Crítica de literatura contemporánea.

Sunday, November 16, 2003


Vertedero de cretinadas

Por éktor henrique martínez

A mi superamiga Lucila Villa,
quien ha creado este monstruo
que llevo dentro.


Aforismo
Sin el contrapeso de la crítica la literatura no sirve de nada.

A mi puñadito de lectores

(declaración de principios)

Les doy las gracias por leer el blog del Charquito y enviar sus opiniones. Sus comentarios me han hecho rectificar algunos de mis errores, y se los agradezco. Pensaba que era un escritor sin lectores, pero ya me di cuenta que no es así. Con una resignación unamuniana había creído lo contrario, pero no; ustedes me han salvado. Y es que como arengaba mi admirado Max Aub, hombre de plenas convicciones: "Uno se resigna a ser lo que es: un escritor (auto)desterrado, sin público, sin editor, obligado a hacer mil cosas que no le gustan con tal de vivir". Y es que la muerte simbólica de un escritor no estriba en dejar de escribir sino en no ser publicado; por ello, y para evadirla, recurro al blog en esta teta de vidrio.
No sé hacia dónde me conduce la literatura, pero qué importa si escribimos ficción sobre la realidad, o ¿realidad sobre la ficción? La atmósfera de esta ciudad está saturada de creación pero la mayoría es mierda que tarda mucho tiempo en secarse y convertirse en polvo. Nuestra literatura muere por su propio egocentrismo; son los síntomas del papanatismo cultural que prevalece, estéril, impotente e incapaz ira más allá de los regionalismos municipales. Los artistas, refugiados en la inmunidad que otorga la ficción, quieren ser reconocidos sólo por su intervención individual y los intelectuales, aristócratas del estado venidos a menos, ven los problemas de la cultura y los fenómenos históricos desde una perspectiva puramente abstracta, desde un escepticismo elegante; fauna peripatética de metafísicos, mentirosos, felones y vanidosos. Dicen los estructuralistas que una forma de sanear esta pudrición es dejar desprovista la obra de la patente autoral, que el escritor se disuelva y desaparezca.
Yo escribo estas tropelías intrascendentes sin más intención que la de poner el hidrómetro en los tubérculos culturales (o sea medirle el agua a los camotes). Esta chamba no da ni para los frijoles, ¡ah!, pero cómo la disfruto. ¿Verdad que esto no significa perder el tiempo en cuestiones nimias? Dice mi abuelita que sí; que es un trabajo como el del Sísifo. Yo le contesto que peor sería mercantilizar el pensamiento o burocratizar los ideales. Me gusta expresarme sin ambages, nadar a contracorriente en esta aventura literaria; me repugnan las modas, los círculos literarios; pertenezco a lo subterráneo, a lo marginal, a la estética de la resistencia; y me niego a jugar a la mentira dogmatizada. No hay elección en lo que escribo y los límites de mi lenguaje -como apuntara Wittgenstein- son los límites de mi mundo. Decir lo que yo pienso me da la libertad de obtener un poder que permite orientar mi vida y guiarla hacia donde yo quiero. Lo que me angustia es que todas aquellas cosas bien logradas deben hacerse en los momentos de soledad; la escritura es una de ellas. Sé que inquieto, perturbo, molesto; porque casi siempre me siento como un duendecillo aguafiestas; no divorcio mis convicciones y preocupaciones sociales de la actividad letrera. Disfruto al despotricar jocosamente contra aquellos a quienes se les hace bola el engrudo y que deambulan por el camino de los desatinos. Pero no todo el monte es orégano, seguido caigo en periodos de aridez y cuando estoy sumido en ese letargo mental mi Yo se niega escribir; en cambio otras veces manifiesto una obsesión casi patológica por el acto escritural. De poeta no tengo más que la ambición de serlo. Desde mi trinchera pretendo contradecir la consigna seudocultural de que "todo va bien". La firmeza ética en la literatura ha quedado relegada gracias a un rufianismo estético que defiende la flor de su doncellez en nombre una pureza artística. Y no faltan intelectuales (bailarines, los llama Milan Kundera) y luminares de la literatura que piensen que el rigor de la escritura no permite distracciones y que sus libelos deben ser tan inocentes como el papel blanco. Mamertos pomposos, súcubos travestidos, hatajo de caraduras. Diremos que se engañan. Escribir con ojos de ingenuo revela el tamaño de la crisis moral por la que atravesamos. Es cierto que la validez de una obra no depende de los fenómenos histórico-sociales y que la relación entre la poesía y los factores materiales que condicionan el proceso socioeconómico no es determinista, el acto de crear es libre; sólo el voluntarismo mecanicista y el marxismo mal digerido consideran la literatura como un instrumento de cambio social dirigido por consignas externas. Sin embargo el arte de hoy, alejado del extremo pulimento de la forma y que se pasea, se nutre, se recrea en los arrabales de toda laya, tiene una importancia social que va más allá de la simple estética y del hermetismo deliberado que lo reducen a diversión egocéntrica o evasión virtual de la realidad. El arte y la literatura no pueden ser terrenos neutros, mantienen una vinculación orgánica con el momento histórico dentro del cual se han gestado y su especificidad proviene de la capacidad creadora y estilística propias de cada esteta. El arte puro, arte por el arte, preconiza indirectamente, y en ocasiones de modo impúdicamente descarado, la aceptación del status quo. Desde tiempo atrás, Teodoro W. Adorno, uno de los principales baluartes de la estética marxista, ya les había sentenciado a los europeos que escribir poesía después de Auschwitz es una barbarie. Posicionado en esa tesis el filósofo de la escuela de Frankfurt advertía a los estetas que la armonía clásica ha quedado ya destruida porque la belleza tiende a negar el sufrimiento y hace del arte un producto ilusorio. Y, aun, con alto grado de elaboración artística, no deja de ser otra cosa que un cumulo de imágenes, símbolos y fantasías tranquilizadoras que justifican y legitiman un mundo de relaciones fetichizadas que oprimen y humillan. Su disfraz es lo de menos: estética del simulacro y la opulencia; literatura de la desmemoria, del zapping. "El imperio hitleriano, y toda la ideología burguesa en general -sostenía Adorno-, nos ha dado la prueba de ello: cuantas más torturas se administraban en los sotanos, más cuidado se tenía de que el tejado estuviera apoyado en columnas clásicas."
Yo prefiero huir de esos cánones literarios del mismo modo que Drácula huía del ajo.
Y, a propósito, ustedes ¿qué tipo de registros literarios frecuentan?

