Crítica de literatura contemporánea.

Monday, May 24, 2004

Vertedero de cretinadas



PRESENTA:



EL CHURRO FRAUDULENTO
O LAS ENSEÑANZAS DE ARAU



Para prevenir a la perrada que aún no ha guachado el culebrón Zapata, en señal de advertencia —creo que ya es demasiado tarde— pongo a vista del lector de la teta de vidrio la siguiente nota de Jaime Cháidez Bonilla, quien da fe del sabor agridulce que le provocó en la lengua de sus ojos el malogrado churro del señor Alfonso Arau.
Según verborrea chamánica del dizque vidente Paco Segovia, quien regó todo el tepache fue la amante de Zapata, o sea la Lucero; ella llevó su karma negativo por aquello del pedo que suscitose con el guarro suyo cuando le sacó una fusca a los periodistas faranduleros. Será el sereno, pero el chicharrón Zapata es una vil cagada. Los alaridos de la Lucero en las escenas del cuchiplancheo se escuchan más artificiales que el rechinido de unas tetas postizas. Y también se afirma que las actuaciones eróticas fueron sumamente cuidadas por el mismísimo guarro de la Lucero.
Ahora, si usted quiere tirar su firula al tambo de la basura, pues cáigale y cuando confirme lo prescrito no se subestime y échele la culpa al destino; y cuando le pregunten cómo está muvi, cambie de conversación. Y san camaleón.





MUCHOS OJOS NO VEN IGUAL QUE DOS; A VECES GUACHAN MENOS



por jaime chaidez bonilla




42 pesos sin derecho a palomitas. Estoy sentado frente a Zapata, la película, y Alejandro Fernández se encuentra mudo, triste, mirando hacia las butacas de todos nosotros, los incautos que hemos caído en las garras de Arau. Somos parte de los 14 millones de pesos que ingresó en su primer fin de semana la esperadísima, la pospuesta durante 7 años, la polémica cinta de los 8 millones de dólares, la que casi interpretaba Vincent Pérez, y luego también casi, Antonio Banderas, y finalmente, este Alejandro el triste.
Conforme pasan los minutos, la película despierta las primeras risas. La voz de Alejandro parece de otro cuerpo, carece de impacto. Arau recurre a un fetiche en forma de bruja sin dientes, mujer ladina y chamana. Los efectos especiales –por decir algo- se limitan a la aparición de lucecitas o trucos de computadora chatarra. Jesús Ochoa comienza a robarse la película, se la mete en las bolsas del uniforme de Victoriano Huerta y ya no la suelta. El director se entretiene contando 2 historias: una tiene que ver con tierra; la otra, con liberad de interpretación. Zapata y su manager, la bruja, interpretan un nuevo género: humorismo mágico.
Y sucede lo predecible: Lucero intenta ser una prostituta cachetona sin credibilidad y Jaime Camil tiene el rol más cruel, contar chistes y sostenerse el bigote con las manos.
A 42 pesos el boleto. ¿Cuánto vale una estafa? El Zapata de Arau tiene patas de leña verde, canta a lo Tizoc y le hace ojitos a los caballos. A mitad de la cinta no queda más que disfrutar de la fotografía de Vittorio Storano y olvidarse de cualquier pertinencia histórica.
Alfonso Arau no tiene remedio y su Zapata tampoco.

Jaime Cháidez Bonilla

Friday, May 21, 2004

VERTEDERO DE CRETINADAS

PRESENTA
UN INVITADO ESPECIAL
PARA LAS AGRURAS DEL SEÑOR TRENZA DE MIERDA,
QUIEN DICHO SEA DE PASO, REPROBó EN LA UNI LAS CUATRO MATERIAS DE TEORíA LITERARIA. FíJATE, FíJATE...:


Y VAN LOS PARRALES BANALES


* Frivolitos de la olla

Tercera nación/
una idea artificial


Por Jaime Cháidez Bonilla




LA TARDE DE UNA CONFERENCIA DIFÍCIL.-



Se supone que Federico Campbell es el primer escritor de un desfile de varios que llegarán a esta ciudad convocados por el festival multidisciplario “Tijuana. La Tercera Nación...”; sin embargo, el tijuanense radicado en la ciudad de México, dijo desconocer el proyecto, “vine un poco sin saber”, incluso no se mostró muy convencido, “es una idea que no termina de cuajar”.
Campbell estuvo en Tijuana para hablar de su novela “La Clave Morse”, que ya había sido presentada en Tijuana en noviembre de 2001. Unas 70 personas escucharon, por más de una hora, las referencias del escritor a una Tijuana de los años 50 que aparece en el libro. En la sala de lectura del Centro Cultural Tijuana (Cecut), la noche del miércoles 12 de mayo, Campbell no hizo una sola referencia al proyecto “La Tercera Nación”. Fue horas antes, en una conferencia de prensa, donde se desarrolló un extraño debate entre periodistas y el escritor visitante.
Ahí quedó claro que la presentación de Campbell fue al vapor:
- “Me invitaron la semana pasada”
Que no conoce a los organizadores de “Tijuana. La Tercera Nación...”
- “Yo con la única persona con la que he tenido contacto es con mi editora. Me pidió que viniera a presentar mi libro. No conozco a las otras personas. Creo que hay un señor Navulón ¿no? O Novolón. No sé quién es ese señor...”
Que terminó creándose una situación incómoda ante la prensa.
- “Nunca me imaginé que me iban a poner ustedes en el banquillo de los acusados. Me siento en falta”.
Que no quería aventurar una descalificación tajante.
- “Supongo que eso de La Tercera Nación es un programa que no creo que le vaya a hacer daño a nadie. Por supuesto que los comerciantes, los hombres de negocios, siempre están haciendo dinero, no tienen otra motivación. Supongo, pues, que han de tener algún interés de ese tipo, pero nada ilegítimo, nada ilegal, creo.
Que el empresario José Galicot, presidente de un “Comité de imagen de Tijuana,” también le había invitado para otro proyecto, colocar su fotografía en los pasillos del Aeropuerto de Tijuana, “el paseo de la fama”.
- “Sí, me invitó y le dije que no. Yo no creo que haya que cambiar la imagen de Tijuana, lo que hay que cambiar es la realidad, son los problemas”.





LA TERCERA NACIÓN.-



“¿Conoces el proyecto de Tijuana. La Tercera Nación...?”. Fue la pregunta directa para Campbell, el escritor que ya apretaba un papel de manera nerviosa.
- “No sé mucho al respecto. En primer lugar la idea de “Tijuana. La Tercera Nación...” es una idea que mí no me atrae mucho. Yo la siento un poco artificial. Es una idea que no termina de cuajar. Entiendo que, en cierto modo, es una invención novelesca porque la palabra Mexoamérica aparece, por ejemplo, en la novela Cristobal Nonato de Carlos Fuentes.
Yo, en lo personal, aparte de que no tiendo a predecir el futuro porque no tengo tanta imaginación, no acabo de estar convencido de esta idea. Pienso que es sólo una idea, ni buena, ni mala, a nadie hace daño. Sí me parece un poco artificial. Yo no avizoro que vaya a existir una Tercera Nación de este tipo.
No he estado tan informado del programa éste de La Tercera Nación como para tomar una posición. He leído algunas notas pero... realmente yo no me lo tomo tan a pecho. Vine un poco sin saber, ni siquiera me puse a investigar”.





