Crítica de literatura contemporánea.

Wednesday, March 31, 2004

Vertedero de cretinadas



Por éktor henrique martínez




JINETEANDO DE A CUACO A SÁRAH BRUELLE


CUANDO SALÍ DE LA VAGINA ME ATRAPÓ LA LUZ DEL FEMINISMO

Tal parece que el caporal del tacuchi gris, Gilberto Licona, persuadido por su recua de becerras marinas, discípulas de Juan de Garona, continúa —ensimismado en sus trece— practicando la ginecocracia. ¿Porqué ese afán de publicar trabajos de máquinas paridoras de chilpayates o creadoras de motores para triciclos?

—¿Qué pedo le gorgorea, al bato, en las peludas y profundas cavernas de su vena cacaria, tío? —Me pregunta mi sobrino el Cacaguate.
—Quién sabe. A lo mejor de morro, el bato, no probó el calostro. Y no es de extrañar que el güey salga conque se quiera hacer la operación jarocha.
—¿Cuál es ésa, tío?
—¿Apoco no sabes, morro? Pues cuando te mochan el pito te ponen panocha.
—¿La misma que la operación maya?
—¡Ah, cabrón! ¿Cuál es ésa?
—Cuando te tumban la gáver y te hacen la raya. (Risas a granel).

El buen Licona, secándose el sudor con una toalla sanitaria, igual que los muertos que no se toman la molestia de resucitar, y guiado por la política del avestruz, exhibe su fundamentalismo antimachín, privilegiando melindrosas panochas; y para justificar la razón por la cual excomulga a los varones de su quimérico universo editorial, su chompa descolla justificaciones como ésta que chuchea a continuación:

—Mira, güey, soplar y sorber no pueden a un mismo tiempo ser. Y ante la disyuntiva de escoger pitos o panochas, optó por dar prioridad a ese varón castrado que se queja de su relegado protagonismo histórico. Por tanto, la pucha es el leimotiv de mi empresa. Sobredosis de menstruación evacuada por madrastras virtuales. Así que

Vístete de putita, corazón, vuélveme loco,
Ponte aquellas braguitas de nailon
y luego te las quitas poco a poco,
no me tengas a dieta...
...para jugar contigo a menos de una cuarta de tu ombligo...

—Oye, Tío —me dice mi sobrino el Cacaguate—, a ese bato, lo tuvieron que llevar con un sicólogo porque todavía a los seis años de edad no dejaba de mamar chichi. Y eso lo contaba su mamá cuando se quejaba que le había dejado aguadas las bubis.
—¡No seas mamón, morro! Mejor deberías conocer cosas de ciencia.
—¿Cómo cuáles, tío?
—Como saber que de 34 a 56 litros de semen es lo que un varón eyacula entre los 15 y 60 años; y que la distancia que nada un espermatozoide, durante un minuto, es de uno a cuatro milímetros.
—¡Uyuyuy....! Cuando el lobo se harta de carne se mete de fraile. A ver, tío, tú que te crees la última chela del baile, contéstame: ¿quién inventó el agua hervida?
—Una bichora desmontable.



CUATACHISMO Y LAMBISCONERÍAS

Es una verdad tan palpable como las bolsas testiculares inflamadas, que celestinas y comadronas son las consejeras del editor Licona. A veces envidiosas y despiadadas que no toleran que una poesía mejor que la suya salga a flote. Por eso con obstrucciones se divulga la creación literaria. El sueño de poetas desconocidos queda enterrado y su talento injustamente denostado, y los maletas acaban detentando el lugar de los buenos. ¿A quién escogen entre todo el bulto de candidatos a publicar, si la imprudencia, la mezquindad, la mala leche y la falta de visión son los factores que determinan la gracia publicitaria del marginado esteta. Los criterios de selección que predominan en el Proyecto Editorial Panochín, son chapuceros, de bajo anaquel, y con claras resonancias de cuatachismo trufado de lambisconerías. Y, al final de cuentas, el birote termina en un rebajamiento descarado de la literatura, en una omnipresencia falsa, hija de la desmedida ambición y de un lirismo torpe. En los cuadernos liconeanos la poesía no es asunto del lenguaje sino del apalabre, y lo que preconizan en su pagina de Presentación, en el sentido que "la cultura no debe tener limites", no es más que mierda altamente concentrada. El trasfondo mentiroso se vislumbra como un intelectualismo populista que fácilmente puede ser desmentido por cualquier borracho o niño tonto: "La convocatoria [para los que desean publicar] sigue abierta. En existir todos son bienvenidos." (¡Sí, cómo no! Y el esperma es un veneno).
Pero el padrotín que regentea la capilla Existir, a veces omite las cuchupletas y obra con decencia y sensatez. Y ahí es donde yo expreso mi admiración, compelido a reconocer que el bato hizo bien en sacar a luz pública el trabajo de una fémina madura, auténtica poeta que ya merengues empalma su calaca en el tostón de añales. Hablo de señora Sárah Bruelle, quien es mucha yegua pal cenáculo liconesco. Cincho que la ruca ya puso a las demás agremiadas a parir chayotes. A esta hora, los pimpollos —o sea las poetillas 1, 2,3, 4, 5, 7 y 8— deben estar echando babas de tlaconetes por sus hocicos. Y es que al lado de doña Sarita, las verdes mancebas son unas perfectas pendejas en materia estética.



SÁRAH BRUELLE LLEGÓ A PARTIR EL QUESO

—¡Uta, qué chinga les paró la ruca! —vocinglea mi sobrino el Cacaguate, cagado de la risa el morro. Juar, juar, juar... —se le oye la carcajada al chamaco.

Con un solo putazo las aniquiló. Y del coraje, a cada una de ellas, se les puso la pepa como el anillo de Saturno: incandescente; formándoseles ampollas alrededor del clítoris. Anuncia la conmoción orgánica que las efebas ya valieron madres. Los síntomas indican que la Bruelle a venido a este culo de San Diego a producir un cisma entre toda esa bola de libertinas insufladas de vanidad rastacuera. Y no es extrañar que hasta el microbio poético con faldas, que suscribe cursilerías y delirios anacrónicos bajo el motete de ESALI, al escuchar la intensidad lírica y dar fe —con disimulo— de la penetrante sensibilidad y sentimiento emanados del discurso de Sárah Bruelle, se traume y se amedrente, expeliendo un torrencial e incontrolable flujo de guano.



LA HEROÍNA SEMÁNTICA

Y hoy toca el turno a la agraciada número nueve de los Cuadernos Existir, quien, a través del poemario titulado Acaballomóntame (febrero de 2004) se presenta a escena cultural, ofreciéndonos un manojo de 43 poemas. La manola elegida es Sárah Bruelle, "seguidora de Virginia Wolff, Simone de Beauvoir" [¡qué chingonería!]. Y es que, según berrea su presentadora —Abyss Borboa— (quienquita y sea ella misma), la Sarita "es poeta de un nuevo feminismo que concilia los sexos..." (y blablablá).
Bueno, dejemos a un lado las mamelucadas y entremos a la materia. De acuerdo con los datos que consigna la contraportada del libelo liconiano, la poeta del "nuevo feminismo", o sea Sárah Bruelle, "nació en la ciudad de Tijuana, B.C. el 6 de junio de 1957. Es hija de padres exiliados argentinos." [¿Para que tanto regodeo y pleonasmo? Decir que es hija de "padres" es obviar lo obvio; y ¿si sus progenitores fueran gachupas o guajacos qué?; además, ¿porqué tambien se nalguea el asunto que sus engendradores son "exiliados"?; y ¿si fueran narcos, malandros o chalinillos, tambien se aludiría?]. Pero continuemos: "Estudio la normal para maestros en la ciudad de Mexicali, B.C." [Creo que el negro, responsable de la notita biográfica, quiso decir que la ruca estudio en la escuela normal para maestros], "obteniendo su título como maestra de educación primaria en 1980. Sin lograr la plaza" [¿Sésamo?] "como maestra, emigró a" [los] "Estados Unidos, donde contrajo matrimonio" [¿con un pocho, gabacho o sudaca?]. "Actualmente reside en la ciudad de San Francisco e imparte clases particulares del idioma español" [hoy travestido en pochoñol].





EL FUROR UTERINO HECHO POESÍA

Un albañil que leyó el poemario de Bruelle, me dijo que esa obrita es el producto de una mente calenturienta y que sino fuera por la insistente cogedera que sopesan los versos, el minilibraco estaría destinado al fracaso. El juicio emitido por el patablanca me pareció un poco absurdo. Quise cerciorarme si, en efecto, la poesía de la ruca periclitaba en romerías sexuales. Y la neta, el pergeño del bato no andaba errado: la ruca, aunque no es una tragaespadas como el pedófilo de Gingsberg [*], es una chacalona, ya que en su concepción estética prevalece el deseo y la carne, es decir el erotismo activo que se antepone al misticismo, negando toda subordinación al espíritu. Para ella, existe un factor primigenio que mueve al mundo, y es el sexo. Sárah comparte la misma idea de Walt Whitman: el espíritu no es superior a la carne. Por eso el macuarro que leyó sus poemas, afirmó tajantemente:

—¡Oiga, patrón, la ruca esta, en sus poemas, nomás anda procurando el toletazo y soltándole las nalgas a medio mundo, y, aparte de todo, la ñorsa no cobra, paga pa que se la fleten! Guache lo que escribe:

[...] no vendo mi cuerpo,
yo lo regalo, lo ofrezco, lo exhibo
cuando tengo ganas de sentir
la rigidez erguida del hombre
encontrándome el sexo,
o cuando deseo la pasión caliente
de mi culo cuando lo tocas, lo besas,
lo devoras.
[...] y busco en cada hombre algo diferente,
algo que cambie mis noches y mis días
porque soy sexo a cualquier hora.
[...] el amor es como yo
mujer de todos, a todas horas y no en silencio.
[...] no soy esclava.
No quiero tu casa, tu dinero, tu carro,
quiero tu cuerpo, tus manos, tu pene.
Te compro a ti.
No me vendo, me doy, me ofrezco,
te pago porque me hagas el amor
cuando yo quiera, cuando yo necesite.
Y cuando ya no funciones compro otro.
¿Te vendes?
Te compro... [Te compro una vida, p. 13]


—Bato —le dije al maistrín—, es literatura, ficción, creación imaginativa; o sea mentira que se convierte en verdad y viceversa.
—¿Qué es viceversa, patrón?
—Al revés volteado, men. A lo mejor, la ruca no es como dice que es y solamente fantasea queriendo ser como no es. ¿Tú crees que la ñora sea como una Magdalena, una adicta del sexo, viciosa de la gáver, una tumbamaridos.
—Entonces, ¿ella no es ella misma?
—Así es, mi buen. Tripea estos versos:

Querían que no fuera yo,
[...] una que yo no quería ser.
De mi tambien querían
la mujer bíblica
y yo preferí ser la Magdalena;
la primera dama,
ser de todos
sin lugar ni número.
Me querían cambiar
y no pudieron...
Soy otra.