PD: A los nuevos estertores líricos que han desfilado por estas páginas, quiero pedirles (u ofrecerles, según sea el caso) disculpas por la falta de benevolencia y tolerancia que se deben tener al recibir una obra novel, y que no tuve hacia ustedes. Pues ¿quién soy yo para decidir quién es o no poeta? Ah, y otra cosa, no se tomen en serio los adjetivos bárbaros y demás imprecaciones voluptuosas de mi parla, exportados del submundo lumpenesco; son simple y llanamente palabras que otorgan mayor relieve a la forma que al fondo mismo de mi escritura. De sus efectos sicológicos o maniqueístas yo no me hago responsable. O ¿acaso prefieren un pasaporte a la poesía visado por el Chavo del Ocho y quedar a merced de la irracionalidad o el ninguneo? Considero que la lisonja o la petulante indiferencia en nada los beneficia; y sí les haría daño que alguien acuda a sus mercedes, y con actitud blanda y anoréxica crítica, les llegue con un badulaque adornado con esta hipocresía: "Todos son unos genios, son maravillosos". Ustedes no merecen que les arrojen esas cascadas de babas, son un jaleo para solteronas tontas que se ponen bullarengues en las nalgas. Por tanto, no se agüiten, sus defectos son corregibles y la crítica sirve para sanear más pronto ese birote. Recuerden que lo que hoy es malo, mañana puede ser bueno. Lo único que quiero es incentivar sus apoteosis. Así que no se enojen conmigo, de nada sirve enfadarse. Yo cuando monto en cólera siento un terrible dolor en los güevos. En Las aventuras del valeroso soldado Schwesk, Jaroslav Hasek escribió que "las personas que se enfadan por las expresiones fuertes son cobardes, pues la vida real los sorprende y precisamente las personas debiles son las más perjudiciales para la cultura y el carácter."
Saludos a todos los viajeros del paisaje cibernético.

Aforismo
Toda lectura conduce siempre a dos resultados: o el pensamiento se aclara o se confunde.

¿Qué es la poesía?

Hace días un amigo -Juan Martínez- me preguntó ¿qué es la poesía?; y yo no supe qué contestar. Sólo me limité a balbucear: el yo, el lenguaje y el mundo (¡pendejo!).
La poesía aunque no diga nada puede expresar muchas cosas; es el lenguaje al servicio del Yo. Y, parafraseando a Mateo Ruecas, el personaje de la novela de Camilo José Cela, El asesinato del perdedor, con la poesía hago lo que me sale de los güevos. Pero, ¡trucha!, no hay que dejar que la razón elabore el poema, es requisito que la materia de la vida solita se pegue al verbo. El poema como asociación de ideas o pensamiento diluye no discursivamente a través de los enunciados que lo conforman, sino a través de la metáfora. Para escribir un poema no se necesita el conocimiento sino el inconocimiento. El yo poético trabaja sobre la estructura del inconciente, por eso la poesía no puede ser dominada por el sujeto (aunque hay casos, y que son muy pocos, donde la poesía es fraguada desde un nivel estrictamente reflexivo, pongamos por ejemplo el poema El Cuervo de Edgar A. Poe, a través del cual sostenía la hipótesis racional de la poesía). La poesía hoy está infartada, pero se niega a ser borrada por el tiempo, ya no es lo que era antes: clásica, romántica, modernista, vanguardista, contemporánea, postmoderna y tedioso etcétera de etiquetas. Se nutre de un cumulo indeterminado de corrientes y doctrinas. El poeta ya no intenta hacer cosas ni agotar las capacidades expresivas del lenguaje, porque como aseveró Heráclito: Todo está dicho.
Para que a nadie le queden dudas de qué es la poesía, compendio estas breves disertaciones. Empezaré citando un poema tanka de Carles de Riba que señala dónde podemos encontrarla:

"¿La poesía?
Ve a buscarla allí donde sabes
que está: como la Gracia
o el agua pura y dura
de una fuente emboscada."

