Crítica de literatura contemporánea.

Tuesday, August 03, 2004


Vertedero de cretinadas


Por El SNOWIND


(en ausencia del éktor henrique martínez)





KARINA MUÑOZ
O LA IGNORANTE IDEALIZACIÓN DE LA CULTURA






«aquí la fama es una puta feliz.
tijuana, adolescente soñadora:
cree en cuentos de hadas
y en árboles que se enderezan»

LA PATY BLAKE





Proseguimos espulgando parte de la entrevista que el JCHB le hizo a la huésped de este Vertedero, y que hoy utilizamos como muñeca de galería del tiro-al-blanco. Y Leamos de qué manera las actitudes serviles de la manola entrevistada se esconden tras una careta de jactanciosas boberías, sin percibir la contradicción en que cae cuando declara poseer un profundo afecto de hermandad hacia la perrada que se menea en los asuntos del arte y la cultura.

«"Ahora con el programa Fusión, que nos costó muchísmo" [¡uuuuy sí, qué bárbaro!], "no sabemos tampoco qué es lo que va a ocurrir pero sí estamos seguros de que tenemos muchas ganas" [yo también; si vieran cómo le tengo unas ‘ganas’ muy cabronas a una vecinita que está cómo pa chuparle el clítoris aunque le apeste la panocha a camarón podrido] " y estamos muy convencidos de que es algo que los artistas necesitan, nuestro público también" [y ¿hasta ahorita se dieron cuenta?], "de que ya es momento de dar otras opciones, para dar otro mensaje, para llegar a un punto de acuerdo" [o a un acuerdo de punto], "de identidad, de sentir que hay gente que piensa como tú... eso es lo que yo creo que es el programa, es un logro que apenas inicia" [o un inicio que apenas se logra], "es un reto que lo tenemos muy consciente y lo hacemos muy convencidos" [o... qué... la chingamos... ¿no dijimos anteriormente que no sabemos qué es lo que va a ocurrir?], "queremos contribuir en nuestra sociedad" [mercantil] "de alguna manera" [¿qué no habíamos quedado que iba ser a través de la mengambrea culturosa?].


Cuando se está bajo el influjo de este tipo emociones no hay límites que demarquen la frontera existente entre verdad y falsedad, entre realidad y ficción. Yo tuve la suerte de dejar de creer en Santo Clós a la edad de cinco años. Sin embargo, me doy cuenta que todavía podemos encontrar gente tan despistada que suele ser capaz de tragarse el churro de aquellos pancheros y kábulas que sostienen que entre humanos y cerdos puede haber una total reconciliación. Y, porqué no, si es dable hasta confundir una putacazo en la mandíbula con una gota de miel.
Por tanto, ya basta de súbitas visiones imaginativas y liquemos cómo, entre frívolas artimañas de adulación, Televisa secuestra el fantasma del profe Rubén Vicaíno para inyectar el réiting del programa «Fusión» (pobre ruquillo, ni después de muerto pudo escapar de los efectos deformantes e inconcretas fuerzas virtuales del pulpo televisivo).


—¿Quién dijo que el pasado no puede ser alterado?






UNA PARCELITA DE GLORIA MEDIÁTICA PAL PRO VIZCA


Ya se sabe que el primer programa de «Fusión» que prepararon los culturólogos improvisados, adscritos a Televisa, se utilizó al profesor Rubén Vizcaíno de marioneta. De una forma maniqueísta y obscena, no vacilaron en colocarlo en su bando, en los canales de su ortodoxia esnob, conservadora y mojigata. El kantismo crítico y subversivo del pro, incompatible en todo momento con los intereses corporativos de la empresa manipuladora, fue arrojado como vil despojo al basurero de las miserias mentales.
La noche del jueves 29 de julio de 2004, le el Canal 12 presentó al público televidente un discurso del profe Vizcaíno, escueto, cercenado y con desmedida profusión a la imagen. El emisor de la información se apropió del discurso y, al amparo de la alta tecnología, lo disfrazó de cariz puramente anecdótico, paternalista, epifenoménico y nada perturbador a la síque del pasivo consumidor enajenado.
Horas antes de que el programa que madrotea la Karina saliera al aire, la ruca expulsa un bello trinar de vocecitas evocadores al profe Vizcaíno que me hacen perder el control de mis esfínteres:

«...yo lo tengo en mi corazón, es una de las personas que más admiro y que le tengo mucho cariño» [sí, chucha, con razón te la pasaste en vela toda la noche en funeral del ruco, junto con la Mélida y la Vilma Beatriz Ojeda, la Nina Moreno, el profe Jorge Andrés Fernández y otro güey que no quiero mencionar].