LA INVITACIÓN DE GALICOT .-


A propo: otra pregunta obvia para Campbell. ¿Recibió alguna invitación del empresario José Galicot para formar parte de la serie fotografías gigantes instaladas en el pasillo del aeropuerto y que pomposamente se califica como “Paseo de la fama”?
- “Sí, me invitó y le dije que no. Hace unos meses me habló y le dije que no porque yo no creo que haya que cambiar la imagen de Tijuana, lo que hay que cambiar es la realidad, son los problemas. Me recuerda mucho esta campaña de unos hombres de negocios de Ciudad Juárez que están muy indignados porque en la prensa se habla de las Muertas de Juárez. Creo que lo que menos importa es la imagen de Ciudad Juárez, lo importante es resolver los crímenes contra estas muchachas de Juárez.
Por otra parte, yo no sé quiénes son los organizadores de estas cosas, no los conozco. Y también la invitación me pareció un poco inmotivada y extraña porque el señor que me invitó no había leído un solo libro mío y ni siquiera conocía algún título. No entendí muy bien porque me estaba invitando si no sabía quién era yo”.

Saturday, May 15, 2004

Vertedero de cretinadas




Por éktor henrique martínez





UNA TRENZA HECHA CON LOS PELOS DE MI VERGA


Acto seguido viene la segunda parte del articulejo dedicado al TRENZA DE ARENA. ¿Recuerdan el capítulo anterior? Bueno, nos quedamos en el momento que doña Flor India le dice a su hijo Kriko:

—Tesoro, ya te dije que no te juntes con esa chusma.
—Sí, mami. ¡Chusma, chusma! ¡Prrrff!




UNA TRENZA HECHA CON LOS PELOS DE MI VERGA


Este aspirante a intelectual cree que sus angustias son normales. Es igualito al Raúl Delasco, pero al revés; es decir un derrotista, negativo y pesimista de hueso colorado. Si el taradito de la telera argüía: "Me veo como un ser humano con deseos de servir a los demás"; la mística del Fausto, sencillamente, opera en dirección contraria: "no hay más felicidad que mandar a todos a la verga." Estoy seguro que el Trenzas, quien camella en un noticiero de papel a las órdenes de oligarcas de la (in)comunicación, ni de broma osaría mandar a la vergoña a sus explotadores patrones. Ante ellos su rígido denuedo se vuelve chuchada jelatinosa y acomodaticia y su flamígero discurso arroba tonalidades poco más rositas que las de la rola Amorcito corazón. En cambio, fuera de la gacetilla, donde el bato escribe por encargo y regido por los intereses y límites que le señala la marchantería de la abstracta libertad de expresión, sí porta como un matasiete de ocasión abrevando fundamentalismos y bloqueos dogmáticos. Pero ni jugándola al bravucón consigue, ya no digamos extirpar, sino esconder el miedo en algún chiribitil metafísico. Su misma mediocridad intelectual —de la cual reniega y endosa a terceras personas para inmacular su sentimiento de orfandad— le impide formular criterios diferenciales. En su contenido escritural se percibe el temor a elaborar concepciones críticas y analizar contextos. Simplemente refuta sin decir nada.





EL VIZCAÍNO, EL CHÁIDEZ Y EL CHARCO VALEN PARA PURA VERGA


Criticar no significa vociferar que algo está bien o está mal. Hay que analizar, desmembrar conjeturas, debatir y proponer ideas, rehacerlas. Sólo así es posible darle a la escritura un sentido verdaderamente crítico. Es muy fácil pitear que el pro Vizcaíno, Cháidez y el cretino del Charco somos unos pinches payasos valedores de verga. Pero ¿qué consistencia intelectual pueden tener esas imprecaciones? Ni un grumo de reflexión hay en las frasecitas que desprende su julepe cibernético. Lo que nos lleva a cotejar la alegoría, enquistada en su blog en fecha 20 de abril de 2004, y procesada en sincronía con un individualismo atrofiado por la frustración neurótica, el nihilismo feroz y un nietzscheanismo torpe y mal digerido:

"pero como todos sabemos, muchos de los integrantes del mundo cultural de tijuana valen para pura verga y eso que valen lo demuestran en los pocos espacios que hay para expresarse. basta con que recuerde lo leído en las páginas de identidad del mexicuino. no comprendo al dinosaurio cultural vizcaíno en gastar árboles para dar cabida a mamadas como las escritas por cháidez y un tal héctor henrique martínez. si eso es la inteligencia, realmente estamos valiendo madre."




FETICHISMO CLASEMEDIERO Y METALITERARIO


Acerquémonos a revisar la rabia existencial que el gacetillero descolla sin fundamentos objetivos; y cargándole las pulgas al primer perro que encuentra, y si es un chucho flaco, mejor. Pues, si son muchos los "integrantes del mundo cultural de Tijuana" los que, según este ideólogo de plastilina, "valen para pura verga", ¿porqué no se digna a mencionar, cuando menos, a algunos elementos del ramillete de culturosos con los que se codea y comparte almohada? Por ejemplo, Gilberto Licona. Dentro de todo el rebaño cultural —periodístico y literario— ¿porqué nos escoge de sus puerquitos? Porque su minucia pendenciera, disfrazada de falsa hidalguía, no alcanza a penetrar más allá de las apariencias; síntoma palpable en una angustiosa pobreza intelectual que prefiere el desprecio que el ingenio. El Vizcaíno, el Cháidez y el Éktor son las nubes que manchan la claridad de su hermoso cielo. ¡Bah!, pobre cabrón. Ha de creer que la moral es un asunto de ratones, practicantes de la "ética de la resistencia", sin más basamento teórico que el fetichismo clasemediero con el que se disfrazan de miembros del pueblo llano cada fin de semana, creyendo que encontraron el camino de Damasco.
El complejo de filias y fobias emocionales del señor Trenza no llega a conformar un indicio de aquello que podría llamarse ejercicio de asedio, si algún valor tiene es el de una metáfora de soledad, pero no de acierto literario sino como fenómeno de estudio de la siquiatría. Lo que escribe no tiene más significado que la insignificancia; su texto se reduce a la expresión de un tic nervioso, a una carcasa de resentimiento. Cuestiona la capacidad intelectual de los "integrantes del mundo cultural de Tijuana" utilizando como único registro metaliterario la fijación fálica que lo tortura. Su anémica disposición no está para increpar aquello que no puede superar su hueca prepotencia, su envidia de sacristía. ¿Conqué autoridad literaria o bagaje cultural respalda el insulto fácil y la agresión gratuita que dispara sobre el profe Vizcaíno y Cháidez? Que muestre argumentos, dotes literarios, obras, productos, composiciones o creaciones que lo legitimen como el deus ex machina facultado para tirar esa putísima vaina que enhebra en contra de los personajes que alude. No lo hace porque si lo hiciera solamente exhibiría sus miserias. Por tanto, don Trenzas no está como para desenvainar la espada. Mejor debería portarse con seriedad y dejarse de macanas. En lugar de bordar esa clase de inanidades mejor dedíquese a rascarse el culo. Su cerrazón tal vez se hubiera podido entender en la cuevas Zugarramurdi.




