Crítica de literatura contemporánea.

Saturday, May 15, 2004

Vertedero de cretinadas




Por éktor henrique martínez





UNA TRENZA HECHA CON LOS PELOS DE MI VERGA


Acto seguido viene la segunda parte del articulejo dedicado al TRENZA DE ARENA. ¿Recuerdan el capítulo anterior? Bueno, nos quedamos en el momento que doña Flor India le dice a su hijo Kriko:

—Tesoro, ya te dije que no te juntes con esa chusma.
—Sí, mami. ¡Chusma, chusma! ¡Prrrff!




UNA TRENZA HECHA CON LOS PELOS DE MI VERGA


Este aspirante a intelectual cree que sus angustias son normales. Es igualito al Raúl Delasco, pero al revés; es decir un derrotista, negativo y pesimista de hueso colorado. Si el taradito de la telera argüía: "Me veo como un ser humano con deseos de servir a los demás"; la mística del Fausto, sencillamente, opera en dirección contraria: "no hay más felicidad que mandar a todos a la verga." Estoy seguro que el Trenzas, quien camella en un noticiero de papel a las órdenes de oligarcas de la (in)comunicación, ni de broma osaría mandar a la vergoña a sus explotadores patrones. Ante ellos su rígido denuedo se vuelve chuchada jelatinosa y acomodaticia y su flamígero discurso arroba tonalidades poco más rositas que las de la rola Amorcito corazón. En cambio, fuera de la gacetilla, donde el bato escribe por encargo y regido por los intereses y límites que le señala la marchantería de la abstracta libertad de expresión, sí porta como un matasiete de ocasión abrevando fundamentalismos y bloqueos dogmáticos. Pero ni jugándola al bravucón consigue, ya no digamos extirpar, sino esconder el miedo en algún chiribitil metafísico. Su misma mediocridad intelectual —de la cual reniega y endosa a terceras personas para inmacular su sentimiento de orfandad— le impide formular criterios diferenciales. En su contenido escritural se percibe el temor a elaborar concepciones críticas y analizar contextos. Simplemente refuta sin decir nada.





EL VIZCAÍNO, EL CHÁIDEZ Y EL CHARCO VALEN PARA PURA VERGA


Criticar no significa vociferar que algo está bien o está mal. Hay que analizar, desmembrar conjeturas, debatir y proponer ideas, rehacerlas. Sólo así es posible darle a la escritura un sentido verdaderamente crítico. Es muy fácil pitear que el pro Vizcaíno, Cháidez y el cretino del Charco somos unos pinches payasos valedores de verga. Pero ¿qué consistencia intelectual pueden tener esas imprecaciones? Ni un grumo de reflexión hay en las frasecitas que desprende su julepe cibernético. Lo que nos lleva a cotejar la alegoría, enquistada en su blog en fecha 20 de abril de 2004, y procesada en sincronía con un individualismo atrofiado por la frustración neurótica, el nihilismo feroz y un nietzscheanismo torpe y mal digerido:

"pero como todos sabemos, muchos de los integrantes del mundo cultural de tijuana valen para pura verga y eso que valen lo demuestran en los pocos espacios que hay para expresarse. basta con que recuerde lo leído en las páginas de identidad del mexicuino. no comprendo al dinosaurio cultural vizcaíno en gastar árboles para dar cabida a mamadas como las escritas por cháidez y un tal héctor henrique martínez. si eso es la inteligencia, realmente estamos valiendo madre."




