Crítica de literatura contemporánea.

Friday, October 29, 2004

Vertedero de cretinadas






Por éktor henrique martínez







EL IDIOMA DE NUESTRA TIERRA: EL POCHOÑOL






EL IDIOMA CASTELLANO




Siguiendo las coordenadas históricas que apuntan hacia el origen de la lengua castellana, siendo ésta un dialecto hablado en Castilla la Vieja, nacido como causa y producto de la dominación romana que se extendió, a partir del siglo II antes de Cristo, a lo largo de la cuenca mediterránea, y teniendo como sustrato lingüístico del latín vulgar, un idioma contaminado y alterado que predominaba como código de comunicación entre las huestes de Roma.


El castellano es una lengua neorrománica o romance, no derivada de un latín clásico, "sino de un latín tremendamente corrompido y en el que se expresa gente inculta, campesinos vueltos guerrilleros; para sustituir al árabe que no prevalecerá, pese a sus ocho siglos de afincamiento". (Raúl Prieto).


"Aparecida como dialecto románico vecino del vasco y cuyo principio de difusión hacia América coincidiría con la salida de prensas de la citada Gramática castellana de Nebrija, figuraba, al publicarse el Diccionario de Autoridades dos siglos y medio después, no únicamente como la lengua de toda España sino la que se extendía asimismo desde la Alta California y Tejas al caribe y Sudamérica (excepto las Guayanas y Brasil) y dominaba Filipinas". (Raúl Prieto, Nueva Madre Academia, p. 82 y 83).


Cuajada la unidad política y administrativa de los reinos cristianos en la península ibérica, después de la guerra de reconquista que culminó con el último reducto árabe (Granada, 1492), el castellano se impone sobre los dialectos leonés, gallego, navarro y catalán. Consolidada la hegemonía centralista de los reyes católicos, en todos los niveles de la vida social, y por razones políticas y religiosas, se endereza la cruzada de acciones crueles: intolerancia, insulto, hostigamiento, censura, represión y expulsión de mudéjares, (moros que habitaban en tierras cristianas), mozárabes (cristianos que convivían con moros), judíos sefardíes (judíos españoles) e incluso conversos o nuevos cristianos (marranos).


Aunada a esos aberrantes actos de antisemitismo, la corona de Castilla le carga a sus apologetas, gramáticos y lingüistas, la tarea de dignificar y promover la lengua castellana. Y claro está que dicha empresa se debía llevar a cabo bajo procedimientos inquisitoriales de escasa o nula simpatía hacia los moriscos, sujetos a la conversión forzada; con el desmedido y abusivo empeño de erradicar sus formas de comunicación lingüística. En esa fecha hay que observar —cuenta Antonio Alatorre— cómo el cerdo patán del cardenal Cisneros mandó quemar en la plaza de Granada miles de libros árabes. Así le dieron el manotazo al cultura arábiga y hebrea los reyes y sus esbirros, causando con ese complejo de inferioridad lingüística y mental la decadencia de España.


Añitos después, los güeros hacen de las suyas y... a chingar a su madre el español. Nace, entonces, el newspeak, y surge el egendro idiomático, el bastardo llamado POCHOÑOL.







EL NIUESPIK




El ICBC, que quiere decir Instituto de Cultura de Baja California, anuncia las actividades para el mes. Leamos una de sus notitas: «Literatura 6 de octubre Presentación Cafe Literario La Puerta, 19:00 horas, entrada libre» (poco faltó para recurrir a la expresión «no cover»). Luego en la parte final de la hoja de publicidad se anota lo siguiente: «Para mayores informes sobre nuestra cartelera de eventos favor de comunicarse al Instituto...».


Como se ha podido leer antes, quienes idearon la publicidad del inservible changarro seudocultural —que madrotea la amigocha de infancia y compinche de estudios del abominable hombre del desierto de Chicali, la ñorsa Marisela Jacobo—, han usado las muletillas «entrada libre», «sobre», «evento», derivadas del inglés «free entrance» «on» y «event».


Acá otros textitos aderezado con un fritura espanglesa:



«...leer libros insulsos en la preparatoria y sin ninguna relación con el contexto en el que viven...» [Fran Illich, Literatura para una generación inútil, El margen reversible, p. 107].



«...y por la conocida participación de los cónsules mexicanos en la política fronteriza, el cine mexicano desaprovechó ese contexto, por demás importante y rentable...» [Norma Iglesias, La visión de la frontera a tavés del cine mexicano, El Margen reversible, p. 120].



«La esencia de este film es que Cornelio Reyna...» [p. 139].