La materia prima fue una entrevista procesada de conformidad con los lineamientos que rigen la política del mercadeo. El tema fue predeterrminado; el discurso emitido fue tratado, cortado y editado a conveninecia de la empresa, reduciéndolo en un nivel acrítico, extirpándole su contenido herético.
Se han apropiado de Vizcaíno no porque lo consideren un vualuarte o prototipo en el quehacer cultural, sino porque reporta un factor de prestigio y un elemento necesario para sus fines propagandísticos. Claro que ellos dirán que su entelequia es todo lo contrario; esto que se lo crea aquel estúpido que, como el primate, se golpea la cabeza contra las rejas sin darse cuenta del cautivero en que se encuentra.




«FUSIÓN, ENCUENTRO DE CRETINOS»
[UN PLACEBO PARA LA GREY BORREGUIL]


A través de un esquema prefabricado, Televisa impone la trivialización y la uniformidad; en otras palabras, banaliza la información y le encasqueta a su clientela la vision de una cultura "normalizada" donde el espíritu crítico queda inerte, vaciado de su contenido de oposición (¿cómo quedaron los jipis y los beatniks al ser absorbidos por el stablishment?; como cultivadores de la güevonería y del adorno estrafalario).
La tendencia va dirigida a hacer de las producciones culturales espots publicitarios. La maniobra es evidente, se trasmite al espectador un concepto de cultura abstracta, puramente imaginaria y, además, "neutral" o "despolitizada" que se presenta en un formato repetitivo y estereotipado, construido sobre sofismas por especialistas al servicio del consorcio dominante que no solapa rebeldías ni el ejercicio de una conciencia crítica e impugnadora .
La cultura que promueven los achichincles de Televisa es una invención charlatana fraguada por prostitutas intelectuales. Hacer de las producciones culturales espots publicitarios afisxiar con un torrente de anuncios comerciales. Que el desdichado televidente reciba un leve chispazo de ilustración sin necesidad de levantar el culo de su sillón; qué el no se mueva, pues es la televisión a quien le toca escribir la historia; una historia hija de zapping, intercambiable como las mercancías, respetuosa de las diferencias para suplantar las referencias, y apoyándose en el maridaje de los intelectuales orgánicos con los medios de comunicación. Y, en estos tiempos en que la ética y el compromiso no son más unos pinches y estorbosos ideales abstractos, a la intelligentsia no le importa que su función social sea trastocada; es preferible proyectarse estulticiamente entre florones y lucecitas chispeantes que verse arrejolado en un oscuro rincón de automarginación, donde no hay más bono que la rebeldía y el coraje. Es la nueva division internacional del trabajo que oscila entre el saber-espectáculo y el saber-poder, apetecible para la elites que no creen en la política ni en la existencia de la lucha de clases porque la reflexión, la crítica y el análisis se han vuelto un canto de cisne. Filósofo, locutor o manipulador ya es lo mismo; el mundo multipolar así lo exige. Han llegado a la pantalla chica los nuevos relevos de Paco Malgesto, Sube, Pelayo, sube, Raúl Velasco y Paco Stanley. Nuevas caras, nuevo despliegue ideológico; neorrománticos de la tecnocracia, paladines del control remoto que vienen a cagarse sobre las últimas ilusiones de la promesa revolucionaria. Se aplica el ostracismo a los artistas e intelectuales contestatarios; se trata de esquivar los dardos venenosos a la luz de los reflectores, las cámaras, la publicidad y la parafernalia consumidora, secundada con cantos suaves y discretones del Silvio Rodríguez, capitalizados a modo de pastiche.


—¡Qué se vayan a otra parte a irrumpir con sus transtornos! ¡Que se larguen a otro lugar a depositar sus huevecillos de maligna fe! ¡Aquí no los queremos —gritan al unísono el Aguilar Camín, el Enrique Krauze, la Loba Monsiváis, el cacarizo Dehesa y el bufón Xavier Velasco.
Cuitió la concepción hegeliana: los intelectuales han dejado de ser los aristócratas del estado y han entrado a formar parte del séquito lacayuno de la inciativa privada y se sustraen a cumplir con las labores de embotamiento cerebral y demás formas morbosas de atrofiamiento racional.
En el amanecer televisivo sólo hay pedacitos de una realidad (verbigracia los espectaculos de barbarie y nota roja, y alguno que otro escándalo de alcoba o corrupción), el chou ya esta preconcebido. ¿Cómo se quiere decir la neta acerca del engaño, la alienación, la estupidez mental, el atrofiamiento de la conciencia, la ignorancia, analfabetismo funcional, la manipulación idelógica, la estafa mercantilista, sino se quiere decir nada en contra de Televisa, que también los engendra? ¿No sabrán que una mente comprada es una mente estropeada? Y si lo saben, qué les importa; valen los mismo la estupidez y el cinismo.