EL ZOILO QUE FIRMA COMO TRENZA DE MIERDA


A Cháidez y a Vizcaíno, independientemente de los recorridos fangosos por los que pudieron haber andado, les reservo un especial afecto y reconocimiento porque, además de ser activos participantes en la vida cultural de Tijuana, han prestado espacio desde sus trincheras, oficiales o no, para difundir e impulsar el trabajo de un buen bonche de clica (amigos, conocidos, rivales, enemigos, etc) relacionada con el birote de la cultura. Y quienquiera que tenga sensatez y honestidad puede dar constancia de que, poco o mucho, según sea la relativa valoración que emita, han contribuido a transformar esta letrina fronteriza, territorio todavía inculto e incívico, en algo más que una jurisdicción de putas y cabrones.
Antes de lanzar peroratas hay que revisar nuestras posiciones, ir a las raíces de nuestros problemas espirituales y materiales. Sólo así podremos frenar el repugnante canibalismo que esta sociedad vertical, dicotómica, amputadora, desgarradora y mezquina nos viene endosando desde antaño.





EL TRUJILLO MUÑOZ Y EL NORZAGARAY SON PENDEJOS Y VIVIDORES


Con una ligereza de chapulín, además, el zoilo que firma como Trenza de arena, creyéndose con razones para juzgar, pero sin aportar nada positivo, también se dedica a censurar, juntamente con el Angel Norzagaray, al chamán de los culturosos de Chicali, o sea al mechudo Gabriel Trujillo Muñoz, a quienes no baja de pendejos y vividores; y como novia despechada hace tremenda muina en contra de los citados batillos:

" ...el señor mungaray se hizo amigo de los medios y de un dizque crítico vividor de la dramaturgia, ángel norzagaray, que a pesar de no ser la gran mierda, a veces se aventaba algunas críticas contra la máxima casa de estudios [sic]. al teatrero norzagaray, como el otro vividor de la cultura gabriel trujillo, que también es de la tierra donde se detuvo el sol, pero para contemplar a esa bola de pendejos, le dio una coordinación de no sé que madres. [Post del 19 de abril de 2004]

Tales designaciones no resisten ni el menor análisis. El niño de la trenza de arena, una de dos, o actúa como un culero ortodoxo en equivalente rango de aquel que sostiene que todas las mujeres son unas putas, menos su mamá y su hermana; o habla de lo que crasamente ignora.
Respecto a la persona del maese Trujillo Muñoz, podrá palabrear cualquier chingadera que le venga en gana, hasta que el ombligo se le hinche a causa del rencor patológico que padece. Con sus rebuznos pedantescos, frutos de una deprecación mental y de un atávico analfabetismo funcional, podrá otorgar los epítetos que se le acomoden al doctor Trujillo; verbigracia, que es un acaparador de premios, un capuchineador de becas, un profe aburrido, que se agencia los trabajos literarios de sus alumnos, que posee una voz de pito, etcétera, y hasta llenar un barril de inmundicias. Pero lo que sí es un verdadero despropósito y vil calumnia es llamarlo "vividor". Solamente un baboso puede escupir y aceptar como verdad legal ese estúpido determinismo, al mismo tiempo que, contradictoriamente, se postinea dueño de una inteligencia seria y ecuánime. (En parangón, lo anterior me recuerda aquella ley de la época victoriana, conocida entre 1860 y 1870 como Decreto sobre las enfermedades contagiosas (The Contagious Diseases Acts), en virtud del cual el gobierno británico regulaba la prostitución, aceptando la puteada desde la edad 12 años, y establecía que cualquier jaina podía ser tachada piruja de acuerdo con el testimonio de la policía, y coaccionarla a examen médico o guardarla en chirona, según el criterio del enjuiciador).
El écrivain raté, que en mexicañol quiere decir escritor mediocre, no cabe duda que ha venido juntando rabia contra intelectuales, escribanos y universitarios, arrastrando consigo los trapos sucios de una infancia y adolescencia saturadas de complejos de culpas, traumas de inhibiciones y deseos reprimidos, para desembocarla como desfigurada estampa periodística o literaria. Pero se autoengaña porque su prédica lleva en sí los exaltados, tensos y amargados gérmenes del froidismo más deplorables cuyos efectos rebasan considerablemente las intenciones del mismísimo Freud. (¡A la verga, dijo Tiúndo!).
A excepción de los zambombos, tácuaros, chalinos y demás paisas, quien se menee en la machaca cultural o el que tenga una mente habituada a los libros (de literatura, claro está), sabe el Gaby es un prolífico escritor que ocupa un lugar prominente en la frontera noroeste del patio trasero gringo, aún llamado México. Y es quizá el único literato de Baja California que ha publicado más libros, casi un centenar como autor y compilador. Y todavía el boquirroto del Fausto Sinapellido lo encasilla como un vividor.




EL MECHUDO TRUJILLO HABLA Y SE DEFIENDE SOLO


Si alguno de los tantos y no tantos escritores del norte considera al fenómeno literario como un asunto serio, no pasajero ni de ocasión, y que ha dado muestras de disciplina, talento y de abultada producción ese ha sido don Gabriel Trujillo Muñoz. Y ha demostrado "que la literatura no es cuestión de pose, sino un trabajo de exploración interior, una aportación valiosa."
No puedo resistirme a citar este rollo que el Trujillo vierte en una entrevista que aparece en el libro La lengua del camaleón I (Mexicali, 1990), y que a mi ver constituye un imperativo teleológico y una lección ética para el escritor:

"Por eso me interesa dejar constancia de las cosas que se hacen y no destruirlas, no ningunearlas, sino tomarlas en cuenta en todo su valor, para alimentar así una cultura (...) para crear una verdadera tradición literaria (...) porque hay una conciencia comunitaria y una preocupación de que el trabajo constante lleve a mejores niveles de creación y crítica. (...) las broncas, las polémicas, si son argumentadas —y no ataques personales— pueden ayudar al desarrollo cultural, pueden hacer más nítida la realidad en que vivimos. Creo, además, que es imprescindible lograr una crítica literaria que cuente con una mayor fundamentación teórica y que tome en cuenta todas las expresiones literarias pretéritas y actuales que aquí se han realizado o se realizan. Debe ser una crítica que ofrezca un panorama del quehacer literario en nuestra entidad y que nos lleve a un conocimiento cabal de nosotros mismos. Deseo una crítica tan creativa como la creación misma."
"Espero, finalmente, la formación de una comunidad literaria capaz de vencer los chismes de café y las intrigas palaciegas, una comunidad que pueda ser respetada nacional e internacionalmente por sus aportaciones y logros, una comunidad que pueda hablar, de tú a tú, con la sociedad bajacaliforniana en su conjunto y cuya presencia sirva para ampliar nuestra democracia en una sociedad, como la nuestra, que todavía cree que la democracia sólo es electoral y no una convivencia diaria, un aprendizaje continuo, una creación cultural." [Páginas 139, 150, 151, y 152]





UN CHILINDRINERO DE CAMELOS Y CUCHUFLETAS


Ahora, díganme, de pendejo a pendejo, ¿quién es el más pendejo? Pregunto porque en todo el chilindrinero uno no encuentra otra cosa que camelos y cuchufletas. Las chaquetas que este tribuletero mete en su blog de una forma tosca y apresurada, sean tópicos como el oscurantismo cultural, la chatarra libresca, la basura de literatos oligofrénicos, los esputos de poetas cursilones, las sensiblerías premiadas, la trácala en la repartición de becas y demás asuntos culturosos, y que reseña a fuerza de obviedades, son versiones facilonas y degradadas donde su autor, un contrabandista de la literatura, se caga en las cualidades intangibles que tienen que ver con la honestidad, la crítica auténtica y bien orientada.
Por otra parte, si usted, estimado lector o querida lectora, no ha leído la vitrina www.trenzadearena.blogspot.com, ha hecho bien, no vale la pena perder el tiempo en mamadas que no tienen ninguna trascendencia, ya que su titular no se digna a formular argumentos válidos a la hora de refutar y soltar pedorrera. De la lectura de los bodrios que garrapatea mientras echa espuma en la pantalla de la teta de vidrio, se deduce que su cerebro de amiba carece de capacidad racional para examinar con rigor, honradez, generosidad y sin complacencia ni temores. Tal vez esa bagatela desechable pase a la posteridad, evaluada por los estudiosos de la filosofía estética como una excrecencia histórica. Es cosa igual a lo que un general de Napoleón le respondió a su homólogo inglés cuando éste le exigió que se rindiera, a lo que aquél le contestó: ¡Merde!