Muy frecuente es el uso del término contexto para descuartizar el español. valiéndose del cínico pragmatismo, se incurre en la pedantería mamona de entender contexto, calca del inglés context, no otorgándole el significado que le corresponde en nuestra lengua (dentro del texto; etimológicamente: tejido de hilos) sino como ámbito o entorno social.


La tal Normita, académica ostión del COLEF, vapulea también bastardo galicismo: «rentable» (del francés rente) como sinónimo de producir ganancia, rendir frutos, ingresos, etcétera.


Vayamos a dar tinta de otra adulteración de la castilla, cortesía de la misma ruca:


«...antes de los créditos (credits), una voz en off advertía gravemente: Yo soy del río Bravo frontera entre dos pueblos...» [p. 133].



«A mediados de los años sesenta se empieza a hacer en México cine al aire libre (outdoors) en locaciones (locality)» [p. 137].



«Sobre (on) el tema de la migración, las primeras cintas (tapes) que se filmaron (to film) fueron justamente (just): La china Hilaria...» [p. 119].



La señora Norma Iglesias fufurufamente palabrea malinchismos y no tiene empacho en colocarse en viente uñas para que los publicistas y mercaderes de la parla inglesa le introduzcan por el asshole más pitos idiomáticos.


Combinar el zarandeado español con terminajos del vocabulario gringo ¿no es acaso adoptar una nueva lengua, el pochoñol? Por tanto, cocinada así la machaca, no hay razón para seguir alardeando sangronadas tocantes a la supuesta dignidad lingüística del castellano, cuando lo que debieran hacer es condolerse de los despojos y de la ruina en que se haya el patrimonio verbal de los hispanoparlantes.

You know.


Vanamente se intenta renovar una fe a podrida en el enzalzamiento y defensa del idioma español, tanto en sus modos de hablar, escribrir y estructuracion gramatical, cuando a leguas se sabe, se escucha y se guacha que la parla de los hispanoameriquequis es el terrible pochoñol, es decir el espanglés o espanglish.






CARLOS FUENTES Y EL FANZÍN TIJUANA METRO




Los batos chichos que conforman la casta culturosa que timonea la revista-tabloide «Tijuana Metro», «pubicación mensual de análisis e información», según se anuncia , en la edición correspondiente a julio-agosto de 2004 le rinden pletesía al intelectual (in)orgánico Carlos Fuentes, a quien le apartan un nicho al cual meten un refrito que el primo de John Gavin escribió para el suplemento «Forum Barcelona» de fechas 9 de mayo y 26 de septiembre de 2004.


El artículo del Carlos Fuentes que publicó «Tijuana Metro» lleva el cretino título «El vozarrón español de la mayoría silenciosa»; y en dicho libelo el principal huésped del «avión con redilas made by Echeverría», dedica una página a disparar tonterías acerca de la lengua originaria de Castilla. Por lo que se deduce al leer su porquería, parece que a don Charli los años y la experiencia acumulados en su calaca no le han servido de mucho, pues el ruco ahora está peor que antes (¿no será lo mismo transformarse que perecer?, pues hay gente que cuanto más se acerca a la vez más entontece).


Estas son algunas de la tonterías que intenta inculcar el ahijado predilecto del rey del los halcones, pero lo cierto es —parafraseando a don Erasmo de Rotterdam— que sólo derrama tinieblas sobre los lectores:



«...el castellano se ha convertido no sólo en la segunda lengua occidental después del inglés mundialmente, sino también dentro de la principal potencia angloparlante, los Estados Unidos de América».



Las quimeras de grandeza y poder de la lengua española que alucina el autor de «Aura», quien se comporta como hijo putativo de las beatas medievales y franquistas, hacinadas en la casona número cuatro de la calle Felipe IV, en Madrid, fueron las mismas que antiayer, hace más de un cuarto de milenio, motivó el nacimiento de la «agrupación de avechuchos ampulosos» denominada Real Academia Española, y por antonomasia su «miserable carroña», el Diccionario de la Lengua Española, un «disparatario cargado de vejeces, muy mal escrito y peor organizado, que en vez de servir al consultante agrede a su sentido común, a su inteligencia y a su cultura» [Raúl Prieto, ¡vuelve la Real Madre Academia!].


