Crítica de literatura contemporánea.

Wednesday, April 14, 2004

Vertedero de cretinadas


Por éktor henrique martínez


... DE LUIS GÜEREÑA
(segunda parte)



EMPLUMADOS CON UN ESPEJISMO SEUDOIMITATIVO
emplumados con un pendejismo seudoimitativo

La autora del furcio, una tal ANA KARINA V. BALDERRÄBANO, quien valiéndose de un chacoteo embustero, sienta un precedente nefasto dentro de las rebajas literarias fronterizas.

-ENERO 04-

...crítico contra los "fucking gringos".

Duele que tu corazón se haya cansado,
no soportó el trote de tu cuerpo,
la vida se sacudió de ti
hasta agotarse.
Desdichados los que te recuerdan,
pues evocas tantos días de excesos
ya aniquilados •



PROSIGUE LA FAENA RAPADORA:

"crítico contra los "fucking gringos".

[¡por las nalgas de una cobra! Tus acciones caritativas son un tráfago de la desinformación, lo cual en la castilla de vulgata quiere decir una reverenda mamada, ¿cómo está eso de "fucking gringos", si el bato se desvivía por ellos? Antes de tirarte esos pedos de zorrillo clasemediero, debiste tomarte la molestia de investigar un poco el negro historial del fiambre que hoy veneras con tus vómitos de sofismas. Güereña era un prurito más malinchista que la Malinche. Tus créditos rebasan la peor de las usuras]


"Duele que tu corazón se haya cansado,"

[¡por Dios! No mientas, primor de mis primores. Lo que dices suena más a una mentada de madre. Hablas de emociones que no sientes; tus palabras me han dejado en ayunas, snifffffff. ¡Buaaahhhhhh! Tu arenga discursiva revela que actúas por inercia. Mejor búscate otras citas o muletillas menos deslavadas. Manufacturas loas sensibleras que no son más que una sarta de miserables embustes. Te aseguro que, ahorita, tu cerebrito cochambroso está tramando una mejor posición sexual que te que lleve al punto G, y al pobre del Güereña —quien, de cincho, arde en fuego eterno— ni en el mundo lo haces. [f]
Qué ganas de chuperretear las tuyas. ¡Coñetas!]



"no soportó el trote de tu cuerpo,"

[la sinécdoque está bien, pero creo se le acomoda mejor a un caballo; me hubiera gustado más la palabreja trajinar en vez de trotar. Este vocablucho sería perfecto para el corrido del caballo blanco que salió un domingo de Guadalajara, que llevaba todo el hocico sangrando y no quiso echarse hasta ver Ensenada]


"la vida se sacudió de ti
hasta agotarse."

[en el primer verso te doy la razón, pero en el sintagma adverbial que lo secunda, no. Fijas parámetros que son apuntaciones taradas de un pleonasmo o de una ambigüedad que jieden a carroña lingüística, cháchara insoportable hasta para el mismísimo Mijael Bajtin. Adobas la gramática con versillos absolutamente inanes y llegas a extremos ridículos que degradan tu anémica intelectualidad]



"Desdichados los que te recuerdan,
pues evocas tantos días de excesos
ya aniquilados."

[por último, rematas tu fervorín de pasiones seudopoéticas, desmelenándote con ambigüedades desmesuradas. Ten piedad de nosotros y dinos, muñeca: ¿quiénes quedaron "ya aniquilados"?, ¿"los desdichados", "los días" o los "excesos"? El retrato adulterino que, en forma pedante y relamida, te emperras en imponernos, no dudes que tarde o temprano, convenza los babiecas incapaces que padrotean el birote de la cultura y logres su anuencia para hacerte acreedora de una beca “para jóvenes creadores”, de ésas que nuestro podrido sistema les ha brindado a tantos mequetrefes, tropilla de enanos ridículos, que no pelan un chango a nalgadas]




ES MENESTER QUE SE TENGA DIGNIDAD DE ARTISTA

Para que no se vayan con la finta que pregona la ignominia pública en aras de convertir en héroes de fibracel a payasos antojadizos, y dado que la poesía no es un fin sino un pretexto, a veces tan humano, falso y glomoroso, pongo a ojos de los lectores una lograda articulación de mi gran gurú, el pro Rubén Vizcaíno Valencia, quien a sus años conserva todavía la vivacidad emotiva e intelectual de un joven:



APUESTA A HANK RHON

Está ofreciendo Hank Rhon
que cada quien
tenga en casa su tigre blanco
su propia serpiente voladora
su cocodrilo azul, etc.
y si es posible en el corral
un cuaco corredor pura sangre
Alguna veloz liebre eléctrica
para escapar de un galgo
que la persigue apostando
para alcalde al propio Hank
y si le atina usted se hará millonario

Vote para alcalde al amo
de las cucarachas rosadas y leopardos verdes
Vote por él para alcalde
de la ciudad más frívola
y juguetona del planeta
y fuera del sistema planetario
no hay nadie mejor que Rhon
para exterminar la pobreza

Si el tigre, oso, leopardo, cocodrilo
o lo que sea, lo devora a usted
simplemente ocurrió que perdió usted la apuesta •




Vertedero de cretinadas



Por éktor henrique martínez




HERIBERTO YÉPEZ, ¿CABALLITO DE TROYA DE LA CIA?




Dedicado a Julio el Sueco,
quien le asestó el primer
gancho al hígado al viejo Yépez.





LA CHUCHIS Y LA MARA

Serían más o menos las once de la larache, acababa de chutarme los blogs de Julio el Sueco y del Nacho Mondaca, y ya iba medio entrado en un texto del Bruno Ruiz, cuando divisé dos bultos con patas que se movían en dirección a mi cantona. Ah, son estas rucas, dije —sin pronunciar palabra— al momento que guaché en corto quiénes eran las visitantes. Las reconocí en caliente, la Chuchis y la Mara, una cabra con zapatillas y una cochi con livais; estudiantes (jejé), las donas, de letras hispánicas de la Güeva (UABC).

—¿Qué pedo, morras? ¿Qué milagros que se dejan caer por estos lares? Cincho que nomás vienen a pedirme un paro —les dije, en cura, mientras las saludaba con la baisa a través del vidrio de la ventana del chante.
—¡Déjate de mamadas y ábrenos la tápuer, baboso! —gritó la Chuchis, y agregando—: ¡Apúrate, que casi me orino en las pantaletas!

Estas jainas vienen hasta la madre de trobas, murmuré en soliloquio. Al entrar al chante quisieron saludarme de a besito en el cachete y les paré de volada los tacos.

—¡Sáquense a la gáver, morras! Les jiede un chingo el hocico a soyate! Con el puro tufo que train ya me puse pedo.
—No seas mamón, güey —respingó la Mara, mientras, en suplencia del beso negado, me tiraba un tarascazo a los güevos.
—¡Aguanta, culera, te va a torcer mi ruca!
—¿Qué no estabas ya divorciado?
Iba yo a decirle que niguas, cuando la otra jaina pregunta dónde está el toliro.

—Por el pasillo y en la primera puerta de la derecha —le contesté—. Y ponte trucha; atínale a la taza. Ah, y no vayas a salir con tus corrientadas; cuando te limpies la pucha no tires los papeles en el piso. Ya te conozco cómo eres, culera.
—¡Apúrate, pinche perra, que yo también tengo pepa! Meando miando —le grita la Mara a su amigocha.

La Chuchis entra luego que la Mara sale del toliro, y aquella no tarda en salir disparada, tapándose con una baisa la nariz, y diciéndole a su acople:

—¡Ay, cabrona, estás podrida! Cuando comas guacho quítale las botas.