FETICHISMO CLASEMEDIERO Y METALITERARIO


Acerquémonos a revisar la rabia existencial que el gacetillero descolla sin fundamentos objetivos; y cargándole las pulgas al primer perro que encuentra, y si es un chucho flaco, mejor. Pues, si son muchos los "integrantes del mundo cultural de Tijuana" los que, según este ideólogo de plastilina, "valen para pura verga", ¿porqué no se digna a mencionar, cuando menos, a algunos elementos del ramillete de culturosos con los que se codea y comparte almohada? Por ejemplo, Gilberto Licona. Dentro de todo el rebaño cultural —periodístico y literario— ¿porqué nos escoge de sus puerquitos? Porque su minucia pendenciera, disfrazada de falsa hidalguía, no alcanza a penetrar más allá de las apariencias; síntoma palpable en una angustiosa pobreza intelectual que prefiere el desprecio que el ingenio. El Vizcaíno, el Cháidez y el Éktor son las nubes que manchan la claridad de su hermoso cielo. ¡Bah!, pobre cabrón. Ha de creer que la moral es un asunto de ratones, practicantes de la "ética de la resistencia", sin más basamento teórico que el fetichismo clasemediero con el que se disfrazan de miembros del pueblo llano cada fin de semana, creyendo que encontraron el camino de Damasco.
El complejo de filias y fobias emocionales del señor Trenza no llega a conformar un indicio de aquello que podría llamarse ejercicio de asedio, si algún valor tiene es el de una metáfora de soledad, pero no de acierto literario sino como fenómeno de estudio de la siquiatría. Lo que escribe no tiene más significado que la insignificancia; su texto se reduce a la expresión de un tic nervioso, a una carcasa de resentimiento. Cuestiona la capacidad intelectual de los "integrantes del mundo cultural de Tijuana" utilizando como único registro metaliterario la fijación fálica que lo tortura. Su anémica disposición no está para increpar aquello que no puede superar su hueca prepotencia, su envidia de sacristía. ¿Conqué autoridad literaria o bagaje cultural respalda el insulto fácil y la agresión gratuita que dispara sobre el profe Vizcaíno y Cháidez? Que muestre argumentos, dotes literarios, obras, productos, composiciones o creaciones que lo legitimen como el deus ex machina facultado para tirar esa putísima vaina que enhebra en contra de los personajes que alude. No lo hace porque si lo hiciera solamente exhibiría sus miserias. Por tanto, don Trenzas no está como para desenvainar la espada. Mejor debería portarse con seriedad y dejarse de macanas. En lugar de bordar esa clase de inanidades mejor dedíquese a rascarse el culo. Su cerrazón tal vez se hubiera podido entender en la cuevas Zugarramurdi.




EL ZOILO QUE FIRMA COMO TRENZA DE MIERDA


A Cháidez y a Vizcaíno, independientemente de los recorridos fangosos por los que pudieron haber andado, les reservo un especial afecto y reconocimiento porque, además de ser activos participantes en la vida cultural de Tijuana, han prestado espacio desde sus trincheras, oficiales o no, para difundir e impulsar el trabajo de un buen bonche de clica (amigos, conocidos, rivales, enemigos, etc) relacionada con el birote de la cultura. Y quienquiera que tenga sensatez y honestidad puede dar constancia de que, poco o mucho, según sea la relativa valoración que emita, han contribuido a transformar esta letrina fronteriza, territorio todavía inculto e incívico, en algo más que una jurisdicción de putas y cabrones.
Antes de lanzar peroratas hay que revisar nuestras posiciones, ir a las raíces de nuestros problemas espirituales y materiales. Sólo así podremos frenar el repugnante canibalismo que esta sociedad vertical, dicotómica, amputadora, desgarradora y mezquina nos viene endosando desde antaño.