—Oiga, patrón. La mentada Magdalena no es ésa que sale en una de las rolas que usted cada rato pone.
—Simón, esa mero es la ruca; la de la rola de Joaquín Sabina, y en la que el bato dice que es la más señora de todas las putas, la más puta de todas señoras, te espera hasta la aurora...
—¡Órale!

Leer los textos de Sárah Bruelle es respirar en una atmósfera cargada de...

CONTINUARÁ











NOTAS

* .- Del puñalón de Allen Gingsberg, da cuenta Roque Dalton en su poema cubista Taberna (Conversatorio), este dialogo que el vate salvadoreño recogió de bocas de unos jóvenes checos que trobiaban en un famoso chupadero de nombre U Fleku, allá por 1966, en Praga:
EL POETA GINGSBERG SE ACOSTÓ CON CATORCE MUCHACHOS UNA NOCHE EN PRAGA.
Ese no es un poeta maricón,
ese es un tragaespadas de feria
—con lo que siempre me gustó Aullido—.

Wednesday, March 24, 2004

VERTEDERO DE CRETINADAS


Por éktor henrique martínez


PRETEXTOS PARA PROFANAR LA TUMBA DE LUIS GÜEREÑA


A mi bróder John Grandson


En días pasados me topé con algunos afiches, fláyers o carteles, donde se anunciaba una tocada —conciertillo pueblerino— en homenaje al fallecido Luis Güereña, exintegrante del ahora extinto grupo Tijuana No. La algarabía era tal que parecía tratarse de un refuego en honor a un monstruo sagrado de la música, del calado de Jim Morrison, Jimi Hendrix o Janis Joplin; mas no de un simple mortal que pasó por el mundo sin ser tocado por los dedos de la virtud. En fin, pensé, otra payasada que fraguan los mercachifles de la subcultura tijuanera para embolsarse unos cuantos duros, aprovechándose de la mortandad del prójimo; una forma desvergonzada de hacer leña del árbol caído (remémber Colosio). Creo que el costo del boleto para tener acceso a escuchar el ruido programado fue de cuarenta varos, más una latita de sardina, rosco o atún. ¡Qué ganas de fastidiar a los muertos! (déjenlos vivir su muerte, mientras nosotros morimos nuestra vida). La borregada pasiva, outsider, contestataria y renegada de fin de semana, se entusiasmó con la charlatanería perniciosa que le ofrecieron, que parecía asistir a un parto de montes. Y la noche del reventón, horas antes que diera comienzo el refuego, la grey consumista no tardó en hacer una longa fila a las afueras del Jalaleai, tragándose el camote con todo y zoquete, en tanto que los organizadores del negocio musical, frotándose las baisas como señal de reverencia al dios dinero, se paseaban como gallos ufanos en un gallinero de polluelos recién emplumados con un pendejismo seudoimitativo.
Algunos gacetilleros se descocaron con dedicatorias postmorten en favor del exnanido Luis Güereña; regurgitaron recuerdos y pedazos de experiencias que supuestamente compartieron con este men. Dos que tres zampaboñigas se pasaron de la raya con sus execrables exequias, y algunos más obraron con una desfachatez similar a la del conchudo que va a un velorio, y estando allí se tira un pedo y luego le echa la culpa al muerto. Entre los papeluchos de menor renombre que leí, tocante al caso Güereña, hubo uno que me pareció un verdadero despropósito y una vil mamada. Concierne a un texto de ampollas húmedas que publicó el semanario Bitácora en su edición del 21 al 27 de enero de 2004, titulado In memoriam, Luis Güereña -Enero 04-; donde, a todas luces, se guacha que fue escrito bajo tremendas dosis de pereza mental y enclenque inspiración. La autora del furcio de marras es una tal ANA KARINA V. BALDERRÄBANO, quien valiéndose de un chacoteo embustero, sentó un precedente en la historia de las rebajas literarias fronterizas. La fémina, otorgándonos una concesión sentimentaloide, a través de la médula de sus remolinos emocionales armó el siguiente meneo seudolírico, aprovechando la ocasión —of cors— para fingirse poeta:


-ENERO 04-


Pobre de ti
que no te visitaron ni en la cárcel,
siempre incomprendido.
La Zona Norte perdió a un subversivo,
tatuado, mutilado, catastrófico.
Tijuana NO deberá olvidarte
porque sellaste los 90's con tu rock,
agresivo, grotesco,
crítico contra los "fucking gringos".

Duele que tu corazón se haya cansado,
no soportó el trote de tu cuerpo,
la vida se sacudió de ti
hasta agotarse.
Desdichados los que te recuerdan,
pues evocas tantos días de excesos
ya aniquilados •


Dijo César Pavese que la unidad espiritual surge al elegir las palabras, pero yo no creo que la cosa es así de pelada. Sostener tal afirmación equivale a concebir la poesía como un simple receptáculo de forma. Para lograr un acertado tino poético se requieren más que palabras. Y, puesto que aquello que la palabra no alcanza a explicar es precisamente lo que le da valor estético, a continuación (para dejar de soñar, por un momento, gerundios paseándose en bicicletas) me introduciré en las entrañas de esta fábula majadera que, en lugar de poesía, apesta a baladronada ridícula. Después de citar los versillos dedicados al de cujus del friolero legado punkista, acorralare mediante corchetes mis respectivos comentarios. (Nota: se recomienda acompañar la lectura con música de Los Llaneritos de Topo Chico).


"Pobre de ti
que no te visitaron ni en la cárcel,"

[pues déjame decirte, mamacita, que hilvanas mal tu mengambrea: el sujeto de la deferencia que escupes, aunque no era un personaje oropelesco como supones, jamás de los jamases, ni siquiera piso los pasillos de la chirona. El bato, si bien es cierto, fue la oveja descarriada de su familia, pero cada vez que se metía en broncas, o en caso de algún torsón que tuviera con la chota, por más grueso que fuera el pedo, siempre desafanaba. Esto en razón de que contaba con paros, balonas que le hacia el jefe, tíos o carnales. Y es que hermanos, primos y tíos del abogado punk, camellan en la policía perjudicial, y hasta dicen que en la CIA y el FBI. Así que nada de "pobrecito"; pobrecito sí, mi vecino el Rufo que nomás lo truena la placa jambándose una pila de ranfla se va derechito, y sin tentar baranda, directamente a ordeñar varilla. De tal manera que si al Güereña, ningún cabrón fue a visitarlo al tambo, el motivo es obvio: el batillo no estuvo allí. ¿Me explico?].

"siempre incomprendido."

[no exageres, la gandulería, el zanganeo, el placer, el vicio y la bohemia, solamente a los majes les parece una incomprensión. Así que no salgas conque los pericos maman y las gallinas escupen].


"La Zona Norte perdió a un subversivo,"

[¡jolines! ¿no-se-te-hace que lo anterior es una esponjosa mariguanada? ¿En qué cabeza cabe endilgarle el calificativo de "subversivo" a un yonqui que no supo medir los mililitros de chiva, ampolletados en la erre que se iba dejar caimán por la venada? Una persona que buscaba su nirvana en el american way of life y que la mayor parte del tiempo se las vivía en San Diego, troquelando culos de gringas y menospreciando a las morenas frijoleras sobacos prietos, mientras metía las pezuñas en la comodidad del hedonismo gabardino, dista mucho de ser un subversivo. Ademas, a ningún pachero, jaiporrón, buchero, cobijero, bajador, taquero, piruja, gambusino o chacharero de la Zonaja le tiene sin cuidado el hecho de haber perdido a elemento subvertidor del sistema que aludes en tu redrojo. Pregúntale a cualquiera que cantonee en el Cagüilón que si quién fue Luis Güereña y nadie te dará razón del bato. Debo suponer que al decir "subversivo" estas piropeando, nena. Por otra parte, debo advertirte que ni siquiera el subcomandante Marcos puede ser considerado como un subversivo; por ai dicen las malas lenguas que el Sup fue ideado por Raúl Salinas de Gortari. Espero que después no vayas a salir conque WC Bush es un marxistaleninista. ¡Joder!].


"tatuado, mutilado, catastrófico."

[hay algo de cierto en tus jaloneos, aunque parcialmente; es verdad que el bato por ti homenajeado estaba tatuado, pero únicamente llevaba uno, y, muy mal hecho, creo que era un Miquimaus. Referente al adjetivo "mutilado"; aquí sí te sales del calzón, mija. ¿Mutilado, de dónde? Ni de los pelos de las orejas. Y eso de "catastrófico", solamente podría aplicarse respecto a la economía familiar, que si su parentela le hubiera dado rienda suelta, seguro que la desvasta y la deja como el Cristo de la muvi del Mel Gibson].


"Tijuana No deberá olvidarte"

[que el lector o la lectora privilegie —como se le hinche el ombligo— este merquetengue léxico sintáctico de fingida confusión retórica. Pues, tal como escribiera Quevedo, yo "tengo mi ejecutoria y soy libre de todo y no debo pagar pecho." Dada la incertidumbre del mensaje piénsese lo que se quiera, que al cabo la autora decidió con esa disemia de doble lógica, mandar a los lectores a hacerse puñetas mentales por cuentas propias. Ante esta polisemia carezco de argumentos. Y yo que me creía el sepulturero y canonizador de literatos. ¡Bah!].


"porque sellaste los 90's con tu rock,
agresivo, grotesco,"

[por si no lo sabes, mi querida Ana Karina, precisamente en los años 90 —y no los 90's que tú refieres— el rock chingó a su madre; pues has de saber que Timbiriche, Gloria Trevi y demás badulaques de la mercadotecnia lo sepultaron; sus restos se cuajaron con otras modalidades y estilos musicales (por eso grupos como la Maldita Vecindad y Café Tacuba se niegan a reconocer su existencia, y en su lugar aducen el término fusión). Por tanto, la aseveración por ti sostenida es más falsa que la sonrisa de una puta o la consigna de una feminista machorra. Luis Güereña no tenía aptitud ni pa tocar el timbre de una burra (colectivo o bas le dicen en tu jerga fresoide). El único instrumento que el bato tocaba era su ñonga a la hora de miar. Las imágenes fraudulentas que lo retratan como músico son puro blof. Su sueño dorado fue siempre aprender a tocar el saxofón, cosa que jamas aprendió por andar de locochón. Y tocante a lo "agresivo", el bato no era tan picudo como lo pintas, no tenía el valor de matar ni siquiera un mosca sopera.



Friday, March 12, 2004

¡KIÚBO, CABRONAS Y CABRONES!
¡YA LLEGÓ POR QUIEN LLORABAN!





¡AHORA SÍ SE LES VA A APARECER JUAN DIEGO!



PREPUCIO

Por recomendaciones del oráculo ambulante que pilotea doña Chonita Vergara, mismas que la ruquita chamana me hizo llegar por conducto de su sobrina (una morra jariosona y de rapacidad cogelona), interrumpí mi increpadora talacha, faena cagapalos que hoy reanudo después de estopear temporalmente la actividad letrera y concederme algunos días de asueto.
En razón de esa ausencia, ciertos babosetes, engalanando sus jaulas fonéticas con ecos de vocecillas aputadas, cacarearon este infundio:

—"El Charco ya chingó a su madre."
—"¡Qué bueno! Ya me tenía harto el pendejo. Ojalá que no se aparezca en el blog, ese culero."