Pasada la algarabía y luego que se acomodan en el sofá, haciéndoles campo a sus nalgas —llenas de estrías y celulitis, valga decir— en el lugar donde rolan mis dos gatos, el Snow y el Desvelado, inquiero de nueva cuenta a las jainas:

—Y ¿qué pedo con ustedes?, ¿qué flatulencia existencial las trae por aquí?
—Ninguno, cabrón. Venimos a invitarte una botella de pisto que nos jambamos hace un rato en una estación de radio. Guacha la macuana. Te van a salir jiotes en el hocico en cuanto le des el primer chato.
—Bájale. Nos es pa tanto. ¿De una Malta? Veo que ya pegaron un salto cualitativo; de Tonayita y Viva Villa brincaron a soyate clasemediero. Hasta se parecen a Luis Humberto Crosthwaite.
—¿A poco ese güey nomás de ese pisto mama? —pregunta una de las interlocutoras.
—Eso dice el bato. Pero a lo mejor, ya muy picado y punto pacheco, el batillo le entra a cualquier clase de agualoca que le aflojen.
—Cincho —comenta la Chuchis— está como la actricilla Raquel Presa, quien muy chucha llegó a un páry nalgueándosela que ella fumaba exclusivamente cigarros de la marcac Virginia Slim; y a eso de las dos de la baraña, ya sin tabiros y en plena malilla de nicotina, la ruca terminó como vil chacuaca fumándose los Faritos de sus compas morraleros.
—Bueno, morras, chinguémonos la botella de cuacha pa engorilarnos. Pero díganme la neta, aparte del chupe, ¿a qué otra cosa vienen?
—Te la vamos a cantar al chile, bato —me dice la Chuchis—. En la estación de radio a donde fuimos, también no jambamos un caset que tiene grabadas dos entrevistas g y queremos saber quiénes son los batos entrevistados.
—¿Son escritores? —pregunto.
—Simón —contestan las dos al unísono.
—prendan la gabacha y pongan el teip, pues.
—Sobres y zas.



LAS ENTREVISTAS

El entrevistador va trazando toda la teoría del cabrón a quien entrevista. O sea, el que hace la entrevista es un crítico de arte, es un experto, un conocedor de la vida y obra del escritor. Agarra al entrevistado y lo encuera, lo pone en jaque al hijo de la chingada. Algunas entrevistas son muy buenas, hay personajes extraordinariamente importantes.



ENTREVISTA A UN ESCRITOR ARROGANTE

—Hablemos de su ensayo, ¿porqué empezó usted a escribir ensayo?
—Yo ya era un novelista chingón, ya había alcanzado fama, había publicado un chingo de cosas y tan tan tan... Y resulta que Fulana de Tal y Perengana, y otras viejas pendejas, hijas de la chingada, simplemente ahorita se creen muy famosillas porque dizque son intelectuales. Pobres pendejas, pinchis tontas, quieren comerse el mundo de una mordida. Que se vayan a chingar a sus madres. Aquí yo soy el chingón.
—¿Porqué dice eso?
—¿Cómo que porqué lo digo? Porque es muy hermoso que uno vaya por la calle y que digan: "Mira, ahí va Fulano de Tal", y se salgan de la banqueta para usted pase. ¡No sea pendejo!
—Ah, ¿usted es de ésos?
—¡Sí, de ésos soy, cabrón! ¿Qué está mal, o qué chingado? ¿Qué le pasa?
—No, nada. Aquí terminos la entrevista.



ENTREVISTA A UN ESCRITOR HUMILDE

—¿Que se siente ser un escritor famoso y qué opina de su novela que se ha vendido de una manera tan sorprendente?
—Yo nunca creí que valía para madres. Siempre creí que era yo un perfecto pendejo, un callejero, vulgar y la chingada. Escribí de cómo me estaba cogiendo a mi mujer porque, ¡pinchi vieja!, se fue a chingar a su madre. Y pensé: "¡Vas a ver, hija de la chingada!", Y tun tun tun, me aventé la novela. Escribí todo; de cómo la cogía, de cómo me la mamaba... Y resulta que, de pronto, ¡pum!, es un best séler mundial, ¡hijo de la chingada! Millones de libros vendidos. ¡Ay, pero cómo, si nomás fueron puras mamadas y cogidas lo que escribí! ¡Pero cómo fue posible! ¡A la verga! Y me fui a esconder abochornado ¡Qué no me conozca nadie! Y fui a dar a París. En parís quedé yo como un pendejo, no sabía dónde andaba. Pero me junté con unos cabrones gringos que allí estaban y entré al desmadre. Por cierto, no quería yo ni hablar francés para no cagarla. Luego empecé a escribir otras cosas. Pero yo no quería esto.
—Y ¿ahora qué piensa usted?
—Pues yo, ahora, considero que como escritor valgo madre, que soy nadie, que no valgo nada, y que no merezco tener el estatus de escritor importante que hoy me han dado.
—Pero si es usted, no solamente es el escritor más famoso que hay en este país hoy en día, sino que, además, es el antecedente inmediato y directo de la literatura actual en la franja norte de México.
—Pues a mí me vale madre. La verdad es que me siento, más que escritor, un hombre que se ha sacado la lotería. Y estoy aquí de puro suertazo. Esa es la realidad. Ni siquiera pensaba publicar mis cosas porque creía que valían un carajo.
—Los críticos dicen que usted es un pornógrafo.
—De esas cosas sí no quiero hablar. Pero es cierto que sí son cosas vulgares, corrientes.

Luego que concluye la grabación apachurró el botón del estop del aparato y me quedo con un signo de interrogación en la chompeta.

EL CHAVO DEL OCHO O LA BANALIDAD

Si no sé qué color tiene el viento sosegado, menos voy a saber quiénes son los tipos parladores de las entrevistas de marras, les espeté a las rucas. A mí que no me pongan a parir chayotes. Ese jale es para el Guálter Changarro, o pal compadre de ese ridículo andrógino, o sea el Enrique Krauze.
Continuamos con la libada hasta el amanecer, exprimiendo la botella de Malta. Luego que cutió el pomo de agua de fuego que las morras me invitaron, en forma bestial nos zampamos una pata de elefante de brandy Don Pedo. El pisto en las tripas parecía un escudo contra la angustia, mierda líquida capaz de volver budista a cualquier marxista ortodoxo. Terminamos como zoofagos ortópteros, es decir como campamochas fumigadas.
Yo, ya muy pedo, les recriminaba a las rucas que, tanto ellas como la mayor parte de la pelusa coetánea, nacida a partir de los años setenta, se encuentran marcadas (formadas, guiadas, mediatizadas) ideológica y culturalmente por las directrices de una moda que se impuso en México como la más absurda y la más estúpida de todas las que han surgido en América Latina. Se llama: El Chavo del Ocho. En otras palabras, la banalidad.

—Neta que sí —afirma una de las jainas—. Porque ante la impotencia, ante la incapacidad de los mexicanos para cambiar este estado de cosas lacerante, ante la aberración de los crímenes cometidos contra los jóvenes que nos antecedieron, ante la cerrazón de los caminos de un buen porvenir, ante la falta de espíritu para hacer frente al este pinche fatalismo aterrador, apareció la banalidad.
—¡Qué culero! Entonces ¿no nos queda otra salida que jondear perros de las colas?
—Somos una generación de tarados extremos embaucados por gurús mediáticos con promesas que no pasan de ser precisamente eso: promesas, porque las promesas cuando se cumplen, mueren.
—Prometer hasta meter y después de haber metido nada de lo prometido.
—Oye, Mara —le dice la Chuchis a su patiña, dándole otro giro a la parola—. Deberías chuparte un limón para quitarte esa cara de puta satisfecha que te cargas. ¿Qué va a pensar tu marido cuando te vea llegar así?
—¡Cállate, pendeja! Perpetua menstruadora.