EL TRUJILLO MUÑOZ Y EL NORZAGARAY SON PENDEJOS Y VIVIDORES


Con una ligereza de chapulín, además, el zoilo que firma como Trenza de arena, creyéndose con razones para juzgar, pero sin aportar nada positivo, también se dedica a censurar, juntamente con el Angel Norzagaray, al chamán de los culturosos de Chicali, o sea al mechudo Gabriel Trujillo Muñoz, a quienes no baja de pendejos y vividores; y como novia despechada hace tremenda muina en contra de los citados batillos:

" ...el señor mungaray se hizo amigo de los medios y de un dizque crítico vividor de la dramaturgia, ángel norzagaray, que a pesar de no ser la gran mierda, a veces se aventaba algunas críticas contra la máxima casa de estudios [sic]. al teatrero norzagaray, como el otro vividor de la cultura gabriel trujillo, que también es de la tierra donde se detuvo el sol, pero para contemplar a esa bola de pendejos, le dio una coordinación de no sé que madres. [Post del 19 de abril de 2004]

Tales designaciones no resisten ni el menor análisis. El niño de la trenza de arena, una de dos, o actúa como un culero ortodoxo en equivalente rango de aquel que sostiene que todas las mujeres son unas putas, menos su mamá y su hermana; o habla de lo que crasamente ignora.
Respecto a la persona del maese Trujillo Muñoz, podrá palabrear cualquier chingadera que le venga en gana, hasta que el ombligo se le hinche a causa del rencor patológico que padece. Con sus rebuznos pedantescos, frutos de una deprecación mental y de un atávico analfabetismo funcional, podrá otorgar los epítetos que se le acomoden al doctor Trujillo; verbigracia, que es un acaparador de premios, un capuchineador de becas, un profe aburrido, que se agencia los trabajos literarios de sus alumnos, que posee una voz de pito, etcétera, y hasta llenar un barril de inmundicias. Pero lo que sí es un verdadero despropósito y vil calumnia es llamarlo "vividor". Solamente un baboso puede escupir y aceptar como verdad legal ese estúpido determinismo, al mismo tiempo que, contradictoriamente, se postinea dueño de una inteligencia seria y ecuánime. (En parangón, lo anterior me recuerda aquella ley de la época victoriana, conocida entre 1860 y 1870 como Decreto sobre las enfermedades contagiosas (The Contagious Diseases Acts), en virtud del cual el gobierno británico regulaba la prostitución, aceptando la puteada desde la edad 12 años, y establecía que cualquier jaina podía ser tachada piruja de acuerdo con el testimonio de la policía, y coaccionarla a examen médico o guardarla en chirona, según el criterio del enjuiciador).
El écrivain raté, que en mexicañol quiere decir escritor mediocre, no cabe duda que ha venido juntando rabia contra intelectuales, escribanos y universitarios, arrastrando consigo los trapos sucios de una infancia y adolescencia saturadas de complejos de culpas, traumas de inhibiciones y deseos reprimidos, para desembocarla como desfigurada estampa periodística o literaria. Pero se autoengaña porque su prédica lleva en sí los exaltados, tensos y amargados gérmenes del froidismo más deplorables cuyos efectos rebasan considerablemente las intenciones del mismísimo Freud. (¡A la verga, dijo Tiúndo!).
A excepción de los zambombos, tácuaros, chalinos y demás paisas, quien se menee en la machaca cultural o el que tenga una mente habituada a los libros (de literatura, claro está), sabe el Gaby es un prolífico escritor que ocupa un lugar prominente en la frontera noroeste del patio trasero gringo, aún llamado México. Y es quizá el único literato de Baja California que ha publicado más libros, casi un centenar como autor y compilador. Y todavía el boquirroto del Fausto Sinapellido lo encasilla como un vividor.




EL MECHUDO TRUJILLO HABLA Y SE DEFIENDE SOLO


Si alguno de los tantos y no tantos escritores del norte considera al fenómeno literario como un asunto serio, no pasajero ni de ocasión, y que ha dado muestras de disciplina, talento y de abultada producción ese ha sido don Gabriel Trujillo Muñoz. Y ha demostrado "que la literatura no es cuestión de pose, sino un trabajo de exploración interior, una aportación valiosa."
No puedo resistirme a citar este rollo que el Trujillo vierte en una entrevista que aparece en el libro La lengua del camaleón I (Mexicali, 1990), y que a mi ver constituye un imperativo teleológico y una lección ética para el escritor:

"Por eso me interesa dejar constancia de las cosas que se hacen y no destruirlas, no ningunearlas, sino tomarlas en cuenta en todo su valor, para alimentar así una cultura (...) para crear una verdadera tradición literaria (...) porque hay una conciencia comunitaria y una preocupación de que el trabajo constante lleve a mejores niveles de creación y crítica. (...) las broncas, las polémicas, si son argumentadas —y no ataques personales— pueden ayudar al desarrollo cultural, pueden hacer más nítida la realidad en que vivimos. Creo, además, que es imprescindible lograr una crítica literaria que cuente con una mayor fundamentación teórica y que tome en cuenta todas las expresiones literarias pretéritas y actuales que aquí se han realizado o se realizan. Debe ser una crítica que ofrezca un panorama del quehacer literario en nuestra entidad y que nos lleve a un conocimiento cabal de nosotros mismos. Deseo una crítica tan creativa como la creación misma."
"Espero, finalmente, la formación de una comunidad literaria capaz de vencer los chismes de café y las intrigas palaciegas, una comunidad que pueda ser respetada nacional e internacionalmente por sus aportaciones y logros, una comunidad que pueda hablar, de tú a tú, con la sociedad bajacaliforniana en su conjunto y cuya presencia sirva para ampliar nuestra democracia en una sociedad, como la nuestra, que todavía cree que la democracia sólo es electoral y no una convivencia diaria, un aprendizaje continuo, una creación cultural." [Páginas 139, 150, 151, y 152]





UN CHILINDRINERO DE CAMELOS Y CUCHUFLETAS


Ahora, díganme, de pendejo a pendejo, ¿quién es el más pendejo? Pregunto porque en todo el chilindrinero uno no encuentra otra cosa que camelos y cuchufletas. Las chaquetas que este tribuletero mete en su blog de una forma tosca y apresurada, sean tópicos como el oscurantismo cultural, la chatarra libresca, la basura de literatos oligofrénicos, los esputos de poetas cursilones, las sensiblerías premiadas, la trácala en la repartición de becas y demás asuntos culturosos, y que reseña a fuerza de obviedades, son versiones facilonas y degradadas donde su autor, un contrabandista de la literatura, se caga en las cualidades intangibles que tienen que ver con la honestidad, la crítica auténtica y bien orientada.
Por otra parte, si usted, estimado lector o querida lectora, no ha leído la vitrina www.trenzadearena.blogspot.com, ha hecho bien, no vale la pena perder el tiempo en mamadas que no tienen ninguna trascendencia, ya que su titular no se digna a formular argumentos válidos a la hora de refutar y soltar pedorrera. De la lectura de los bodrios que garrapatea mientras echa espuma en la pantalla de la teta de vidrio, se deduce que su cerebro de amiba carece de capacidad racional para examinar con rigor, honradez, generosidad y sin complacencia ni temores. Tal vez esa bagatela desechable pase a la posteridad, evaluada por los estudiosos de la filosofía estética como una excrecencia histórica. Es cosa igual a lo que un general de Napoleón le respondió a su homólogo inglés cuando éste le exigió que se rindiera, a lo que aquél le contestó: ¡Merde!





PA CALLARLE EL HOCICO AL TRENZITAS


Ya que le preocupa tanto al señor Trenza de arena la mengambrea de la imparcialidad, y toda vez que pregona (jeje) la eticidad en la conducta del escritor; a fin de que sus ángeles protectores lo lleven a tocar con sus finos dedos la última capa celeste para que Dios no lo acuse de incrédulo y pueda seguir tecleando con la humildad y la sencillez que lo caracterizan, procedo a transcribirle une estilema que publiqué en el suplemento (ay, ya me da miedo decir cultural) Identidad, filius del pápiro El Mexicuin, según creo a mediados del año pasado, y donde saco a balcón las pendejadillas que escribió una sedicente periodista que responde al nombre y apellidos de Reyna Martínez Hernández. Reproduzco el artículo de marras para que el anacoreta trastornado del Fausto le baje de güevitos a su pedantería cacariza con cual intenta chantejear a sus lectores. Va de nuez el tartajo para este seudointelectual zamacuco.