Pero nogales, el pinche Charco, hijo de perra, aquí esta de nuevo con regüeldos; sobreviviendo al ninguneo de los acholes adictos al extravío mental y a las apasionadas abstracciones fermentadas en su ridículo mundo clasemediero.
Por tanto, mamertos pomposos, ha llegado el momento de sacudirles la quietud narcisista y aumentarles la frustración neurótica. Y va derecha la flecha contra los anémicos intelectuales y supuestos artistoides que con estúpidos anhelos —como dijera Jaroslav Hasek— intentan transformar a la perrada (que felizmente vive ajena a los pedos cultorosos) en "personajes suprasensibles, masturbadores de una cultura falsa, a la manera de San Luis, sobre el cual se cuenta en el libro del monje Eustaquio que cuando oía que un hombre soltaba sus vientos con estrépito empezaba a llorar y sólo conseguía calmarse rezando."
Así que, charlatanes del verbo crear, paridores de patrañas, fingidoras de orgasmos estéticos, libreras, becarias y maestras del doble juego, anacoretas trastornados, pendejos optimistas, cagadores de incongruencias, mezquinos acaparadores de premios, seudoliteratos con cerebro amiba, farsantes de la artisteada kitsch, megalómanos drenadores de la caridad pública (becas les llaman ahora), adictos a la güevonería, poetas de fibracel e ideólogos de plastilina, ya les cayó el chagüistle.

—"¡Culos a la pared! Llegó el chicho de la película gacha."

Empezaré con algunos reparos que ya no me caben en la chompeta y que, si bien, pueden rayar en soberbia mamona, son virtual pata honoris causa: sin el Charco y el Chango, su pinche mundillo bloguero, hatajo de caraduras, estaría sumido en un letargo tan aburrido y monótono como la música que sale de la bocina del carrito de la nieve, un domingo a eso de las cuatro de la tarde y estando quien escucha cargando una cruda tamaño yumbo y una espantosa ruina en los bolsillos.
Podrán ustedes afirmar que la aseveración anterior es una reverenda mamada y para escurrir el bulto se inventarán una salida peregrina:

—"¡Pelillos a la mar! ¡Sofrena tu lengua, pinche Charco, y vete a urdir fábulas a otro lado!"

Son ustedes una fauna privilegiada que ha tejido mal los hilos de su destino; ese destino estaba —vaya la rebuznancia— destinado a ser mejor. Y si quieren hacerle un bien a la literatura, dejen de escribir. Escapismo ante la mediocridad se recomienda a quienes padecen la ilusión de sentirse de hierro, siendo que fueron hechos con vil arcilla.
Demuestren que les interesa la literatura; ¿de qué manera, mis amores? Dejando de escribir desde posturas forzadas. Su candor literario apenas gatea y anda en pañales, pero no obstante, son obsecados y se niegan a aceptar que viven en condiciones larvarias.

--“Es que sin charlatanismo no hay celebridad, men.”




MI GARRULERÍA PUTREFACTA

Toda vez que apenas ando limpiándome el sebo amarillento que traigo pegado en el prepucio y el glande (creo que voy a necesitar sosa cáustica y una espátula pa levantar las tecatas), no podré, por el momento, darles santo y seña de todo el borregazo concerniente al intríngulis que me dejé cayetano. Sin embargo, les abonaré una sarrita de pormenores respecto del tripeo y la patada que agarré durante los dos mesquites que estuve apartado de las entrañas del chamán de vidrio y lejos de la mengambrea bloguera.
Pues verán, sucedió lo que tenía qué suceder —y si acaso me equivoqué, se equivoco mi destino—. Mirándome por horas las puntas de mis zapatos, mientras le acariciaba las tetas a una gata recién parida, tratando de superar excitaciones sexuales que en tiempos pretéritos me habían producido mis amantes. De esta manera transcurrían las vacaciones de invierno. Yo estaba harto de estar harto; la monotonía, semejante a una güina plañidera que se aperinga sobre el lomo de una res, se arraigó junto mí.
Una mañana al despertar me di tinta que la morriña y el tedio se columpiaban de mi esqueleto. No necesité de mucho seso para darme color que traía un gualicho espiritual a cuestas; me invadió un outsourcing de poca madre, y el animal que habita debajo de mi epidermis ya no pudo resistir su pesado mohín y expeliendo náusea megasartreanas me inquirió:

—"Pinche Éktor, ¿qué vergas haces sentadote en esa puta silla, calentándote nomás el culo y escribiendo babosadas para una bola pendejetes sin más patrimonio intelectual que un jodido cerebro de pulga pedorra?"

Luego mi YO, putrefacta conciencia que no vino al mundo a halagar pasiones, gachamente también acabó leyéndome la cartilla. Me tenían agarrado de los güevos, y ni pa dónde hacerme. Fue entonces que por obra de tal interpelación, decidí mandar a la ñonga las entelequias atarantapayos. Ya no quise ni mover un dedo, me paralicé y los engranes del voluntarismo nietzscheano que hacían girar mi pragmatismo huero comenzaron a trabarse; mi tez morena se volvió pálida, cadavérica; sentía en la boca del estómago sapos jugando futbol. No pude contener un torrente de moco verde que fluía por mis fosas nasales, luego me atosigaron unas ganas perras de ir a cagar (similar a lo que sucede cuando conectas una madre de cois, y en cuanto el camello te entrega el güiri, sientes removerse la mierda que llevas enchorizada en el intestino; anuncio inexplicable que revela que el polvo que te vas a meter es pura chucata).
Lo que aconteció después, lo reservo para vestir de caracteres a los personajes de la próxima mocoblognovela, sólo adelantaré el momento previo de mi partida.
Estaba yo borrando de la compiúrer basura que tiempo atrás había redactado. Era en vísperas de las Crismas y, de buenas a primeras, la chiripiorca encendió sus luces espasmódicas, rojas como el aura de un epiléptico bajo convulsiones. Ingenuamente supuse que me encontraba en un momento de iluminación poética, pero al darme cuenta que de tal quimera, entonces pinté venado pelándome del cantón. Ya no regresé hasta después de Año Nuevo.
Lo que enseguida transcribo fue parte de lo que estaba eliminando minutos antes de salir chicoteado.


IDEÓLOGOS DE LA CATAPIXIA FOXIANA

No es ya noticia saber que los ideólogos de Vicente Fox son, nada más y nada menos que el viejo ridículo del Chabelo, el descerebrado del Adal Ramones y el payaso carroñero del Brozo. Y parece ser que la Chupitos es también aspirante a ocupar dicho cargo mediático.



EL PERRÓN DE DARÍO

A Rubén Darío, esteta pachecón y perrón, quien pensaba en francés y escribía en español a la hora de forjar sus excelsos poemas, según dice Mario Benedetti —y según narra Ernesto Cardenal—, su jefita lo parió en una carreta en mitad de un viaje, creo que a su paso por Metapa (hoy ciudad Darío) el 18 de enero de 1867. A Rubén le cuelgan los méritos de haber superado a sus maestros Julián del Casal y Salvador Díaz Mirón; de transformar las viejas concepciones estéticas de la poesía, específicamente al elaborar las metáforas más exactas de la lírica hispanoamericana, basándose esencialmente en el principio de la no imitación. Hazaña estética mediante la cual logra colocar a la poesía de Latinoamérica en el cimero de las letras universales.


EL TIGRE PANZÓN

Certera es la declaración —Proceso, 1346, 18-VIII-2— de Emanuel Carballo al referirse a la función que debería desempeñar quien lame la chuleta presupuestal en el gobierno panochero de Vicente Fox; o sea el señor de los apellidos Reyes Tamez. Tocante al Tigre Panzón, Carballo manifiesta:
"El señor Reyes Tamez debería de dirigir una granja avícola en Monterrey y no la Secretaria de Educación Pública, es un hombre absolutamente incapaz para el puesto que lo pusieron (sic)."


METÁFORAS

Capitalismo estadunidense = Caballo de Troya de la globalización.
México = Conejillo de Indias de gobierno panista.
Tijuana = Culo de San Diego.
Culo = Donde ronca el sapo.



APODOS Y APOSICIONES
(no se incluyen hipocorísticos)

Gustavo Díaz Ordaz (expresidente de México):
el Bocón, el Bocachula, el Mandril o el Besocruel.
José López Portillo (expresidente de México):
el perro.
Carlos Salinas de Gortari (expresidente de México):
el pelón que se te fue sin pagar, el pelón con suelas de hule, el pelón quemamais, el pelón orejas de radar, el pelón sobaras o el Matagatas.
Ernesto Zedillo Ponce de León (expresidente de México):
el Traidor o el Carnicero de Acteal.
Santiago Creel Miranda (secretario de la SEGOB):
el Ingenuo.
Reyes Tamez (secretario de la SEP):
el Tigre panzón.
Pedro Cerisola (secretario de Comunicaciones):
el Amigo de los patos.
Sari Bermúdez (directora del CONACULTA):
la Ignorante o la Iletrada.
Javier Usabiaga (secretario de Agricultura):
Cuasimodo.
José Paoli Bolio (subsecretario de la SEGOB):
la Paola.
Diego Fernández de Cevallos (senador panista):
el Mánayer, la Ardilla o la Coyota.
Felipe Calderón Hinojosa (diputado panista):
el Niño azul.
Marcial Maciel (líder de los Legionarios de Cristo):
el Violín, el Sátiro o el Saturnino.
Arturo Montiel (gobernador del Estado de México):
el hermano Lelo.
Andrés Manuel López Obrador (jefe de gobierno del DF):
el Peje o el rey Lopitos.
Elba Esther Gordillo (secretaria del CEN del PRI y del SNTE):
la Rata de dos patas, la Rata chiapaneca o la Kíler
Margarita López Portillo:
la Albóndiga de porcelana.
Marta Sahagún (esposa de Vicente Fox):
la dulce Poli, la Recolectora de limosnas o Evita Perón.
Rosario Robles (expresidenta del PRD):
la Cínica, la Mujer Maravilla o la Wonder.
Roberto Madrazo (presidente del CEN del PRI):
el Cachorro de Hank.
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (líder "moral" del PRD):
el Cuatemochas.
Raúl Salinas de Gortari (exdirector de CONASUPO):
el Hermano incómodo o el 10 %.
Antonio Ríos Granados (expresidente municipal Tultitlán, Estado de México):
Rodolfo Valentino.
Octavio Paz (escritor):
Cleopatra.
Carlos Monsiváis (escritor y periodista):
la Loba.
German Dehesa (escritor):
el Pelón cacarizo.
Joaquín López Dóriga (periodista):
el Tícher o el Patamocha.
Pedro Ferriz de Con (periodista):
el Carroñero.
Juan Manuel Salazar Pimentel (exprocurador de la PGJBC):
Capulina o el Capu.
Jorge Hank Rhon (dueño del hipódromo Agua Caliente):
el Pirrurris.
Jesús Blancornelas (periodista y propietario del periódico Zeta):
la Coladera humana.



