Crítica de literatura contemporánea.

Wednesday, March 31, 2004

Vertedero de cretinadas



Por éktor henrique martínez




JINETEANDO DE A CUACO A SÁRAH BRUELLE


CUANDO SALÍ DE LA VAGINA ME ATRAPÓ LA LUZ DEL FEMINISMO

Tal parece que el caporal del tacuchi gris, Gilberto Licona, persuadido por su recua de becerras marinas, discípulas de Juan de Garona, continúa —ensimismado en sus trece— practicando la ginecocracia. ¿Porqué ese afán de publicar trabajos de máquinas paridoras de chilpayates o creadoras de motores para triciclos?

—¿Qué pedo le gorgorea, al bato, en las peludas y profundas cavernas de su vena cacaria, tío? —Me pregunta mi sobrino el Cacaguate.
—Quién sabe. A lo mejor de morro, el bato, no probó el calostro. Y no es de extrañar que el güey salga conque se quiera hacer la operación jarocha.
—¿Cuál es ésa, tío?
—¿Apoco no sabes, morro? Pues cuando te mochan el pito te ponen panocha.
—¿La misma que la operación maya?
—¡Ah, cabrón! ¿Cuál es ésa?
—Cuando te tumban la gáver y te hacen la raya. (Risas a granel).

El buen Licona, secándose el sudor con una toalla sanitaria, igual que los muertos que no se toman la molestia de resucitar, y guiado por la política del avestruz, exhibe su fundamentalismo antimachín, privilegiando melindrosas panochas; y para justificar la razón por la cual excomulga a los varones de su quimérico universo editorial, su chompa descolla justificaciones como ésta que chuchea a continuación:

—Mira, güey, soplar y sorber no pueden a un mismo tiempo ser. Y ante la disyuntiva de escoger pitos o panochas, optó por dar prioridad a ese varón castrado que se queja de su relegado protagonismo histórico. Por tanto, la pucha es el leimotiv de mi empresa. Sobredosis de menstruación evacuada por madrastras virtuales. Así que

Vístete de putita, corazón, vuélveme loco,
Ponte aquellas braguitas de nailon
y luego te las quitas poco a poco,
no me tengas a dieta...
...para jugar contigo a menos de una cuarta de tu ombligo...

—Oye, Tío —me dice mi sobrino el Cacaguate—, a ese bato, lo tuvieron que llevar con un sicólogo porque todavía a los seis años de edad no dejaba de mamar chichi. Y eso lo contaba su mamá cuando se quejaba que le había dejado aguadas las bubis.
—¡No seas mamón, morro! Mejor deberías conocer cosas de ciencia.
—¿Cómo cuáles, tío?
—Como saber que de 34 a 56 litros de semen es lo que un varón eyacula entre los 15 y 60 años; y que la distancia que nada un espermatozoide, durante un minuto, es de uno a cuatro milímetros.
—¡Uyuyuy....! Cuando el lobo se harta de carne se mete de fraile. A ver, tío, tú que te crees la última chela del baile, contéstame: ¿quién inventó el agua hervida?
—Una bichora desmontable.



