Crítica de literatura contemporánea.

Wednesday, January 07, 2004

VERTEDERO DE CRETINADAS


Por éktor henrique martínez



MUJERES, LITERATURA Y MOJIGATERIAS


"Cuando Dios hizo al hombre,
ya el Diablo había hecho a la mujer."
Adagio popular




REFLEXIONES DE UN ALBAÑIL MARIGUANO EN DIA DE RAYA

LAS TETAS DE UNA FEMINISTA SON INCOMPATIBLES CON UN BRASIER COPA 36DD
LA VIRGINIDAD DE LA MUJER ES UNA ROSCA TRANSROSCADA
LA MUJER ES UN PÁJARO SIN ALAS
LA AUTENTICA FEMINISTA DEBE SER MARXISTA
HAY MUJERES QUE SE CREEN DE MENTE ABIERTA SÓLO PORQUE SON MAL HABLADAS
QUIZA HAY MUJERES QUE ODIEN A LOS HOMBRES, PERO NO LA VERGA



LAS VIUDAS DE LOS ESCRITORES

Mujeres muy jovenzuelas se arranaron con célebres escritores ya rucailos, y ellos casi a punto de estrenar la pillama de madera. En la pasarela tenemos a María Kodama, quien se matrimonió con Jorge Luis Borges; enseguida aparece María Asunción Mateo, desposada con el poeta Rafael Alberti; luego está la Mari José Paz, quien se enganchó al poeta don Octavio; y por último a Marina Castaño, guaifa del autor de Mazurca para dos muertos, el señor Camilo José Cela (la jaina no rebasa los treinta años y don Camilo rondaba poco más de setenta).
Decía Marina Castaño que su marido era "el mejor amante del mundo."
Con afirmaciones como ésas cabe aquí el escepticismo de la Chimoltrufia cuando incrédula replica a su interlocutor: !Guacreer!



LAS NALGAS DE LA YOKO ONO

Al buzón de EL CHARQUITO han llegado emilios de unas lectoras --dos nomás--, manifestando agrado y simpatía por los artículos dedicados a las féminas, principalmente por los tópicos concupiscentes. Ellas piden que publiquemos algún tema donde se haga alusión a las nalgas. Qué remedio. Ni modo de echar maromas y hacernos para atrás. Para que vean que hay voluntad, presentamos lo nos que solicitan, nada más no sea de la Frida, porque entonces sí nos negamos. Relativo a las nachas reproducimos parte de un artículo, alejado de lo políticamente correcto y sin descolones, escrito por master Nikito Nipongo y publicado en su libro Nuevas y Viejas Perlas Japonesas. Asimismo, copiamos también parte de un texto de José Ceballos Maldonado.
"La viuda de Lennon, Yoko Ono, comenzó a ganar cierta celebridad gracias a un churro cinematográfico por ella dirigido. Aparecían en el mismo, de principio a fin, hasta aburrir o asquear a los espectadores, exclusivamente traseros humanos desnudos, femeninos y masculinos, de diversos colores y de todas las edades. La Yoko se creyó una genia con semejante paparrucha. Quizá para justificarla, declaró que a ella siempre le había parecido el derriére la parte más hermosa del organismo."
Pero es de creerse que semejante juicio no pase de tapujo de su respectivo sentimiento de nalgalidad inferior. Tal como puede comprobarlo quien vea la cubierta de un disco donde se muestran de espalda y en cueros Yoko Ono y John Lennon, la japonesa es dueña de un par de nachas más derruido, flacucho y triste del mundo. Afortunadamente, con los dolarucos que le dejó su muy pronto olvidado marido, y aquellos otros que le rinda su asesinato, podrá consolarse. Y, en último caso, adquirir un bonito culo postizo."



¡PROCÚRATE UNA MUJER CON BUENAS NALGAS!

"Y es que no hay nada mejor en el mundo que unas buenas nalgas; unas nalgas bien hechas y calientitas. Se abren y uno navega en ellas con toda comodidad. Estar bien allí es lo que queremos todos. Esto nadie lo podrá negar. Ve como las mujeres que tienen plano el culo no dominan a nadie. Pasan delante de ti y como sino pasaran... Mira bien las nalgas de las mujeres; y no por otra cosa, sino porque allí está su verdadera cara. Las mujeres se conocen por sus nalgas. Por nada más. Y ellas lo saben; por eso se las revisan con tanto esmero; por eso las enseñan; por eso se las arreglan continuamente. Si quieres vivir bien note busques una mujer con virtudes, porque en primer lugar no hay mujeres virtuosas. Tampoco las busques con dinero; acuérdate que el dinero se acaba. Procúrate una mujer con buenas nalgas!" [José Ceballos Maldonado, Blas Ojeda, Balsal Editores, Morelia, 1971].



