la realidad
Obligado asunto de repetir el caballazo
No hay repugnancia ni remordimiento
Cada quien se labra su destino
Y hace de su culo un papalote
Mientras dure, disfruta tu efímera eternidad
Presagio y sugestión miden la ilusión
Pero es una mujer que no podrás hacer tuya
El miedo le ha cortado las alas
Chispeantes alaridos buscan la locura
Ya no hay puerta a la plegaria
Y Dios lo sabe cuando se arruga el cansancio
Sólo dinero hay ensartado en la angustia
Hipodérmico beso del infierno *


Y hablando de heroína
Sienta un precedente en el mundillo cultural un pliego híbrido (mitad cartel, mitad documento literario) intitulado La Línea (Año 1, número 1, verano de 2003), donde figuran como matronas Amaranta Caballero, Cristina Rivera Garza, Norma Iglesias, Elizabeth Maier y otras "heroínas" institucionales y no. Según se lee al margen de dicha publicación, "La Línea es la voz de un proyecto que comienza en el extremo noroeste de la Frontera de México-Estados Unidos. La Línea es un reflejo de un grupo diverso de mujeres jóvenes" (no obstante el pleonasmo, yo supongo que quisieron decir: un grupo de diversas mujeres, porque un grupo si es diverso no es grupo), "no solemnes" (¿?) "y activistas en diferentes disciplinas. La Línea es una publicación que conjunta la plástica, las artes visuales y la literatura". De la lectura de los textos de las rucas que ahí colaboran se deduce que algunas de ellas -muy pocas, para ser optimista y no decir ninguna- saben bien de lo que escriben, otras solamente se limitan a regar datos inanes. Como el asunto amerita un comentario más amplio, sólo destacaré algunos aspectos y en su oportunidad, toda vez que la edición de marras requiere ser atendida en forma extensiva, después le dedicaré un Vertedero completo.
Para empezar diré que el título del pliego suena a cliché ya desgastado, pero, al menos, sus contenidos temáticos no están salpicados de cursilerías, mitotes y mafufadas; aunque, eso sí, hay un texto donde su autora, Margarita Valencia Triana (Tijuana, BC, 1980), descarga pujos de filosofastra. En cuanto a la expresión del género poético vemos una pobreza lírica, tanto de calidad como de cantidad, apenas dos poemas que dejan mucho que desear. El peor texto corresponde a la señorita Karla del Carmen López Vargas (Mexicali, BC, 1978), y aunque bien articulado, su narrativa es tan light -por no decir boba- que no pasa de ser un simple estuche de palabras, suerte de tortura síquica derivada de un feminismo ortodoxo que se lamenta de su castración fálica (la envidia del pene, diría Freud). Su único valor radica en el estridente embate verbal con el cual le hace fuchi a las telenovelas y de paso a la relación marital. Considérese la siguiente desconfianza marrullera: "Me enferma pensar que las hijas de mis primos crecerán para convertirse en sufridas lloriconas o en promiscuas equívocas. Me enferma ver a las amigas que se casaron por razones equivocadas, por creer que el príncipe azul las salvaría de sí mismas, que todo sería lindo al final de la telenovela de su vida (dos de tres están divorciadas ya). ¿Qué, pues: le apagamos a la TV, hacemos huelga de telenovelas, o le seguimos dando al dolor de vivir?" Pero si la felicidad no es una moneda corriente, mi vida. Así que no amenaces con ese puñal de Otelo. Te pareces a una amiga mía, que vive tan friqueada por la puta soledad que cuando está en su casa y se tira un pedo, se pregunta: "¿Quién estará tocando la puerta?" Otra fémina de nombre Tanya Abril Castro (Tijuana, BC, 1976) cabalga por los mismos rumbos de la tal Karlita.
La mejor pieza literaria que contiene el pliego reseñado es la que lleva el título pochoñol de Sweet dreams con canderel, es una especie de monólogo-cuento-testimonio escrito por la licenciada en derecho Raquel Brayda (1968, Matamoros, Tamaulipas); breve corpus narrativo de lectura sabrosa cuya materia prima temática son las peripecias y derroteros cotidianos por los que atraviesan las pebetas; caracteres, condición de clase, escarceos eróticos, embrollos y mortificaciones de la vida cotidiana: "la suerte de la fea, las nalgas de la flaca, las chiches de la gorda, el cutis de la jovencita, la 'suerte' de la nueva, el colmillo de la correteada, las llamadas del novio...". Sin posturas forzadas ni miramientos pudorosos y al calzón quitado, con un estilo jocoso que se cuadra en la verba brava, la valedora Raquel nos ofrece un relato estructurado a través de una prosa ágil, contundente y directa. Aquí va un retazo: "...a menos que te tengan de adorno en recepción hasta que un día decidas casarte y después, ya veremos si tu esposo quiere que sigas trabajando entre 'tantos hombres' que según él morbosamente te van a criticar cuando te vean caminar debido a la gran cantidad de cogidas que te echaste en la luna de miel (claro, si es que no ibas ya preñada), así la incapacidad te va a salir más sabrosa, nada vale que enfermes, la cosa es que tienes que regresar: y la verdad es que muchas veces así pasa: trabajas y con madre, te vas al otro lado el viernes o el sábado con tus amigas, en la noche sales con él, te lleva al Barrio, al Utopía, al Jerry's, al Etreus, a coger en La Hacienda o El Colonial, y al día siguiente pasa por ti para irse a misa, ah, ok, a misa después al cine, si tienen chance de coger, lo hacen, si no, quizás y te pide que se la mames o si es prendido chance y él te la mame a ti en el carro y te meta el dedo dejándote de todos colores cuando llegas a tu casa y el perro no deja de olerte...".
Conclusión: Un costal más de papas en el tianguis cultural, un producto más de gallinas con espolones y prófugas del metate (antihéroes del capitalismo salvaje, si se prefiere) que se hunden cada vez más en el pantano del elitismo. Atávica ginecocracia que alucina enemigos imaginarios, dominada por un exagerado espíritu de contradicción (sus antiguos ídolos de infancia y adolescencia -padres, tíos, maestros, hermanos, novios- ahora solamente inspiran burla y desprecio). Enervado feminismo snob que confunde alfombras persas con pañales. Producción pobretona e incapaz de entrar en comunión con la doxa; literatura hecha desde la academia y no desde las trincheras de la vida. Su único valor (no literario, aunque sí cultural): propuesta juvenil de militancia vindicativa de la mujer y oposición férrea a los particularismos retrógrados de la sociedad patriarcal y machista.
Me engrané en el birote, quisiera seguir pero debo interrumpirlo para continuar después.