Las rucas, ya muy tecolinas, están casi a punto de liarse a trompos.

—¡Calmadas, morras! ¡Déjense de babosadas! Si siguen así, van a terminar como las novias que bota Luis Miguel.
—¿Cómo? —pregunta una de ellas.
—Alcohólicas y deprimidas.



EL MARQUÉS DE LA COLONIA LIBERTAD

Arreglado el enjuague, las rucas empezaron a blablar de dos tres escritorcillos tijuaneros, de ésos que se dedican a cultivar la majadería sistematizada y que endosan a sus lectores idiotas (en calidad —según ellos— de lucubraciones filosóficas), confusiones conceptuales. Y siendo, primeramente, tema de la comidilla un profesor de la escuela de humanidades; un tipo de nombre Mauricio Ramos, a quien la Chuchis y la Mara apodan el Marqués de la colonia Libertad, y que semanalmente hace las veces de escribano perturbado por los avatares del la posmodernidad friolera en una de las páginas del suplemento Identidad, anexo dominical del periódico El Mexicuin.

—Ese desventurado ratón académico —arrecia a bocajarro una de las nenas, creo que la Mara—, debería encarrilar su escritura hacia la crítica verdaderamente cuestionadora, destructora, disolvente y subversiva. Pero no, prefiere escribir textos edulcorados con una prosa confeccionada con fórmulas magistrales que sólo se consigue entender mediante el uso de un artefacto desencriptador de mensajes ocultos. Cada vez que leo sus artículos publicados en el suplemento cultural de El Mexicuin, siento que el cerebro se me hace chicle. Parece que el bato desprecia el sentido común de la gente normal (de cultura media aritmética) que busca leer cosas digeribles y aterrizables en la realidad concreta. Sus textos sugieren una invitación a no leer. En lo que a mí respecta, debo confesar que por más esfuerzos denodados que hago, yo, al bato, no le entiendo ni mais. Es tan nebuloso. El único texto de él que pude medio entender fue uno que escribió para echarle porras a la sexóloga morbosa Anabel Ochoa, a propósito del libro Versiones y Perversiones que la ruca presentó en la Feria el Libro, nomeacuerdocuándo.
—Lo que pasa contigo, morra —le digo—, es que tú no le entiendes al bato porque los límites de tu lenguaje son los límites de tu mundo. Lo cual quiere decir que tu cerebro de pulga no intelige lo que el batillo expone.
—No, Éktor —interviene la otrora fémina—. Lo que pasa es que el men de esa manera boicotea a los que no pertenecen a su clan. Sus bodrios son tan insoportables que nadie los lee. Y, la verdad, sus mónadas narrativas me aburren.
—Independiente de lo que especulemos acerca del Marqués de la colonia Libertad, el bato a veces escribe cosas chingonas —digo yo—. Particularmente, a mí me laiquió un texto suyo que trata sobre el tema del onanismo. Creo que Ramos, antes que filósofo es un estilista. Se me figura que el batillo escribe para pulirse, para adquirir un estilo, y, además deduzco que es un discípulo de Schopenhauer, pues le da mucha cancha a este pesimista paniqueado que dormía con un revólver bajo la almohada. Y no es ningún corifeo diletante. ¡Ah!, y aparte, me han dicho que se la rifa como pintor, está cabrón pa pintar. Ahí la lleva el bato.
—Pues déjame decirte, chulito, que yo solamente lo recordaré en una fosa del Infierno —dice la Mara, un poco resentida.
—Es que el bato, cuando era tu profesor, te reprobó por pendeja.
—¡Jajajá!



EL YÉPEZ NO ES DE FIAR

—Lo que sea de cada quién —concluyo—, el Mauricio Ramos hace su luchita y, al menos, se porta decentemente cuando escribe, pues se digna a citar sus fuentes teóricas.
—Neta que sí —arguye la Mara—. No actúa chapuceramente como ese parásito desnutrido apellidado Yépez, merolico de la escritura, quien con sus baraturas conceptuales pretende dar abolengo de aristocracia cultural a una asociación de aventureros.
—Y pensar que hay babiecas que le festejan sus enredos metafísicos, su verborrea desbozalada.
—Pero... en el maloliente pantano del medio intelectualoide, el bato es considerado un heteróclito —digo a las rucas.
—¡Bah! En realidad no es más que un impúdico fusilero, arribista y conspicuo neoliberal de una calaña tal, donde el servilismo, la audacia y el oportunismo sin límites parecen ser los principales requisitos (necesarios) para vivir de becario y lograr que su infantilismo seudofilosófico emprenda camino hacia prensas.
—¿Para qué le publican libros si ni siquiera se venden? —alega la Chuchis—. Hará cosa de una sema que fui a la librería El Día y, por curiosidad, le pregunté al morro que ahí despacha, si los libros del Yépez tenían demanda, y el güey (creo que se llama Oscarín) me contestó que a duras penas se vende uno o dos cada vez que viene al papa México. Nadie los compra, a parte que están carísimos. Cién varos. El chalán del don Alfonso López (macizo de la librería), también me soltó la sopa que los únicos libros (de escritores tijuaneños) que sí se venden son los del Luis Humberto Crosthwaite. Los demás, se están mosquiando.
—¿A poco, tú?
—Pedo serio, carnal. No pienses que suelto la lengua de barbas. Si no me crees, pregunta pa que confirmes que mi túrica es neta.
—No hace falta, morra. Te creo lo que dices. Yo también se cómo corre el agua.
—¡Ah!, pero no sabes que el Yépez es un mozo de estoques de la Compañía —dice la Mara, mientras pela tamaños ojotes de borrego ahorcado y hace fintas de torero—. Ésta no te la sabías, bróder.
—¡No mames! Eso no es cierto.
—Ohhhhh. Pregúntale a la Chuchis.
—Es verdad —dice la otra jaina.
—Son jaladas de ustedes. Ahora sí que se mancharon, como dicen los chilangos. Sí creo que el bato se porta como un fariseo izquierdoso, y que también es un plagiador. Pero... eso que dicen del güey está cabrón. Si el bato es un pobre diablo, un pobre pendejete.
—Eso es lo que tú piensas, carnalito —dice una de las jainas—. Se las vive operando como oreja de la CIA. Y por sus servicios al gobierno de Bush recibe el apoyo de CONACULTA y de los demás elefantes blancos que madrotea la ignorante de la Sari Bermúdez. Su chamba consiste en mandar a la lista negra de la Compañía a intelectuales y escritores subversivos y renegados que maman del sistema.
—No la...
—Pues sí la...
—¿Cómo la ves con el birote?
—No, pos ta grueso.
—Es un topo académico al servicio de la ultraderecha. Está inmiscuido con la facción más reaccionaria. Hace como que patea el pesebre pero es puro pancho. Y pa que te des una idea te subrayaremos lo siguiente:
Primero.- hace poco nos dimos tinta que el Yépez les escribió a unos profesores gabachos (a través de un blog, en inglés) que él estaba en la mejor disposición de irse a Chiapas con el subcomandante Marcos e ingresar al ejército zapatista para luchar contra el gobierno mexicano (que le da de comer, le paga su loquera y sus drinkins en la cantinucha el Turístico) e invitaba a los académicos gringos a que se sumaran, como él, a dicho movimiento guerrillero. ¿Presunción rastrera de un típico panchero o acción de meter hilo para sacar hebra?
Segundo.- el Yépez, agraciado por las bondades de la Dictadura de la Ignorancia (dixit Dolores Creel, mordiéndose la lengua), cuando participaba de supuesto revoltoso en los pendejos mítines y marchas de protesta que los morraleros y existencialistas organizaban en contra del gobierno de los Estados Unidos, situándose, como punto de encuentro, en las inmediaciones de la Línea, entre todos los desadaptados pequeñoburgueses que allí pululaban, este batillo era el único que no se cubría el rostro, mientras que los demás manifestantes sí lo hacían, toda vez que los güeros los estaban filmando. Y por si eso fuera poco, el Yépez, incluso, conminaba a los tapados a que descubrieran sus rostros y los mostraran sin recato hacia las cámaras. ¿Valentía postiza de un cobarde o acción de meter hilo pa sacar hebra?
Tercero.- pese a que el Yépez, en razón de lo ya expuesto, fue filmado, retratado y virtualmente fichado por el gobierno de Yunaites, circunstancia que daría pie para que los gringos le cancelaran su visa o le quitaran su pápiro y le dieran una patadas en el culo, lo cierto es que el bato sigue entrando a la tierra de Miquimaus como Pedro en su casa.
Cuarto.- además, como es bien sabido, el bato ya trae un antecedente de oprobio, pues camellaba en la Caseta de Informacion del Pentágono. O sea, en el COLEF.
—Podríamos seguir señalando un rosario pormenores, pero ya se acabó el pisto. Y a falta de motivación etílica nosotras ya le vamos a poner Jorge al niño. Nuestros maridos deben estar emputadísimos, Éktor. Así que hay te ves.