Transcribo parte del estatuto que figura como prólogo que explica la razón de existir de la REA, comparen la retorica chiclosa con las petulancias que vomita don Carlos Fuentes:



«El principal fin que tuvo la Real Academia Española para su formación fue hacer un diccionario copioso y exacto, en que se viese la grandeza poder, la hermosura y fecundidad de sus voces, y que ninguna otra la excede en elegancia, frases y pureza, siendo capaz de expresarse en ella con la mayor energía todo lo que se pudiera hacer con las más principales, en que han florecido las ciencias y las artes, pues entre las lenguas vivas es la española, sin la menor duda, una de las más compendiosas y expresivas, como se reconoce en los poetas cómicos y líricos, a cuya viveza no ha podido llegar nación alguna, y en lo elegante y pura es una de las más primorosas de Europa y tan fecunda que se hallan en ella, entre otras obras de singular artificio, cinco novelas de bastante cuerpo, compuestas con tan especialidad que en cada una de ellas, en todas las voces que en sí contienen, falta una de las cinco vocales: lo que hasta ahora no hemos visto en otro idioma» (¡olé!).



Cuánta palabra derrochada en vano, cuánta retórica inútil. Como se ve, la anacrónica tontería ésa aún es sustentada por don Carlangas. Y no faltan despistados, babiecas e ingenuos que se traguen ese camote de patrañas con todo y zoquete.


Para corroborar el tartajo de mentiras que suelta muy ufano CF, echése un vistazo el lector a cualquier instructivo que acompaña a un artefacto electrónico hecho en los Yunaites, o de importación takataka, y se dará cuenta que su contenido textual está escrito en tres idiomas (en algunos raramente figura el español), siendo éstos el inglés, el francés y el portugués.



¿Porqué esa falsa tendencia a dar excesiva preponderancia a un fenómeno lingüístico que ya jiede a cadáver putrefacto? Lo que escupe el célebre novelista en su artículo de marras únicamente puede ser considerado como un simple puntada mariguanil; no tiene otro valor que una vil jalada de ñonga.


Cuando el Carlos Fuentes recurre a la aposición «la principal potencia angloparlante», enseguida utiliza la expresión «los Estados Unidos de América», y pareciera que se le llena la boca de espuma al pronunciarla. Y es que su idiosincracia gringoide lo delata al emplear una malinchista calca lexicográfica traída de la tierra del Tío Sam. «The United States o America —explica el máster Raúl Prieto— (nombre representado por la sigla USA, tan popular en la hispanísima España) es, sencillamente, Estados Unidos. De esta designación viene el gentilicio, al combinarse ambos elementos vocabulares: estadunidense (sin la o del primero —estadounidense—, estorbo cacofónico que los académicos españoles tratan de conservar)».


¿Qué los aduladores de Fuentes no se dan cuenta de la manera en que disparata? Así se oscurece más al estrecho entendimiento del vulgo enajenado que intenta "cultivarse" (¿será a causa de estos sofismas por los que la perrada prefiere refugiarse en insulsas frivolidades?).






ESPANGLÉS O POCHOÑOL




¿No revirará don Carlitos Fonts que hoy, y de un tiempo pacá, el idioma que parlamos es el pochoñol? Miren nomás la contaminación lingüística del vecino del norte:



• A un fracionamiento lo llaman desarrollo (development).
• Al departamento le dicen apartamento (apartament).
• El término diseño lo nombran como sinónimo de concepto (concept).
• La palabra selecto se sustituye por exclusivo (exclusive); ejemplo: "Un lugar exclusivo para la gente bonita."
• Pantalón recibe el apelativo de jean's.
• Orden (order) interpretado como clase; ejemplo: "En este orden de ideas."
•Se confunde la palabra evento (acontecimiento imprevisto) con el vocablo competencia (prueba de contienda, regularmente deportiva) por influjo del término event.
• La palabra lucir (look) desplaza a la grafía ver; ejemplo: "Ella luce un hermoso vestido."
• Suéter derivado del inglés sweater (sudadera).
• El vocablo secuencia (sequence) para decir continuidad, proceso, ciclo.
• Ofertar (offer) como sinónimo de ofrecer, poner en venta; ejemplo: "Obtendrías mejores ganancias si ofertaras tu producto en la tele."
• El aberrante uso del vocablo invitado (guest) dándole el significado de contratado; ejemplo: "en la pelicula también aparece como artista invitado el señor Fulano de Abram."
• Extender (extend) por hacer o redactar; ejemplo: "Se extiende la presente carta de recomendanción a la señorita Zutanita."
• La locución alrededor (around) para sustituir aproximadamente y en todo; ejemplo: "Cometieron el robo alrededor de las trece horas."