Aforismo
Ya no hay fronteras entre el arte y el no arte.

Los textículos del viejo muchacho...

El título alude a un tal Octavio Paz, que hasta orita sé de él. Les juro que jamás había escuchado mentar su nombre. Y, cuantimás, ignoro qué madre lo habrá echado al mundo. Su cabezal entero es el siguiente: Los textículos del viejo muchacho que anda por ahí y la fundación Políticas Culturales lo invitan a coparticipar en un nuevo planteamiento cultural. Es un texto armado con la técnica collage de Tristan Tzara, padrotín del Dadaísmo, aplicando también una dosis de cubismo, patentado por el gran poeta Apollinaire. No es un poema sino un cúmulo de palabras unidas casi por azar. Su contenido roza más bien por los linderos de lo prosaico; es meramente una experimentación informativa en forma de diálogo y desprovista de esteticidad. Lo que lo hace fuerte es el diseño y la imagen que contiene: se trata de un fotomontaje donde aparece seminclinada la excelsa narradora Elena Garro, exruca del Octavio Paz, y en sus nalgas lleva la imagen del autor del Laberinto de la soledad, mostrando unos dientotes tamaño Luis Miguel, barbudo y con una sonrisa socarrona. La doña lleva puesta una gabardina recogida hacia arriba y enseña sus fanis, mismas que portan como si fuere un calzón, la imagen de Paz poeta. El texto-imagen fue elaborado para la revista Prop, edición número 6, misma que por muchas razones que no explicaré no pudo llevarse a prensas. Voy a transcribirlo, prescindiendo de su fotomontaje.