TÚ QUE ERES POETA Y EN EL AIRE LAS COMPONES


Reyna Martínez Hernández, colaboradora de El Mexicuin y responsable de la sección Vida Cotidiana, donde escribe toda suerte de mamadas y vierte mentiras que escurren a chorros, se presenta a ojos de leyedores como autora de una bodrio que su cabecita hueca fraguó estropajosamente. La gacetillera se entrega al chacoteo reduccionista envenenando aún más el ambiente periodístico con una retahila de mafufadas la cual, más que datos informativos, contiene adulaciones rastreras y cretinismos agudos. Paso a despeluchar el contenido de la ratonera nota reporteril.
El 17 de agosto de 2003, la ruca publicó un texto charamusquero titulado Edificar. Se trata de una frivolidad quitapelillos dedicada a un tecnócrata maicerón del Pichonavit, quien, según palabras del profe Antonio Magaña, resultó ser más adicto al tráfico de influencias que el mariachi de la ignorante Sari Bermúdez, chacalona del CONACULTA. (Recuérdese que ambos batillos salieron embarrados en el birote relacionado con el ofrecimiento de servicios y venta de mengambreas de negocios particulares, utilizando como changarro promocional las oficinas de gobierno donde tabaneaban. O sea que el primero de esos güeyes aprovechaba su cargo de servidor público pa hacerse propaganda de consultor, y el segundo, al chile pinto, se la rifaba desde las entrañas del estado troquelando teléfonos celulares).





ACOSTÁNDOSE CON LA MUJER QUE NO SE DESEA


Pero, mejor pasemos a la machaca que nos concierne dilucidar. No sin antes aclarar a mis lectores que leer el articulejo con el cual doña Cuina (Reyna, pues) se incorpora a la nómina de El Mexicuin puede resultar, que es lo cinchado, más frustrante y patético que acostarse con una mujer que no se desea (así que si vomitan no es mi culpa).
Y en efecto, vemos que las palabras de la gacetillera se colorean de zanguangas tendientes a inflar egos. Son parrafadas quitapelillos mezcladas de mentira, cursilería y estupidez, por así decirlo: imbecilidad desenfrenada y aderezada de galimatías. Mastíquense el execrable camelo de la ñorsa:

"Muy bonitas, casi poéticas las palabras que escuchamos por parte del licenciado Raúl Bejarano" (pretty boy and yuppie, en el idioma patronal) "delegado del Infonavit en la entidad, al hacer uso de la palabra en el evento Expo Construcción e Inmobiliaria 2003, al señalar que la construcción es un factor de progreso social".





DIÁLOGO DE UNOS CHOLOS QUE HAN LEÍDO A CÉSAR VALLEJO


—¡Qué bonita manera de diferenciar las condiciones materiales de vida! Con toda razón escribió Bertolt Brecht: "Si se le lame el culo, se trata de un señor, y si se le escupe en la cara, se trata de un lacayo."
—¿Intereses pragmáticos?
—Ni dudarlo. Intuyo eso que decía Porfirio Díaz cuando algún periodista estrilaba: "Ese gallo quiere maiz." Pero continuemos...

Estabamos en que las musas se revientan de emoción y el ambiente se satura de lirismo; deviene la gracia poética; verso, relato, canto y acción. Ya lo dijo el poeta Bejarano: "la construcción es un factor de progreso social".
El verso parece un grito de Lautreamont, el impulso creativo es tan refinado que habrá de perdurar como una excelencia formal del arte por el arte. El estado del alma descubre el objeto y lo eleva hacia la formalidad estética del más alto y puro parnaso: "Construir, dijo", el poeta Raúl Bejarano, "significa mucho más que combinar ciertos elementos para lograr un inmueble."