PA CALLARLE EL HOCICO AL TRENZITAS


Ya que le preocupa tanto al señor Trenza de arena la mengambrea de la imparcialidad, y toda vez que pregona (jeje) la eticidad en la conducta del escritor; a fin de que sus ángeles protectores lo lleven a tocar con sus finos dedos la última capa celeste para que Dios no lo acuse de incrédulo y pueda seguir tecleando con la humildad y la sencillez que lo caracterizan, procedo a transcribirle une estilema que publiqué en el suplemento (ay, ya me da miedo decir cultural) Identidad, filius del pápiro El Mexicuin, según creo a mediados del año pasado, y donde saco a balcón las pendejadillas que escribió una sedicente periodista que responde al nombre y apellidos de Reyna Martínez Hernández. Reproduzco el artículo de marras para que el anacoreta trastornado del Fausto le baje de güevitos a su pedantería cacariza con cual intenta chantejear a sus lectores. Va de nuez el tartajo para este seudointelectual zamacuco.





TÚ QUE ERES POETA Y EN EL AIRE LAS COMPONES


Reyna Martínez Hernández, colaboradora de El Mexicuin y responsable de la sección Vida Cotidiana, donde escribe toda suerte de mamadas y vierte mentiras que escurren a chorros, se presenta a ojos de leyedores como autora de una bodrio que su cabecita hueca fraguó estropajosamente. La gacetillera se entrega al chacoteo reduccionista envenenando aún más el ambiente periodístico con una retahila de mafufadas la cual, más que datos informativos, contiene adulaciones rastreras y cretinismos agudos. Paso a despeluchar el contenido de la ratonera nota reporteril.
El 17 de agosto de 2003, la ruca publicó un texto charamusquero titulado Edificar. Se trata de una frivolidad quitapelillos dedicada a un tecnócrata maicerón del Pichonavit, quien, según palabras del profe Antonio Magaña, resultó ser más adicto al tráfico de influencias que el mariachi de la ignorante Sari Bermúdez, chacalona del CONACULTA. (Recuérdese que ambos batillos salieron embarrados en el birote relacionado con el ofrecimiento de servicios y venta de mengambreas de negocios particulares, utilizando como changarro promocional las oficinas de gobierno donde tabaneaban. O sea que el primero de esos güeyes aprovechaba su cargo de servidor público pa hacerse propaganda de consultor, y el segundo, al chile pinto, se la rifaba desde las entrañas del estado troquelando teléfonos celulares).





ACOSTÁNDOSE CON LA MUJER QUE NO SE DESEA


Pero, mejor pasemos a la machaca que nos concierne dilucidar. No sin antes aclarar a mis lectores que leer el articulejo con el cual doña Cuina (Reyna, pues) se incorpora a la nómina de El Mexicuin puede resultar, que es lo cinchado, más frustrante y patético que acostarse con una mujer que no se desea (así que si vomitan no es mi culpa).
Y en efecto, vemos que las palabras de la gacetillera se colorean de zanguangas tendientes a inflar egos. Son parrafadas quitapelillos mezcladas de mentira, cursilería y estupidez, por así decirlo: imbecilidad desenfrenada y aderezada de galimatías. Mastíquense el execrable camelo de la ñorsa:

"Muy bonitas, casi poéticas las palabras que escuchamos por parte del licenciado Raúl Bejarano" (pretty boy and yuppie, en el idioma patronal) "delegado del Infonavit en la entidad, al hacer uso de la palabra en el evento Expo Construcción e Inmobiliaria 2003, al señalar que la construcción es un factor de progreso social".





DIÁLOGO DE UNOS CHOLOS QUE HAN LEÍDO A CÉSAR VALLEJO


—¡Qué bonita manera de diferenciar las condiciones materiales de vida! Con toda razón escribió Bertolt Brecht: "Si se le lame el culo, se trata de un señor, y si se le escupe en la cara, se trata de un lacayo."
—¿Intereses pragmáticos?
—Ni dudarlo. Intuyo eso que decía Porfirio Díaz cuando algún periodista estrilaba: "Ese gallo quiere maiz." Pero continuemos...

Estabamos en que las musas se revientan de emoción y el ambiente se satura de lirismo; deviene la gracia poética; verso, relato, canto y acción. Ya lo dijo el poeta Bejarano: "la construcción es un factor de progreso social".
El verso parece un grito de Lautreamont, el impulso creativo es tan refinado que habrá de perdurar como una excelencia formal del arte por el arte. El estado del alma descubre el objeto y lo eleva hacia la formalidad estética del más alto y puro parnaso: "Construir, dijo", el poeta Raúl Bejarano, "significa mucho más que combinar ciertos elementos para lograr un inmueble."

—¡Ah, cómo es de baboso! Pero los inmuebles suelen ser terrenos, lotes baldíos, predios o solares que no requieren ser construidos porque ya están logrados por leyes objetivas de la naturaleza.
—Ssssshhh. Cállate y deja que siga leyendo.

"La construcción se convierte en un elemento del desarrollo humano" (¡qué bello estribillo!; ¡qué metáforas tan musicales!).

—¿Pueden ustedes vislumbrar ahí los tropos verlainianos, las adecuaciones estilísticas que nos heredó Rubén Darío?
—Tú también tas agujerado del cerebelo.

La expresión poética "construcción, elemento del desarrollo humano" parece una fragancia embalsamada de plasticidad sonora, una evocación metafísica de altísima sabiduría.
(El asunto suscita una náusea inmediata, pero estoy seguro que el morboso lector se esfuerza por mantenerse atento a la fétida miasma que eructa la Reyna o el traficante de influencias, ya ni sé cuál).




NO HAY GENTE MÁS SENSIBLE QUE EL POETA BEJARANO


La antologadora del poeta Bejarano manifiesta de éste:

"Sus palabras y la presencia de los principales desarrolladores de viviendas" (en realidad, fraccionadores y dueños de inmobiliarias que, culeramente y sin más límite axiológico que la descarada usura, dan gato por liebre) "en este acto tan importante que por vez primera se realiza en esta ciudad" (el premio Nobel es una vil chingadera de diletantes al lado de este refuego), "dio pie a pensar en las condiciones en las que se oferta actualmente la vivienda social tanto en la entidad como en el resto del país."

