Crítica de literatura contemporánea.

Saturday, January 24, 2004

VERTEDERO DE CRETINADAS

blognovela

EL PERRITO DE PELUCHE
EL DEFENSOR DE LA FEMEINISTAS
Está a punto de llegar al CLIMAX

NO SE PIERDA ESTA ESPELUZANTE HISTORIA
DE SANGRE, SUDOR Y ESPERMA

CAPITULOS OCHO Y NUEVE

POR

éKTOR HENRIQUE MARTINEZ

CAPÍTULO 8
UNA RELACIÓN KLEENEX



"Fuiste perro traicionero,
pues mordiste aquella mano
que te daba de comer."
Paquita la del Barrio



Todavía guardo en mi mente la imagen de su rostro seductor, su belleza desnuda; ese cuerpo maduro y divino, la cintura de avispa, senos grandes y parados, torneadas piernas y nalgas extraordinarias. Todo un arsenal casi divino, expuesto a la intemperie de los ojos de un mozalbete de 17 años. Al entrar en contacto mi piel con su piel, la sangre se encendía; fuego que hervía en las venas. Pero el embeleso no iba durar mucho, cómo imaginarme que aquello que yo creía una verdadera comunión erótico-espirtual no era sino una desechable relación kleenex. Yo fui el número ochentaitanto de su lista de los amantes efímeros de la doctora. Cuando me dijo que lo nuestro ya no podía continuar sentí que el corazón se me atoraba en la garganta, más de rabia que de dolor. ¿Cómo no me di cuenta que el tatuaje que llevaba en la espalda presagiaba un exiguo avatar sexual? "Todos los hombres del mundo son míos", rezaba el epígrafe de su tatuaje. Crispado por la cólera y la resignación, pensaba: "Ahora solamente en los sueños le sobaré los senos. Adiós, cunilingus, adiós, fricciones y eyaculaciones en vivo y en directo." También, absorto me preguntaba: "¿A quién le facilitará las nalgas de ahora en adelante?" Recuerdo que ella tenía dificultades para alcanzar el orgasmo; sabía que para lograrlo uno debía presionar bien con la verga el lado derecho de su vagina; hazaña que muy pocos lograban a pesar de estar instruidos. De mí no tendrá queja, pues casi siempre que cogíamos atrapaba su orgasmo. Lo más curioso era que cuando lo conseguía se desmayaba. La primera vez que nos encamamos me llevé un gran susto; pensé que le había pegado un infarto. Y es que ella ya rebasaba los cuarenta años. Era toda una vieja loba en las malasartes del sexo. Lo único que extrañé de esa corta relación fueron las delicias del perrito que poseía. Y no me estoy refiriendo a un chucho comun y corriente; es decir, al animal canino que ladra y es considerado el mejor amigo del hombre. No, hablo de otra clase de perro. El ochenta por ciento de la gente no sabe lo que es un perrito en la mujer. Además, son escasas las damas que tienen perrito. Algunas son tan tontas que ni siquiera saben que su vagina esta dotada con un perrito. Para ser honesto, declaro, bajo protesta de decir verdad, que en mi trajinar sexual únicamente he conocido tres mujeres con perrito.



CAPÍTULO 9
EL BAILE DEL PERRITO



"que me perdone tu perro
por compararlo contigo."
Paquita la del Barrio



Más de uno preguntará ¿qué es un perrito?, ¿en qué consiste? Muchos alegarán: "Yo sí que es el perrito." Pero estoy seguro que la mayoría tiene una concepción errónea; y es que regularmente lo confunden con la posición sexual también conocida con ese nombre. Aclaremos que el aludido, nada tiene que ver con la posición sexual mencionada, conocida como doggy style. Son dos cosas distintas identificadas con un mismo nombre, mas no se corresponden. El perrito del cual hago mención, cuando uno lo descubre puede representar un peligro. ¿Qué quiero decir con esto? Sencillamente que si equis varón realiza el acto sexual con una mujer que tenga perrito, el men experimentará un deleite soberbio y un placer ennoblecedor que no se conoce en el universo. Y no es guasa lo que afirmo, encontrarse en el catre con una mujer dueña de un perrito, es una entelequia caída del cielo, una verdadera magnificencia; sientes que vuelas del placer. Al terminar quedas en un estado de relajamiento sensacional y satisfacción de bienestar sin parangón alguno. Y a causa de ello, uno se engolosina con el sexo; y, ay de aquel pobre individuo que carezca de control en sus instintos, pues se convertirá en un explorador de nalgas, en un vicioso del culo; lo que podría traerle consecuencias patológicas por su adicción a las panochas (príapismo).
Pero, ¿dónde está el perro? ¿En qué lugar tiene su guarida? El perrito en sí, mora en la vagina. Pero no se crea que reviste la fisonomía del canino que conocemos; el perrito se presenta en las cavidades de la vagina; es el músculo y la elasticidad de sus paredes, anterior y posterior; y que son tan flexibles que pueden llegar a tener contacto cuando el conducto vaginal no está ocupado, es decir no hay introducción del pene. La mujer que desarrolla la aptitud de ejercitar el músculo de las paredes mediante contracciones, al ser penetrada suele ser capaz no solamente sacar hasta la última gota de esperma de las bolas de un hombre sino chuparle hasta tuétano. Durante el acto sexual, el trabajo del perro consiste en ceñir y estrujar el pene como si lo estuviera mordiendo.

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