MOJIGATERIAS

Hay gente mojigata que presume de muy "open mind", pero lo cierto es que nada tienen de liberal. Muchas veces detrás de una fémina, que muy mofletuda se las madrea de progresista, manumitida y desoprimida de moralinas, se esconde una rapavelas de tres barandas, traumada hasta el tuétano por los convencionalismos absurdos que se carga.
Cuántas manolas no hay con doble máscara porque se avergüenzan de pertenecer a los cucufatos. Cuando las descubrimos resultan ser más prejuiciosas que el ultramegaconservador Serrano Limón o el crítico literario monseñor Abascal. Y por más que zangoloteen sus cucarachas peludas para anunciar que son de mente abierta, de avanzada, en sus palabras brota la rancia gazmoñería que las controla.
Un ejemplo de este doblez lo denota la plastiquera Ana de la Reguera (que pese a todo, la ruca tiene un culito muy aceptable, dicho sea de paso); es que la mina susodicha omite llamar a las cosas por su nombre mientras se ostenta de "muy alivianada". Ella dice "intimidad" para no mencionar lo que la perrada conoce como culiadera, cogedera, cochadera, parchadera, acueste, revolcón, matar la rata, playar, enfierrar, echar pata, ponerle, fletar, etc.
Mejor, sino quería quemarse de raspa, hubiera dicho acto sexual, y san camaleón.
Para no hacer muy largo el cuento, el caso es que una gacetillera de la farándula le preguntó a la ruca si es picarona y le gusta hablar en doble sentido. Y ella manifestó: "La verdad es que soy media pelada, en la intimidad [quiso decir a la hora de estar cogiendo, o ¿me equivoco?] y con gente de mucha confianza. Si soy calientona" [o sea que le encanta la fanta; suelta, mas no con cualquiera].
¡Bendito sea Dios!