—¡Qué felicidad! La poesía viene a conciliar toda contradicción existente entre macuarros y ricardos. Detrás de las palabras del vate Bejarano hay anhelos de paz, tranquilidad, convivencia social.
—Mientras no lleguen los abogados mercantilistas a embargar el inmueble, hipotecado por moratoria en los pagos. Ahí sí va a valer madre la paz, la tranquilidad y las mamadas que le siguen.
—¡Pero coño, si la relación entre la poesía y las condiciones socioeconómicas no es determinista!
—En teoría, mi buen. Porque aquí, sino pagas te ponen de patitas en la calle. Y es que la autoalienación de la humanidad (dijo Walter Benjamin) ha alcanzado un grado tal que puede experimentar su propia destrucción como un placer estético de primer orden.
—Y yo que me creía el rey del mundo cantoneando en un chante fiado, pagadero, si bien me va, a 30 abriles de distancia. ¡Qué manera de cagarse en el artículo 27 constitucional!





PERO NO ES LO MISMO BEJARANO QUE VEJAR EL ANO


Pero basta de quejumbres, mejor pasemos al meollo del asunto que nos concierne licar. Al finalizar su bodrio, la gacetillera lisonjera apunta un grotesco guéguere que casi apesta a pedo de zorrillo:

"Qué bueno encontrar en este ámbito gente tan sensible como el licenciado Bejarano, que seguramente reflexionará acerca de estas nuevas necesidades, y del compromiso que implica dotar de una vivienda a una familia".

—¡Sí, Chuy! Familia cuyo chipocludo o chipocluda, según sea, deberá previamente azotarse con tres mis dólares para cinchar la mula.

"Un bien prácticamente para toda la vida" (a no ser que se haga cuacha por algún siniestro o bombazo) "que siempre estará ligada a su desarrollo integral" (y hormonal, faltaba más) "como individuo."

A estas alturas el esteta Bejarano debe estar preparando su libro Cantos de vida y Construcción que, sin dudarlo, será auspiciado por la recua de gandules que padrotean el FONCA, el IMAC y demás elefantes blancos buenos para nada).




cretinadas@yahoo.com
www.charquito.blogspot.com


Thursday, May 13, 2004

Vertedero de cretinadas



Por éktor henrique martínez






TRENZA DE RENCORES Y DESPECHOS



En su vitrina cibernética, www.trenzadearena.blogspot.com, el señor Fausto Sinapellidos, después de informar acerca de los entretelones que los dictados de su corazon revelaron durante la jumena madrugada del día —qué ironía— uno de mayo en e chupadero conocido como el Dandy, escribió que el autor de este Vertedero no hace concesión de imparcialidad cuando señala los entuertos gramaticales en que incurren los periodistas. Y afirma que a los únicos batos que agarro de bajadita son los reporteros escribano del pápiro Frontera, no así a los gacetilleros del Mexicuin. Pues ni que yo fuera un mantenido del gremio cetemista que me gusta vivir de la mierda mediatizadora que emerge de los medios de (des)información. Y como no me mantengo del achimero periodístico, me vale guílson tanto el pinto como el colorado. Ni que los putos del Mexicuin fueran mis compas.

Por tanto, buñuelo no soy en esas cuestiones que apuntala mister Fausto. Ya me viera diciendo: "Ay, a los del Mexicuin no los critico porque ahí me publican mis escritos". Seguramente les voy a colocar la aureola de intocables, absteniéndome de despotricar contra ellos.

En lo que a mí toca, me vale puro sorbete que sean del Zeta, del Mexicuin o del Frontenis. Me basta conque obren perdulariamente, aborten galimatías, utilicen una sintaxis de verdulera o redacten con el culo para ocuparme de tales cabrones, sean de un gremio o de otro. No esta en mí actuar como un caradura borreguil y comprometerme inmoralmente con algún culero que me marque la línea a seguir en el acto escritural. Y en caso de que me dijeran: "Cámbiale aquí; quita eso; pon esto otro"; sencillamente los mando a la bichora y me largo. Y ahorita se lo voy a demostrar.

En su blog el señor Trenza de arena me menciona, inducido, tal vez, por "la mitología esquematizada" —como dijera el barbón chicalense monopolizador de galardones literarios— del maniqueísmo de vulgata que preconiza la división de la perrada entre "buenos" y "malos". Doy a probar una cucharada de su sopa:


"la neta, me cayó bien el julio, pero alguien que no me cae bien, no por su persona, sino porque no coincido en su forma de escribir es héctor manríque, que escribe el charquito. más que sus ideas, porque es un vato que argumenta y eso es bueno, no me pasa su forma de expresarse. del blog del charquito, al igual que sus escritos en el mexicuino, no me pasa que critique a los reporteros del frontera y su forma de escribir y omita las pendejadas que hacen en el medio que es la mayor porquería del estado: el mexicano. eso se lo dije en la peda, en la mesa que casi compartíamos en el dandy del sur." [Post del 11 de mayo de 2004]


Como los foquemones que le ponen al cristal, don Trenza (tal vez por su timidez y falta de confianza) es un chaval deseoso de sustraerse a los extremos de la automarginación y a las limitaciones de su reducida autoestima:


"el compita electrónico, que hizo su presencia física desde suecia, curiosidades de un tijuanense, me puso en su lista de blogitas. lo leí y me awuité, por considerar que quedé encerrado en un grupito: cosa de la que siempre he renegado. no hay más felicidad que mandar a todos a la verga y más cuando en ese grupito hay personas que no comparto sus ideas ni sus modos de expresarse." [Post del 11 de mayo de 2004]


¿Ven lo que digo? Parece que el men no se quiere ni él mismo. Debido a su confusión existencial, el Trenzitas se comporta peor un impúber que se niega a jugar a los carritos con los chilpayates del vecindario contiguo. ¿A quién me recuerda?

—Tesoro, ya te dije que no te juntes con esa chusma.
—Sí, mami. ¡Chusma, chusma! ¡Prrr!


Sin embargo, el bato cree que sus angustias son normales.


CONTINUARÁ

Monday, May 10, 2004

Vertedero de cretinadas





Por éktor henrique martínez







CARTA DE RAÚL ACEVEDO SAVÍN




Hermosillo, Sonora a 4 de mayo de 2004.


"HORAS DE JUNIO", HOMENAJE A JUAN BAÑUELOS



Mtro. Éktor Henrique Martínez

P r e s e n t e

Nos es muy grato dirigirnos a usted para invitarlo a participar como
lector de su obra literaria, en el IX Encuentro Hispanoamericano de
Escritores Horas de Junio a realizarse los días 3, 4 y 5 de junio del
presente año en la Ciudad de Hermosillo y en el Puerto de Guaymas, Sonora.

Horas de Junio se ha constituido como un espacio y tiempo de encuentro
entre escritores y amantes de la literatura para compartir la creación
literaria así como planes, ideas y experiencias.

En esta ocasión le rendiremos un reconocimiento al estimado poeta Juan
Bañuelos, por su obra y trayectoria en las letras nacionales.

Esperamos que su respuesta a nuestra invitación la pueda confirmar a la
brevedad para incluir su nombre en le cartel-souvenir y en el programa
del evento.


A t e n t a m e n t e


Raúl Acevedo Savín
Coordinador General
del IX Encuentro Hispanoamericano
de Escritores “Horas de Junio 2004”


raul@extension.uson.mx

horasdejunio@hotmail.com









¿Y YO PORQUÉ?