Acto seguido, las jainias se abrieron tarareando la rola "y nos dieron las diez y la once, las doce y la una...". Yo recogí los cadáveres y me fui a planchar oreja.


EL YÉPEZ ETIMOLOGIZA

El examasio de Laura Jáuregui (poetisa que me tiene atarantado con su perfume mágico), no conforme con ser el aderezo de todas las ensaladas, viene a escena violentando a los mismísimos Guido Gómez de Silva y Jean Corominas, y se avienta una pedorrera etimológica para definir el concepto BLOG, amparado en un tal José Antonio Millán. Y éste es el refrito postmorten que eructa:


DEFINICIÓN DEL BLOG (POR CIERTO, MUY MAMONA )

Nota: mis comentarios los encierro en corchetes. Y aquí va su definición, inflamada con la pasión de Dioniso, y que, en rigor, no significa nada.
"El log-book (o, abreviadamente, log)" [abreviadamente, ¡mis güevos!; pues se trata de una supresión gramatical de un término compuesto] "era el documento en que el capitán del barco" [sí, ése de La Bamba que canta: Yo no soy marinero, soy capitán, soy capitán, soy capitán... Ay, arriba y arriba, por ti seré...] "anotaba las incidencias" [¿no serán incidentes?, porque las incidencias no existen] "del viaje ('el rumbo, velocidad, maniobras y demás accidentes de la navegación', como recoge la Academia); es decir, el 'cuaderno de bitácora'. Pues bien, el weblog o 'bitácora de la web' es la relación y anotación" [¿cómo pueden ser lo mismo una relación y una anotación si una cosa presupone o determina a la otra?, y viceversa, como dijo Luis Echeverría] "que hace un navegante" [¿qué no quedamos que era un capitán?] "de la Red" [¿porqué mete r mayúscula el cretino?] "de los sitios que ha visitado" [y de los que no ha visitado también]. "(¡No debe confundirse con el log que crea automáticamente un servidor!)" [¡gracias, estimadísimo Heriberto Yépez!; no olvidaremos tu recomendación. Pero, men, no es para que te alebrestes!!!!!].
"Los weblogs son más conocidos por el prócope (gracias, David Heap)" [¡mamón!] "blog, y se han convertido en todo un acontecimiento" [sí, igualito que el de los avionazos en las torres gemelas y el vidoescándalo de Bejarano. ¿De cuándo acá una página virtual suele ser todo un acontecimiento?], "sobre todo por una razón: porque numerosísimos usuarios de la Malla Mundial" [y sobre todo porque el cretino vuelve a meter mayúsculas donde no debe] "hacen públicos estos recorridos (colgándolos en una web, por supuesto), y de esa forma pueden servir a otros" [¡ah!, qué buena razón]. "Digamos que un blog es el historial de la navegación de un sujeto, que en vez de dormir en el disco duro de su ordenador se abre al público" [de piernitas, como toda una maja folladora, invadida por las fiebres vaginales y deseosa que la penetran hasta el hueso pubiano] "muchas veces adornado con comentarios" [por cierto, algunos no muy del agrado de este cretino antologado de apellido Yépez]. "Los actuales blogs son los descendientes de las listas de enlaces tituladas What’s new, What’s cool..., que informaban de los hallazgos, con frecuencia sorprendentes, de los navegantes, y que no solían faltar en las primeras páginas personales" [¡mentiras!; si a esas vamos, sus antecedentes residen hasta en el Código de Hamurabi y en las Doce Tablas de Justiniano; y más acá, en los fanis del Memín Pingüín].
"El nombre blog lo acuñó en 1999 Peter Merholz, antiguo director creativo de Epinions, y él mismo un notable blogger (persona que se dedica a hacerlos)" [y el término culturoso lo acuñó el Chango Cién, también un notable blogger, dicho sea de paso]. "Hoy hay cientos de miles, de tipos muy diversos: temáticos o anárquicos, comentados o no. Unos parecen diarios personales..." [¡basta de macanas!; los lectores ya deben estar cansados de tanta burundanga insustancial y fementida, capaz de provocar el síndrome de Toruette].



FRENESÍ VERBORREICO

Una definición tan ampulosa y convenenciera como la anterior, no podría ser escrita más que por la puñetera mano de un académico ostión, creado en el rufianismo seudocientífico que en lugar de apelar al buen sentido común prefiere hundirse en una marabunta de palabrería hueca que no pasa de ser una simple intoxicación semántica Cualquier pinchurriento diccionario inglés–español contiene la entrada del vocablo log. Sin embargo, el pobre cabrón del Yépez, al emitir su definición piensa que ha descubierto la piedra filosofal. (Mida el lector hasta dónde llega la bellaquería intelectualoide recreada en frases ajenas).
Antes de la onomaturgia trascendental que escribió el Yépez, en mi Vertedero de cretinadas correspondiente al mes de diciembre de 2003, y en un artículo titulado El blog, almácigo de cretinismos agudos, anoté lo siguiente:
El BLOG, como un espacio digital donde se mueve la grandeza y la miseria de la palabra; ese símbolo, como diría Alfonso Reyes, al que debemos nuestra relativa posesión del mundo, tiene dos antecedentes en la red: es hijo de los QUADERNS DIGITALS (1995) y nieto del BULLETIN BOARD (1993), que empezaron como foros de información, anecdotarios, espacios de opiniones, comentarios o intercambio de experiencias, etcétera. Debido a la costumbre comodina en la que solemos enconcharnos al pronunciar dicho término, el concepto BLOG es víctima de una segunda contracción. Y en efecto, BLOG está integrado con tres partículas semánticas: BLOGSPOT, y que deriva de las palabras WEB (red), LOG (bitácora, cuaderno) y SPOT (lugar, foro). No me atrevo a traducirlo en su sentido literal, castellanizarlo sonaría a mongolismo prosopopéyico; por tanto, lo dejamos en el idioma patronal. Si se pretende traducirlo al español, yo opino que resultaría mejor designarlo en metáfora o aposición: portal de la vitrina cibernética, sitio web de la teta de vidrio, chaman de cristal, alfombra mágica, cantón en el ciberespacio, hijastro de la caja de pendejadas, etc.
Por tanto, las palabras que el anciano Yépez defeca con enjundiosa divagación no son más que disparos de saliva ya repetidos. (Y, el tontuelo, piensa que su camote mal cocinado es un trabajo de radicalidad teórica).