Los textículos del viejo-muchacho que anda por ahí y la fundación Políticas Culturales lo invitan a coparticipar en un nuevo planteamiento cultural

(Conversaciones)

El más alto hacedor se niega a reconocer su antiguo retrato de joven rebelde
Su Yo ha conquistado fama
y ya va camino a la eternidad
Él es el fuego que calienta nuestras almas
Cuando se vaya moriremos de frío
No
Sólo hay que pedirle un poco de su fuego
De nada servirá
se nos apagará
Él es el corazón del cielo
¿Cómo sería su anterior vida?
Se rumora que le gustaba patear fascistas
Y que planeaba despojar a los ricos de su dinero
¿Tanto?
¡Oh, si escucharas sus rimas!
te volverías loco
Él sabe muchos himnos metafísicos
Su lengua es tan dulce como la miel
No puedo olvidar el perfume de sus palabras
De su boca bermeja saltaban como bailarinas
Antes no era así
pues lanzaba rugidos
Poseía garras de astracán
¡Qué tiempos aquellos!
Si él quisiera
yo le pintaría las canas una por una
Y después le pondría una corona de pámpanos
Sería lo menos que haría
Nos ha dado la luz divina, la savia sagrada
Y ¿cuándo se marche?, ¿qué haremos?
Calla
no anticipes la nostalgia
¡Mira
cómo brilla!
parece hermano del Sol
Yo
en cambio soy una víctima de mi fatal destino
¿Por qué estará tan despojado mi verso?
Presiento que la literatura no sirve para nada
Solamente escribimos para perpetuar los malentendidos
A menudo pienso que escribo sólo para los intelectuales
Presiento que la poesía está en decadencia
Maldita la literatura
¡Calla y no blasfemes!
¡Mira!
sus amigos le han puesto alas
alas blancas y sedosas
Es la encarnación de la poesía alada
Fíjate en sus pies
son como pétalos de rosa
A su lado parecemos infames gavilanes sin carroña
Golpeados por el infortunio
Jamás seremos de su talla
que Dios tenga clemencia de nosotros
¿Quién habrá de ocupar su lugar?
Heme aquí
dispuesto estoy a llevar a cabo tal empresa
Tú no puedes
eres demasiado iracundo y estás lleno de pecados
Eso no importa
ya lo dijo la inspirada boca del Dante

cualquier ser humano peca y se extravía
Si tal es tu gusto y deseo
¡Adelante!
No me importa la poesía
La poesía es una especie de mal social
Pero es un modo de destacar la valentía
Además soy un hombre versado en el discurso
¡Mientes!
eres mala bestia para cargar versos
Tan grande es tu envidia que no la puedes ocultar
Mañana el mundo
estará en el mismo
sitio que hoy
En fin
qué es el escritor
sino un creador que no ha creado nada
No hay ninguno que no tenga el corazón resquebrajado
Tantos muertos, tantos ensangrentados, tantos masacrados, tantos vejados, tantos torturados
Tantos cadáveres que yacen engusanados, tantos, tantos, tantos... millones y millones...
Y los poetas, escritores y demás hombres de letras ¿porqué no dicen nada?
¿Qué motivos tienen para ufanarse con cantos de alegría mientras unos descuartizan a otros?
Pregúntale a él y rómpele el cráneo con tus preguntas
golpéale su pecho para que responda
Todo lo que intentes será en vano
Él es una VACA SAGRADA y no responderá
¿Qué no sabes lo que dicen sus biógrafos?
Está considerado uno de los mejores autores
Perfectamente integrado al sistema
Es el niño mimado de Televisa y de Salinas de Gortari
Sus obras desembarcan en Europa
Como "lo más"
o el "último grito"
Gran poeta
antes era radical impenitente
Lo veo
pero mis ojos nunca me han visto a los ojos
Influyente aportación a la literatura del siglo XX
sin abdicar
de nada
en la brecha
Como tantos tantos
Publicado
"ipso facto" con contratos millonarios
¿De donde sacará su inspiración?
Vaya desengañándose
es el intelectual más rico de América Latina
Y no es un postmodernista que explora nuevos caminos
Ha sufrido una mutación
ya no le es posible alegar inocencia literaria
Conservador de por sí
pero atractivo para los críticos
El y su literatura
funcionan sin causar problemas
De todas maneras
no me da tanto asco
Me ayudó a encontrar mi propia manera de escribir
de modo que
en tu opinión
Esa fue su principal contribución a las letras en tu caso particular
Estoy en contra de sus principios
de su filosofía restrictiva y oculta
Es una limitación
cuando su tarea era precisamente
Romper las limitaciones
es decir no dejarse atrapar
No dejarse agarrar de los huevos
Hoy la poesía esta mezclada con biblias y rocanrol
Cada escritor tiene una sensibilidad anestesiada
Y un lugar propio para dormir
¿Qué el útero es un bien prestado?
Si usted quiere
desencantado lector
Compárelo con Vallejo, Dylan Thomas o conquiensea
La odisea literario-editorial-financiera
"Dios mío haz de mi un gran poeta desconocido"
Es un signo que ha llegado a la madurez
Para acabar
y a modo de ejemplo
Es un larguísimo etcétera que no puede abreviarse
Pos yo nunca leo
¿No?
No me gusta escribir
prefiero embarazar mujeres
Con decirle que todas las cosas están embarazadas de mí
-Entonces muchas gracias por sus palabras
Y no me vaya a salir conque la revolución es una suripanta multifollada
Pues fíjese que sí
Además anoche mi mujer me dijo: "Entrégame todo el semen que traigas"