O sea que la poesía es un asunto del lenguaje que se construye sobre los niveles descriptivo y sinestésico, con estilo y justeza emocional. Puede estar dotada de un lenguaje sensual, sugerente, plástico y rítmico, o bien, adecuarse a significaciones de procedencia oníricas, a mera acumulación de imágenes o metáforas indescifrables; puede estar estructurada a través del collage, pastiche, el discurso lineal, el esquematismo publicitario o ceñida a los viejos moldes de la métrica. Y no habiendo paradigmas dogmáticos que obedecer, y mercantilizado que está el sentimiento en el cínico pragmatismo, cualquier majadería esotérica o simple intoxicación de palabras puede llegar a ser empaquetada en la categoría de poesía.
Espigando un libro encontramos esto que apunta Alfonso Canales: "La poesía sólo se consigue a base de destruir las fórmulas magistrales, de adulterarlas con ingredientes que provoquen reacciones nuevas". Pero no toda destrucción implica renovación. He aquí la condición privilegiada de la poesía, según Alvaro Mutis: "La poesía no es sino el testimonio de un incesante fracaso". Mallarmé escribió que en la poesía debe haber misterio y Paul Valéry afirmaba que un poema nunca se termina, se abandona. Toda poesía es petición y reproche, le dijo una vez Celan a Heidegger.
Pero no se dejen embriagar por el hálito iluminador de la poesía. Porque, como lo sentenció Henri Michaux: "la mucha luz es como la oscuridad; no deja ver". Mejor sigan la consigna escéptica del loco Holderlin: ¿Wozu dichter in dürftiger zeit?; que en buen mexicañol quiere decir: ¿Para qué poetas en tiempos menesterosos? Y volviendo a Mutis, él sostiene que "nuestro modesto infierno en vida no da ya para ser materia de la más alta poesía."

Aforismo
A los gacetilleros también se les denomina críticos.

Consideraciones metapoéticas.

Este
Es un fingido
Diálogo
Conmigo mismo *


Cuando
Me disfrazo de poeta
Sale de mi boca
Un animal primario *


No puedo
Hacer nada
Contra mi destino
Siempre voy
Por el camino
Equivocado
Y casi nunca
Llego al lugar
Adonde voy *


La angustia
Y la soledad
Son mis
Cotidianidades *


Mi alegría
No traspasa
Las fronteras
De un cuaderno
En cambio
Mi sufrimiento
Va más allá
De mí mismo *


Antes
De ser poeta
Yo era
Un hombre feliz *


Soy tan cobarde
Que mejor prefiero
Suicidarme en abonos *


Ayer
Era yo
Un vicioso del culo
Hoy
Soy más asexuado
Que un ángel medieval *


...Y la serpiente
Le dijo a Eva
¡No seas pendeja
Cógete a Adán! *


Aspirante
A quince minutos de fama
Si te divorcias del stablishment
No sobrevivirás *



Mírate
A los güevos
Y dime
¿Para qué te sirven? *


Aforismo
El poeta es el único escritor que se desnuda ante sus lectores.


Sobre nuestra moral poética

En el número 6 de la revista Prop, el cual no salió al mercado, se incluyó el siguiente poema de la chuchis Vilma Flores:

No confundir, somos poetas que escribimos
desde la clandestinidad en que vivimos.
No somos, pues, cómodos e impunes anonimistas:
de cara estamos contra el enemigo
y cabalgamos muy cerca de él, en la misma pista.
Y al sistema y a los hombres
que atacamos desde nuestra poesía
con nuestra vida le damos la oportunidad de que se cobren,
día tras día *


Aforismo
El poeta siempre está en constante conflicto con su intuición.


La poesía de Amelia Rosselli

A continuación paso a transcribir algunos fragmentos de un poema de Amelia Roselli, esteta que sabe hilar finamente el verso y nos ofrece una lírica de exquisita sensibilidad, capaz de conmocionar al lector más pacato. Aquí va un soplo de su extraordinaria incisividad poética:

Yo he cambiado de residencia, ya no soy la flor
tímida colgada donde estaban los sauces y no quiero tus ternezas
que cruel combato porque yo ya no tengo ternura.
Si quieres rozar mi tumba con tus delicadas manos
pon una pesada piedra de hierro sobre la blanca lápida que me
cubre, y escribirás
el verso que cierra
eI intenso parangón
Si no existiera esta crueldad mía y de otros si no
existieran esas alargadas piernas, esos dorsos desnudos y gráciles
bajo la hierba. No lograrás tu objetivo, antes de
pasar por mis canales estrechos y duros *


Aforismo
A no ser que sufra de delirio poético, un hombre sin vicios ni perversiones difícilmente podrá alcanzar una autentica inspiración.