A estas alturas del partido, resultan todavía válidas las palabras que George Orwell escribió el 2 de enero de 1946, y que principiaban un ensayo donde refería que "los enemigos inmediatos de la veracidad, y por tanto de libertad de pensamiento, son los magnates de la prensa, los de la industria cinematográfica y los burócratas, pero que, a largo plazo, el síntoma más alarmante de todos es el debilitamiento del deseo de libertad entre los intelectuales" [The Orwell Reader, Collected Essays, p. 167].

No nos engañemos, una empresa de vocación trasnacional no puede ser amiga de la cultura. Pasolini decía que la televisión es autoritaria y represiva como nunca lo fue ningún medio de información en el mundo. Al pensador italiano se le pasaron las cucharadas en tal afirmación, pero su crítica virulenta puede enseñarnos algo: a desobedecer y no confiar en los dictados de la caja idiota, por más que se disfrace de fundación cultural y promotora de los quehaceres artistícos; su objetivo es (y será, apocalípticamente hablando) anestesiar la conciencia; sus estrategias mimetizan sobre el pensamiento una realidad fetichizada.


Televisa cumple la "función social" de entretenedor y pedagogo, y poco le falta para sustituir totalmente a la Secretaría de Educación Pública; ha puesto a exsimios catedráticos como el Jorge Ortiz de Pinedo, el Chabelo, el Adal Ramones, el Juan José Origel y la Galilea Montijo a impartir los programas educativos (José Vasconcelos debe estar retorciéndose en su tumba). El monopolio privado ha adquirido el estatus de monopolio público.

Los alicuijes que timonean el programa «Fusión, Encuentro de ideas» no tienen desperdicio en repetir como chachalacas el concepto cultura, y con facilismo huero han bregado expresiones tales como "espacio cultural", "programa cultural", "proyecto cultural", "difusión cultural", "propuesta cultural", "ebullición cultural" y otras locuciones cretinas. Pero claramente se advierte que el concepto de cultura que barbotan esos merolicos, en su transferencia por los vectores audiovisuales, como toda cultura libresca, vertical, acrítica, confinada al campo del ocio, no pasa de ser una idea fetichizada. Ellos trabajan para unir los bienes simbólicos con los bienes materiales a través de proceso de mistificación que tantas veces denunciaba Marx.

No parece aceptable que en un nivel de inepcia y superficialidad, una empresa que busca como prioridad aumentar la plusvalía de los capitales del tigrillo Azcárraga y sus socios, se nalguee de institución culturosa. Pero el gusto no les va a durar mucho, la borregada es apática a estos pedos, y los dueños del dinero, peor tantito.
Y para vergüenzas no sacamos, y miren sino: solamente un patricinador —Moviestar— se digna a apoyar el dichoso poyecto cultural, a los demás dueños del biyuyu, por que se deduce, no les interesa la cuestión de la cultura y las artes; se niegan a colaborar oponiendo sus argumentos monetarios. Realidad que nos permite augurarle una efímera vida al programa «Fusión». Y no siendo compatible con la cultura de los negocios, es posible que no dure más de lo que canta un lloga. O, díganme: ¿existe alguna fórmula para romper esta fatalidad que vaticino y cambiar las reglas del juego?
Televisa llama a participar en su "proyecto" al elefante blanco (léase CECUT) y la Karina Muñoz ingenuamente, y para darse taco, enmascara las altas decisiones de sus patrones como si fueran suyas.




EL DIABLO BUFÓN



Dispuesto a exhibirse como una personalidad del choubisnes, el novelista Xavier Velasco vedetiza como lo hace el Pato Zambarno, la Nacha Plus, el Papirrín o el Fabiruchi, y recibe las aguas bautismales que lo acreditan como ahijado de los MacLuhan y los MacDonald's, justificando entre carraspeos y garjajos los alardes lingüísticos del pochoñol como excusa trasnacional, síntoma palpable de la "neococacolanización", abriendo su happening con un bailongo deshilachado al ritmo de la música de Nortec.

—¿Y que tiene de malo eso? El bato se no hace más que adaptarse a las necesidades objetivas de un tipo particular de rockstarismo.
—Pero.... detras de su proceder se perfila una alianza convenenciera con el oligopolio televisivo que en corto le habrá de redituarle más ganancia que la reportada por un puto libro.
—Es tentador agarrar un micrófono y volverse una mercancía como cualquier otra.
—¿Dónde está el rechazo global que antes oponía? Es literato, tiene ideas...
—Sí es cierto, mi buen; pero en el mundo no hay cóño que no esté en venta. Ese pedo no debería extrañarte, no es el primero ni el será el último que se meta en la barriga del caballo de Troya de la enajenacion mexicana y se alinie en la dinámica del aplausómetro.
—¡Redíez! ¿Será el tipo de "hombre nuevo" del que habla la mentada Karina Muñoz en la entrevista del Cháidez?
Así es, mi buen. Ese merengues de gamesa es el dichoso níumen que la ruca vocifera. Un gallinazo al que le han salido los espolones de águlila.