PAGUEN UNA SONRISA Y LLÉVENSE DOS CARCAJADAS

Les contaba que se me entibió el entusiasmo, ni procurándome quinientas mil puñetas puede reactivarlo. Me limito a dar cuenta de algunos detalles inscritos en la dimensión de mis lagunas mentales, en cuyas aguas apenas nadan unos cuantos recuerdos. Partiré de los detalles más nimios: aguanté casi cuatro meses sin ver la telera; quemé mi pasaporte; forjé un zepelín de mois —vara de Tailandia— con los diplomas que obtuve por aprovechamiento escolar; eyaculé esperma de veladora en la boca de mi chacha cuando le rezaba al Dios de los cojones; participé en una misa satánica y leí la Biblia Negra mientras fornicaba con una vagina portátil y sin pelos (en realidad un pedazo de bofe con orificio para insertar ahí la mazacuata); le partí la madre a mi ranfla para confundirme con la gente que anda a pie, y que deja el olor a pacuso en las calafias y los taxis; me enamoré de una pordiosera perfumada con orines añejos y semen rancio; acampé ocho días en la calle, vestido con un abrigo de cartón.
Pero lo más curado que me sucedió fue que una noche soñé que yo era yo, y que la foto de mi esposa, que guardo en la cartera, era una foto de carne y no de papel Una semana, y luego otra, con los mismos calcetines y calzones; ¡qué libertad!
Me di cuenta que la verdadera noche es un cielo con gafas que agoniza al despertar el Sol. Con este docudrama supe que la gente feliz es una especie en extinción y que lo más excitante para un desarraigado es provocarle asco a las mujeres.
Si quieren saber más, únicamente paguen una sonrisa y, en contrapartida, llévense dos carcajadas. ¡Cómo les echo de menos a mis compas los jomles! A ellos, que no tienen más musas que las moscas, les dedico este antipoema, mientras espero —prontamente— volver a tener otra recaída para estar de nueva cuenta en sus catacumbas urbanas y sentir a plenitud la libertad embriagadora que siempre les he envidiado. Como canta el Sabinón en una de sus rolas: sin sus consejos yo no pasara por aquí.


POEMA PARA UNA MOSCA

Porque gritas inclinada
en la ausencia de la higiene
y quieres venerar como relámpago
el chocolate desparramado en la mesa
o acariciar un cuerpo abierto en canal
te ahogas en la sangre
antes de terminar el almuerzo

¡Qué ridícula eres!
sólo falta que a ti
tambien te tilden de puta •

CHECANDO LA PASARELA

Ahora, pasaré revista a mis invitados. Primeramente abordaré, ya por última vez, a un ¿escritor? que domina magistralmente el arte de succionar la chichi de la vaca presupuestal. Me refiero al señor Gutiérrez Vidal. Acto seguido —rindiéndoles antipleitesía a las jainas por su fetichista y hueco DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER— enchalecaré a dos tres manolas, dueñas de un miserable acervo cultural que se dignan de ser personajes de cultura.
Y para cocinar el birote námber guán, abriré cancha con un desparpajo prosódico de una fulana que responde al nombre de SUSANA BAUTISTA, quien, parqueada en el Otro Saite, regentea con ineptitud manifiesta el elefante blanco Mexican Cultural Institute, situado precisamente en el mismísimo culo Yunaites, o sea en Los Ángeles, California, y en razón de lo que —y cómo— escribe, a estas alturas, la ruca, cinchada la venada que debe ser el hazmerreír de la pochada frijolera que reside en el tafanario ya citado.
Asimismo, con el optimismo de un ingenuo que cree en la igualdad de géneros y que pierde su tiempo buscándole chichis a las culebras —como un vil oxte puto—, con machete mojoso abriré la panza rabisalsera del guacal de sandeces intitulado UNBLOGPROPIO, donde ciertas manolinas drenan sus resacas antimachistas (para subirle de tono a mi jarana misógina, usaré como caballito de batalla los rollos sicalípticos del Manuel Lomelí, mejor conocido como el Chango 100).
Enseguida incorporaré al Vertedero una ficha de mi DICCIONARIO DE CALÓ (Editorial El Charquito, 1984-2003), correspondiente a la expresión BAJARSE AL CHARCO, y finalmente, en un tin marín de do pingüe, y dándole quebrada al azar, dejare caer la yuca sobre el cabrón que se ponga de pechito.

—"¡Arre, Lulú!"





Vertedero de cretinadas


Por éktor henrique martínez


DE GUTIERREZ VIDAL AL CHANGO Y LAS MATRONAS




CUANDO EL CINISMO NO TIENE MADRE

Acerca del Vertedero de cretinadas que dediqué a un tal Carlos Adolfo Gutiérrez Vidal, el cual publiqué en la teta de vidrio con el membrete de Solicito no ser como CAGV (¡tierrita volada, y Dios me agarre confesado!), el batillo garrapateó en su tag que mi articulejo no pasaba de ser una babosada.
Bueno, los prejuicios y la mala redacción en ocasiones se agarran de las manos y forman triángulo amoroso en contubernio con la mediocridad, creyendo que los esputos de imbecilidad desenfrenada podrían ser un elevado canto de cisne. Pero el deseo y el autoengaño no hacen al escritor. Sin embargo, tal parece que el señor de las cacayacas culturales, a pesar de su talento liliputiense, está empecinado en aumentar la montaña de basura letrera.
El Vidal, echándole medio kilo de cinismo al caldo de su desvergüenza, el 27 de enero de 2004, anunció en su maravilloso blog esta bufonada:


PARA LA SOLAPA DE MIS LIBROS

Esto escribió sobre mí un tal éktor henrique martínez, y la verdad es que me gustaría usarla como frase promocional, sobre todo ahora, que tengo dos libros en puerta:
En lugar de un verdadero literato parece que nos encontramos frente un autista engreído.

Sencillamente publicidad y oportunismo. Las inanidades que borda el cretino antologado son la prueba viviente de un intelectuloide edulcorado a la sombra del status quo y que prefiere mercantilizar su pedantería y disfrazar de lirismo hueco su frustración neurótica antes que ponerse las pilas y escribir decentemente. Lo aberrante del asunto es que se presenta como un chinguetas, cuando, en realidad, es una pobre víctima de la hipertrofia cultural.
Para la solapa de mis libros. ¡No tiene madre, el güey!




TOALLA DE MENSTRUACIÓN PARA POCHAS Y MATRONAS




"Ser feminista equivale a
la marca de toalla que uses."
Chango#100




Será cosa de poco tiempo —diciembre o noviembre de 2003— cuando pasé mis navajas de afeitar sobre las pelambreras de ciertas gallinas con espolones que la juegan al feminismo trasnochado. Me refiero a las matronas y submatronas que regentean en la teta de vidrio una toalla de menstruación al que llaman UNBLOGPROPIO; dicho de otra manera: las rucas —anota el Chango—, "explotan su condición de mujer para escribir un estúpido blog." Estas prófugas del metate también son dueñas de un papelucho seudoliterario de hechura tosca y apresurada intitulado LA LÍNEA, el cual representa prácticamente nada; como aquel poema escrito en tankas hace más de diez años, y que a la letra murmuja:

La nada
fuera una cagada
sino pensáramos nada

La nada es cagada
porque la cagada es nada
y nada en la cagada

Todo lo que es
es nada: la cagada
Nada
ni Sífifo
ni la chingada

Y para acabar
Te saco la cagada •

Mientras yo le partía la madre al engendro de marras, más de tres chupapitos salieron de sus madrigueras para defecar pegostes de elogios, claro que a favor de las manolas y no sobre miguel (el Chango 100 fue el único que, haciendo mancuerna con la crítica del Charquito, se atrevió a despotricar en contra de las susodichas gallolas).
Los badulaques que estas rucas elaboran son el producto de su autoengaño; pues actúan con la convicción de que su basura las convertirá en mártires de una causa más contrahecha que la joroba de la Rina (en el papel de Ofelia Medina, pero al revés). Se engañan si creen que con esa hipocresía mal disimulada en rancia matrocracia llegarán a conquistar el mercado cultural (a leguas se guacha que sus intereses son puramente prácticos; si no díganme ustedes ¿por qué razón la mentada Amaranta Caballera se autodefine como la "poeta empírica"? ¡Joder!). Ella y sus compinchas, a una desponjada vitalidad de los instintos la llaman poesía. Y ¿a esto cómo le llamarían?

Tienes un ojo en culo
Me he cogido a la vida
Aquí vivo •

Cabe agregar que al ficto BLOGPROPIO me asomo únicamente cuando quiero sodomizar mis neuronas, es decir cuando pretendo hacer corajes conmigo mismo. En una de las pasarelas que recientemente hicieron por ahí las niñas de mis ojos me topé con una prosopopeya que, además de mamona, resultó oligofrénica. Se trata de una carta, aviso o memorando que el día lunes 12 de enero de 2004, desde Los, una pocha, a quien Dios le vedó la inteligencia, envió a la expolicía culturalona —o exchemita, si se prefiere— Abril Castro, y donde aquella perfecta tonta, suelta sus rebuznos habla maravillas acerca del bodrio ribeteado como La Línea.
Veamos la desinformación orquestada por la tipeja (se recomienda un antivomitivo para evitar los efectos colaterales de su sintaxis nauseabunda; de tal manera que si devuelven los parrales y ahogaperros que se chutaron de cena no es mi culpa):

"LÍNEA DIRECTA A LOS ÁNGELES
Escribe Susana Bautista,
Directora Ejecutiva del Mexican Cultural Institute de Los Angeles:
Abril,
Que gusto verte en Tijuana el otro día. Gracias por regalarme una copia de La Línea. Que impresionante la publicación – me encanta la foto. Sería posible recibir copias de La Línea para tener en nuestra biblioteca del Instituto? Creo que los autores de Los Ángeles les interesaría mucho.
Muchos saludos,
Susana Bautista
Executive Director
Mexican Cultural Institute of Los Angeles."