Brown sugar

Braunchúgar es uno de los motes que utilizan los arpones del Otro Saite para denominar a la heroína; en España la han bautizado con el apelativo carabanchero de caballo o caballazo. Aquí simplemente la llaman morena, carga o chiva. Droga de las etiquetadas clínicamente como duras, ya que es una loquera perrísima y quien se la fleta de volada se engrana, y difícilmente la desafana. Jimi Hendrix no lo creía y, ya bien prendido, le cantaba: "Neblina morada está en mi cerebro, esa beibi me engañó. Para quebrar se necesitan muchos güevos. Yo una vez la probé y, la neta, no me gustó la patada que agarré; me produjo un cambio de velocidad en mis facultades sicomotrices y bajo sus efectos me sentía como un pesado fardo; mi cuerpo se me figuraba un estorbo del espíritu. Empachecado con esa madre creía pendejamente que las puertas de la percepción, de las que hablaba el mariguano de Aldous Huxley, iban a abrirse; por el contrario, azotaron enfrente de mi cara. Lo que sí pude llegar a percibir fue algo parecido a aquella noción idealista que sostenía Platón al afirmar que el cuerpo era la cárcel del alma. Hay también una campechana de cocaína y heroína conocida como speed ball. Mis respetos. La morena ministrada por vía nasal, no en polvo como la heroína blanca sino en forma líquida, se conoce con el metafórico remoquete de caldo de zopilote.
Aunque no venga al caso, en un mundo lleno de porquería ¿son las drogas las únicas sustancias nocivas? Nadie puede responder con un sí. Cuanto más se persigue el consumo de las drogas prohibidas y se agravan las sanciones punitivas a los traficantes, más costosas son.
El siguiente poema esta dedicado a los batos que les encanta charrasquearse la venada. Lo escribí en 1985 y apareció publicado en la revista Prop, número 5.

chivatón/yonqui/tecato/jaipo/pinchota

Los poros revientan en sudor
En la frente hay tres relámpagos horizontales
El semblante arroja una claridad cadavérica
El espíritu parece despojado de su gloria
La pureza del alma deformada por la fiebre
Nube sucia trastornada con sangre
Una bayoneta de hechicera penetra la piel
Sólo él sabe que la luz se quiebra en las venas
Después que la oscuridad lo ha desgarrado
Aparece un clímax sin voluntad, distraído
Y la melancolía se funde en un roído milagro hecho envidia
Brazo atornillado con paliacate, liga o cuerda
Para injertar la cobarde inocencia del veneno
Elixir o suicidio apretado con los puños
Borroso naufragio de la muerte
Ella se sienta tranquilamente a esperar el próximo cliente
Franjas que ya no se distinguen
Todos los conductos han sido pinchados
Cuello, muslos, pies, debajo de la lengua, atrás de las orejas
Solo quedan como refugios los cuartos de la confusión clínica
No hay otra forma de retoñar y después volver a los mismos caminos
Y ¿cuándo no hay caballo que cabalgar?
Entonces atascadas náuseas girando en la desesperación
Tufo de mundo vaciado en la pestilencia
Descolorida carne perfumada en la basura
La muerte espera sentada, cruza una pierna y enciende un cigarro
Y Dios ni siquiera balbucea ni defiende a sus ángeles intoxicados
Deja que el Diablo les queme sus alas
Eléctrico resplandor de un vicio detestado
Fina locura de la vulgaridad
El arrepentimiento se ha desfigurado
Cuánta dicha perdida en los dolores
La madre ve a su hijo y se le desgarra el corazón
Ni las plegarias a la virgen le funcionan
Y cualquier reproche al hijo descarriado
No es más que una dialéctica pasada de modo
Nadie llama a la muerte, pero ella espera
Solamente Dios es capaz de dominar la congoja
Rebuscada lejanía del sueño suplantado por el insomnio
Con espantosa felicidad que cesa y revive
Huesos tropezando con el dolor
Ojos y pómulos saltados
La sonrisa está lesionada
El labio inferir cuelga y escurre una baba
Rectitud salvaje oxidada en el delirio
Vendrá otra vez la fantasía
A darle de patadas a la realidad
Obligado asunto de repetir el caballazo
No hay repugnancia ni remordimiento
Cada quien se labra su destino
Y hace de su culo un papalote
Mientras dure, disfruta tu efímera eternidad
Presagio y sugestión miden la ilusión
Pero es una mujer que no podrás hacer tuya
El miedo le ha cortado las alas
Chispeantes alaridos buscan la locura
Ya no hay puerta a la plegaria
Y Dios lo sabe cuando se arruga el cansancio
Sólo dinero hay ensartado en la angustia
Hipodérmico beso del infierno *