Y colorín colorado

Declaraciones
recogidas
por miguel *

Los aforismos de Karl Kraus.

Chingón en materia aforística fue el escritor Kraus; bien podríamos colocarlo al parejo del esquizofrénico Nietzsche tratándose de estas mengambreas. Como muestra de lo que digo presento algunos de sus aforismos, los cuales adornaron los pies de página de la revista PROP.

Una mujer apta para el amor, llegada a la vejez, gustará de los placeres de la celestina. Una naturaleza frígida rentará simplemente cuartos.

Pon freno a tus pasiones, pero cuídate de dejar las riendas a tu razón.

Pocas veces me han atrapado amando, siempre odiando.

La receptividad del ser productivo es mínima. El poeta que lee se vuelve sospechoso.

Los artistas tienen el derecho de ser modestos, y el deber de ser vanidosos.

El comercio personal con los poetas no es siempre deseable. Sobre todo no me gustan los sonámbulos que caen siempre del buen lado.

El delirio de grandeza no quiere decir creerse más de lo que uno es sino precisamente lo que uno es.

Yo y mi público nos comprendemos muy bien: ellos no escuchan lo que yo digo, y yo no digo lo que ellos quisieran escuchar.

El que se niega a adquirir un compromiso con el lenguaje negará su compromiso con cualquier causa.

La esencia de la prostitución reposa no en el hecho de que ellas deban dejarse hacer, sino en que deben dejarse mal hacer.

En cuestión de literatura, no se trata de tener huevos y aceite sino sartén y fuego.

El historiador es, muchas veces, un periodista que avanza hacia atrás.

Deberíamos leer dos veces a los escritores, a los buenos y a los malos. A los buenos los reencontraríamos, a los malos les quitaríamos la máscara.

Puedo decir con orgullo que he pasado días y noches sin leer, y con energía de acero empleo cada minuto libre en formarme progresivamente una incultura enciclopédica.

Hay sólo dos clases de escritores: los que llevan el contenido y la forma como el cuerpo el alma; los otros, como el cuerpo la ropa.

Mis trabajos deben leerse dos veces, para entenderlos mejor. Pero no tengo nada en contra si se leen tres. A hacerlo una sola vez, sería mejor no leerlos. No me hago responsable de las indigestiones de un imbécil que no tiene tiempo.

La verdad es un servidor torpe, que al limpiar rompe los platos.

Poema de Anna Ajmátova

La poeta rusa Anna Andriéivna Gorienko (1899-1966), mejor conocida como Anna Ajmátova, una de las más importantes líderes de la corriente akmeísta, y autora, entre otros libros, de Abalorios (1914), La bandada blanca (1917), Anno domini MCMXI (1922), es hasta nuestros días un buen ejemplo a seguir. Su poesía es intimista, sicológica y coloquial, y alcanza una severidad clásica pocas veces lograda por las minas que trabajan el arte de poetar. A las poetas tijuanenses, que como espigas segadas se tienden al suelo en espera de una musa que las levante aunque sea con una sonora bofetada, dedico un hermoso poema de esta manola, a efecto de que las chuchis de acá tripeen cómo se teje una maciza chutama estética y no se influencien mucho por Paquita la del Barrio. (Si es posible, se recomienda acompañar la lectura con unos tragos de tequila San Matatías).