HERIBERTO YÉPEZ, VISTO POR EL PRO RUBÉN VIZCAÍNO

Yo he tenido en mis manos dos o tres cosas de él. Leo que habla de un gran filósofo y lo manda a comer caca, así de rápido; luego de otro y de otro. Los trata muy mal y no tiene fundamento para hacer ese tipo de cosas. Ahora, para tratar muy mal a un pensador de gran magnitud necesitaba haberlo leído.
Hay un autor al cual él se refiere diciendo que es un imbécil, y está muy difícil que, en realidad, lo haya leído; que lo haya leído y lo haya entendido; y que pueda opinar sobre él. Me refiero a Franz Fanon. Yépez habla acerca de grandes pensadores de la talla de Fanon, los cuales, considero, que jamás ha leído. Habrá leído libros de crítica sobre ellos, adjudicándose opiniones y criterios que le son ajenos. Porque, si bien es cierto, para decir algo nuevo o importante se necesita dedicarle bastante tiempo, digamos, cuando menos, un año. Y aventarse en ocho días un trabajo sobre tales autores como que no se vale. Las cosas no son así de fáciles; habla sin bases, sin fundamento, como quien dice algo en forma sencilla: "Entonces llegué a la casa, toqué el timbre, se abrió la puerta y ya entré." No, no. Las cosas no pueden ser así de sencillas. Porque hablar de filosofía en este momento es muy difícil.
Yo nunca más volví a meterme con Yépez porque no quise. Yo, por lo menos, no. Y es necesario que alguien lo ponga en su lugar.
Hay una cosa que sí le aprecio a Yépez, haberse ocupado del alemán que daba clases en la escuela de humanidades, Matthai. Creo que fue el único que se ocupó de él; y lo hizo, por cierto, como si estuviera hablando de Júpiter o de Saturno, o alguna cosa así; muy descomunal. [Comentando escritores, de la Biografia de Rubén Vizcaíno Valencia, en preparación por EHM, Tijuana, marzo de 2004].





Genios del espectáculo culturaloide, si desean patentar sus inquietudes, favor de enviar los comentarios y rayadas de máuser a

cretinadas@yahoo.com www.elcharquito.blogspot.com







NOTAS PARA PIE DE PÁGINA O GüEVOS DE COCHI
[SACADAS DEL CRONOPIO DEL CHANGO #100]



A manera de nalgas de página, güevos de cochi les llamo yo, y para efecto de darle mejor sabor al caldo, incluyo estas notas que saqué del cronopio bloguero de mi compa Manuel Lomelí, el Chango #100, ventilado en la teta de vidrio el 14 de marzo de 2004, y escrito con el tríler título Bailo en la tumba de Luis Güereña. (Me suena a canción de Máicol Yakson. —No es cierto, carnal).


a.- “Es ridículo como confunden genialidad, creatividad, capacidad intelectual y nobleza del espíritu con el compadrazgo, el amiguismo, el recuerdo postmortem y la vuelta a los reflectores. [...] sólo así es posible tanta bajeza, sus amiguetes no se conformaron con llorarlo en su velorio, donde probablemente lució una mejor cara a la que llevó en vida. [No sólo hay que] recordar lo ‘bueno’ y ’decente’ que fue, sino que, se dijeron toda la bola de punks malvados de Fashion Valley: ¿y si armamos un toquín para honrarlo como se merece?


b.- Dicho de otra forma, y quizá inconscientemente, "hagamos ricos a un empresario y regodémonos de nuestros antiguos cotos de rockstarismo local". Probablemente, desde el infierno, el tal Güereña debe estar sufriendo aún más de que no pueda disfrutar de la gloria underground que tanto buscó con sus ridículas canciones de protesta, cargadas de muletillas desvencijadas que yo mismo berreo cuando no tengo absolutamente ningún argumento para discutir o encabronarme con el mundo.


c.- Por ello, y por que a Alejandro Zúñiga, baterista de la espantosa banda aquella, se le antojó, decidieron armar un "homenaje" a un cabrón que "vivió siendo rebelde" —cita textual—, demostrando su anarquía y su maldad antisistema inyectándose heroína y no sabiendo controlar sus efectos.


d.- Los "anarcoburgueses" de Tijuana No. [...] a la parvada de mequetrefes [que integraban la banda], su estatus burgués los acomoda en un sitio muy lejos de la protesta, y muy cerca de familias adineradas como los Aranguré, dueños del sospechoso colegio de la Zona Río, que sin duda les pagó sus viajes a España, para que pudieran grabar sus bazofias sobre Chiapas, y disfrutar de lo bonito de ser rockstar y luego venir a tocar sus esperpentos y cacofonías musicales a una bola de pendejines sin el menor duco de identidad que unas ganas terribles de meterse a un remolino de golpes, con el propósito de vaciar el coraje y el odio que le tienen a sus jefes por trabajar como pendejos para que sus hijos se vistan como energúmenos de la maldad y la comedia (como si tales cosas se mezclaran). El guitarrista, por ejemplo, es hijo de padres adinerados. Burgueses de abolengo que poseen diversos negocios. Hijo de un padre notoriamente distante y adinerado e hijo de una madre que probablemente duerme en tanques de válium y prozac. Su condición de niños ricos y rebeldes —tal cosa es muy común en colegios como la Ibero, donde llevar barba en marañas, cabello desordenado y vestimentas fatalistas es desear la destrucción del sistema— les permitió convivir con seres no menos burgueses como Julieta Venegas, quien tuvo a bien componerles el único hit decente con el que fueron lanzados a la fama, "Pobre de ti".


e - "¿Por qué apesta tanto el rock nacional? ¿Por qué Tijuana No es nauseabundo y anacrónico? ¿Por qué terminaron tocando una especie de rapmetal en su malogrado último disco? ¿Por qué, en vez de mejorar, su capacidad creativa empeoró conforme avanzaban en discos? "En el caso de los Tijuanos, parecían tener unas desmedidas ganas por descuartizarse, al grado que prefirieron desintegrarse, para terminar reuniéndose cada vez que se muere algún amigo de borracheras y palomazos heroinómanos, para tocar las mismas canciones insípidas que sirven muy bien para aporrear pendejines del Mariano Matamoros disfrazados para llorar la muerte de un patriarca punk que a sus cuarentaytantos años decidió morirse de una sobredosis de droga. Ríanse los que quieran. Yo no lo haré. No es burla esta, sino vil pena ajena.

f.- Además, ¿no hubiera sido un verdadero homenaje al carcamán aquel si el concierto hubiese sido en un sitio gratuito, donde toda la gente pudiera acercarse y la perrada más alejada de los cotos rebeldoides pudiera conocer la "inigualable" obra musical del extinto anarcoburguesito? Quizá hubiera sido entretenido leer su cansada biografía y anunciarle a los tijuanos —conocidos por su gran interés en las cosas de este mundo— que hemos perdido a un icono insustituible para la escena artística. Probablemente con más provecho que los anónimos hediondos que perecen en las líneas internacionales, o en las cárceles locales, alejados de sus famélicas familias, encerrados por robar y despojados de su sueño. Si no fuera por ellos, ¿qué hubiera cantado Güereña?