Y hablando de heroína
Sienta un precedente en el mundillo cultural un pliego híbrido (mitad cartel, mitad documento literario) intitulado La Línea (Año 1, número 1, verano de 2003), donde figuran como matronas Amaranta Caballero, Cristina Rivera Garza, Norma Iglesias, Elizabeth Maier y otras "heroínas" institucionales y no. Según se lee al margen de dicha publicación, "La Línea es la voz de un proyecto que comienza en el extremo noroeste de la Frontera de México-Estados Unidos. La Línea es un reflejo de un grupo diverso de mujeres jóvenes" (no obstante el pleonasmo, yo supongo que quisieron decir: un grupo de diversas mujeres, porque un grupo si es diverso no es grupo), "no solemnes" (¿?) "y activistas en diferentes disciplinas. La Línea es una publicación que conjunta la plástica, las artes visuales y la literatura". De la lectura de los textos de las rucas que ahí colaboran se deduce que algunas de ellas -muy pocas, para ser optimista y no decir ninguna- saben bien de lo que escriben, otras solamente se limitan a regar datos inanes. Como el asunto amerita un comentario más amplio, sólo destacaré algunos aspectos y en su oportunidad, toda vez que la edición de marras requiere ser atendida en forma extensiva, después le dedicaré un Vertedero completo.
Para empezar diré que el título del pliego suena a cliché ya desgastado, pero, al menos, sus contenidos temáticos no están salpicados de cursilerías, mitotes y mafufadas; aunque, eso sí, hay un texto donde su autora, Margarita Valencia Triana (Tijuana, BC, 1980), descarga pujos de filosofastra. En cuanto a la expresión del género poético vemos una pobreza lírica, tanto de calidad como de cantidad, apenas dos poemas que dejan mucho que desear. El peor texto corresponde a la señorita Karla del Carmen López Vargas (Mexicali, BC, 1978), y aunque bien articulado, su narrativa es tan light -por no decir boba- que no pasa de ser un simple estuche de palabras, suerte de tortura síquica derivada de un feminismo ortodoxo que se lamenta de su castración fálica (la envidia del pene, diría Freud). Su único valor radica en el estridente embate verbal con el cual le hace fuchi a las telenovelas y de paso a la relación marital. Considérese la siguiente desconfianza marrullera: "Me enferma pensar que las hijas de mis primos crecerán para convertirse en sufridas lloriconas o en promiscuas equívocas. Me enferma ver a las amigas que se casaron por razones equivocadas, por creer que el príncipe azul las salvaría de sí mismas, que todo sería lindo al final de la telenovela de su vida (dos de tres están divorciadas ya). ¿Qué, pues: le apagamos a la TV, hacemos huelga de telenovelas, o le seguimos dando al dolor de vivir?" Pero si la felicidad no es una moneda corriente, mi vida. Así que no amenaces con ese puñal de Otelo. Te pareces a una amiga mía, que vive tan friqueada por la puta soledad que cuando está en su casa y se tira un pedo, se pregunta: "¿Quién estará tocando la puerta?" Otra fémina de nombre Tanya Abril Castro (Tijuana, BC, 1976) cabalga por los mismos rumbos de la tal Karlita.
La mejor pieza literaria que contiene el pliego reseñado es la que lleva el título pochoñol de Sweet dreams con canderel, es una especie de monólogo-cuento-testimonio escrito por la licenciada en derecho Raquel Brayda (1968, Matamoros, Tamaulipas); breve corpus narrativo de lectura sabrosa cuya materia prima temática son las peripecias y derroteros cotidianos por los que atraviesan las pebetas; caracteres, condición de clase, escarceos eróticos, embrollos y mortificaciones de la vida cotidiana: "la suerte de la fea, las nalgas de la flaca, las chiches de la gorda, el cutis de la jovencita, la 'suerte' de la nueva, el colmillo de la correteada, las llamadas del novio...". Sin posturas forzadas ni miramientos pudorosos y al calzón quitado, con un estilo jocoso que se cuadra en la verba brava, la valedora Raquel nos ofrece un relato estructurado a través de una prosa ágil, contundente y directa. Aquí va un retazo: "...a menos que te tengan de adorno en recepción hasta que un día decidas casarte y después, ya veremos si tu esposo quiere que sigas trabajando entre 'tantos hombres' que según él morbosamente te van a criticar cuando te vean caminar debido a la gran cantidad de cogidas que te echaste en la luna de miel (claro, si es que no ibas ya preñada), así la incapacidad te va a salir más sabrosa, nada vale que enfermes, la cosa es que tienes que regresar: y la verdad es que muchas veces así pasa: trabajas y con madre, te vas al otro lado el viernes o el sábado con tus amigas, en la noche sales con él, te lleva al Barrio, al Utopía, al Jerry's, al Etreus, a coger en La Hacienda o El Colonial, y al día siguiente pasa por ti para irse a misa, ah, ok, a misa después al cine, si tienen chance de coger, lo hacen, si no, quizás y te pide que se la mames o si es prendido chance y él te la mame a ti en el carro y te meta el dedo dejándote de todos colores cuando llegas a tu casa y el perro no deja de olerte...".
Conclusión: Un costal más de papas en el tianguis cultural, un producto más de gallinas con espolones y prófugas del metate (antihéroes del capitalismo salvaje, si se prefiere) que se hunden cada vez más en el pantano del elitismo. Atávica ginecocracia que alucina enemigos imaginarios, dominada por un exagerado espíritu de contradicción (sus antiguos ídolos de infancia y adolescencia -padres, tíos, maestros, hermanos, novios- ahora solamente inspiran burla y desprecio). Enervado feminismo snob que confunde alfombras persas con pañales. Producción pobretona e incapaz de entrar en comunión con la doxa; literatura hecha desde la academia y no desde las trincheras de la vida. Su único valor (no literario, aunque sí cultural): propuesta juvenil de militancia vindicativa de la mujer y oposición férrea a los particularismos retrógrados de la sociedad patriarcal y machista.
Me engrané en el birote, quisiera seguir pero debo interrumpirlo para continuar después.