"Porque el lenguaje siempre ha estado al servicio
del coraje del hombre; y la forma de su pie no
puede estar fuera de la huella que deja."
Leopoldo Ayala







Maese Raúl Acevedo Savín, coordinador general
del IX Encuentro Hispanoamericano de Escritores
"Horas de Junio 2004":



Doy respuesta a su misiva-invitación con injustificada tardanza, y disculpe usted mi actitud morosa. Espero que la presente contestación no esté muy a desatiempo.
De antemano le agradezco el cometido que me hace; no obstante, creo yo, no ser el benjamín indicado para "participar con [mi] obra literaria en el IX Encuentro Hispanoamericano de Escritores", próximo a celebrarse en la ciudad de Hermoso y, asimismo, en el puerto de Gueymas. Parafraseando a nuestro inculto preciso y mandatario con poder bicéfalo, pregunto a usted: ¿y porqué yo? Existe gente más merecedora que el suscrito en el ámbito de los culturosos (hablo, por ejemplo, de los patricios culturales que usted ya conoce y ha tratado; acuérdese del malogrado Festival de Literatura del Noroeste quimerado por el CECUT, allá por el mes de noviembre de 2003; ¿le siguen gustando esos fracasos?). Créame que no me siento un suertero ni un afortunado con la invitación de marras; por el contrario, me ha puesto de culo contra la pared. Mi estrecho cerebro no logra dilucidar porqué razón debo yo estar en un acto literario que paralizaría mi pensamiento y mis tanteos subjetivos como escritor (claro que tal cosa ampliaría mis escuetas relaciones sociales y me llevaría a conocer y tratar en directo a algunos productores letreros, y hasta una que otra suripanta culturosa que —ya muy picada, quiénquita— soltara el cacharro, como sucede en tales "encuentros"; por algo los nombran así, ¿qué no?).

Su invitación, más que regocijo, como dijera Artaud, me produce hormigueos en el cerebro, toda vez que no acostumbro a deleitar a oidores a través de reuniones tertuleras; pues en tales círculos literarios, por cierto, más cerrados que un locutorio de monja, es precisamente donde el ejercicio literario no debe procurarse la clientela. De antemano hay suficientes razones para sospechar y al final sacar a colación la certeza de que los encuentros literarios no son otra cosa que un repujo de vanidades, fullerías del egocentrismo, de la poses de ocasión y de otras simplezas parecidas. No obstante, mi emoción es más fuerte que mis convicciones (y conciente de que ningún provecho obtendré para mis musas en semejante convite que, duda no cabe, será un mentir a Juan Bañuelos, un seguro mentir porque nadie podrá ir a preguntársele al poeta), he decidido enfrentarme a las circunstancias que el destino me depara, sin saber siquiera por donde empezar. La cosa no es quedarse callado ni desdeñar las invitaciones que se brindan de buena fe, pues como ya lo advertía al autor del Periquillo Sarniento el silencio y el disimulo son tapaderas de la poca instrucción y del escaso espíritu de hermandad. Entre toda mi vulgaridad y bellaquería aún me queda un poquito de educación civica, reducto de la buena crianza que poco a poco voy tirando por la borda para que el sentimiento no recaiga en resentimiento. Así que reitero el honor que me brinda al invitarme y por este conducto le retacho respuesta de aceptación, manifestando que ahí estaré a efecto de chasquear con mi lengua, de epiléptica timidez, palabras fenecen cuando uno las pronuncia. Por ende, solicito, si es que todavía hay quebrada, incluya el nombre de este cretino en el "cartel-souvenir y en el programa" del dietario letrístico que usted cabildea.




ACEVEDO SAVÍN SIN CONOCERLO?


Antes de clavarle el punto final a esta mengambrea, esmuñiré algunas consideraciones respecto a Raúl Acevedo Savín, no tocante a su producto literario porque de éste a lo mucho he leído unas cuantas narraciones dispersas en revistas o suplementos culturales, sino de su persona misma. En el año de 1983, cuando yo era estudiante de derecho en la UABC, recién había cumplido la mayoría de edad. Y como contaba únicamente la la precartilla del servicio militar, debía, entonces, pasar a recogerla ya liberada en un cuartel de Navojoa. Pero cuando llegué ahí los guachinangos me mandaron a la gáver; me dijeron que mi cartilla ya la habían quemado porque la fecha de entrega había fenecido. No tuve más remedio que caerle a Hermoso a efecto de solicitar un duplicado de la misma en el archivo de la base militar de Sonora. Y así fue, aprovechando las vacaciones de navideñas me dejé ir liso a la capirucha sonorense. Para realizar el trámite de la cartilla en cuestión necesita arranarme un par de días en Hermosillo, por lo cual un compita mío que estudiaba letras en la UNISON, y a quien estimo mucho (porque él fue quien me metió en el pedo de la literatura), me tiró el sablazo diciéndome que dijo que le cayera al chante donde cantoneaba; su nombre es Leonel Flores Magallanes, alias el Lión. Y dicho y hecho, una noche, a principios del mes de enero de 1983, como a eso de la una y cacho de la baraña aterricé en su cantón, una casa de huéspedes que compartía junto con otros compañeros de estudio y unos profes. El bato me recibió con un flavio. Ahí conocí al Popeye, un ruco de aquellas que impartía clases en la uni, creo que era el machín rin del cantón. Tambien conocí a otro compa que le decían el Pineli (o así se apellidaba). Asimismo, a un morro medio mamerto al que le apodaban el Cholo; y un piratón que no recuerdo su nombre. Días después cayó a ese chante el Acevedo Savín, acababa de llegar de vacaciones de la Isla de Cedros. Cruce con él unas cuantas palabras; con el que más me acople —por razones musicales— fue con el Pineli. Estuve en ese chante, sito, creo, en la calle Doctor Licona de la colonia noséqué. Mis dos días de estancia se volvieron como siete (tan bueno estaba el cotorreo que me engrane). De esta forma fue comole di tinta al Raúl Acevedo Savín. Creo que el bato ni siquiera se ha de acordar de miguel. Y colorín colorado.



Culo de San Diego, a 9 de mayo de 2004

Éktor Henrique Martínez


Saturday, May 08, 2004

Vertedero de cretinadas





LA BEGUINA O EL FEMINISMO MíSTICO





Por éktor henrique martínez





Es caldo muy cuchareado el decantado principio de igualdad entre los seres de sexo diferente. Esa invocación deriva del jusnaturalismo y alcanza su punto de ebullición en virtud de los derechos humanos. Pero la igualdad en un mundo roñoso como este que nos endosan como patrimonio global, no se funda en la justicia sino en el oportunismo, o sea en los condicionamientos culturales y en las relaciones políticas-sexuales verticales, manejadas por una minoría.
Merced de lo antes dicho, en un blog denominado LA FORMA Y EL FONDO (www.pneumatico.blogspot.com), una hermosa criatura que suscribe bajo el nombre de Beguina, dotada de inteligencia excepcional y de esa "abertura —para usar la definicion freudiana— similar a una herida", anota lo siguiente:

"Desigualdad de género
Lo dijo mi amiga Hildegarda: Hombres y mujeres nacemos iguales, pero nosotras alcanzamos mayor evolución.” [post del 22 de marzo de 2004]

Muy cierto, desde el punto de vista formal, es decir social, político, legal, etc. Pero biológicamente constituye una imposibilidad. Ahora, eso de que ellas alcanzan mayor evolución también es neta: jalan más un par de tetas que dos carretas de bueyes.
Sin embargo, tan etérea es la noción del igualitarismo entre las mujeres y los hombre que, siendo abstracción pura, solamente alcanza su máximo grado de concreción cuando es llevado a la cama.