EL MAMOTRETO DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA




Ahora, si usted, le avienta un oclayo a la vigésima segunda edición (2001) del Diccionario de Lengua Española, de la Real Academia Madrileña, podrá confirmar que en su lexicón académico la ganga de vejetes, sin el menor pudor, riegan pochismos a diestra y siniestra: apartamento (apartament), aparcacoches, aparcadero, aparcamiento, aparcar (parking), baby-sitter, bife (beef), bistec (beef, steak), breque, breca, brillo, budín (pudín), bugle, bulldozzer, bumerán, bungalow, búnker, byte, cachar (to cach), cafetería, cameraman, caqui (khaki), carpeta (carpet), clíper (clipper), club, clube, clown, complejo (con el significado de un conjunto de viviendas), comunidad (con el significado de sociedad, pueblo, país; community), checar, chequear (to check), chequeo (checkup), chequera, chelín (shilling), chip, dancing, dandi, dóberman, dramático (con el significado de interesante; dramatic), dumping, DVD, ejecutivo (con el significado de empresario; executive), exlusivo (con el significado de selecto; exclusive), extender (con el significado de hacer y no de alargar; to extend), extra (con el significado de noticia sorprendente), extraño (con el significado de extranjero; ), factoría (factory), filme (film), filmar (to film), firma (con el significado de empresa o razón social; firm), flipar (to flip), flirtear (to flirt), flirteo, footing, folclore (floklore), foxtrot, full time, ganga (gang), ganster, gap, goma (gum), ginger-ale, gin-fizz, gin-tonic, gol, golear, grill... y ¡ya basta!




Okey maguey, pero prosigamos revisando las cuchufletas de don Carlos Fuentes. El ruco bate una espesa crema de patrañas cursis que bien parece un plagio de alguna canción del grupo Molotov. Y en el colmo de la sandez Fuentes anota lo siguiente en su malogrado articulejo:




«Somos criollos. Somos indios y somos mestizos. Somos negros y somos mulatos. Pero a todos nos une nuestra seña de identidad: la lengua castellana».



El hartazgo del sonsonete de Los tres mosqueteros: «Todos para uno y uno para todos». Aquí si que se pasó de riatas el cabrón. Lo anterior es un prueba de que el exbecario del echeverriato, además de que carece de probidad intelectual, es un inmoderado demagogo. ¿Conqué derecho y legitimidad moral se autoproclama siervo de la gleba y miembro de las castas? De un plumazo míster Charli Fonts ha creado la homogeneidad racial y ha demolido la piedra angular del marxismo: la lucha de clases. La masa indígena, mulata y mestiza y la elite criolla, unidos escuchan misa, asisten a las mismas escuelas. Nada más falso y mezquino, cuando lo que se observa es una conducta miserable de los criollos acomodados hacia la plebe baja. El novelista pertenece a la clica cremosa y yupi que maneja el fuelle de la mentira para rajar tabla. Él siempre ha gozado de una suculenta vida de placeres y dispendios a la sombra y amparo del poder político que su parentela criolla —heredera de la vieja dignidad castellana, hoy degenerada en burguesía subdesarrollada y vendepatrias, imitadora del american dream— ha venido detentando desde 1821. ¿A poco los indios de Chiapas o Guajaca se la pasan tan campechanamente como este gentilhombre que siempre ha vivido los inviernos bien cobijadito y rascándose la barriga? ¿Sabrá en pellejo propio qué se siente vivir en un jacal de adobes o en una pocilga de arrabal? Lo dudo. Una última pregunta: ¿y los miles de indios que no hablan el castellano sino diversas lenguas aborígenes carecen de la susodicha seña de identidad?




—Ah —dirá Carlos Fuentes. A ellos habrá que darles una patada en el culo y que se vayan a mamarles las tetas a los chichiculotes de Colima.



Considérese aplicable a CF el dato que el extrañable maestro madreador de la RAE, Nikito Nipongo, en su libro Perlas (Lectorum, 2001), anota respecto a la situación de los indios. Lo transcribo:




«Somos así con los indios: los vemos fuera de nuestro mundo, los suponemos inferiores, les hablamos de tú, nos causan risa, no les damos la mano por temor a un contagio, los consideramos siempre sucios, los tenemos por torpes y lerdos, no los concebimos cultos jamás, se nos antoja el color de su piel signo de enfemedad degenerativa, no admitimos que ningún indio pueda progresar, sostenemos la vieja creencia de que los indios son peores que los animales, contemplamos inmutables su miseria, nos parece indecente que tengan parcelas y casa de cal y canto, jamás se nos pasa por la cabeza la posibilidad de ser amigos de los indios, estamos acostumbrados a la descriminación del indio hasta verla como simple costumbre, nos oponemos a su autonomía cultural, no permitimos que adelanten en ninguna forma, tenemos la convicción de que en México los indios significan un estorbo, consideramos que sus mujeres sólo pueden aspirar a ser sirvientas, no condenamos su maltrato ni su exterminio y de ninguna manera les concedemos la calidad de mexicanos. Así somos con los indios los hombres de razón... ¡ah!, mas cuando ellos se rebelan, aullamos: "¡No, no, violencia no, violencia no!» [p. 33].