Aforismo
Ya no hay fronteras entre el arte y el no arte.

Los textículos del viejo muchacho...

El título alude a un tal Octavio Paz, que hasta orita sé de él. Les juro que jamás había escuchado mentar su nombre. Y, cuantimás, ignoro qué madre lo habrá echado al mundo. Su cabezal entero es el siguiente: Los textículos del viejo muchacho que anda por ahí y la fundación Políticas Culturales lo invitan a coparticipar en un nuevo planteamiento cultural. Es un texto armado con la técnica collage de Tristan Tzara, padrotín del Dadaísmo, aplicando también una dosis de cubismo, patentado por el gran poeta Apollinaire. No es un poema sino un cúmulo de palabras unidas casi por azar. Su contenido roza más bien por los linderos de lo prosaico; es meramente una experimentación informativa en forma de diálogo y desprovista de esteticidad. Lo que lo hace fuerte es el diseño y la imagen que contiene: se trata de un fotomontaje donde aparece seminclinada la excelsa narradora Elena Garro, exruca del Octavio Paz, y en sus nalgas lleva la imagen del autor del Laberinto de la soledad, mostrando unos dientotes tamaño Luis Miguel, barbudo y con una sonrisa socarrona. La doña lleva puesta una gabardina recogida hacia arriba y enseña sus fanis, mismas que portan como si fuere un calzón, la imagen de Paz poeta. El texto-imagen fue elaborado para la revista Prop, edición número 6, misma que por muchas razones que no explicaré no pudo llevarse a prensas. Voy a transcribirlo, prescindiendo de su fotomontaje.

Los textículos del viejo-muchacho que anda por ahí y la fundación Políticas Culturales lo invitan a coparticipar en un nuevo planteamiento cultural

(Conversaciones)

El más alto hacedor se niega a reconocer su antiguo retrato de joven rebelde
Su Yo ha conquistado fama
y ya va camino a la eternidad
Él es el fuego que calienta nuestras almas
Cuando se vaya moriremos de frío
No
Sólo hay que pedirle un poco de su fuego
De nada servirá
se nos apagará
Él es el corazón del cielo
¿Cómo sería su anterior vida?
Se rumora que le gustaba patear fascistas
Y que planeaba despojar a los ricos de su dinero
¿Tanto?
¡Oh, si escucharas sus rimas!
te volverías loco
Él sabe muchos himnos metafísicos
Su lengua es tan dulce como la miel
No puedo olvidar el perfume de sus palabras
De su boca bermeja saltaban como bailarinas
Antes no era así
pues lanzaba rugidos
Poseía garras de astracán
¡Qué tiempos aquellos!
Si él quisiera
yo le pintaría las canas una por una
Y después le pondría una corona de pámpanos
Sería lo menos que haría
Nos ha dado la luz divina, la savia sagrada
Y ¿cuándo se marche?, ¿qué haremos?
Calla
no anticipes la nostalgia
¡Mira
cómo brilla!
parece hermano del Sol
Yo
en cambio soy una víctima de mi fatal destino
¿Por qué estará tan despojado mi verso?
Presiento que la literatura no sirve para nada
Solamente escribimos para perpetuar los malentendidos
A menudo pienso que escribo sólo para los intelectuales
Presiento que la poesía está en decadencia
Maldita la literatura
¡Calla y no blasfemes!
¡Mira!
sus amigos le han puesto alas
alas blancas y sedosas
Es la encarnación de la poesía alada
Fíjate en sus pies
son como pétalos de rosa
A su lado parecemos infames gavilanes sin carroña
Golpeados por el infortunio
Jamás seremos de su talla
que Dios tenga clemencia de nosotros
¿Quién habrá de ocupar su lugar?
Heme aquí
dispuesto estoy a llevar a cabo tal empresa
Tú no puedes
eres demasiado iracundo y estás lleno de pecados
Eso no importa
ya lo dijo la inspirada boca del Dante