CUATACHISMO Y LAMBISCONERÍAS

Es una verdad tan palpable como las bolsas testiculares inflamadas, que celestinas y comadronas son las consejeras del editor Licona. A veces envidiosas y despiadadas que no toleran que una poesía mejor que la suya salga a flote. Por eso con obstrucciones se divulga la creación literaria. El sueño de poetas desconocidos queda enterrado y su talento injustamente denostado, y los maletas acaban detentando el lugar de los buenos. ¿A quién escogen entre todo el bulto de candidatos a publicar, si la imprudencia, la mezquindad, la mala leche y la falta de visión son los factores que determinan la gracia publicitaria del marginado esteta. Los criterios de selección que predominan en el Proyecto Editorial Panochín, son chapuceros, de bajo anaquel, y con claras resonancias de cuatachismo trufado de lambisconerías. Y, al final de cuentas, el birote termina en un rebajamiento descarado de la literatura, en una omnipresencia falsa, hija de la desmedida ambición y de un lirismo torpe. En los cuadernos liconeanos la poesía no es asunto del lenguaje sino del apalabre, y lo que preconizan en su pagina de Presentación, en el sentido que "la cultura no debe tener limites", no es más que mierda altamente concentrada. El trasfondo mentiroso se vislumbra como un intelectualismo populista que fácilmente puede ser desmentido por cualquier borracho o niño tonto: "La convocatoria [para los que desean publicar] sigue abierta. En existir todos son bienvenidos." (¡Sí, cómo no! Y el esperma es un veneno).
Pero el padrotín que regentea la capilla Existir, a veces omite las cuchupletas y obra con decencia y sensatez. Y ahí es donde yo expreso mi admiración, compelido a reconocer que el bato hizo bien en sacar a luz pública el trabajo de una fémina madura, auténtica poeta que ya merengues empalma su calaca en el tostón de añales. Hablo de señora Sárah Bruelle, quien es mucha yegua pal cenáculo liconesco. Cincho que la ruca ya puso a las demás agremiadas a parir chayotes. A esta hora, los pimpollos —o sea las poetillas 1, 2,3, 4, 5, 7 y 8— deben estar echando babas de tlaconetes por sus hocicos. Y es que al lado de doña Sarita, las verdes mancebas son unas perfectas pendejas en materia estética.



SÁRAH BRUELLE LLEGÓ A PARTIR EL QUESO

—¡Uta, qué chinga les paró la ruca! —vocinglea mi sobrino el Cacaguate, cagado de la risa el morro. Juar, juar, juar... —se le oye la carcajada al chamaco.

Con un solo putazo las aniquiló. Y del coraje, a cada una de ellas, se les puso la pepa como el anillo de Saturno: incandescente; formándoseles ampollas alrededor del clítoris. Anuncia la conmoción orgánica que las efebas ya valieron madres. Los síntomas indican que la Bruelle a venido a este culo de San Diego a producir un cisma entre toda esa bola de libertinas insufladas de vanidad rastacuera. Y no es extrañar que hasta el microbio poético con faldas, que suscribe cursilerías y delirios anacrónicos bajo el motete de ESALI, al escuchar la intensidad lírica y dar fe —con disimulo— de la penetrante sensibilidad y sentimiento emanados del discurso de Sárah Bruelle, se traume y se amedrente, expeliendo un torrencial e incontrolable flujo de guano.



LA HEROÍNA SEMÁNTICA

Y hoy toca el turno a la agraciada número nueve de los Cuadernos Existir, quien, a través del poemario titulado Acaballomóntame (febrero de 2004) se presenta a escena cultural, ofreciéndonos un manojo de 43 poemas. La manola elegida es Sárah Bruelle, "seguidora de Virginia Wolff, Simone de Beauvoir" [¡qué chingonería!]. Y es que, según berrea su presentadora —Abyss Borboa— (quienquita y sea ella misma), la Sarita "es poeta de un nuevo feminismo que concilia los sexos..." (y blablablá).
Bueno, dejemos a un lado las mamelucadas y entremos a la materia. De acuerdo con los datos que consigna la contraportada del libelo liconiano, la poeta del "nuevo feminismo", o sea Sárah Bruelle, "nació en la ciudad de Tijuana, B.C. el 6 de junio de 1957. Es hija de padres exiliados argentinos." [¿Para que tanto regodeo y pleonasmo? Decir que es hija de "padres" es obviar lo obvio; y ¿si sus progenitores fueran gachupas o guajacos qué?; además, ¿porqué tambien se nalguea el asunto que sus engendradores son "exiliados"?; y ¿si fueran narcos, malandros o chalinillos, tambien se aludiría?]. Pero continuemos: "Estudio la normal para maestros en la ciudad de Mexicali, B.C." [Creo que el negro, responsable de la notita biográfica, quiso decir que la ruca estudio en la escuela normal para maestros], "obteniendo su título como maestra de educación primaria en 1980. Sin lograr la plaza" [¿Sésamo?] "como maestra, emigró a" [los] "Estados Unidos, donde contrajo matrimonio" [¿con un pocho, gabacho o sudaca?]. "Actualmente reside en la ciudad de San Francisco e imparte clases particulares del idioma español" [hoy travestido en pochoñol].