Querido, mi carta no la arrugues,
Amigo, léela hasta el final.
Ya me harté de ser la desconocida,
Ser una ajena en tu senda.

No mires así, colérico, no frunzas el ceño,
Soy la amada, soy tuya.
Ni pastora, ni reina
Y ya no más monja.

Con este vestido gris del diario,
Con los tacones estropeados. . .
Pero como antes, los brazos quemantes,
El mismo pavor en los ojos exorbitados.

Querido, mi carta no la arrugues,
No llores por la mentira arcana,
Y en tu pobre alforja
Hasta el fondo colócala *

Aforismo
¿No sería mejor ordeñar vacas que escribir versos?


Poemas de Juan Martínez
Reproduzco algunos poemas de mi amigo Juan Martínez, a quien doy las gracias por introducirme al universo bloguero. Son textos que recogí de la revista PROP y otros que leí y me gustaron. Advierto de antemano que, con excepción de los que están fechados en 1990, los poemas que compilo son traducciones ya que fueron escritos en inglés. Así que si resultan demasiado rígidos, esquemáticos y de escasa adjetivación, el problema radica en el idioma del Tío Sam. Los versos de Juan son sencillos, alejados de la retórica y de la ampulosidad ornamental; expresan una realidad cotidiana, a veces transfigurada en imágenes simbólicas, pero nada oscuras; no se sirve de recursos estilísticos (he aquí donde adolece), ni de elementos culteranos. A través de su poesía el poeta identifica la sustancia corpórea con la espiritual. Lo que más admiro de Juan es que trata a la poesía como si fuera un ser vivo, una mujer, una amiga, una confesora, una entidad terrenal siempre dispuesta a ayudar, a aliviar penas, pesares y disipar dudas. Con ella no sólo expresa vehemencia sino que ausculta, indaga, urde y penetra las cosas, las ideas, las emociones y todas las categorías emanadas de la vida, hasta donde su yo le permite, claro está.

Esto
Que escribo
Es una consecuencia
De un romance entre la tinta y la energía *


Hay
Rayones
de tinta
en mi corazón
Son señales
De que estuve
Escribiendo
Un poema
De amor *


Las piyamas

Duermo con unas piyamas de seda
Las que me regalaste
Están manchadas de mi semen
Tú te molestaste
Aquella noche
Cuando hacíamos el amor
Te dije
Creo que cayó sobre las piyamas
Esta noche
Observando
Las manchas que hay en ellas
Pienso en ti
En nosotros
Y no quiero lavarlas
Porque no quiero borrar
Nuestro recuerdo *
1990

Existencia

Con estos ojos
Llenos de esperanza
Que esquivan
Caminos blindados
Te miro y te digo sin hablar
Que permanece mi amor por ti
Te beso
Con mis ojos cerrados
Mientras ciego
Entiendo
que el Universo
Se expande
Como una flor artificial *


Perros

Ladridos
En la noche
Fría
Están lloviendo
Mojando mis oídos *


Poema a mi 45

Fidelidad de acero
En mi cintura
Mis manos la sostienen
Cuando
Llega el momento de la verdad *


Malecón de Playas

Las gaviotas no vuelan
Sino que escriben en el cielo
Avechuchos
Ensuciando la playa
En las olas están los aplausos
El Sol es un beso en los labios
La juventud un naufragio
La vida el barco de la crueldad
Los dientes sonríen
Con una pobreza camuflada
Amores rotos
Supervivencia con ritmo pop
Amores rotos
Drenaje del momento *


Yo maté ese venado que se le escapó a Hemingway

Pusiste tu vida en la mira de mi rifle
Para que mi existencia continuara
Tu sangre se derramó
Para que la mía fluyera
Tu carne fortaleció a mis hijos
Me has donado tu sigilo
Me heredaste tu cautela
Siento tu vigor en mi espíritu
Ser benigno
Gracias por sacrificarte *

Temporada de cacería 2002


Oráculo agorero

En el siguiente Vertedero, a petición de don Bruno Ruiz, presentaremos la lista y los porqués de los mejores 10 blogs. Así que habrá que entrarle machín a la teta de vidrio o mago cibernético que es la red internáutica y leer las mengambreas de los participantes involuntarios que saldrán a escena en el momento de ser nominados. No se lo pierdan.
Bueno, basta ya de tanta cháchara y cita culturalona. Hay que descansar.

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