El trabajo bloguero de la mina ofrece una versión del feminismo místico con marcadas tendencias didácticas y oteadas en un academicismo hermético. El mérito que tiene es que no descarga inquina contra los machines ni suele dar rienda suelta al desplaye de histeria autobiográfica como suelen hacerlo la mayoría de las blogueras obnubiladas por la animadversión tolonguera [1]. Me refiero a las que militan en ese movimiento demencial que ha corrompido y caricaturizado al auténtico feminismo. Por el contrario, la ruca no se deja impulsar por el deseo de sentirse víctima y enemiga del varón. Ella aboga por la instauración de acciones complementarias entre los hombres y las mujeres:

"Si nuestra comuna no está integrada por hombres, no se debe a un rechazo de nuestra parte. Siempre los hemos invitado a compartir la comida y el trabajo, pero frecuentemente hay patrones que los arrojan a vidas solitarias. Incluso hay quienes aún creen que el amor sólo puede hacerse pleno en la pareja. Aquí se desarrollan otras formas, aunque los renacentistas objeten que la Utopía no puede sostenerse fundamentalmente por mujeres. En realidad quisiéramos que más hombres se acercaran y compartieran el trabajo, la comida y la bebida con nosotras, las beguinas." [post del 8 de marzo de 2004]

Con lo antes expuesto, el lector da cuenta que la Beyina se encuentra lejos de creer que todos los males del mundo son culpa atribuible a los batos y que la cultura patriarcal y la imposición de los valores machistas no dependen en su totalidad de la erección del pene. La Beyina, hasta en el nombre del sitio web que regentea, mediante un ingenioso juego de palabras, intenta borrar la morfología de los distingos genitales; "pneumático", pne como sinónimo de verga, para simbolizar la presencia del hombre, y neumático, equivalente a llanta, rueda con hoyo, simbolizando el orificio vaginal, la panocha o el hachazo del Diablo por donde segregan los reductos de la "periodicidad íntima" que, aunada al parto y el dolor, representa —según la Biblia, obra de machos dominantes— el eterno castigo infligido a la conducta delictiva de Eva.

Lo que me gusta de la Beyina es que su blog no es aburrido ni trivial; en su escritura utiliza un artificio imprescindible para mantener al lector fijo en la página virtual, hablo de la brevedad del texto. Sabe bien que un texto-chorizo termina por auyentar al lector. Lo que me parece absurdo en su blog, para no decir deplorable, no es quizá el misticismo que ahí prevalece, sino el sabor a nostalgia que se desprende de sus palabras y la elocuencia ambigua, impersonal y demasiada abstracta que prevalece en el discurso. Aunque no apela al determinismo mecanicista, advierto en sus artículo o notas posiciones teóricas sumamente erradas y plagadas de distorsiones históricas. A ver, ¿cómo está eso que la Edad Media fue una época supercurada? O bien, afirmar que la posmodernidad es un engendro de la época victoriana. Selecciono un ejemplo que ilustra con claridad la postura errática de la Beyina:
"Curiosamente el mundo posmoderno no se ha sacudido del todo la moral victoriana que lo engendró. La gente del medioevo, en cambio, ha sido más fina en cuestiones amorosas. Por algo se alaba la creación que hizo en torno al cortejo y a nosotras se nos recuerda en los feminismos del siglo veinte por nuestra autonomía y comunión." [post del 8 de marzo de 2004]

Entonces, ¿Newton y Copérnico fueron los causantes de todos los males sucedidos durante la revolución industrial? La morra idealiza paradisíacamente una de las más brutales fases históricas de la humanidad donde la ciencia y el pensamiento progresista fueron objetos de una encarnizada persecusión y represión. Una época patrañera donde el papado y la monarquía impusieron la peor refriega irracional; instalando la ortodoxia y la intolerancia; donde la iglesia, administradora de los pecados y diezmos, desplaza la razón por la superstición, aplica su compendio antibrujería (Malleus Maleficarum), incusa de herejía a la carcajada, abomina de la materia, como el paganismo y la mujer, entidades creadas por el Demonio. Los goliardos, clérigos vagabundos y herejes medievales, en sus poemas satíricos dan testimonio de muchas vicisitudes oscurantistas: clero rapaz, nobleza fatua, caballería brutal, siervos incultos. Así fue el milenarismo medieval que añora la bonita Beyina; en esencia, explotador y coercitivo.

“Y aquí andamos, todavía, eventualmente visibles pero” esto COnTinuArá

Thursday, May 06, 2004

Vertedero de cretinadas


Por éktor henrique martínez




BRUNO RUIZ



¿PORQUÉ NO HE ESCRITO NADA DE BRUNO RUIZ?


He aplazado la reseña que desde el mes de diciembre de 2003 quiero cuajar tocante a los textos del Bruno Ruiz, pero el bato —creo que por temor al plagio— me ha dejado sin asidero. Recurro a su blog —hiperficciones-f(r)icciones— y no hay archivos donde pueda conectarme (¿mecanismo de autodefensa?, sólo él lo sabe); edita sus documentos virtuales y luego los desafana. Cada página que escribe se cierra y no se vuelve a abrir, síntoma de la inmediatez y la fugacidad de sus palabras. ¿Porqué se lleva sus textos? ¿Acaso le teme a los lectores?
Reviso el blog del Bruno y no encuentro material para realizar mi reseña, y de su trabajo literario no poseo más allá de cinco cuartillas. Esa facultad de autoconfiscarse los textos me impide llevar a cabo mi empresa cretinesca.
Sorry, mai fren, en estas condiciones no te puedo dedicar ningún articulejo; sería como embellecer un cadáver a punto de engusanarse. ¿Qué puedo hacer? Soy un idealista jodido. ¿Ni modo que muela en mi metate únicamente ingredientes subjetivos o biográficos? Pues nel, esas son matraquillas que me provocan dolor de chompeta.
Por ende, esta es la razón principal que explica porqué apareces exiguamente en mi Vertedero de cretinadas, siendo que ya has recibido las aguas bautismales del Charquito, y no chorros de mala leche.





EL ESCRITOR DE FÓRMULAS INTUITIVAS


Pero ¿Quién es Bruno Ruiz? Un escritor tijuanense y connotado precursor de la literatura weblog en la frontera norte de México, y a quien el aburrido Gabriel Trujillo Muñoz en su lexiconcito de escritores y cuatachos de Baja California (Editorial Larva, 2000), a duras penas incluye en tres escuetos y caciques renglones (en cambio, el mechudo barbón chicalense, dicho sea de paso, dedica a él solapas y a su tropilla de compinches poco más de media página por entrada). Voy a ceñirme a lo que consigna el Trujillo en su canon culturaloso:

"Ruiz Bruno (Tijuana, B.C., 1965). Arquitecto y narrador. Ganó el premio de poesía y cuento del XIV Ayuntamiento de Tijuana y el premio estatal de literatura y novela con Kitsch (1997)." [p. 66]

Para BR la literatura es un hecho potencial que surge de los impulsos obsesivos necesidad de escribir; es un acto imprevisible e intuitivo. Escribir renueva.


CONTINUARÁ




ANUNCIO PARA UN NUEVO BLOG DE POESIA CREADO POR LOS TRES MARTINEZ. SE INVITA A LA PERRADA Y PELUSA FINA A ENVIAR SUS MENGAMBREAS. NO HABRA DESPLUMADERO NI COMENTARIO ALGUNO, SOLO SE PUBLICAREMOS LO QUE MANDEN AQUI MERENGUES DE GAMESA.