cualquier ser humano peca y se extravía
Si tal es tu gusto y deseo
¡Adelante!
No me importa la poesía
La poesía es una especie de mal social
Pero es un modo de destacar la valentía
Además soy un hombre versado en el discurso
¡Mientes!
eres mala bestia para cargar versos
Tan grande es tu envidia que no la puedes ocultar
Mañana el mundo
estará en el mismo
sitio que hoy
En fin
qué es el escritor
sino un creador que no ha creado nada
No hay ninguno que no tenga el corazón resquebrajado
Tantos muertos, tantos ensangrentados, tantos masacrados, tantos vejados, tantos torturados
Tantos cadáveres que yacen engusanados, tantos, tantos, tantos... millones y millones...
Y los poetas, escritores y demás hombres de letras ¿porqué no dicen nada?
¿Qué motivos tienen para ufanarse con cantos de alegría mientras unos descuartizan a otros?
Pregúntale a él y rómpele el cráneo con tus preguntas
golpéale su pecho para que responda
Todo lo que intentes será en vano
Él es una VACA SAGRADA y no responderá
¿Qué no sabes lo que dicen sus biógrafos?
Está considerado uno de los mejores autores
Perfectamente integrado al sistema
Es el niño mimado de Televisa y de Salinas de Gortari
Sus obras desembarcan en Europa
Como "lo más"
o el "último grito"
Gran poeta
antes era radical impenitente
Lo veo
pero mis ojos nunca me han visto a los ojos
Influyente aportación a la literatura del siglo XX
sin abdicar
de nada
en la brecha
Como tantos tantos
Publicado
"ipso facto" con contratos millonarios
¿De donde sacará su inspiración?
Vaya desengañándose
es el intelectual más rico de América Latina
Y no es un postmodernista que explora nuevos caminos
Ha sufrido una mutación
ya no le es posible alegar inocencia literaria
Conservador de por sí
pero atractivo para los críticos
El y su literatura
funcionan sin causar problemas
De todas maneras
no me da tanto asco
Me ayudó a encontrar mi propia manera de escribir
de modo que
en tu opinión
Esa fue su principal contribución a las letras en tu caso particular
Estoy en contra de sus principios
de su filosofía restrictiva y oculta
Es una limitación
cuando su tarea era precisamente
Romper las limitaciones
es decir no dejarse atrapar
No dejarse agarrar de los huevos
Hoy la poesía esta mezclada con biblias y rocanrol
Cada escritor tiene una sensibilidad anestesiada
Y un lugar propio para dormir
¿Qué el útero es un bien prestado?
Si usted quiere
desencantado lector
Compárelo con Vallejo, Dylan Thomas o conquiensea
La odisea literario-editorial-financiera
"Dios mío haz de mi un gran poeta desconocido"
Es un signo que ha llegado a la madurez
Para acabar
y a modo de ejemplo
Es un larguísimo etcétera que no puede abreviarse
Pos yo nunca leo
¿No?
No me gusta escribir
prefiero embarazar mujeres
Con decirle que todas las cosas están embarazadas de mí
-Entonces muchas gracias por sus palabras
Y no me vaya a salir conque la revolución es una suripanta multifollada
Pues fíjese que sí
Además anoche mi mujer me dijo: "Entrégame todo el semen que traigas"

Y colorín colorado

Declaraciones
recogidas
por miguel *

Los aforismos de Karl Kraus.

Chingón en materia aforística fue el escritor Kraus; bien podríamos colocarlo al parejo del esquizofrénico Nietzsche tratándose de estas mengambreas. Como muestra de lo que digo presento algunos de sus aforismos, los cuales adornaron los pies de página de la revista PROP.

Una mujer apta para el amor, llegada a la vejez, gustará de los placeres de la celestina. Una naturaleza frígida rentará simplemente cuartos.

Pon freno a tus pasiones, pero cuídate de dejar las riendas a tu razón.

Pocas veces me han atrapado amando, siempre odiando.

La receptividad del ser productivo es mínima. El poeta que lee se vuelve sospechoso.

Los artistas tienen el derecho de ser modestos, y el deber de ser vanidosos.

El comercio personal con los poetas no es siempre deseable. Sobre todo no me gustan los sonámbulos que caen siempre del buen lado.

El delirio de grandeza no quiere decir creerse más de lo que uno es sino precisamente lo que uno es.

Yo y mi público nos comprendemos muy bien: ellos no escuchan lo que yo digo, y yo no digo lo que ellos quisieran escuchar.

El que se niega a adquirir un compromiso con el lenguaje negará su compromiso con cualquier causa.

La esencia de la prostitución reposa no en el hecho de que ellas deban dejarse hacer, sino en que deben dejarse mal hacer.

En cuestión de literatura, no se trata de tener huevos y aceite sino sartén y fuego.

El historiador es, muchas veces, un periodista que avanza hacia atrás.

Deberíamos leer dos veces a los escritores, a los buenos y a los malos. A los buenos los reencontraríamos, a los malos les quitaríamos la máscara.

Puedo decir con orgullo que he pasado días y noches sin leer, y con energía de acero empleo cada minuto libre en formarme progresivamente una incultura enciclopédica.

Hay sólo dos clases de escritores: los que llevan el contenido y la forma como el cuerpo el alma; los otros, como el cuerpo la ropa.

Mis trabajos deben leerse dos veces, para entenderlos mejor. Pero no tengo nada en contra si se leen tres. A hacerlo una sola vez, sería mejor no leerlos. No me hago responsable de las indigestiones de un imbécil que no tiene tiempo.

La verdad es un servidor torpe, que al limpiar rompe los platos.