LENGUAJE MOJIGATO Y CABULERO

Honor le dicen al coño, pudor le llaman a la panocha y malas pasiones le nombran al derecho natural de jalarse la reata, sobarse los tanates, coger, meterse los dedos en la pucha o fantasear sexualmente. Estamos invadidos de tufaradas verbales amparadas en una moral nauseabunda, acotada por prejuicios atávicos y fundada en una lógica de fulleros.
Se trata de sacarle jugo a la demagogia y tomarnos el pelo con mentecateces como "la moral y las buenas costumbres". Esto ya parece un linchamiento verbal que se traduce en amenaza inhibitoria, censura, sanción y represión policiaca. Veamos ejemplos que fraguan los títeres cortesanos en contubernio con el estado. Un lacayo de cerebro diminuto de nombre Javier Batres Esquivel, que rasguña el hueso de segundo síndico del ayuntamiento panista de San Luis Potosí, y a quien de seguro lo invaden hartos sueños húmedos, soltó esta patanería digna de una antología de la impunidad que el periódico La Jornada publicó el 25 de marzo de 2003:
"En menos de 60 días, la Dirección de Comercio (del ayuntamiento de San Luis Potosí) comenzará a sancionar a los gerentes de los cines que proyecten las películas que violen 'la moral y las buenas costumbres'... Un inspector general municipal se apersonará en los cines para verificar la película exhibida" [ojo con lo que sigue], "y si considera que la cinta contiene escenas obscenas o entre los asistentes a las películas con clasificación C se encuentren menores, pedirá" [otro ojo acá] "la intervencion de la Policía Municipal para suspender la exhibición."
Examinemos por encimita cómo estos inquisidores se pasan por los tanates el derecho de discusión e información (sin contar que usurpan atribuciones exclusivas de la Secretaria de Gobernación, quien es la autoridad competente en este birote). El renacuajo panista habla de "sanción", "la moral y las buenas costumbres", escenas "obscenas", entre otras paparruchas ultrarreaccionarias que apestan a hipocresía. El caradura que escupió el redrojo transcrito ¿cómo definirá lo que es obsceno?; y el analfabeta funcional que se ocupará de enjuiciar moralmente y calificar de obscenos los churros cinematográficos, ¿qué criterio estético posee para determinar la supuesta obscenidad?
¿Mirar a una pareja en el acto de fornicar es obsceno? ¿Piensa que con esas pendejadas que eructó salvará a la juventud de las garras de la perdición? ¿Acaso no hay obscenidad, inmoralidad y atentado a las buenas costumbres en la pretensión de panismo de entregar a la oligarquía financiera y a las transnacionales las riquezas de los mexicanos, el petróleo y la energía eléctrica? ¿No fue una inmoralidad, agravio a las buenas costumbres y una obscenidad la conducta desplegada por Vicente Fox al recibir dinero de procedencia dudosa del extranjero y pisotear ley federal electoral durante su campaña como candidato presidencial? ¿Fue muy moral y apegado a las buenas costumbres de un presidente anfitrión aquel "comes y te vas" dirigido a Fidel durante la cumbre de Monterrey? ¿No es obsceno e inmoral el entreguismo descarado de Fox y sus achichincles con el gobierno de los Estados unidos?
Deberían reconocer públicamente la cogedera como una buena costumbre y dejarse de mamelucadas mochileras. Señala don Nikito Nipongo: "Coger es una buena costumbre, la más buena costumbre de todo su foclor que ha permitido a los humanos gozar y reproducirse a lo largo de los milenios."
Seguramente, como lo dice el excelso lingüista, para estos pillos cometer fechoría y media, explotar al trabajador y hundir al pueblo en la miseria y la ignorancia han de ser acciones muy morales. En cuanto a las buenas costumbres, "sin duda saquear al país, ensangrentarlo, arruinar el peso y dejar una deuda de pocamá han de ser buenas costumbres, si no ¿por qué no fueron castigados Alemán, Díaz Ordaz, Echeverría y López Portillo, (además De la Madrid, Salinas, Zedillo), --estos siguen chupando del bote--?"
"Roñosa es la moral inmoral del estado mexicano. Ninguna ley suya garantiza la libertad de amar; sin embargo, oficialmente se distribuye la píldora anticonceptiva y se difunden conocimientos para que las sabrosas relaciones sexuales no sirvan a la reproducción de seres humanos. Mas el gobierno se abstiene de combatir a la estupidez que florece, sobre todo en el radio y en la tevé; no toca a Lágrimas, risas y amor ni a Alarma!, e incluso llega al extremo de aprobar la exhibición de películas violentas y aun sanguinarias ante públicos infantiles (sic)." [Nuevas y Viejas Perlas Japonesas].
He aquí esta ocurrencia cursilona: "adultos en plenitud", locución cretina equivalente a una mentada de madre a los ancianos. Otro voquible detestable confeccionado para sustituir palabras tan directas como lupanares, antros, prostíbulos y puteras es la frase "giros negros", invento de peritos en el truco de la farsa. Subliman el efecto sicológico de las palabras con prejuicios: el sida es ahora el "cáncer rosa". Agüevo quieren pulir la prosa bárbara del pueblo con un lenguaje oropelesco. Los simpáticos bribonazos, servidores de oligarcas se desarreglan la corbata y eructan ficciones que ni un orate las cree: "asegurar", le llaman a la detención y privación de la libertad de las personas. Otro chuchuluco mentiroso es este que gargantean y repiten hasta la náusea los incomunicadores del sistema para encubrir el crimen y la usura. Me refiero al adjetivo "inteligente, utilizado para revestir de bondad las atrocidades: "bombas inteligentes", "tarjetas inteligentes", "sala inteligente", repiten como cacatúas enyerbadas. Son las genialidades de la tecnocracia.
Asimismo, se allegan de conceptos de la tradición cristiana maquillándolos descaradamente para justificar pecados nefandos, reduciéndolos a simples fórmulas huecas. Por ejemplo la palabra Dios. El sub Marcos declara con relación al uso de esta jerga divina: "En la historia moderna del poder, dios no es más que el agente de relaciones públicas de la guerra (que sólo puede llamarse moderna por el número de muertes y la cuota de destrucción que cobra por minuto)." [Otra geografía, La Jornada, 3 de abril del 2003].
El lenguaje mojigato y cabulero, a diferencia de la parla mal hablada o soez usada por la perrada, no surge por espontaneidad como éste, sino que se expande desde las cúpulas del poder por medio de los aparatos reproductores de la ideología dominante y aterriza en los escaparates del mundo publicitario; fluye hacia la conciencia colectiva revestido de anuncio comercial, discurso político, eslogan fraudulento o deslavado informe policiaco o farandulero. Es un lenguaje confeccionado, redefinido y manipulado como estrategia mediatizadora. Dicho de otro modo: un tropel de palabras para embaucar a la muchedumbre.
Se reprueba y se censura el lenguaje majadero, ofensivo y escatológico porque es sincero, irreverente y liberador, derivado de una afirmación rebelde y contestataria. Esta pedantería dañina de reaccionarios fetichistas tiende a restringir, impedir y reprimir las libertades y derechos que le asisten a los individuos. Seguido observamos que la ñoñería oficial y los difusores de los credos mojigatos cometen aterradoras barbaridades al fiscalizar y coartar, entre otras prerrogativas, la facultad de la función sexual, es decir del derecho al amor físico. Y alegan que el propósito es cuidar la salud mental de la juventud, resguardar lo valores y principios de fundamentales de la sociedad, cuando en realidad de lo que se trata es de inducir a la estupidicencia. ¿Quiénes expiden los cesarianos decretos con los que pretenden erradicar el sambenito del mal? La clase de santurrones hipócritas, monjas bigotudas, legisladores trinqueteros, mangoneadores, publicistas, difusores de chatarra mediática y demás sanguijuelas que no superan aún su estado larvario.
¿Cómo es posible que muchos padres de familia les digan a sus hijos que los bebes los trae al mundo una cigüeña? Los sexólogos y educadores encargados de orientar a la chamacada no son capaces ni explicarle objetivamente a los futuros pubertos lo inherente a los síntomas del desarrollo hormonal y sicológico que se presentan al llegar a la adolescencia. Se limitan a perorar sandeces que hasta un niño de tres años de edad ya sabe; la voz se enronquece, que brota el vello púbico, que aparece el acné, etc. Puras mamadas. Con una mano saludan y estrechan a la morrada, pregonando lazos de amor y vínculos de comunicación, y con la otra ponen piedra y lodo para ocultar la verdad que tarde o temprano sale a flote. Ahí anda el pobre chamaco escondiéndose de los padres y preceptores tratando de informarse a través de revistas de dudosa calidad y películas pornográficas acerca de los pormenores del sexo, o peor, se manduca los bodrios de Cuauhtémoc Sánchez y termina más hundido en la confusión.
¿Conqué confianza un inocente plebe le va a comentar a sus padres o maestros que el chile se le anda parando tiro por viaje? Bombardeado de prejuicios y tabúes, él solo tiene que enfrentarse a las pulsaciones de la masturbación. Ahora, ¿a quién le preguntará en qué puerta debe entregar la leche cuando ya le anda jalando el buche al guajolote? Por otra parte, ¿qué hacen las chamacas cuando empiezan a hervir de calentura vaginal y pidiendo a gritos que se la dejen irineo? ¿A quién le van a confesar sus ardores?, ¿a sus padres? ¿Quién las orientará cuando se les moja el calzón y piden a gritos un garañón?
Es evidente que la plebada tendrá que aventarse el tiro sin ayuda de los adultos, pues en su memoria ya carga los estigmas de la culpa, el pecado y de la represión familiar e institucional. Culo, reata, panocha, verga, puñeta y puto son palabras sucias que al pronunciarlas el niño recibe regaños o putazos en la jeta. Así se educa, en silencio y en secreto.