Habrase visto semejante barbaridad; manía pestilente de rendir pleitesía sin saber qué ondas. A la ruca quitapelillos no le vendría nada mal que echara un leve oclayo a mi Vertedero de cretinadas pa que sepa cómo masca la iguana, o ya de perdis tuviera la delicadeza de guachar la reseña del Chango 100, posteada el 5 de diciembre de 2003, donde el antecesor del homo sapiens les descose hasta el elástico de los calzones a las citadas féminas. La infeliz pochilla farfulla tonterías que ponen en relieve la vanidad de su empresa; se le pasaron las inyecciones de adrenalina al levantar el cinismo ramplón del cual que hace gala en su misiva, aparte que parece que la fulana escribe con las nalgas. En su pestilente letrina esputa una prosodia más desordenada que los pelos de una panocha recién rascada; arma sin orden sintáctico su tufole de palabrejas, demostrando una vergonzosa ineptitud en el manejo de los signos de puntuación (entre sus linduras sustituye indebidamente puntos por comas, se traga los verbos auxiliares; omite pronombres enclíticos, verbaliza adverbios y desconoce los mínimos rudimentos del uso del acento gráfico).
Así se las gasta la manola chupapollas:

"Abril, [corrijo el esperpento: Abril:]
Que gusto verte en Tijuana el otro día [¿y el acento en la conjunción qué?; corrijo el esperpento: Me dio gusto verte el otro día en Tijuana].
Gracias por regalarme una copia de La Línea [corrijo el esperpento: Te doy las gracias por haberme regalado una copia de La Línea].
Que [¿y el acento?] impresionante la publicación –me encanta la foto [¿porqué usa guión en lugar de coma?].
Sería posible recibir copias de La Línea para tener en nuestra biblioteca del Instituto? [¿qué pedo con el primer signo de interrogación?; corrijo el esperpento: ¿Habrá la posibilidad de que enviaras copias de La Línea para tenerlas en...].
Creo que [a] los autores de Los Ángeles les interesaría mucho.
Muchos saludos [¿y el verbo enviar o mandar?; lo digo porque los saludos no llegan solapas],
Susana Bautista [menos mal que la fulana no antepuso al nombre el mote de licenciada, maestra, doctora, cogesora o lo que se le acomode].
Executive Director [¡bendito sea nuestro idioma pochoñol!]
Mexican Cultural Institute of Los Angeles" [Ibídem].

Revisado el anterior escaparate de patrañas, tonterías y demás chuchulucos, se deduce claramente la dimensión grotesca de la miseria gramatical que atolondra a esta ñorsa, y no pocos cráneos de cretinos sitiados en lares del Tío Sam tambien llevan como penitencia ese mismo motivo de vergüenza. Apuesto mis tanates que cualquier malandrín de la Mara Salvatrucha, que el lector o la lectora escoja a granel, tiene más nociones de lingüística que la mentada Susanita.



UNA TOALLA MENSTRUAL DENOMINADA UNBLOGPROPIO
[EL CHANGO Y LAS MATRONAS]

Ahora bien, tocante al papasal denominado UNBLOGPROPIO, como ya no quiero seguir echándole más leña al fuego, voy a embadurnar mi criticismo misógino exclusivamente con palabrejas, frases y apotegmas escatológicos sacados del expediente clínico que Manuel Lomelí, alias el Chango, le preparó a este grupúsculo más cerrado que un locutorio de monja. Agrio, mordaz y sin prodigar concesión sentimental alguna, Lomelí, en un artículo que sacó a flote el viernes 5 de diciembre de 2003, e intitulado LA VERDAD BATIANA SOBRE UNBLOGPROPIO.BLOGSPOT.COM, lanza sus perros sobre el gremio de bigotonas.
Don Manuelus es un cabrón que no pierde su tiempo en titubeos ni se extravía en chacoteos de intelectual zamacuco; como se advierte en su habilidoso ensayo, el bato expresa sus ideas —verdades y ficciones— sin jugarla al cochi con maldiojo y arremete con toda su artillería aunque el asunto requiera una simple resortera.
Lo que admiro de mi compa el Chango es el ingenio rastrero con que cuenta su mollera para destrabar con facilidad cualquier estómago estreñido y provocarle de inmediato una torrencial diarrea. Y no es de extrañar que el gallinero con gorupos llamado UNBLOGPROPIO sufra los embates del maldecido Chango Lomelí. Al destapar la cloaca se luce incomodando y divirtiendo:
"Cuando abrí la mierda esa supe de inmediato que eran mujeres —en un colectivo—, con el ciclo de menstruación debidamente sincronizado, de tal forma que (se nota) reconoces sus estados de ánimo cuando arrojan esos coágulos de sangre del endometrio literario que tienen a bien llamar poesía y letras."
Las palabras del Manuelus abren cualquier esfínter que tienda a cerrarse; y no le importa si el culo que critica es virgen o está guango. Los cretinos lo juzgan poco elegante; y es de suponerse que sus demonios no le admiten almuerzos cursis o remilgosos; en cambio sí le aceptan caldos putrefactos y albóndigas de pornógrafo desenfrenado, nihilista, racista y misógino.
Y, continuando con el tema de las matronas, dice el Chango que las autoras del bodrio UNBLOGPROPIO son rucas piojonas que se las nalguean de "muy a la charlies angels, pero de la cultura y, de a wevo"; y por supuesto, "sin los culazos o los carros" que las otroras se cargan y menean. Pues las de acá son tercermundistas, un poquito peores que las manolas que padrotean los Cuadernos Existir, o sea "culturosas pobres", sin marmaja para invitarle a la perrada que las adula "vino y garnachas." Es por eso que a falta de firula "han decidido exhibir sus toallas bien hinchaditas de poesía dismenorreica."




LA MAJADERÍA COMO RECURSO LITERARIO

El Chango utiliza la majadería, el improperio, el baldón o el vituperio como recurso estilístico (elemento de la preceptiva le llaman los cretinos) y no se anda con remilgos ni empalagos del corazón; pues de volada despacha a su clientela de malhechoras seudoliterarias, no sin antes ponerlas en decúbito supino —que quiere decir en 20 uñas—.
Le disputa honor al cocodrilo de Froid. Cito una vez más al Manuelus Lomelí:
"En el caso del blog colectivo en mención, podemos darnos cuenta, diáconos míos, que estamos ante la presencia de mujeres que ya no ocupan una buena cogida —doggy style es recomendable, por el aspecto dominante que implica estar a cuatro patas recibiendo un pedazo de mi tótem genético— sino que lo necesario con ellas es que, en definitiva, vuelvan a nacer, pero siendo hombres."
Si estas cabronas fueran unos chiludos de bolas colgantes y escrotos arrugados, serían felices. Pa qué se hacen pendejas, dice el antologado crítico terrorista, y quien, además, dicho sea de paso, ha convertido al cretino del Yépez en una chamaquita de vejez prematura, o sea en una doña chancluda y de arrabal que madreándose de filósofa se fusila en sus bodrios las lucubraciones de pensadores ya congelados (si no ¿cómo se explica que ese cabrón cristalero acomplejado se niegue a citar fuentes bibliográficas en sus espeluznantes textos metafísicos?).
Bueno, mejor dicho malo, retomando nuevamente el hilo ginecocrático, decíamos que si las rucas fueran unos machines estarían empachadas de felicidad, pero el destino ha sido cruel con ellas, pues la madre naturaleza las creó para que fueran usadas como productos de caballero. Por eso les castra un chingo "que las desprecien en el ejército, que no puedan ser sacerdotes", y, asimismo, les duele un putero "que nosotros encabecemos las estadísticas de violencia y asesinatos, que nosotros seamos los principales alcohólicos, que nosotros seamos los culpables del 97% de la violencia doméstica, que también seamos los más propensos a enfermedades venéreas y a la drogadicción, que nuestro carácter sea más impulsivo y que, así es, nosotros tengamos verga."
Lo que el Chango pone en relieve, créanlo, no es solamente ficción; pues ciertamente el blog con el cual las matronas intoxican a inocentes membos y membas, "revela su condición de hembras oprimidas, lastimadas y sujetas a la sevicia de algún culturoso andrógino."
Y no faltan babiecas incapaces que se traguen en manojos las patrañas que las bruxas engolondrinadas menstrúan. Leamos a continuación la ridiculez que las manflas tabalean, y donde a leguas se nota que las féminas abusan de la pendejez en que vive el idiota fronterizo:
"Este es nuestro ciberestudio. Aqui venimos a escribir lo que Afuera escribimos de otras maneras" (¡Ora verán!).
Me pregunto: ¿será verdad que las rucas, afuera, escriben lo que aquí, adentro, parece que escriben con el culo? Pues ni formando un corral de gallinas con espolones salen libradas de los errores ortográficos. Al anotar la estulticia citada, por cortesía de don Chango 100, no se dieron tinta de los yerros ortográficos y sintácticos en que incurrieron (por eso digo que el cochino párrafo parece que fue armado con el toliro). Se comieron preposiciones, colocaron indebidamente la mayúscula, omitieron tilde, etc. No me detendré a darles cátedra, pues ya están peludas; además, yo, con mis chamacos, nacidos en estos tiempos que rifa la filosofía del Chavo del Ocho, me basta y me sobra). Que otros pendejos toleren "esa clase de vergüenzas y saltimbanquis vaginales."
"Ciberestudio... —a lo que el Manúelus, simultáneamente, pregunta y se pregunta—: "¿qué clase de mamada es ésa?" (jajajá). "Le llaman ciberestudio a esa toalla femenina, lavadero desangelado de poetas empíricas premenopáusicas y cacofónicas feminoides." Osan en decirle poesía a las torturas síquicas que lanzan sin pudor literario. Por causa de mamadas como ésas casi estoy a punto de compartir la misoginia que pregona Lomelí y considerar a estas mujeres, exclusivamente, como depositarios de semen, en lugar de escritoras. Y no contentas todavía con robar y desperdiciar espacios en la teta de vidrio (las principales pedorras patentan estos domicilios virtuales: www.cristinariveragarza.progesterona.com, www.sayak.com
[ Margarita Valencia], www.amarantacaballero.mastectomia.com, y la exchemita que hoy mama la chichi cecutiana: www.abrilcastro.blogspot.com). ¡Ora verán!
En vez de andar trajinando penas por el fashion culturaloide, "lo que deberían estar haciendo es parir chamacos, toda vez que, por carencias agudas de imaginación y talento, las manolas criticadas reciclan sus textos y pretensiones de la misma forma que una maquilogata recicla sus caballos menstruales" (támpax, señala el Chango en su libelo virtual).
Pero, ¿qué hay en sus textos? Lo mismo que ya dije en los primerizos párrafos: Sencillamente NADA de NADA. "Ni siquiera prostitución virtual de la más baja ralea, estilo Naná Equis, o exhibicionismo milleriano de su sexualidad. Tampoco sueños cotidianos de sus danzas y meningitis literarias. Mucho menos legrados poéticos o papanicolaos teorreicos."
Y, efectivamente, como bien indica el Manuelus cuando se lanza a buscar palabras claves en el blog de marras. Pero... niguas, éstas brillan por su ausencia. Y como señala el bato, no aparecen en sus badulaques términos del parlar de las auténticas mujeres, es decir de las rucas de verdad. Ni remotamente salen de sus pajuelas clitorianas, voquibles tan importantes y funcionales como "parir, lavar, cocinar, planchar, remendar, amor a ser sodomizadas, sacudir, zurcir, coser, dar masaje, no tener orgasmos, callarse la boca, no tocar un libro, no escribir babosadas, no tener ínfulas de literatas feminoides, adorar a Batio, sumisión, silencio y amamantar."
Nada de nada. "En su defecto —agrega el Manuel— me encuentro palabras espantosas como mujer, feminista, machista, sexista, y todas aquellas que dejan entrever su enorme necesidad de dejar de ser mujeres. Me hallo palabrejas del diccionario que yo no entiendo —y no es que sea de los que no entiende a las mujeres, que para tal empresa sólo debes aprender a meterles el pito cuando hablan demasiado—, pero nada de lo que deberían estar haciendo: parir hijos, amamantarlos, cocinar y planchar mis corbatas."
Esta tertulia de mujeres —dice el Chango—, es capaz de irse a hacer un examen de la próstata para luego regodearse entre sus amigas bigotonas y presumir que no duele nada, sólo para desacreditar a los hombres y tildarnos de cobardes."
"No cabe duda... mi hermano tiene razón en su aforismo preferido: 'Carnal, sólo existen dos tipos de mujeres: Las que están muertas y las que adoran la verga'."
Creo que a los machines, más pronto que tarde, sino nos ponemos truma, nos va a llevar la caradepapa.