Poema de Anna Ajmátova

La poeta rusa Anna Andriéivna Gorienko (1899-1966), mejor conocida como Anna Ajmátova, una de las más importantes líderes de la corriente akmeísta, y autora, entre otros libros, de Abalorios (1914), La bandada blanca (1917), Anno domini MCMXI (1922), es hasta nuestros días un buen ejemplo a seguir. Su poesía es intimista, sicológica y coloquial, y alcanza una severidad clásica pocas veces lograda por las minas que trabajan el arte de poetar. A las poetas tijuanenses, que como espigas segadas se tienden al suelo en espera de una musa que las levante aunque sea con una sonora bofetada, dedico un hermoso poema de esta manola, a efecto de que las chuchis de acá tripeen cómo se teje una maciza chutama estética y no se influencien mucho por Paquita la del Barrio. (Si es posible, se recomienda acompañar la lectura con unos tragos de tequila San Matatías).

Querido, mi carta no la arrugues,
Amigo, léela hasta el final.
Ya me harté de ser la desconocida,
Ser una ajena en tu senda.

No mires así, colérico, no frunzas el ceño,
Soy la amada, soy tuya.
Ni pastora, ni reina
Y ya no más monja.

Con este vestido gris del diario,
Con los tacones estropeados. . .
Pero como antes, los brazos quemantes,
El mismo pavor en los ojos exorbitados.

Querido, mi carta no la arrugues,
No llores por la mentira arcana,
Y en tu pobre alforja
Hasta el fondo colócala *

Aforismo
¿No sería mejor ordeñar vacas que escribir versos?


Poemas de Juan Martínez
Reproduzco algunos poemas de mi amigo Juan Martínez, a quien doy las gracias por introducirme al universo bloguero. Son textos que recogí de la revista PROP y otros que leí y me gustaron. Advierto de antemano que, con excepción de los que están fechados en 1990, los poemas que compilo son traducciones ya que fueron escritos en inglés. Así que si resultan demasiado rígidos, esquemáticos y de escasa adjetivación, el problema radica en el idioma del Tío Sam. Los versos de Juan son sencillos, alejados de la retórica y de la ampulosidad ornamental; expresan una realidad cotidiana, a veces transfigurada en imágenes simbólicas, pero nada oscuras; no se sirve de recursos estilísticos (he aquí donde adolece), ni de elementos culteranos. A través de su poesía el poeta identifica la sustancia corpórea con la espiritual. Lo que más admiro de Juan es que trata a la poesía como si fuera un ser vivo, una mujer, una amiga, una confesora, una entidad terrenal siempre dispuesta a ayudar, a aliviar penas, pesares y disipar dudas. Con ella no sólo expresa vehemencia sino que ausculta, indaga, urde y penetra las cosas, las ideas, las emociones y todas las categorías emanadas de la vida, hasta donde su yo le permite, claro está.

Esto
Que escribo
Es una consecuencia
De un romance entre la tinta y la energía *


Hay
Rayones
de tinta
en mi corazón
Son señales
De que estuve
Escribiendo
Un poema
De amor *


Las piyamas

Duermo con unas piyamas de seda
Las que me regalaste
Están manchadas de mi semen
Tú te molestaste
Aquella noche
Cuando hacíamos el amor
Te dije
Creo que cayó sobre las piyamas
Esta noche
Observando
Las manchas que hay en ellas
Pienso en ti
En nosotros
Y no quiero lavarlas
Porque no quiero borrar
Nuestro recuerdo *
1990

Existencia

Con estos ojos
Llenos de esperanza
Que esquivan
Caminos blindados
Te miro y te digo sin hablar
Que permanece mi amor por ti
Te beso
Con mis ojos cerrados
Mientras ciego
Entiendo
que el Universo
Se expande
Como una flor artificial *


Perros

Ladridos
En la noche
Fría
Están lloviendo
Mojando mis oídos *


Poema a mi 45

Fidelidad de acero
En mi cintura
Mis manos la sostienen
Cuando
Llega el momento de la verdad *


Malecón de Playas

Las gaviotas no vuelan
Sino que escriben en el cielo
Avechuchos
Ensuciando la playa
En las olas están los aplausos
El Sol es un beso en los labios
La juventud un naufragio
La vida el barco de la crueldad
Los dientes sonríen
Con una pobreza camuflada
Amores rotos
Supervivencia con ritmo pop
Amores rotos
Drenaje del momento *


Yo maté ese venado que se le escapó a Hemingway

Pusiste tu vida en la mira de mi rifle
Para que mi existencia continuara
Tu sangre se derramó
Para que la mía fluyera
Tu carne fortaleció a mis hijos
Me has donado tu sigilo
Me heredaste tu cautela
Siento tu vigor en mi espíritu
Ser benigno
Gracias por sacrificarte *

Temporada de cacería 2002


Oráculo agorero

En el siguiente Vertedero, a petición de don Bruno Ruiz, presentaremos la lista y los porqués de los mejores 10 blogs. Así que habrá que entrarle machín a la teta de vidrio o mago cibernético que es la red internáutica y leer las mengambreas de los participantes involuntarios que saldrán a escena en el momento de ser nominados. No se lo pierdan.
Bueno, basta ya de tanta cháchara y cita culturalona. Hay que descansar.

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