EL FUROR UTERINO HECHO POESÍA

Un albañil que leyó el poemario de Bruelle, me dijo que esa obrita es el producto de una mente calenturienta y que sino fuera por la insistente cogedera que sopesan los versos, el minilibraco estaría destinado al fracaso. El juicio emitido por el patablanca me pareció un poco absurdo. Quise cerciorarme si, en efecto, la poesía de la ruca periclitaba en romerías sexuales. Y la neta, el pergeño del bato no andaba errado: la ruca, aunque no es una tragaespadas como el pedófilo de Gingsberg [*], es una chacalona, ya que en su concepción estética prevalece el deseo y la carne, es decir el erotismo activo que se antepone al misticismo, negando toda subordinación al espíritu. Para ella, existe un factor primigenio que mueve al mundo, y es el sexo. Sárah comparte la misma idea de Walt Whitman: el espíritu no es superior a la carne. Por eso el macuarro que leyó sus poemas, afirmó tajantemente:

—¡Oiga, patrón, la ruca esta, en sus poemas, nomás anda procurando el toletazo y soltándole las nalgas a medio mundo, y, aparte de todo, la ñorsa no cobra, paga pa que se la fleten! Guache lo que escribe:

[...] no vendo mi cuerpo,
yo lo regalo, lo ofrezco, lo exhibo
cuando tengo ganas de sentir
la rigidez erguida del hombre
encontrándome el sexo,
o cuando deseo la pasión caliente
de mi culo cuando lo tocas, lo besas,
lo devoras.
[...] y busco en cada hombre algo diferente,
algo que cambie mis noches y mis días
porque soy sexo a cualquier hora.
[...] el amor es como yo
mujer de todos, a todas horas y no en silencio.
[...] no soy esclava.
No quiero tu casa, tu dinero, tu carro,
quiero tu cuerpo, tus manos, tu pene.
Te compro a ti.
No me vendo, me doy, me ofrezco,
te pago porque me hagas el amor
cuando yo quiera, cuando yo necesite.
Y cuando ya no funciones compro otro.
¿Te vendes?
Te compro... [Te compro una vida, p. 13]


—Bato —le dije al maistrín—, es literatura, ficción, creación imaginativa; o sea mentira que se convierte en verdad y viceversa.
—¿Qué es viceversa, patrón?
—Al revés volteado, men. A lo mejor, la ruca no es como dice que es y solamente fantasea queriendo ser como no es. ¿Tú crees que la ñora sea como una Magdalena, una adicta del sexo, viciosa de la gáver, una tumbamaridos.
—Entonces, ¿ella no es ella misma?
—Así es, mi buen. Tripea estos versos:

Querían que no fuera yo,
[...] una que yo no quería ser.
De mi tambien querían
la mujer bíblica
y yo preferí ser la Magdalena;
la primera dama,
ser de todos
sin lugar ni número.
Me querían cambiar
y no pudieron...
Soy otra.

—Oiga, patrón. La mentada Magdalena no es ésa que sale en una de las rolas que usted cada rato pone.
—Simón, esa mero es la ruca; la de la rola de Joaquín Sabina, y en la que el bato dice que es la más señora de todas las putas, la más puta de todas señoras, te espera hasta la aurora...
—¡Órale!

Leer los textos de Sárah Bruelle es respirar en una atmósfera cargada de...

CONTINUARÁ











NOTAS

* .- Del puñalón de Allen Gingsberg, da cuenta Roque Dalton en su poema cubista Taberna (Conversatorio), este dialogo que el vate salvadoreño recogió de bocas de unos jóvenes checos que trobiaban en un famoso chupadero de nombre U Fleku, allá por 1966, en Praga:
EL POETA GINGSBERG SE ACOSTÓ CON CATORCE MUCHACHOS UNA NOCHE EN PRAGA.
Ese no es un poeta maricón,
ese es un tragaespadas de feria
—con lo que siempre me gustó Aullido—.

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