EL CABEZA DE MICRÓFONO



La Karina abre otro de sus minipreludios, diciendo: «...vamos a ir, en este momento, a la recomendación musical de la semana con Octavio Hernández».

Y, ¡chacacuás!, que se pinta el batillo de colores en la pantalla y arroja su balumba consejera:

«Esta noche hablaremos de Cafe Tacuba y de su última producción, que se llama Cuatro caminos, que no solamente aborda lo que es el rock mexicano, sino que incursiona en el folclor, la música electrónica... blablablá. La gente de Café Tacuba ha sabido trascender más allá de.... blablablá. Café Tacuba se ha afianzado como un grupo que no solamente es reconocido en los Grammys, en algunas otras publicaciones o listas importantes de [los] Estados Unidos, sino que además vende, le gusta a la gente y logra representarse en el video de la manera en que suena su música. Café Tacuba y Cuatro caminos es el disco que vale la pena... blablá».


¿Esa es su misión? Oh, qué desencanto. Tantos años de cogelona y que no sepas mover, mija. ¡Qué le pasa a este güey? El melómano Octavio Hernández se encarama gustosamente en en carruaje mediático y desde la rendija de vidrio asoma su chompa de micrófono para levantar una barrera de discrepancias musicales entre el gusto suyo y el de la morrada. Pueda ser que las pendejas recomendaciones que hace obedezcan a un deseo bien intencionado (pero eso poco importa); pues lo que en él resulta patético es la flexbilidad mercantil en que incurre al sugerirle a la chamacada que se chute las porquerías de un grupillo comercialón, muy aptas para las mentalidades estrechas (en el plano de las letras ¿no será el OH de los que recomiendan la lectura de cositas parecidas al Selecciones del Ríder Dáyest?).



Y este cuento se acaboooooo.


Siyuléirer...







NOTAS


Estos son algunos comentarios blogueros que se desataron con relación al artículo del programa «Fusión» de Televisa:
Del Bruno Ruiz, brunoruiz.blogspot.com:
«Charco Men le da duro ("KARINA MUÑOZ ¿QUIÉN SE ENGAÑA O QUIÉN ENGAÑA A QUIEN?") a una de mis protagonistas favoritas, Karina Muñoz, conductora de Notivisa, femme de porte y proporciones agradaaaables, expresión profesional, lo cual me pone ambiguo, pero tratándose de un Compai de las letras, un Honorati de la pluma Tiyei y consumado artillero intelectual que en este caso señala ciertas deficiencias de la dama (muchas de ellas perdonadas por las buenas proporciones anatómicas), debo admitir esta insolencia todo por el buen funcionamiento de la arenga bloguera» [Post del domingo 1 de agosto de 2004].
Ya sabemos que míster BR tiene "inclinacion" o debilidad —léase gusto— por las rucas que llegaron tarde a la "repartición", o sea por aquellas que están escasamente "reportadas" de carnes. Aunque dicen por ai que lo más sabroso del caldo son los güesos.


De la Beguina Giordano, pneumaticos.blogspot.com:
«La discusión en torno al proyecto de televisión Fusión, que convocó a gente tan diversa, ocasionó reacciones que no he tenido oportunidad de sondear entre muchos de los que asistieron a la explanada del Cecut a presenciar el evento.Uno de los comentarios a la mano ya traza el tipo de reacciones por aparecer. Transcribo un párrafo que bien podría haberse escrito de este lado del blog:Es la ambigüedad del sistema distrófico neocapitalista que disfraza la lucha de clases en sutil juego de polaridades, reproduciendo su ideología —sustentada en valores de individualismo oportunista, liderazgo mezquino, éxito inflado, egoísmo brutal, competencia abusiva y democracia quimérica— a través de los mecanismos de difusión, diseñados —hic et nuc— por los reaccionarios estridentes al servicio de la elite dominante.
Mientras se pronuncian otras voces, quedo a la espera de que este proyecto mediático tome fondo» [Post del viernes 30 de julio de 2004].


Comentarios (de una lectora del blog de la Beyina):


«Seguro que se escucharàn otras voces. Siempre hay otros perros que ladran cuando lo hace el primero.
Que lo diga Mr Pavlov Petrovich» [Post de Khandika].

No comments:

Followers