NOTA: Las citas del homínido Manuel Lomelí fueron sacadas sin calzador —ya por güeva, admiración o esterilidad creativa-, y corresponden a su crónica bloguera del día cinco de diciembre de dos mil tres, y que el ahora invitado a mi cuchitril de cretinadas merece por ellas unas chelas más frías que un culo de pingüino constipado.





Vertedero de cretinadas


Por éktor henrique martínez



DICCIONARIO DE CALÓ




BAJÁNDOSE AL CHARCO

A los unos y a los otros que no leyeron mis cretinadas, por angas o mangas, y que aún tienen fe en lo absurdo, hoy los invito a evacuar vómitos verdes y a mandar el mundo a la mierda. Hoy vengo a invitarlos a hacer gárgaras con el culo y chutar como una carambola ese enemigo de los poetas llamado pragmatismo.
Hoy que el reloj de la tristeza ha dejado de ser una autopista de arrugas por donde caminan minutos y segundos con los zapatos rotos, los conmino, como si fueran chavales en edad de merecer, para que no se porten como monjitas de clausura que clandestinamente relamen la lujuria ajena, y que sueñan ser perras en brama perseguidas por un ejército de falos perrunos, aullándole a la Luna sus orgasmos caninos.
Comenzaré con una introducción leperona de torpe y sucio perorar. Se trata de la locución BAJARSE AL CHARCO. La entrada referida, así como su variopinta sinonimia, la he consignado en mi DICCIONARIO DE CALÓ y significa la acción de deleitar la lengua sobre una arepita con sabor a sirena. A aquellos que para mear piden permiso y a las fresotas y trolos (disfrazados de ratones colorados) que durante el día se persignan y de noche cagan diablos, va dedicada la presente ficha.



BAJARSE AL CHARCO
Practicar el sexo oral; específicamente la chupada y lamida del clítoris. Puede ser de hombre a mujer o de mujer a mujer; cuando se trata de tortilleras, según sean las inclinaciones sexópatas. Si la mujer se lo hace al hombre se dice tocar corneta, flauta. Y Si el acto mamadil es recíproco se le nombra mamerto, mamey, mameluco. Construcción: ¡Mamacita, contigo sí me bajo al charco! (Voz popular).
Son sinónimos de bajarse al charco:
bajarse al arroyo.
bajarse al agua.
bajarse por los chescos.

bucear sin escafandra.
Hacerle sexo oral a una mujer, lamer el clítoris * Practicar el coito sin usar preservativo. Construcción: Con un cacharro así, soy capaz hasta de bucear sin escafandra (Voz popular).

guagüis.
Succión del pene o chupada y lamida del clítoris. Forma las expresiones pegar un guagüis y dar un guagüis. Construcción: A la jaina le fascina que le den guagüis (Voz popular).

mamada.
Jugarreta, broma, estupidez, engaño, enfado, impertinencia, burla, incoherencia, falta de seriedad, improperio * Succión penial o clitoriana. La Academia registra el término como chupada y tontería. Construcción: "...aprende a ser limonada, sino sabes hacer vente a hacer una mamada..." (Molotov, Let it roll).
-(de mamar <- latín mammare).

mameluco.
Succión clitoriana o chupada de pene * Persona bromista, presumida o exagerada, enfadoso. Construcción: Pues que demonios si traigo metido el chamuco / quieren hacerme un mal y me hacen un mameluco (Molotov, Exorsimio)
-(analogía por deformación de mamada).

mamerto.
No confundir con el filósofo medieval Claudio Mamerto; significa succión del clítoris o del pene * Mentiroso, presumido, impertinente, cretino, exagerado, enfadoso * Bromista, juguetón o el que no tiene seriedad. Construcción: La ruca no quiso que me la cogiera porque traía el chango descalabrado. Nomás me pegó un mamerto (Voz popular).
-(analogía por deformación de mamón).

mamey.
Succión clitoriana o chupada de pene * Órgano genital femenino * Persona robusta, fortachona * Bromista. Construcción: Pregúntale a esa leandra qué si cuánto me cobra nomás por un mamey (Voz popular).
-(analogía por deformación de mamada).

Se emparientan con la definición bajarse al charco, las expresiones:

becerreada, becerrazo.
Chupada de pene * Tontería, error * Petición de tono plañidero, súplica, enfado.
(de becerro <- latín ibex, -icis, rebeco).

becerrear.
Succionar el miembro viril, chupar el falo * Suplicar, rogar * Enfadar * Presumir. Puede decirse becerriar.
-(de becerro <- latín ibex, -icis, rebeco).

bucle.
Succión del pene. El voquible es analogía por deformación del anglicismo bugle, corneta.

mamar el camote.
Succionar o chupar el pene * Enfadar, molestar, fastidiar * Rendir lisonjas o pleitesía. Construcción: ¡Pinche bato cagazón! ¡Vete a mamar el chile a otra parte, aquí no vengas con tus pendejadas! (Voz popular).
Son locuciones afines:
mamar el chile.
mamar el fierro.
mamar el palo.
mamar el pico.
mamar el pito.
mamar la bichola.
mamar la bichora.
mamar la cara de papa.
mamar la chaira.
mamar la macana.
mamar la monda.
mamar la ñorga.
mamar la reata.
mamar la veiga.
mamar la verdolaga.
mamar la verdura.
mamar la vergoña.

mamar la verga.
Fastidiar, enfadar, molestar * Rendir lisonjas inmerecidas, prodigar halagos. Son sinónimas las expresiones mamar la ñonga, mamar la reata, mamar la gáver, mamar la vértiz, mamar el palo, mamar el garrote.

tocar el pito.
tocar la corneta.
tocar la flauta.
tocar la trompeta.




cretinadas@yahoo.com
elcharquito.blogspot.com





Vertedero de cretinadas

presenta la primera

MOCOBLOGNOVELA
titulada

EL TUERTO y LA YAJAIRA
[FIGURACIONES DEL AMOR]
(una biografía novelada no autorizada) ©

COMPUESTA EN LENGUA CASTELLANA, MEXICAÑOL, POCHOÑOL Y CALICHE
por el nefasto licenciado éktor henrique martínez
proxeneta de musas con piojos blancos y demás guaguanos venéreos
CAPELLÁN DEL REY, N.S. DEDOGORDO Y CONFESOR DE LA REINA
NUESTRA SEÑORA THELAENCHUFAS SINKE CHANITASÉ DETHINTA
Y DOMADOR DE CULEBRAS GRAMATICALES

DEDICADA
A LA COMUNIDAD BLOGUERA
Y A OTROS A QUIENES DIOS GUARDA EN SU GLORIA
a cuyas reales expensas se hace
esta humilde obra
con privilegio
EN TIYEI, BC
en la imprenta cibernética de

EDITORIAL EL CHARQUITO
AÑO DE 2004


y así comienza la noveLUCHA


MEDIDAS CAUTELARES
[EN BUSCA DE DOÑA PRUDENCIA]

Han transcurrido más de cuatro años de la fecha en que se suscitó el churumo del presente escolio pasional. Debo advertir que yo nunca he tenido trato con los personajes centrales de esta mocoblognovela que hoy ofrezco a lector bloguero. Es más, parece ser que a ellos no les interesa en lo mínimo saber si estoy vivo o muerto. Es obvio que prefieren aplicar la estrategia del avestruz. Pero cualquiera que sea la razón en que sustentan sus procederes y actitudes de silencio y ostracismo es algo que a mí me tiene sin cuidado.
Ahora bien, dado que el texto que pongo a ojos de mis lectores contiene, entre ficciones y choros, información verídica de la cual me sirvo sin otro afán que no sea el literario; y considerando que las figuraciones del amor que enseguida paso a exponer podrían lastimar el ego o lacerar el sentimiento de las partes involucradas, la conciencia me impone la obligacion de prevenir a estas figuras centrales de mi mocoblognovela a efecto de que manifiesten dentro del término de setentaidós horas, contado a partir de la fecha en que se posteé en el CHARQUITO el primer capítulo, su correspondiente oposición o aceptación.
Si los personajes protagónicos estuvieren en desacuerdo con la publicación de este texto, y así lo declaren por vía de correo electrónico; y toda vez que yo no soy un ojete ni un culero, respetaré la determinación que viertan en tal sentido y el relato no saldrá a luz pública. En caso contrario, es decir que incurran en silencio o indiferencia, tal evasiva u omisión tendrá por consentida y autorizada la publicación (y no lo hago por el varoncito sino por la madmuasela quien es la que sale más golpeada en esta historia).

Hasta el momento en que escribo estas providencias, la mocoblognovela reúne siete capítulos redactados en un lapso de tiempo aproximado de 16 horas; de la una pm del sábado, 17 de enero, a las cuatro am del domingo 18.
Como ya dije, únicamente sacaré a flote el primer capítulo, esperando la respuesta de los susodichos personajes, y para que le midan el agua a los camotes sólo daré un entremés de los restantes.

Éktor Henrique Martínez
CAPÍTULO UÑAS
FLECHADOS POR CUPIDO



«Piérdeme el respeto, déjate de cosas
y hazme, te lo ruego, las proposiciones
más indecorosas»
Paquita la del Barrio



Pacientemente, como afilada flecha, Dios apunta su dedo hacia el cabezal humano que hierve entre las emociones y las pasiones. Dos almas han sido las elegidas para fungir como entidades PROT-agónicas de un relato de azúcar y sal: La Yajaira y el Tuerto.
Entonces la puerta carcomida de nuestra curiosidad se abre y la historia de un romance oculto escapa de su buhardilla.
Y aquí empieza el tortuoso drama de la pareja que ingenuamente creyó que el amor era una pendiente fácil de escalar. ¡Oh, destino funesto! Siento el corazón de oruga.

© Cualquier semejanza de esta historia con la realidad no es mera coincidencia.

Por vez primera los desconocidos se ofrecen mutuas miradas y se sonríen. Se limitan a prodigarse tenues piropos con la vista. Cuando se dirigen la palabra se sugieren libros de poesía, los más elevados, los más apasionados. El ensueño está por llegar y arriba con el primer beso. Al parecer Cupido los ha flechado.
Ella es de notable gracia y hasta los pies tiene hermosos; de tez blanca y lozana; su cabeza coronada con un lindo ramaje de cabellos color azabache que semejan el peinado de una virgen. Sus ojos destellan ardor; en su mirada hay un revuelo de alegría y tristeza. Se ha impuesto la idea de amar al Tuerto pero no sabe si lo logrará. Está confundida. Les ha comunicado a sus amigas que él ya le ha declarado su amor.