Vertedero de cretinadas


LA POESIA DE SÁRAH BRUELLE
(PARTE DOS)



CUANDO LEÍ A BRUELLE SE ME PARÓ EL FIERRO

Leer los textos de Sárah Bruelle es respirar en una atmósfera cargada de erotismo, vitalidad, corazones ajados en la desolación, relaciones de amor aprisionadas en la nostalgia. La ruca, de un modo poético va reconstruyendo su experiencia con una conciencia ampliada en lecturas, necesidades materiales y cotidianas, propias de toda mujer. Logra hablar con un lenguaje instituido y a la vez espontáneo. Ella sabe bien lo que hace, entiende las cualidades concretas y extensivas del lenguaje y conoce las leyes inmutables que rigen la poesía. No se condiciona a restringir las potencialidades del signo, la imagen, el símbolo y demás elementos de la preceptiva. Su poesía tiene el poder vital del encantamiento, lo abstracto se trasmuta hacia el plano físico, visceral. Tiene gracia y magia para enganchar sicológicamente al agente receptor (al leer el fino erotismo de sus textos —lo digo sin pena ni rubor—, el chile se me empezó a parar; me invadió un deseo casi incontenible de practicar el coito; ni siquiera cuando, en mi adolescencia, había leído las Memorias de una pulga llegó a mí esa inquietud lúbrica que comento).
Y la culpa de mi tentativa salaz se la atribuyo a versos como estos que enseguida copio:

El príncipe no dijo nada;
me tomó a la fuerza
desnudó mi cuerpo,
me abrió las piernas
y entre mi llanto y su sonrisa
me penetró sereno
una y otra vez. (Cuento de hadas usadas, p. 45)



ANHELO SENTIR QUE YA NO TE AMO

El fragmento que a continuación transcribo, de profunda vehemencia, tormentosa y sensitiva, vale como un poema completo. Ahí, la esteta sintetiza con mesura y claridad el vertiginoso deseo de amar y, a la vez, rechazar ese sentimiento sublimador de los instintos bestiales. Es preferible vivir en desamor ante un anhelo inalcanzable. El título de la pieza lírica lo dice todo: Habría querido no haber querido.

Mientras aguardo mi deseo
quisiera por ti no sentir nada
para no doler el día, la noche.
Para poder dormir, respirar
sin saber que te robo espacio.
Prefiero mil veces irme lejos aunque no pueda,
quedarme aunque no deba,
seguir no estando contigo.
Tengo que forzar a mi mano para que no te toque
y a mi cuerpo para que no te desee dentro o fuera de mí.
Anhelo sentir que ya no te amo
Mientras aguardo mi deseo quisiera...
haberte amado nunca.



EL LENGUAJE CORPORAL
Las sensaciones eróticas que hallamos en el poemario de Bruelle son tan peculiares, que las locuciones rondan con maestría y belleza encantadoras, la unidad lírica tocante al hecho carnal se va tejiendo finamente. Imágenes finas y luminosas donde el elemento humano aparece, por gracia del amor o el desamor, en dúo o triángulo, siempre encarnado por el dios Eros. Y el clima erótico empieza a surgir en los poemas como una religión o ideología. La poeta, lo menos que puede hacer con su lenguaje es santificar los placeres de la carne, y pareciera que dicho lenguaje intenta ser más que espiritual, corporal. En Amor iluso (p. 30), este paganismo, de marcada influencia rubendariana y alfonsinastorniana, es evocado con un intenso deseo de materializar el sentimentalismo amoroso, donde el signo abstracto importa menos que el cuerpo.
Para decirte que te quiero
no necesito palabras
necesitas mi cuerpo:
mis pechos, mis caderas,
mi vientre,
mi sexo.
La palabra se la lleva el viento
mi cuerpo te lo llevas tú;
el lenguaje corporal
es mi deseo inscrito en tu lengua
tu pasión penetrada en mí.
El amor,
el que te hago
y el que me haces
nos dice
palabras no escritas.
Que te quiero está en mi cuerpo
que te amo... es una ilusión.


cretinadas@yahoo.com
www.elcharquito.blogspot.com



Vertedero de cretinadas


Por éktor henrique martínez


Dedicado a Gin Fizz


ACERCA DEL CHARQUITO
(RESPUESTA A ERIC MARTIN)

Aterrizaron en el buzón del Charquito algunos emilios de lectores que felicitan a su cretino autor y simultáneo editor. A ellos, o sea a ti, querida leyedora y apreciable leyedor de este blog, que por cierto se pueden contar con los dedos de la mano de un manco, les doy las gracias por las molestias que se toman en escribirme. Los demás, quienes se hacen guajes jugando a la gallinita ciega y haciendo como que no leen las cretinadas, titulares de un poder sordo, adictos al ninguneo y al silencio, pues que chinguen a sus madres. Pero, como se anota en Efesios, "tengan cuidado de portarse no como insensatos, sino como prudentes aprovechando el momento presente." (5, 15-16).
Y aprovechando el raite, reproduzco el emilio que manda Eric Martin, estudiante de literatura de la Universidad de San Diego, a efecto de dar cuenta, y de paso presumir, de la calidad de buenos lectores que tiene el Charco (pues es preferible tener un puñadito de buenos lectores que un carajal de descerebrados aduladores, aficionados a adorar fracasados). Estas son las palabras que el morro se deja caimán:

éktor
Me llamo Eric Martin y asisto a la Universidad de San Diego. Quisiera preguntarle si me puede explicar un poco sobre su sitio de web "El Charquito". O sea para una de mis clases de español necesito hacer una presentación de literatura comprometida contemporánea y el sitio suyo contiene lo mejor que he leído hace mucho tiempo. Así que me gustaría muchísimo si puede darme su opinión y voz, (también permiso) y si tiene alguna sugerencia o comentario para mí. ¿Me da un poco sobre su historia personal?
Gracias,
Eric.

¡Ulalaaá! ¡Qué maravilla! Bienvenida la lisonja cuando está fundamentada. Hoy me acostaré con ella, después de orinarme en el Parnaso. ¿Qué me queda? Desde la tierra de Miquimaus quieren saber de mí y de mis trabajos. Hoy que mi abuela doña Modestia se encuentra borracha, inviolada de sobriedad y desplomada sobre el sofá, atajaré los pormenores. Y aquí va mi responsiva:

Eric:
Como usted acertadamente lo asevera, la calidad se mide por la eficacia. Si el Vicente Fox ensalivó el anillo del papa, sencillamente yo ensalivaré de posturas egocéntricas el presente libelo. No me gusta darme taco ni madrearme el yo lírico, la vida es demasiado práctica como para andar de personaje jactancioso, pero ya que las circunstancias triviales así lo exigen, qué otro remedio me queda cuando la liebre de la virtud ha saltado por estas áridas tierras. Por tanto, ha llegado la hora de desbocar el caballo de la vanidad estética. (Procuraré jugarla al cochi con maldiojo lo menos posible).