—¡Ah, cómo es de baboso! Pero los inmuebles suelen ser terrenos, lotes baldíos, predios o solares que no requieren ser construidos porque ya están logrados por leyes objetivas de la naturaleza.
—Ssssshhh. Cállate y deja que siga leyendo.

"La construcción se convierte en un elemento del desarrollo humano" (¡qué bello estribillo!; ¡qué metáforas tan musicales!).

—¿Pueden ustedes vislumbrar ahí los tropos verlainianos, las adecuaciones estilísticas que nos heredó Rubén Darío?
—Tú también tas agujerado del cerebelo.

La expresión poética "construcción, elemento del desarrollo humano" parece una fragancia embalsamada de plasticidad sonora, una evocación metafísica de altísima sabiduría.
(El asunto suscita una náusea inmediata, pero estoy seguro que el morboso lector se esfuerza por mantenerse atento a la fétida miasma que eructa la Reyna o el traficante de influencias, ya ni sé cuál).




NO HAY GENTE MÁS SENSIBLE QUE EL POETA BEJARANO


La antologadora del poeta Bejarano manifiesta de éste:

"Sus palabras y la presencia de los principales desarrolladores de viviendas" (en realidad, fraccionadores y dueños de inmobiliarias que, culeramente y sin más límite axiológico que la descarada usura, dan gato por liebre) "en este acto tan importante que por vez primera se realiza en esta ciudad" (el premio Nobel es una vil chingadera de diletantes al lado de este refuego), "dio pie a pensar en las condiciones en las que se oferta actualmente la vivienda social tanto en la entidad como en el resto del país."

—¡Qué felicidad! La poesía viene a conciliar toda contradicción existente entre macuarros y ricardos. Detrás de las palabras del vate Bejarano hay anhelos de paz, tranquilidad, convivencia social.
—Mientras no lleguen los abogados mercantilistas a embargar el inmueble, hipotecado por moratoria en los pagos. Ahí sí va a valer madre la paz, la tranquilidad y las mamadas que le siguen.
—¡Pero coño, si la relación entre la poesía y las condiciones socioeconómicas no es determinista!
—En teoría, mi buen. Porque aquí, sino pagas te ponen de patitas en la calle. Y es que la autoalienación de la humanidad (dijo Walter Benjamin) ha alcanzado un grado tal que puede experimentar su propia destrucción como un placer estético de primer orden.
—Y yo que me creía el rey del mundo cantoneando en un chante fiado, pagadero, si bien me va, a 30 abriles de distancia. ¡Qué manera de cagarse en el artículo 27 constitucional!





PERO NO ES LO MISMO BEJARANO QUE VEJAR EL ANO


Pero basta de quejumbres, mejor pasemos al meollo del asunto que nos concierne licar. Al finalizar su bodrio, la gacetillera lisonjera apunta un grotesco guéguere que casi apesta a pedo de zorrillo:

"Qué bueno encontrar en este ámbito gente tan sensible como el licenciado Bejarano, que seguramente reflexionará acerca de estas nuevas necesidades, y del compromiso que implica dotar de una vivienda a una familia".

—¡Sí, Chuy! Familia cuyo chipocludo o chipocluda, según sea, deberá previamente azotarse con tres mis dólares para cinchar la mula.

"Un bien prácticamente para toda la vida" (a no ser que se haga cuacha por algún siniestro o bombazo) "que siempre estará ligada a su desarrollo integral" (y hormonal, faltaba más) "como individuo."

A estas alturas el esteta Bejarano debe estar preparando su libro Cantos de vida y Construcción que, sin dudarlo, será auspiciado por la recua de gandules que padrotean el FONCA, el IMAC y demás elefantes blancos buenos para nada).




cretinadas@yahoo.com
www.charquito.blogspot.com


No comments:

Followers