—"¿A poco te gusta ese nerdo, Yajaira?" —le preguntan sus compañeras de clase—.
—"Es un chamaco bobo y sin personalidad" —aclara una amiga—.
—"Pero es muy estudioso" —previene otra—.
—"¡Qué bah! Es un enverbado de la metafísica" —arguyó alguien más—. Risas

El muchacho ya está en edad de merecer, pero lo malo del asunto es que económicamente está más fregado que la ballesta de un cruzado al servicio de Urbano II y colega de Pedro el Ermitaño; así que, como universitario pobretón, flor nacida en los modestos suelos de la Tía Juana, no posee otro patrimonio que ofrecer a su amasia que no sean los calores pasionales.
Y a falta de caudales materiales, virtudes mentales. Tener el don de reciclar ideas filosóficas y convertirse en un adicto a la escritura ¿no es una forma de ser rico?
Oveja descarriada que entra al redil una vez que agoniza su rebeldía, trasquilada con las navajas de una beca estatal. No es mucho, apenas unas cuantas monedas que aterrizan en su desgastados bolsillos. No obstante con el patrocinio que le otorga el Ogro Filantrópico, finge ser un corcel encabritado, pero ni su propia sombra se lo creerá. La vibración metálica del dinero lo ataranta y se vende a la reacción, inventándose excusas que ya fueron inventadas desde antaño. No importa que sus amigos circunstanciales y de ocasión le reclamen ese proceder de resistir el mal olor de los retretes públicos donde cagan los arcángeles tutelares. Para lograr una canonización hay dar sepultura a las convicciones; para no trabajar de albañil o jornalero chingón por miedo a estropearse sus delicadas alas de seda hay que dedicarse al oficio de escritor.

—"¡Qué finas tienes las manos!" —le dice la Yajaira—.
—"Es que con ellas no agarro palas sino bolígrafos."
—"Sí, se ve."
—"Yajaira, mi amor, dame un beso con sabor a do re mi y en latín."
—"Mmmuua. Pchhhhhhh."

Él no solamente quiere cambiarse de casa sino de nacionalidad; lo manifiesta cuando suda tinta. Como quien dice, quiere ser padre sin mujer.
Pero no hay crimen que quede impune ni duros senos que no sufran la metamorfosis de una taciturna metáfora convertida en aguado calcetín. Todos los días uno muere y resucita, ésa es la penitencia como la ley natural del fuego vivo que todo lo destruye.
CAPÍTULO UÑAS [BIS]
LA VIDA NO ES UN BLOC CUADRICULADO





"...son intelectuales dignos de aprecio,
pero, vueltos académicos, más bien
se antojan candidatos a la horca."
Raúl Prieto



Cinco meses después de entablado el romance, los pichoncitos consiguieron trabajo en el Colegio de la Frontera Norte.

—¡Malditos sean! --les gritan sus conciencias—, han hecho trato con la policía."
—"Se trata de salir en la foto" --contesta el Tuerto, y luego pregunta—:
—¿Acaso quieren que vivamos dándoles mordidas a los libros?"
—¿Están mandando a la mierda sus ideales y principios" —espetó una de las conciencias y agregó—:
—"Estas jodido, men. Es más decente robar un banco que alquilarte en esa puta caseta de información del Pentágono. Pero tú sabes lo que haces, yentelman."
—"Sí, que te compre el que no te conoce" —dijo la otrora conciencia que enseguida le reclama a la Yajaira:
—"Y tú feminista sin pancarta, ¿le vas seguir el rollo a este eyaculador precoz? ¿No te das cuenta que sólo eres una amante de ocasión? Mejor, regálale una foto tuya en braguitas y con escotes, y mándalo a dormir a la carraca de doña Soledad."
—"No la hagan tanto de pedo —alega el Tuerto—, pues total, lo que no separa la realidad lo separa la conciencia. Para algo le sirve a la mente la abstracción. Así que al diablo con los pros y contras."

Y es que la pareja después de arder juntos en la hoguera de piel deciden hacer vida marital, ofcors sin acudir a la cita con Melchor Ocampo, quien bastante enfadado esperó inútilmente a los esponsales susodichos para recitarles la epístola del desconsuelo. Ellos nunca llegaron ni la Iglesia ni al Registro Civil, pero sí a infinidad de bares.
—"¡Pero don Melchor está pendejo!" —exclama el Tuerto—.

Y es que los enamorados tienen el alma muy ocupada para subirse al cielo que está en el suelo. Eso sería como recibir una tunda de tres mil azotes en ambas posaderas, al aire descubiertas, tanto de él como de su dulcinea.

—"A mí nadie me ha de tocar ni con el pétalo de una rosa mis tersas nalguitas --afirma la enamorada—.

Asignatura pendiente en la escuela de humanidades; gracias a Marx y a Sartre él se creerá un napoleón chiquitito. Pero Heriberto nunca ha roto un plato ni ha matado una mosca. Dicen quienes lo conocieron de niño que se asustaba al escuchar las canciones de cuna. Pero ahora es tan valiente que inclusive soporta al aburrido y denso maricón de Marcel Proust. Ambos chamullan el inglés y repeliendo los lunfardos que en sus barriadas brotan como champiñones en primavera.

La vida obliga a chupar el caramelo de la tristeza; el que no quiso lamer Caín cuando era un niño y terminó arrojándolo a los pies de Abel.

¿Qué cenarán esta noche? Pienso que quejas y pleitos a la carta.

















CAPÍTULO DONAS
TAIWANAJUATO





«Una cucaracha de alquitrán
puede arruinar un barril de miel»
Lenin





En Taiwanajuato la mentira de la Diosa Razón se enfrentará con la verdad desnuda y teibolera. La Yajaira se dará cuenta que las medallas que el Tuerto se cuelga no le pertenecen, y descubre que es un general que jamás ganó una de la tantas batallas que presume. En realidad, cuando mucho, él no rebasa el rango de un jefecillo de salón de clases. Lo digo porque el capitán de los cholos de su vecindario, cada vez que lo guacha lo tumba con una firula dizque por cuota pa que no lo madreen los más picudos.

Huyeron hacia el sureste asiático porque la monotonía empezó a devorarlos como perro hambriento. El nerd boy hace tremendas muinas de la nada, y, además, padece uno de los más temibles vicios de la humanidad: el egoísmo; que combinado con el pecado nefando de la soberbia lo hará creerse un genio, a tal extremo de burlarse de las limitaciones intelectuales de la morra.
No pudieron sacarle partido a los ideales deteriorados de la burguesía. Solamente los sofistas logran, y a veces, conciliar las contradicciones del postmodernismo. Así que cualquier intento panegírico que hagan los amasios será en vano.

Se sabe de muy buena tinta que toda relación amorosa es enfermiza; no es más que un montón de hierro que se enmohece tarde o temprano. Y eso es tan sabido como el hecho de saber que en el invierno hace más frío que en el verano.
En pocos meses ha brotado el tedio y el desencanto. La relación es ya un desparpajo y casi tiene un pie dentro del sepulcro.
Animada por un monstruo de cara angelical que se dice amiga de la pareja, La Yajaira abrirá la jaula del tigre de sus pasiones viscerales, y el felino escapará a esconderse en una cueva de sábanas con olor a azafrán; luego de tirar sendos zarpazos sobre el frágil pecho de la fidelidad.
































CAPÍTULO DONAS [BIS]
UNA CANITA AL AIRE





"Tres veces te engañé, tres veces te engañé;
la primera por coraje, la segunda por capricho
y la tercera por placer."
Paquita la del Barrio






—"Total —pensó la Yajaira—, una no es ninguna."

Son casi las cuatro de la mañana y ella aún no se reporta. Ya es la segunda vez en una semana. ¿Con quién andará? ¿Qué estará haciendo en estas horas de la madrugada? ¿Porqué no llega? ¿Habrá salido con algún tipo? Continúan las interrogantes hasta formar un carrusel de incógnitas. Está anclado en un mar de dudas y no quiere fiar su voluntad a los vientos del destino.
Las mujeres son infieles por dos motivos; uno, porque el rencor en ellas es algo connatural y jamás perdonan; y segundo, porque siempre están necesitadas de dinero, por más inteligentes que sean, siempre acaban dominadas por la vanidad.
No hay ego más devaluado que el de un hombre que sufre los embates de la infidelidad; en particular el de aquellos que piensan que solamente a los varones les asiste el derecho de entrar en uno y otro agujero vaginal. Sólo los machines pueden darse ese gusto, el privilegio de los extravíos lúbricos.

—"¡Pinches viejas, maldita sea la hora en que se liberaron del yugo patriarcal."

Los pigmeos a veces llegan más lejos que los gigantes.

La habitación esta cargada de mal humor; es un preludio avisando que las cosas entre los enamorados se van a poner feas, color de hormiga. El huésped parece un león enjaulado que se niega a comer la carne de burro porque ya probó la de gladiador.

Esa noche el Tuerto soñó con serpientes y perdió los estribos cuando su amasia llegó con una cara que anunciaba que había tenido sexo con otro macizo.

—"¿Dónde estabas?"
—"Salí con la Natacha a tomar una sangría."
—"¡Sangría la que te voy a sacar del hocico! ¡No me mientas! ¡La Natacha estaba en su casa y en ningún momento salió!"

La Yajaira no dijo nada, se quedó absorta pensando que había sido pillada de ingenua, víctima de un cuatro. Y en efecto, la Natacha con una astucia que la misma serpiente bíblica envidiaría, semanas antes había aceitado la máquina de la perfidia planeando reventar los delgados hilos de la relación disfuncional. Supo convencer a la Yajaira y presentole un tipo, paisano suyo (lamento haber olvidado su nombre), quien al darse cuenta que la mujer del Tuerto tenía un alma infantil no le fue difícil bajarle la luna y las estrellas.

El Tuerto, vestido con una ridícula piyama que una de sus sectaristas le regaló el día del estudiante, sólo abría la boca para decir maldiciones y groserías.

—"¡Dónde chingados está la mujer que decía tener ojos sólo para mí?" —furioso y como poseído gritaba—:
—"¡Si ahorita tuviera a mi alcance una pistola, te juro que te la encañonaba en el entrecejo y te la vaciaba! ¡Todas las mujeres son iguales!"

Debido a los esputos, gritos, maldiciones, ofensas, improperios, bofetadas, aruñones y tortazos, la historia de marras se enreda en lo indescifrable. Omito exponer otros destellos purulentos que parecen sacados de la poesía maldita.

¿Quién cree que el destino es ineludible?
Mientras contesta pasemos a otro reparo.