LA MACUINCHEPA DEL BLOG

A lo sumo, el sitio web denominado el Charquito tendrá unos nueve meses de vigencia en la teta de vidrio (fue mi apreciable y mejor amigo el poeta Juan Martínez de LETRAS DE CACTUS, quien casi a empujones me metió en esta macuinchepa del blog). Fuera del ciberespacio El Charquito —que significa pucha, panocha, tarántula, oso, chutama, hachazo del Diablo, papaya, fish— fue gestado desde el año 1982, cuando yo era un estudiante del primer semestre de derecho en la Universidad Autónoma de Baja California. El proyecto editorial lo inicié conjuntamente con otro compañero de la facultad de leyes de nombre NEIRO FERNELY, poeta y narrador muy cabrón. Él y yo creamos el primer periódico mural —y gaceta— de la escuela de derecho, el cual bautizamos con el nombre de JOSÉ REVUELTAS (más tarde se unió al dueto otro buen jomi llamado FRANCISCO MENDOZA, también poeta, formando LOS TRES MOSQUEPERROS). Era de un espacio informativo donde analizábamos (ligeramente) la situación política nacional e internacional, y, asimismo, constituía un medio de expresión literaria. El periódico duró cuatro años, tiempo suficiente para darle guerra a los porros que controlaban la universidad. Fue un poderoso motivador literario que dio pauta para crear otros espacios de difusión cultural como fueron las revistas PÚAS (1984), AGIT-PROP (1985) y PROP (1990). El primer fancín abortó dos ediciones, el segundo cinco y el último seis. Es decir, duraron lo que dura un pleito de calvos por un peine. Pero eso sí, el acto escritural jamás fue abandonado. Nos mantuvimos apartados de la bochornosa frivolidad tertulera, sin caer en actitudes propias de los literatos besaculos que hacen hasta lo imposible por ver publicados sus engrudos de letras y cacareos engreídos.
Mientras los hacedores de cantos celestiales y zurcidores de versos aterciopelados se sodomizaban en un esteticismo rancio, apestándose cada vez más con discursos escolásticos, nosotros, sin darnos baños de pueblo, echábamos a la calle piezas rayanas en el panfletismo, y del calado que sigue:




POETAS SALTARINES DE CAMINOS



El camino es uno,
dos, si te quieres hacer pendejo.



Alardean sensibilidad
fino tacto estético
pero son inexorables ante dolor
no muestran la verdad
la esconden
metafísicos
dogmáticos
eclécticos
doctos en letras estériles
no han creado nada porque carcomen lo creado
partidarios del progreso el orden y las buenas costumbres
vanidosos
superfluos
y formales
han recibido más de lo que han deseado
viajes a París
becas
premios
condecoraciones
y llaves de ciudad
sus lenguas ni siquiera inquietan o perturban lo establecido
calman y mediatizan la subversión
castigan y purgan la verdad
progresistas de palabra
reaccionarios de acción
no advierten
traicionan
nacionalistas por interés
xenofilios por convicción
sus voces no son vehículo de expresión
son un lucro
no auxilian
ayudan a oprimir
no denuncian las injusticias
solamente se persignan
no agradecen
escupen el rostro
jamás han estado detrás de las rejas
ni han probado la sopa fría de la prisión
ni han escuchado el recuento por las mañanas
no han recibido golpes con puños de mármol
han nacido besando la mano ajena
la mano que aprieta
la mano que retuerce el cuello
no conocen el hambre
son como cerdos inflamados por el ocio
no dan ni ofrecen
arrebatan lo ajeno
no piensan
actúan ciegamente
sus poemas son ficciones
y aun así
no toleran en ellos
transmutaciones kafkianas
derrames cerebrales bombas o genocidios
siguen las palabras bellas
las que no duelen
su recurso es la mentira
su método la falacia
son ciudadanos saltarines de caminos
un día por aquí
otro día por allá
no saben hacían dónde los conducen las fibras del tiempo
son poetas saltarines
hacedores de veredas
que se hacen locos con sus hobbies poéticos
escribiéndoles poemas al aire fresco
al rocío de la mañana
pregonan una libertad de papel
la que no les pueden coartar
porque sólo hablan de la rosa
del sol y del perfume •








ESTERCOLADO SEA TU VERSO


Tufo de líquidos rectales y vaginales
combustión de saliva y semen
todo puede ser hoy materia de inspiración
al final sale un poema tan eterno como un orgasmo
¿qué son los versos sino patrañas de un insolente?
bramidos del vendaval de pasiones
ausencia que ya siente el presagio de la congoja
me persiguen las pesadillas
se desangran las economías
escribe tus últimas palabras y corre lejos
huye de ti
desplómate de a mentiras
haz sufrir a tu mercenario corazón
húndete en borracheras
piérdete en la taciturna fealdad de las teorías burguesas
emborráchate con tu embeleso ideológico
muestra esa pose de mozo radical veinteñero
perfecciona tu engaño
tu mito reseco
cazador de bendiciones
disfruta tu paraíso sicológico
fiambre que no respetas ni la ortografía
¿estás preparado para el triunfo?
mejor deberías callarte
pues no entiendo la tergiversada claridad de tu lenguaje
ya me tienes ebrio con tus palabras
mejor háblame con los latidos que saltan de tu corazón
nuestro oficio no repara ninguna pena descompuesta
quema tu nombre con gasolina
aunque digas palabras bonitas
al final
todo acaba siendo una bazofia verbal •





LOS BUENOS MODALES

Los pesados libros de Marx esperan el olvido
con la edad los hábitos cambian
de los ideales no hay más que escombros
un collar de engaños rodea el cuello de la decencia
gracias a la comodidad el dolor humano es mala suerte
la lucha de clases simplemente un verso duro
y la revolución socialista
una tesis de infortunados
una locura de juventud
guerrilla fetichista
una triste encrucijada de la filosofía maoísta
ahora todos bailan en el mismo lugar que ayer despreciaban
que viva la libertad y la democracia
la pobreza es voluntaria o es un designio fatalista
la sociedad continua pariendo hijos tontos
nonatos que estando en el vientre de la madre
piensan votar el día de las elecciones
por un partido de ultraderecha
pero sucede que algunos se expresan más allá del estructuralismo
y creen en las pasiones proletarias
son chavales cálidos y populistas
que descienden de su ensueño socioeconómico
estudiantes avant-garde
becados por el sistema que detestan
alucinan con plegarias leninistas
dicen que su coraje es dialéctico
y que merecen una pequeña concesión del capitalismo
para diluir sus angustias radicales
disecar las teorías en la ortodoxia
es quedar huérfano ante la historia
es preferible cantar con júbilo de hereje perdonado
prolongar más el dolor de la parturienta
y confundir a Guevara con las películas del wild west •



En realidad no son poemas, porque yo como poeta considero que valgo madres. Tantos siglos de literatura para desembocar en tempestades onanistas. Nos creemos poetas y somos —en palabras de Roque Dalton— MONOS CIEGOS BUSCANDO CON LA BOCA EL FLACO PECHO DE LA VIDA, SOMOS. PEDIMOS LA LECHE DE LA CONCIENCIA Y SÓLO NOS SEÑALAN SU PRECIO ALTÍSIMO, INALCANZABLE COMO EL SINIESTRO AMOR ENTRE HERMANOS.
En algunas piezas puede haber dicción poética, pero no poesía. Carezco de un estilo porque siempre me apropio del ajeno. Y esto sucede siempre con los poetas; ya lo dice Harold Bloom: después de Homero no hay poetas genuinos, todos son plagiadores subsecuentes. Por tanto, el estilo solamente puede concebirse como fisonomía y carácter, y cuando un escritor no es fiel a tales condiciones, las que necesariamente deben resaltar en la poesía como una actitud ante la vida, entonces no le queda otra salida catártica que huir de sí mismo y abandonarse a la burda imitación. Y al imitar, uno aparenta ser lo que no es. La mayoría de los poetas sigue la manía pestilente que han inoculado los románticos; manía en que se incurre sin querer y se nos pega hasta el tuétano. Por eso los estetas de hoy son fraguadores de poemas ociosos, rancios, cursis, decrépitos, caducos, triviales e inútiles.
La poesía no se hace únicamente con palabras, es la pulsación simbólica del yo. Lo dijo Mallarmé: en la poesía debe haber misterio. La palabra sólo es el signo de la vivencia, de ese estado de ánimo que, sin posturas forzadas, fluye desde lo íntimo. La poesía se ha transformado a tal grado que la crítica boba y perezosa llama poesía a otra cosa que no es poesía. Un aviso publicitario o un vulgar lloriqueo sempiterno recibe el calificativo infamante de poesía (pinche idealismo cursi). Y como subsiste la apoteosis, resulta que cualquier melolengo, paridor de notitas palinódicas, se siente legitimado para autonombrarse POETA, y, para el colmo de los colmos, la globalización también adquiere un poder lírico. (Desengáñense: no por el hecho de ver un gato negro quiere decir que por ahí anda la bruja).