ALGUNAS INTERROGANTES

¿Cómo reaccionan los padres de una adolescente cuando ésta cae a su casa y les presume el tatuaje recién pintado, precisamente donde la espalda pierde su nombre?
¿Qué cara pondrían los progenitores de una menor que les avisa que se va incrustar una argolla en los pezones y en el clítoris?
¿Qué harían los padres de un adolescente si lo sorprendieran en su cuarto modelando frente al espejo con un vestido y zapatillas de su hermana, y además con los labios pintados?



¿HAY PUTAS DECENTES?

Claro que las hay. Pero, ¡uuuy!, son de familias distinguidas. Las únicas que los mojigatos chupapitos toleran, y las aceptan por que están en deuda con don Dinero y doña Política, y no pueden renunciar a los privilegios que la pareja les ofrece, de ella se sirven. Los mojigatos reproducen su ideología y sus hábitos, defienden su moral decadente a ultranza. Esa es la razón de sus chanchullos lingüísticos; se vale romper con los recatos, cuando las putas ricachonas, gracias al decoro del deslenguaje que pulen los mojigatos se transforman en señoras respetables y no se les dice putas sino "mujeres de mucho mundo"; en cambio las pirujas de arrabal, como están más peladas que las mangas de un chaleco, continuan siendo putas.
Lo decía don Francisco de Quevedo: "porque las putas graves son costosas, y las putillas viles, afrentosas."
Esto es ya muy sabido, que el mojigato según el tamaño del sapo da y quita el decoro. El mismo que "da al bajo silla y al cobarde hace guerrero."
Para remachar, volvamos con el señor que escribía con las uñas aceradas:
"Puto es el gusto, y puta la alegría / que el rato putaril nos encarece; / y yo diré que es puto a quien parece / que no sois puta vos, señora mía." [Desengaño de las mujeres, Versos de burlas].







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