PENDEJISMO SEUDOIMITATIVO




A estas alturas en que nos hemos convertido en ridiculos emuladores del modo de vida americano y el país vuelto un pobre vencindario más sucio y apestoso que los mingitorios del chupadero el Zacazonapan, es una desfachatez pregonar la absurdos principios de identidad nacional y presumir un idioma español jodido y desbaratado por influjo de la totacha gringa que se expande conjuntamente con el dominio imperial de los Yunaites, implantando neologismos provenientes del inglés, mientras nuestra despellejada lengua —como dice don Nilk— no le hace asco al avance de la peste espanglesa.


He aquí una pequeña muestra de la contaminación lingüística del idioma español y cómo avanza por la senda del pochoñol: miss, nick, slam, password, talk-show, piercing, valet-parking, lonch, grunge, rave, smart, test, performance, spray, manager, ticket, omelet, tip, cd-rom, hardware, hobby, lobby, hostess, item, pin, thriller, link, spa, pic-nic, living-room, network, scan, penthouse, squash.




Y todavía viene a fastidiarnos Carlos Fuentes con su discursito atolero de identidad idiomática. Además que en su articulito de marras resalta el pochoñol.

Guachen:




«Leí una vez una pega en un automóvil en Texas "El monolingüismo es una enfermedad curable"».




Pero supongo que el espanglés no. En vez de utilizar la palabreja pega, pochismo derivado del inglés sticker, el ruco ¿porqué no escribió calcomanía? No había necesidad de que recurriera a préstamos pochoñoles.







EL HOMERO ARIDJIS COPULA CON EL POCHOÑOL




Ya que andamos metidos en el birote del pochoñol les dire que el farsante ecólogo y poeta Homero Aridjis es autor de una basura letrera titulada «La Santa Muerte» (Alfaguara-Conaculta, 2004). Pues bien, este bodrio lo somete Sandro Cohen a escrutinio en la revista (A)Nexos # 306, de fecha 20 de mayo de 2004. Cohen señala que el libraco en mención, entre otras porquerías, se encuentra atestado de "pochismos inexplicables". Quémese el lector las cochinas calcas que utiliza el tal Aridjis al armar su bodrio:



«En la prosa de Aridjis —dice Cohen— los hombres estan "embarazados" (del inglés embarrased, "avergonzado" o "apenado"), la gente "pretende" ser lo que no es (del inglés to pretend, que en español significa "fingir"), el trabajo se "resume" (del inglés to resume, lo cual sería "se reanuda" en nuestro idioma), las niñas son "abusadas" (del inglés abused, en lugar de "violadas" o "víctimas de abuso"), unas personas "copulan" a otras, en lugar de que copulen con otras, como si el verbo fuera transitivo en español, como en inglés (ellos dicen Fuck me, pero nosotros no podemos decir Copúlame o que fuimos copulados)». [p. 93]






A CHINGAR LA PUTA LENGUA



Ahora, mejor dicho now or tudey, cedo la palabra a mi gurú y feroz lingüista don Raúl Prieto, quien nos da cuenta de los embates del capitalismo monopolista y porqué nos hemos ajustado a los modelos que impone cabronamente el país más poderoso del mundo con la invasión de su parla oficial:



«Las trasnacionales norteamericanas dominan aquí la agricultura, la ganadería, la hotelería, la industria de los antialimentos y hasta del chupe. Imponen modas, ideas, palabras que son malas copias de las que ellas usan y que tiznan tanto la lengua como la identidad nacionales (pese a que algunos perturbados declaren que nuestro idioma sigue tan puro y tan fresco como siempre, aunque todo lo demás ande de la puta madre)» [Nuevas y viejas perlas japonesas, p. 163].



Y que quede aparte de la sumisión idiomática el hecho de que una gruesa ganga de tipejos que desgobiernan el país y despachan en las secretarías de estado tienen apellidos nada mexicanos: Fox, Elorduy Walther, Creel, Clariond, Levy, Frenk, etcé.







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