SOY DE DONDE HABITA LA GENTE MÁS GÜEVONA Y ENVIDIOSA

En cuanto a mis datos personales no hay mucho que decir. Entre seis carnales ocupo el quinto lugar del útero materno. Soy originario de un pueblo ubicado en el sur de Sonora —Huatabampo—, donde habita la gente más güevona, borracha y envidiosa que puede existir en el planeta, cuya idiosincrasia es netamente agrícola y ganadera, y que considera que todo lo relacionado con el arte, la poesía o la literatura es asunto de maricas.
Soy abogado de profesión y profesor de literatura por diversión. Me gano la vida litigando juicios ante los tribunales, el derecho penal es mi mero mole (amo mi carrera como quien ama a un hijo tonto). No vivo drenando las miserias institucionales ni recibo migajas (becas les dicen hoy) del Ogro Filantrópico, como subsiste la mayoría de los parásitos que pululan alrededor del Welfare State Cultural, esperando que les arrojen los pedazos de carroña, incapaces o renuentes a incorporarse en la población económicamente activa Me abro camino a cañonazo limpio, pero si la vida se deja —como dijera Sabina— yo le meto mano.
Escribo cuando tengo tiempo, a veces diarina, a veces los fines de semana, y en ocasiones mando a chingar a su madre a este semillero semántico. A través de la música, cuando era casi un adolescente, llegué a la literatura, específicamente por vía de la sicodelia (Jimi Hendrix, Jefferson Airplane, Grateful Dead, etc), el hard rock (Led Zeppelin, Deep Purple, Ten Years After, etc), el rock progresivo (Triana, Le Orme, Azabache, Jethro Tull, Vander Graff, PFM, etc).
Sin haber leído a los escritores malditos yo ya era un maldito a los once años de edad. Recuerdo que mi primer poema (bueno, eso de poema es un decir), lo escribí a propósito de un certamen de poesía que organizo el maestro de español en la secundaria (un tlaxcalteca al que le apodábamos el Camarón porque cada vez que recitaba sus chuchulucos líricos se ponía rojo como una gamba cocida y de sus cejas sólo brotaban como tres pelitos). El pedo era que los alumnos de secundaria (yo cursaba el primer año) debíamos concursar con un poema breve y escrito en honor al día de las madres. Lo que mi imaginación enfermiza aventó al ruedo conmovió tanto a la perrada que recibí como premio la expulsión de la escul. Este fue el dizque poema:


Me quedé viendo
aquella hermosa mujer
le dije hermana
la llamé esposa
le dije hija
le grité prostituta
la llamé madre
despues la abracé •




FUNCIÓN DE LA LITERATURA

La literatura ha dejado de ser un adorno, un objeto de gusto, de entretenimiento, y el escritor mantiene una vinculación más estrecha con las fuerzas sociales que mueven el sistema . No hay literatura que no esté comprometida, aunque abundan los escritores que prefieren quedarse con el rabo entre las patas como chuchos asustados, perdidos en clichés de pasiones excesivas. No me acuerdo quién dijo que la ideología es el corazón del escritor, y él solamente escucha su palpitar.
Es mentira que artista es libre de crear lo que le plazca (aunque sería muy romántico sacrificar la estética por el dinero). La unidad entre la libertad individual y la totalidad social ha sido aplastada por un todo social represivo y deshumanizante. Por tanto, la unidad entre lo subjetivo y lo objetivo solamente es una ilusión, un caparazón vacío. ¿Qué ha quedado de la armonía clásica sino un desparpajo posmodernista? El artista termina generando productos fuera de sí mismo y el sujeto expresivo se aliena con los objetos que lo controlan y lo mediatizan. Para la subjetividad codificada sólo quedan el sufrimiento y la angustia como vehemente rebeldía. Por eso una expresión sensible solamente es posible a través del desarrollo objetivo de las formas estéticas. ¡Fuera el purismo! El arte no debe ser decorativo sino auténtico. La belleza —léase esteticismo recalcitrante— tiende a negar el sufrimiento y hace del arte un producto ilusorio que extingue virtualmente al sujeto. En otras palabras, arte mecanizado y mercantilizado.
El arte tiene un valor social sólo como negación, es la superación de lo que somos. Sin la negación no podemos darnos cuenta que el mundo está podrido. Pero el arte no debe ser tributario de la realidad porque su esencia radica en la imaginación delirante.



POPURRÍ INDIGESTO

No habiendo otro asunto que tratar, cierro la mengambrea con este cañamazo genérico: El ambiente cultural que prevalece en Baja California equivale a una letrina pestilente; las instituciones, que deberían promover con eficacia y decencia las actividades culturales, nidos de parásitos y mediocridades oropelescas, son regenteadas por un elenco de ineptos panboleros; la literatura fronteriza sigue siendo un producto de autoconsumo sostenida sobre una base de quiméricas naderías; las casas editoriales, empresas titiriteras, publican lo impublicable; los gacetilleros culturalones sólo hablan de un autor local cuando éste ya ha sido reconocido por la crítica elogiosa, (y estúpida y comodinamente prefieren abordar a los consagrados porque no tienen güevos ni sesera para reseñar un güey novel), más que críticos literarios son lectores de a pie, rastreros y superficiales.
En fin, maestros del doble juego que han abdicado de toda dignidad, se trata de mover la mentira y la verdad como mejor convenga en este mundanal de basura efímera. No en vano escribió el Dante que las cosas eternas son invisibles e impalpables. Cuando hayan roto estas ataduras de mierda yo estaré cerca ustedes para bajarles los calzones y azotarles las nalgas con un chicote mojado, trenzado con cuero de burro viejo.
Como la lírica de aquí está infartada, a efecto de que no los embriaguen con el halito de una mala poesía, copiaré —ahora sí para cerrar en definitiva este birote— unos versos magistrales y de extraordinaria resonancia poética del señor FÉLIX GRANDE.


Escribo para vosotros, testarudos, calamitosos seres
Que deambuláis en este laberinto agrietado de nuestro siglo.
Os mando estas cartas porque creo en el fenómeno poético,
lenguaje enloquecido y apesumbrado que se derrite de calor.
Escribo porque amo atrozmente lo que aún no ha sido todavía,
como lo amais vosotros, gente, que vais por las ciudades
recordando y deseando, con un periódico arrugado y un corazón
que se hincha como un aullido en un barranco •



cretinadas@yahoo.com
www.elcharquito.blogspot.com








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