LO QUE SIGUE ES LA PRESENTACION DEL CUADERNILLO EN INICIO.




PROLOQUITO



¿Qué poeta se aloja en tu pellejo?
Gabino-Alejandro Carriedo




A través de este blog la intuición poética, disparando palabras, libra una batalla para conseguir una fauna variopinta de lectores y hacedores de versos. La presente vitrina no es una propuesta letrera sino una apuesta a la expresión lírica desde la teta de vidrio.
EL CHARKO [www.marconsed.blogspot.com] es un espacio donde confluyen los circuitos mentales y oníricos de tres perruchos blogueros (perdonen la soberbia) que se integran para dar vida —o muerte, según sea el caso— a un traste cibernético de antología poetica, simbiosis antipoética y compilación cuasipoética: JULIO MARTÍNEZ, EL SUECO (www.aztlan2.blogspot.com), JUAN JOSÉ MARTÍNEZ (www.letrasdecactus.blogspot.com) y ÉKTOR HENRIQUE MARTÍNEZ (www.elcharquito.blogspot.com).
Se trata de un espacio libre y abierto donde hasta la esencia de la nada puede ser expresada como verbo exaltado, juego fónico entre el signo y la imagen. El furgor de la existencia vuelto poesía a través de la plasticidad del discurso etéreo, el placer imaginativo de la palabra, la magnitud del las impresiones sensibles y las percepciones que se diluyen en la memoria son los estertores que se registran en este expediente figurativo simbolizador de los yoes poéticos.
La abstracción desnuda se baña en un río seco; los murciélagos semánticos vuelan sobre el territorio irracional de los sueños; la clarividencia del desparpajo lingüístico regresa al ojo del lector como verso compacto; la envidia inconciente de las musas es tan inocente como el llanto de un recién nacido; la eterna infidelidad de los heterodoxos son dicciones de los poetas delirantes que quieren parecerse a Dios; las potencialidades huérfanas de raciocinio son episodios reales de la ficción; las asimetrías y desdoblamientos kármicos son los disfraces de las almas rebeldes y las angustias que pesan como pesan los ahogados franquean en espejos de arena y azufre.
No importa que tan bueno o malo sea el poeta, lo que interesa en la expresión lúdica; el entusiasmo y la convicción de creerse poeta en esta miscelánea de palabras a veces inconexas y parientes del aforismo y el retruécano. Todo sea por el obsesivo ejercicio de la escritura, lo demás sale sobrando porque el único tema que tiene la poesía es precisamente la escritura, suave, bruta, fina, sin matizar, valiente, oscura, bien pensada, estúpida, ciega, conformista, crítica, ambigua, precisa o como aparezca.
Por alguna razón Verlaine escribió que no es necesario que tus palabras con minuciosa propiedad luzcan: son aún más gratos los versos grises. Que al cabo, como apuntaba Rimbaud, el poeta debe ser vidente, hacerse vidente. Debe ser el gran enfermo, el gran criminal, el gran maldito y el sabio supremo. Debe soltar todos los sentidos.

El despliegue de las transposiciones verbales ha comenzado, y entre la convergencia de lo real y lo imaginario el mar arroja su sed. Nosotros ponemos el cuaderno y ustedes las palabras, sobre todo las palabras que se aman, esas imágenes afectadas de lenguaje; las palabras que nacen de un soplo, de un salivazo, de una carcajada; las que puedan servir como pretexto a intenciones líricas.

Sean ustedes bienvenidos e invitados a despilfarrar sus incandescencias polisémicas en este proyecto mezquino y trivial del chamán de vidrio como si fuera una última cena crística.



—¡Ay!, no quiero escribir... Escribir es tenerle miedo a las palabras. La literatura es un farsa, un simulacro. Efusión teoremática de un mundo absurdo, vencido por el vértigo de la angustia y la soledad.
—No. Lo que pasa es que estás acabado. No te sale ni un verso.
—¡Cómo que no? Mirá nomás la maravilla que hice.





SUPERPOEMA



A una de mis musas predilectas,
la superpoeta Paty Blake




Estos serán los poemas
que jamás escribiremos
los versos de amor
que no podremos exiliar de la garganta
las plegarias y blasfemias
que ladran como aquellos perros
que sienten la necesidad del infinito

Hornear nuestro lirismo
con el último residuo de inspiración
para que la palabra humedecida en el silencio
ya no duerma entumecida debajo de tu lengua

La poesía es como la mujer que amamos
y que no podemos poseer
un diente de espuma
una hostia metálica
un zapato de agua
un ojo que grita
un pastel de hielo
una libro blindado
una rodilla con cara de gato
una virgen desflorada por el viento
un pavo real con botas
una lágrima que sabe a miel
y así podrás seguir
sin terminar el poema

Qué lastima que no seas poeta
siempre quise ver uno
aunque sea pequeñito
como un loco platicando con una piedra
maldita sea la parturienta
que no lo puede traer al mundo

Sin los poetas
las palabras no saben a nada
Mientras tanto
vivamos entre paréntesis
reviviendo nuestra mortandad •

ÉHM






ETERNORETORNÓGRAFO


El joven poeta murmuró cerrando el libro de Apollinaire:
"Este sí es un poeta..."
Y Apollinaire, el soldado polaco Wilhelm Apollinaris de Kostrowitzky,
enterrado hasta la cintura en el fango de la trinchera cerca de Lyon,
mirando la noche estrellada del 4 de agosto de 1914,
la tierra seca, florecida de estacas y alambre de púas,
sembrada de minas esa noche de 1914,
mirando las bengalas azules, rojas, verdes en el cielo envenenado por los gases
apretó el húmedo librito de Rimbaud mientras sobre su cabeza
pasaban silbando los obuses
y Rimbaud haciendo sus maletas en Charleville, echó junto a
su ropa los versos de Villon,
y el borroso recuerdo de unos versos que hablaban de la noche
del 711 en que Taric se apoderó de Gibraltar.
y el sombrío poeta árabe que escribió aquellos versos la calurosa
noche del 711 apoyándose en la cimitarra
imitaba los versos que su abuelo le leía en la lejana Argel;
y el abuelo de Argel había leído a Imru-ul-Qais, al que Mahoma
consideraba el primer gran poeta árabe; lo había leído una
interminable jornada en el desierto de Sahara más húmedo
ahora que entonces)
en la lenta marcha de los camellos y las teas encendidas.
y es probable que Imru-ul-Qais escribiera en la lengua de Alá
imitaciones de Horacio
y Horacio admiraba a Virgilio,
y Virgilio aprendió en Homero,
y Homero, el ciego, repetía en hexámetros los extraños poemas
que susurraban al oído los amantes en las estrechas calles
de Babilonia y Susa,
y en Babilonia y Susa
los poetas imitaban los versos de los hititas de Bog haz Keui y
de la capital egipcia de Tell El Amarna,
y los poetas del 4000 a.n.e.
Hasta que el hombre de Pekín, en la húmeda caverna de Choutien
viendo arder lentamente sobre las brasas el anca de un venado,
gruñó los versos que le dictaba desde el futuro
un joven poeta que murmuraba cerrando un libro
de Apollinaire •

LUIS ROGELIO (Cuba)








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