CAPÍTULO TRIPAS
LA LOCA QUE LA COLOCA





"...volviéndome loco
derrochando
la bolsa y la vida
la fui, poco a poco,
dando por perdida."
Joaquín Sabina





Lo cierto es que, al Tuero, la Yajaira se le estaba pudriendo de buenota, y el bato no hacía nada por bajarle los calores —lascivos, claro está—. El bato se enamoró de la Yajaira no por que ésta fuera hermosa y sensual, sino no porque se parecía a la madre del Tuerto. Se despreciaba asimismo cuando la lujuria lo invadía, y le repugnaba tener erección. Para el Tuerto el ayuntamiento carnal era un calvario (y creo que todavía lo es); cada orgasmo y eyaculación representaban para él una pesadilla; con decirles que hasta se mareaba cuando la Yajaira lo abrazaba, además detestaba los besos; darlos o recibirlos le parecía una comedia ridícula que lo apenaba. Tan ingenuo era que ni siquiera se la maliciaba que la jaina, cuando hacia el amor se sentía como una leona. Pero el Tuerto no lograba satisfacerla e inconcientemente o por egoísmo se negaba a dejarle el camino libre a otro que realmente la satisficiera. Lo que tenía de filósofo lo que tenía de asexuado.
El tuerto ignora que a través del sexo la gente se comporta como realmente es, él no fornicaba porque quería fortalecer su espíritu. En cuestiones de erección penial se sentía un discípulo de Schopenhauer.
En lo tocante a la sexualidad de la Yajaira, ella era más transparente que los ángeles; la flor de su doncellez más pura que el agua pura; vaya la rebuznancia.






CAPÍTULO TRIPAS [BIS]
UN SAPO INFLADO




"...la más prohibida de todas las frutas
te espera hasta la aurora,
la más señora de todas las putas,
la más puta de todas las señoras."
Joaquín Sabina





Sollozando y limpiándose la sangre de las comisuras de sus labios, llena de tristeza, la Yajaira se desnuda y se acuesta en el lecho. No le duelen tanto los golpes sino lo que le intriga es cómo habrá de concertar una nueva cita con Santa Clos.

—"Esta cabrona todavía no me conoce —murmuraba el Tuerto— ¿Con quién me andará haciendo güey? ¿Habrá quién tolere esta clase de porquerías?"
Luego grito—:
—"¡La próxima vez que se acueste no será en una cama sino en un ataúd!"

Pero la Yajaira ya no lo escuchaba, se había quedado dormida, y más pronto que de costumbre, abatida con la media docena de bofetadas que le propinó el concubino.

Al día siguiente se vio obligada a mudarse de casa, puesto que donde estaban hospedados era el departamento de don Memín, padre de la Natacha. Se levantó muy temprano, apesadumbrada e indecisa, con los ojos medios apagados debido al llanto y el desvelo. Dejó escapar un suspiro y comenzó a recoger sus pertenencias, unas tangas, una par de negligés, unos libros de Froid y otros de poesía mística, entre otras chácharas
El tuerto se había marchado casi al despuntar los primeros rayos del sol; cuando regresara, la Yajaira ya no estaría allí.



CAPÍTULO CUADROS
EL PEDIGRÍ DEL TUERTO




"Hay que crecer
bailando con sinsabores."
Silvio





Si la mayoría de las veces los padres gustan de darles a sus hijos nombres de personajes famosos o de leyendas, ¿porqué razón a éste le habían puesto el Tuerto? ¿Porqué no Lancelot, Yago o cuando menos Pedro? Porque el Tuerto carecía de antecedentes míticos.
El origen de su nombre obedecía a un incidente ocurrido durante su primigenia niñez, cuando él contaba apenas con cuatro meses después del alumbramiento, es decir a partir del momento en que su madre lo escupió al mundo por la vagina.
Resultó que un día lluvioso, la jefita del Tuerto salió a buscar una cubeta para sacar el agua que había escurrido por las hendiduras de las paredes de su casucha, y ocurrió que un sapo-toro se introdujo al hogar y subiose a la cuna de nuestro héroe y le orinó a éste la cara; recibiendo —no el batracio, sino el Tuerto— un chisguetazo de orines en el ojo derecho, quedando entonces gacho o caído el párpado. Razón por la que le apodaron el Tuerto.
Era la costumbre en la familia del Tuerto ponerle el nombre a los chamacos considerando los sucesos que se presentaban en el momento que llegaban al mundo. Uno de sus primos por el hecho de haber nacido en el preciso instante en que un perro defecaba fue bautizado con el nombre de Perro Cagando.

De todos los discípulos del filosofo metafísico Matías, el Tuerto era el más aventajado pero también el más soberbio y altanero. Actuaba de esa manera porque no sabía cómo guiar su vida. A pesar de ser una persona inteligente se comportaba con frecuencia como un cretino ambicioso y revanchista. Le había robado un proyecto de tesis a un compañero de universidad e inescrupulosamente plagiaba párrafos extensos de textos de filósofos alemanes para conseguir becas y no trabajar. Se aprovechaba de los favores y no frecuentaba a sus familiares más que para pedirles dinero.
—"Es una lastima que nuestra hija se haya fijado en ese muchacho tan acomplejado e inestable —decía el padre de la Yajaira— O, ¿no es así, vieja?"
—"Si tú lo dices" --respondía resignada la madre—.
—"Pobre de mi niñita —parece que le ha caído el chagüistle con ese fulano."




























CAPÍTULO CUADROS [BIS]
PORQUÉ LA FILOSOFÍA NO ESTA REÑIDA CON LOS MADRAZOS

Prevalece eterno el testimonio de la gente de ideas machincuepas, en el sentido de que los golpes ingren a las mujeres. No hay caballero que no haya golpeado alguna vez a una ruca. Es el distintivo oficial de un macho, y el machismo es la expresión dogmática de un populismo antintelectual. Qué hombre, por más joto o mandilón, no ha sufrido la imposición de esta etiqueta. Si la cónyuge del algún güey es una fémina emancipada del metate, para que la relación marital funcione y sobreviva, el bato debe necesariamente navegar con banderita de pendejo. Esa es la única forma de que a uno lo acepte una ruca de tal calado. Es sabido que los maridos verdaderamente ejemplares son aquellos que se dejan mangonear a lo cabrón.

Con este tipo de idiosincrasia populachera-patriarcal-ideológica habían educado al Tuerto; no su padre, sino los vagos y rufianes que cortejaban a su jefa.































CAPÍTULO NICLE
OXíMORON












...silencio ensordecedor...



































CAPÍTULO NICLE [BIS]
EL CHULO DE LAS MUSAS



"Igual me da mujer de mala nota
que especialista en Borges o Lacan."
Joaquín Sabina





Disipada la turbulencia la pareja regresó a Tijuana. Por supuesto que cada quien pintó venado hacia sus respectivos nichos, convencidos de que el amor no es más que una letrina pestilente. Cayeron en la trampa idealista de la ineluctable lógica satánica; su
odio recíproco es ahora su hambre ontológica. Si el espíritu pudiera mover la materia. ¡Bah!, pura degeneración de teorías librescas, sostenidas sobre una base quimérica.
Él no cree en Dios porque el Altísimo le ha concedido el pan y demás bienes en forma fea y desapaciblemente ingrata. Se imagina que el Paraíso es una suerte de culo estreñido perteneciente a un hombre sin ambiciones.

—"¿Verdad que me vas a invitar una raya?
—"Ojalá trajera, preciosa. Pero ando bien erizo."
—"Yo te la invito, mija, pero quita esa pinche música de rap que tienes en la gabacha. No la soporto, la culera" —intervino el Tuerto—.











CAPÍTULO SIXTI
AL CABO QUE NI BORRANDO ACHO





"...golpeando las paredes del infinito,
descascarando el nácar del inventario,
violentando el remanso de lo prescrito."
Silvio




Cuando el Tuerto concluyó sus estudios en la universidad, y obtuvo su grado de licenciado en filosofía, se le congeló la bravura de revolucionario de cubículo, o como dijera un poeta, que se trasmutaba en hermano de Rómulo y Remo, el ex de la Yajaira comenzó a recibir de la realidad sendas patadas en los güevos. Entonces el batillo se dio cuenta que la voluntad no equivalía a destino y que hay cosas en la vida que no se atrapan simplemente con los deseos y animus domini. Por otra parte, la nostalgia del idilio que había tenido con la Yajaira le producían un agobio que le destartalaba el alma, hendiduras abstractas en el corazón; sentíase por eso el más infeliz de los mortales. Cuando estaba solo, es decir sin que nadie lo mirara, sus ojos recitaban lágrimas, las cuales con autoengaños, intentaba convertir en agua bendita. El dolor de aquel amor, enano y frustrado, le quemaba el trasero. Para curar esa aflicción que se sumaba a los otroras achaques existenciales que cargaba dentro de su costal de huesos. El agudo pesar del Tuerto parecía una travesura de Dios o un escupitajo del Diablo, odio y ternura en un mismo plato de sopa echada a perder.
Una vez conciente que su amargura era un camino que no terminaría de recorrer ni siquiera con la ayuda del mejor caballo galopador, ya que estaba más largo que la propia vía láctea, optó por tirarse a la milonga para aliviar el tormentoso trajinar apenas emprendido, y la catarsis no se hizo esperar: abrió la válvula de escape y su espíritu salió disparado hacia la promiscuidad, la droga y el alcohol. Él ya tenía dos libros publicados, a decir verdad, un par de textos confeccionados con ideas ajenas, plagios a filósofos que el Tuerto leyó en sus años de esculapio universitario, cuyas teorías habían entrado chuecas en su cerebro provinciano. Presumía ser al autor de los rollos mentales consignados en dichos libracos, cuando a sus espaldas, los que se decían ser sus fieles amigos, intelectualoides de pacotilla, lo consideraban como lo que en verdad era: un ladrón de argumentaciones académicas. Con decir que hasta los parroquianos que se topaba en los tugurios de mala muerte que recorría lo tildaban de pendejo, no obstante que el Tuerto se las doroteaba de chinguetas. En una ocasión el cantinero de un bar le dijo:

—"Joven, ya vamos a cerrar el congal. Por favor, pague su cuenta y retírese."
—"¿Qué traes, pendejo? ¿No sabes quién soy yo?
—"No, señor. Ni me interesa saberlo" —contestó pausadamente el cantinero—.
—"Soy el escritor más cabrón de Tijuas."
—"Mire, pues aunque usted sea el presidente de la República, el changarro se ha cerrado, y disculpe que ya no pueda servirle un trago más, lo siento."
—"Sírveme otro pisto, puto. Y no la hagas de pedo que la gallina es tuya —insistió el Tuerto— Apenas estoy agarrando avión, y tú me cortas la inspiración."
—"No, no se puede. Ademas, usted ya está muy pasado d copas."
—"¿Qué te pasa, pendejo? Si apenas me estoy poniendo sarazón. Ni borrando acho."
—"Se dice: ni borracho ando, güey" —intervino un parroquiano que se disponía a retirarse—.
—"Pues váyanse mucho a chingar a su madre todos" —dijo el Tuerto y, tambaleándose, emprendió su retirada vociferando incoherencias—.






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